Tautismo: neologismo entre los términos “Tautología” (repito y por lo tanto pruebo) y “Autismo”, que sugiere una mirada totalizadora. El tautismo utiliza la tautología como única verificación.
El tautismo juega su partida en muchos campos: producción, distribución, educación, publicidad, RR.PP, comercialización, etc.; y es por esta invasión que hay una existencia de una forma simbólica en la que estamos inmersos.

Una fórmula que sin quererlo, hace que estemos cada tanto practicando una aproximación a lo señalado anteriormente, es el hecho de recorrer los archivos. En efecto, esta casi patológica costumbre por parte de quienes a menudo navegamos por Internet, nos lleva a encontrar declaraciones como las que hizo en julio de 1998, la Sra. Fernández Meijide. Precisamente el 9 de julio de 1998
Graciela Fernández Meijide cargó sobre los otros frentes oficiales. Entre otros conceptos tuvo los siguientes: “La gente se siente abandonada por el Estado. No hay respuestas sociales para los desplazados del sistema. La sociedad no cree en nada. Es grave que se intente violar la Constitución por intentonas reeleccionistas. Se politiza la Justicia. Dejar en manos de la Corte la decisión sobre la reelección es una aberración. Si soy presidenta cualquier funcionario que cometa delitos no va a ser cubierto políticamente”.
El autor de aquella nota fue Roberto García Lerena, para el diario La Nación.
En otro de sus párrafos expresaba la candidata de entonces:
La prioridad en materia de reformas del Estado, en un hipotético gobierno aliancista será la educativa. “En la Argentina del siglo XXI, quien no vaya a la escuela estará fuera del sistema, así que, sin lugar a dudas: educación primaria y secundaria con calidad y equidad para todos”, prometió Graciela Fernández Meijide al ratificar ante los empresarios su vocación presidencialista.
No nos hace falta hacer historia para saber que ocurrió luego de la entrega del gobierno a la “Alianza” por parte de Menem, en virtud del resultado electoral que se diera en los finales de 1999. Es tan reciente su recuerdo como los efectos de sus consecuencias.
También, la incapacidad o la confabulación-según los describe en su libro el ex Presidente Fernando De la Rua-, hicieron que aquel gobierno que había anunciado proyectos que nos sacarían de los horrores anteriores, luego naufragara y ocurriera lo que ocurrió.
La competencia que habían pregonado los permanentes sostenedores de la política económica-fundamentalmente- en la década del 90, terminó de plano con la equidad social.
La idea de competencia que se proponía entonces, era la de lucha por el primer puesto.
El diseño de la política de los 90 estaba preparado para el o los que sobrevivieran, para el o los más fuertes, el o los más aptos.
Sencillamente lo que no ocurrió fue el anuncio de los resultados que dicha puesta en marcha traería como consecuencia. Tampoco, obviamente, se diseñó una red para todos aquellos que sin duda se sabía quedarían desplazados del sistema, muchos para siempre, otros luego de ardua lucha y penurias, pudieron insertarse dentro del mismo.
Dentro de ese conceptualismo, establecido científicamente por lo que los sociólogos llaman darwinismo social, o quizás más precisamente por el positivismo, desarrollado por Spencer, se llevó adelante indiscriminadamente una acción que cobró víctimas a cada segundo-
Las razones que debemos tomar en cuenta, del porque las ideas llevadas a la práctica en aquel contexto temporal de nuestra sociedad, conllevaron fatales efectos, los cuales entre otros, fueron la exclusión, la miseria y atraso entre distintos estamentos sociales; serían las que precisamente, como producto de las sobrevinientes e innumerables causales consuetudinarias originadas hace varias décadas, fueron diagramadas y se pusieron en práctica, a través de políticas a las que podríamos denominar de aniquilación.
No es exagerado el cierre del párrafo anterior. Hace muchos años que nuestro país y los de la región, fueron conducidos por intereses muy poderosos, hacia un camino que nada tenía que ver con la verdadera liberación que tantas generaciones soñaron.
Sí, entendimos en aquella oportunidad, y hoy día los sostenemos, que es necesario llevar adelante un verdadero proyecto nacional. La educación, tema sobre el que se refería Fernández Meijide, es una de las bases donde el mismo debe estar asentado. Claro que tal necesidad no se agota con los anuncios preelectorales. Las ideas deben ser plasmadas en hechos concretos, costumbre muy pocas veces practicada por las distintas administraciones gubernamentales.
La realización en paz y con desarrollo de nuestro pueblo, es un sueño, una utopía que esperamos desde hace más de 50 años.
Lo que tal vez muchos pensaron, es que el gobierno de Néstor Kirchner podría retomar ciertos principios, agiornarlos, y ponerlos en práctica a nivel nacional.
Tomando en cuenta lo sucedido en la década del 90 y la pretendida corrección de la “Alianza”, que luego devino en la peor crisis que recuerde nuestra historia, hace que cualquier lugar en que hoy nos encontremos, lo consideremos mejor que aquel reciente y ominoso pasado.
Pese al cuadro descrito, hoy sentimos que no son aprovechadas por el actual gobierno, una serie de condiciones, que a nivel mundial, difícilmente se repitan rápidamente. Nuestra macroeconomía a la luz de innegables resultados, es positiva. Las condiciones demandantes de nuestros productos, por parte del mercado mundial son excelentes.
A pesar de lo mucho que sabemos falta para terminar de reorganizar a nuestro país, la modalidad para el ejercicio del poder por parte del actual ejecutivo es, al menos, inadecuada.
La oposición no ha sabido hasta ahora cubrir ese gran vacío que toda República necesita. Por tanto, a pesar de lo que muestran los archivos de la historia, en el sentido de las consecuencias que se suceden cuando no se cumple medianamente con lo prometido, y que nuestra sociedad ya no tolera tanta falta de equidad, tanta inseguridad y que la mucha tarea pendiente es relegada por apetencias políticas determinadas exclusivamente en la continuidad, es que a nuestro futuro lo enmarcamos en un verdadero tono gris.
Hay un elemento que por estos días, quizás ayudado por un mayor énfasis de parte de los medios de comunicación, se ha puesto a la cabeza de las preocupaciones de la población, a pesar de ello, no pasó a integrar la “agenda urgente”, del accionar gobernante. Nos referimos a la INSEGURIDAD.
Un ejemplo que lo anterior no integra el color de las exageraciones, lo comprende un muy buen artículo escrito por Edgard Mainhard, en Urgente 24.
Hace pocos días hablábamos de autonomía a nivel municipal. Por lo visto y tomado en cuenta lo que ocurre en la “Ciudad Autónoma de Buenos Aires” tendremos que esperar mucho tiempo para lograrla, en nuestra Mar del Plata y en general en todo el ámbito de la Provincia de Bs. As.
Muy bueno este articulo acerca del tautismo, sinceramente no tenia ni idea acerca de esto…
Saludos.