Hace poco, publicabamos un artículo sobre particularidades que ocurrían en el mundo y en nuestro país durante 1973. Hoy, lo hacemos reflejando acontecimientos sobre otro año de significativa relevancia para la historia de la humanidad, donde además, comprende especiales e históricos hechos acaecidos en nuestra Nación.
Ese año, 1945, terminaba la Segunda Guerra Mundial y se anuncia la hora de las grandes decisiones para la mayoría de los pueblos del mundo. En nuestro país, el gobierno informa al mundo, que la Argentina ha resuelto abstenerse de participar en las reuniones de la Unión Panamericana, mientras subsista el desconocimiento al derecho argentino y la alteración del sistema de consulta.
El 16 de enero renuncia el Ministro de Relaciones Exteriores, general Orlando Peluffo.
Se produce en Córdoba un atentado contra las vías del ferrocarril y a consecuencia de ello, descarrila una formación de pasajeros.
El 8 de febrero de ese año 1945, el nuevo canciller, Dr. Ameghino, expresa su opinión favorable para la fórmula proyectada en Chapultepec.
El 27 de marzo el gobierno militar de entonces le declara, mediante un decreto, la guerra a Alemania y Japón.
En junio se da a publicidad el nuevo estatuto de los partidos políticos.
En julio se anuncia la decisión de convocar a elecciones.
El 10 de ese mismo mes, se entrega en nuestra ciudad de Mar del Plata, el submarino alemán U530. Sobre tal hecho se han tejido varias historias.
En Buenos Aires se registra un récord de baja temperatura (5,3º bajo cero)
En Córdoba son detenidos los generales Rawson y Osvaldo Martínez, acusados de rebelión. Recordemos que los generales Rawson, junto a Pedro Pablo Ramirez y Edelmiro J Farrel, encabezaron el movimiento revolucionario de 1943.
En octubre sobrevienen sucesos internos de gran resonancia. El 9, el Coronel Juan Perón renuncia a la Vicepresidencia de la República y a otros cargos. El día 11 se produce un recio tiroteo en plaza San Martín.
Suceden días de incertidumbre ante la noticia que ha sido detenido el Coronel Perón.
Finalmente el 17 de octubre se produce la manifestación popular espontánea más importante que haya ocurrido en el siglo XX. La muchedumbre reclama por la libertad de un hombre que al que ya eligió como líder indiscutible, y que la historia le asignaría un rol de tanta magnitud, que aún hoy, después de más de treinta años de muerto, sigue influyendo políticamente.
En ese año de 1945, el 12 de abril muere Franklin D. Roosvelt, presidente de los EEUU.
El 29 de ese mismo mes, es ejecutado Benito Mussolini por lo guerrilleros partisanos, cuando intentaba huir a Suiza. El 1º de Mayo se suicida Hitler. El día 2 cae Berlín y el 8 se celebra en todo el mundo el Día de la Victoria.
El 7 de febrero de 1945, aparte de pactar las fronteras del mundo de posguerra y las zonas de ocupación en Alemania(lo que fue ampliado en la conferencia de Potsdam, del 17 de julio al 2 de agosto)los “Tres grandes” -EEUU, Inglaterra y Rusia-acordaron otro punto: Que la U.R.S.S se unirían a la guerra contra Japón, tres meses después de concluída la lucha europea; el tiempo requerido por Stalin para transportar allí sus ejércitos.
El líder ruso llegaría, pues, el 7 de agosto de 1945. Pero en la víspera, el 6 de ese mes y año, el Pte de los EEUU, le ganó de mano, arrojando la atroz bomba de fisión nuclear que acabó con 100.000 japoneses.
EEUU, lanza su ofensiva final contra Japón. El 6 de agosto, como detallaramos en párrafo anterior, una bomba atómica arrojada desde un bombardero B29 “Enola Gay” arrasa Hiroshima-Hoy EEUU, se agravia por un ensayo nuclear de Corea del Norte-posteriormente otra bomba nuclear daría cuenta de Nagasaki.
Harry Truman, el entonces presidente de los Estados Unidos, declaró crudamente: “Éste es el suceso más grandioso de la historia”.
Tres días después de destruir Hiroshima, a las 11:02 de la mañana, el Bockscar, un bombardero B-29 estadounidense, atacó la ciudad japonesa de Nagasaki con la tercera arma atómica del mundo-la primera fue un ensayo en el propio EEUU-. Esta bomba tenía un núcleo de plutonio y una fuerza explosiva de unas 22 mil toneladas de TNT. Resultó en la muerte inmediata de unas 75 mil personas.
Un segundo submarino alemán, el U977, se entrega en la Base Naval de nuestra ciudad.
La rendición incondicional de Japón fue firmada el 1º de setiembre de 1945 a bordo del acorazado norteamericano Missouri
Hacia fines del año 1945, nuestro pueblo debió responder a la convocatoria de participar en una elección política fundamental.
Debía elegirse la sucesión constitucional al régimen militar que había gobernado el país a partir del derrocamiento de Ramón Castillo, en ejercicio de la peresidencia a raíz de la muerte del entonces presidente Ortiz.
Durante esos dos años y medio, ningún funcionario electo había prestado servicios en cargos ejecutivos o legislativos, tanto en niveles nacionales como provinciales.
En las elecciones que se celebrarían en el año 1946, los votantes debían con su voto designar a las autoridades en todo el país. Para muchos argentinos era su primera elección. Los jóvenes entre 18 y 26 años, por primera vez emitirían su voto. Algo que no sucedía desde 1937, cuando las elecciones celebradas en ese año fueron calificadas de fraudulentas.
El resultado, y lo ocurrido a posterior de aquella primera elección libre y democrática, que se celebrara luego de la caída de Irigoyen, es ampliamente conocido.
El 17 de octubre, nació un movimiento nacional y popular que extendió sus consecuencias por espacio de 4 décadas.
El traslado del ataúd con los restos de quien fuera el fundador del peronismo, se ha convertido en una verdadera cuestión de estado, a pesar que el actual gobierno, esta muy lejos de los principios sustentados por quien fuera tres veces presidente de la nación argentina.
El actual gobierno, al plegarse a los actos del traslado de los restos de Perón, pareciera intenta sepultar definitivamente no sólo el cadáver de quien en vida los expulsara de la Plaza de mayo, sino el sentido y la defensa de verdaderos valores nacionales, que hace mucho tiempo comenzaron a ser desintegrados por otro presidente que también se decía peronista.
Fuentes: Archivos propios, Historias varias de la Segunda Guerra Mundial.