Ir derecho al centro de la línea aliada, hacer un claro en el enemigo, dividirlo en dos, empujar la mitad británica hacia Hal y la mitad prusiana hacia Tongres, hacer de Wellington y de Blucher dos trozos, apoderarse de Mont-Saint-Jean, tomar Bruselas, arrojar al alemán al Rin, y al mar al inglés. Todo esto para Napoleón entraba en el plan de esta batalla. Después ya vería lo que había que hacer”
Arenga de Napoleón en Waterloo.

Al igual que en un ring, cuando los contendientes arrojan su pegada e impacta sobre el adversario ya no es posible rectificar lo hecho. El dolor causado-si bien es parte de un terrible deporte-negocio-no se puede corregir. Lo hecho es irreversible.
El periodista cuando lanza sus palabras impresas o aprieta la tecla para poner en el sitio el artículo, es un hecho consumado que habrá llevado insito su pensamiento, sentimiento, estado de animo y convencimiento pleno de la elaboración y destino que el mismo tenia por objetivo.
Si tuviéramos la paciencia de colectar los cientos de sueltos, artículos editoriales y hasta ensayos que por estos días se han publicado en relación al campo, es posible, que con los mismos podríamos armar una pequeña biblioteca. Cuánto esfuerzo, cuanto derroche de inteligencia, astucia, maldad e interés junto en aras de lo que, en principio, simplemente fue un error de procedimiento que partió de un burócrata. El País se hubiera ahorrado ciento de días de tensión, angustia de familias directa o indirectamente relacionadas con el campo y hasta que el que solo tiene una maceta hubiera sentido alivio de tanta tensión inútilmente acumulada. Pero el capricho de poder encriptado en un hombre, ya en claro desvarío, ha sido más fuerte.
El desenlace está llegando al final. Pero las heridas abiertas tardarán en cicatrizar y los daños colaterales en lo económico, mucho tiempo en volver a su estado original.
Hay una nefasta posibilidad. Que todo esto haya sido un plan pergeñado para dos situaciones. La primera que el gobierno no sabe como salir de la encrucijada de errores en un plan que nunca tuvo y los efectos de la inflación, la deuda impaga, los reclamos sectoriales el aumento de la pobreza y la corrupción terminen por obligarlo a retirarse antes de tiempo y estén creando un caldo apropiado para que lo justifique. En ese caso Cobos sería el hombre que tendría que hacerse cargo de los destinos del la Nación. La otra, más terrible, que este conflicto nos lleve a un enfrentamiento fraticida y que como resultado del mismo los K asuman la suma del poder y pongan en marcha un plan para que sus amigos queden con las mejores tierras vía confiscación reverdeciendo un frustrado plan setentista.
Son varias las señales que el actual gobierno nacional se encuentra acorrallado y reacciona como tal. Convocar un acto para el mismo día que el programado por el campo, llamado a ridículas conferencias de prensa con personajes olvidables a las espaladas de Kirchner, ridiculizar a profesionales del medio por el odio que dispara sobre quienes lo critican, son, en definitiva actos de terrible debilidad. Mientras tanto la Presidente real brilla por su ausencia o visita plantas frigoríficas diciendo que ya sabe mucho de campo.
En tal sentido, y a manera de conclusión hemos creído necesario esparcir estas posibilidades en las que podrían desarrollarán en lo inmediato uno de los capítulos centrales de la pelea campo-gobierno, Quien nos expresamos con la pluma, lo hacemos poniendo en consideración nuestros pensamientos. El tiempo, las circunstancias del futuro dirán si habremos estado equivocados o en lo cierto.