
Bergoglio presagia el fin del futuro con la actual política estatal del “minoreo”, donde “sobran niños y ancianos”
Citando a Homero Manzi, el prelado contrastó la actual “civiliación del descarte”, donde los intermediario usufructúan los beneficos de las prestaciones, con los mediadores a quienes “les duele como propia la cicatriz ajena”
En el marco del VIII Encuentro Anual de Niñez y Adolescencia, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, alertó sobre los riesgos de la “civilización del descarte” y consideró que “un pueblo no tiene futuro” sin niños ni ancianos.
“Dentro de la cultura de la muerte, antes se hablaba de oprimidos y opresores, luego de excluidos e incluidos, pero estas categorías ya no nos alcanzan, hoy debemos hablar de los que caben y los que sobran”
, dijo el cardenal al cerrar el encuentro.
Para el arzobispo porteño, “en la civilización del descarte, lo que sobra son los niños y los ancianos” y agregó que “un pueblo no tiene futuro sin niños que lo construyan y sin la sabiduría de los ancianos”.
Remarcó asimismo que “la gestión estatal ha instalado la política del minoreo, donde el intermediario usufructúa los beneficios de las prestaciones”, a diferencia del “mediador a quien, como decía Homero Manzi, le duele como propia la cicatriz ajena”.
El cardenal cerró su alocución con un mensaje dirigido a todas las personas que trabajan con niños y adolescentes en riesgo: “Que la sonrisa de los chicos les pague el trabajo que están haciendo”, expresó.