El envejecimiento progresivo de la población es uno de los fenómenos más destacables que están ocurriendo en todas las sociedades desarrolladas del mundo. Los avances de la medicina, y la generalización de hábitos sanos en alimentación, higiene y ejercicio físico, se han traducido en un incremento espectacular de la esperanza de vida. El fenómeno del envejecimiento se agudiza aún más porque, al lado del aumento de la esperanza de vida, se ha producido un descenso de la natalidad.
Con este encabezamiento la Universidad Nacional de Morón desarrolla luego un interesante análisis de la problemática de los componentes de la tercera edad.

Desde este sitio nos proponemos abordar otros caminos y propuestas, no con la pretensión de emular lo expuesto por la alta Casa de estudios, sino simplemente expresar el resultado de un profuso contacto que tenemos con varios Centros de Jubilados locales, que sus vivencias, trayectoria, experiencia al fin, acumuladas en años de trabajo, ahora sus dirigentes las vuelcan en un accionar que es digno destacarlo y asu vez nos obligamos a seguir animandolo.
Ocurre que ese sólo hecho antes enunciado, no sería suficiente pues de discursos y frases bonitas, están plagados los epitafios insertos en las sepulturas de muchos hombres y mujeres que habiendo dado mucho de sí para la sociedad, no obtuvo ese trabajo en su paso por la vida una compensación en realidades por aquello que soñaron y lucharon para concretarlo.
En Mar del Plata viven miles de jubilados, que integran de una u otra forma un núcleo muy importante de nuestra composición social. Por tanto, a ese gran conjunto de jubilados, pensionados y personas de la tercera edad no podemos descuidarlo o abandonarlo, bajo el pretexto insólito que su “costo en salud es elevado”
Esto es crudo pero hay que decirlo pues nos consta que más de una enfermiza mente elabora lingüísticamente expresiones tan poco inteligentes y afortunadas, que a la postre son una muestra minoritaria de una imbecilidad que por suerte no es congénita.

Se suma a esta prolongación de vida del ser humano, un llamativo descenso de la natalidad en nuestro país. A continuación brindamos un cuadro extraído de las estadísticas que brinda públicamente el INDEC. De su observación, que esta publicada hasta 1991, podemos afirmar que esa tendencia en los14 años que faltan se mantiene.
Algunos indicadores demográficos seleccionados para los períodos censales. Desde los años 1869 a 1991.Nos marcan que:El porcentual de ancianos en 1869 era de: 2,2 de jóvenes 42,8
en 1991 esa relación es para el primer caso: 8,9 para el segundo 30,6
La esperanza de vida era en 1869 de 32,9 años en 1991 71,9 y actualmente ha superado este promedio
La tasa global de fecundidad era en 1869 de 6,8 en 1991 de 2,9 . Hoy lamentablemente ese porcentual ha descendidio.
Los jóvenes han decidido variar la tradicional unión matrimonial. Forman parejas sin las formalidades que actualmente establece la ley 23515, a lo que se suma otra especial moda, la cual es-en algunos- no concebir hijos. Deciden vivir no ligados a reglas tradicionales, disfrutar de los placeres de la vida y para nada atarse a situaciones y compromisos que conlleva la formación, manutención y estructuración de una familia tal como nos fue inculcada a nuestra generación, a través de nuestrso padres.

La mejor imagen es la Familia
¿Qué rol le cabe al Estado ante este tipo de actitud por parte de un importante segmento joven de nuestra sociedad? Entendemos que varios y muy importantes. Uno de los primeros es brindar con ejemplos, solidez moral al conjunto de los argentinos en todas las acciones de gobierno que lleven a cabo. La corrupción es un mal no sólo lacerante para el hecho puntual, sino que actúa larvando importantes columnas en las que debe afirmarse una comunidad. Trabajar en pos de un verdadero bienestar, no sólo para los que están y posibilitan con votos la continuidad de los políticos que gobiernan, sino elaborar verdaderas políticas de Estado que aseguren un futuro, fundamentalmente a nuestros jóvenes que han tenido en los últimos años que emigrar, en busca de un horizonte que no fuimos capaces de brindárselo en nuestra tierra. Asegurar una vejez tranquila a los jubilados, pensionaods e integrantes de la tercera edad, aprovechando a su vez, la importante experiencia de la gente mayor.
Quizás la lista debiera ser más extensa, sucede que invadiríamos escenarios que al fin son permeables a la subjetividad, entonces preferimos dejarlo de lado para no crear un estigma partidocrático, y constreñirnos a una muy difícil objetividad. Pues finalmente somos sujetos y como tal pensamos, actuamos, y nos expresamos, por ello la subjetividad no es un pecado en sí misma, hay sí que saber delimitarla en lo incisivo de sus mensajes y de esa forma esperar que los mismos sirvan de aporte y no se internalice una pura controversia, que como todos sabemos en la mayoría de los casos no sirve al conjunto social.
Regresando al inicio del presente, existe la posibilidad de obtener el apoyo, parte de fuertes Organizaciones de Jubilados a nivel internacional, en el sentido de llevar a cabo proyectos, que a veces duermen una larga siesta en los cajones de funcionarios públicos o también en los de algunos Centros de Jubilados menos inquietos y no provistos de un adecuado liderazgo.
En oportunidades se transforma a las personas en números estadísticos y cuando no importa el deterioro de la calidad de vida humana, cuando aumenta a pasos agigantados la subocupación y la desocupación laboral, el hambre, el analfabetismo y la pobreza, cuando se desmantela progresiva y concientemente la educación estatal, los servicios de salud, los centros de investigación científica, la pequeña y mediana industria, etc., con tal que “cierren las cuentas”, es casi una utopía plantearse una propuesta con sentido humanista.
A pesar de la cita anterior de un distinguido profesional, Guillermo Santos. Docente y Gerontólogo, tenemos esperanza en el futuro y trabajaremos muy fuerte junto a varios Centros de Jubilados, para llevar adelante la mayor cantidad de proyectos que ellos elaboraron y colaboraremos en la construcción de otros, y su efectiva concreción.
En tal sentido invitamos a todos los Centros de la ciudad, trabajen no en una lista de necesidades que todos sabemos que son muchas, sino en proyectos sólidos para el presente y sustentables para el futuro.