semaforo de alerta
No ha sido la especialidad de este Blog, incursionar en análisis u opiniones sobre temas económicos, pero al fin las necesidades de la gente de la única manera que pueden medirse son en términos económicos. La economía trata de resolver el problema de cómo satisfacer las indispensables carencias humanas con recursos escasos y susceptibles de usos alternativos. La finalidad de la actividad económica realizada por los seres humanos es la satisfacción de sus propias demandas. Necesidad es una sensación de apetencia por un determinado objeto, originada biológica o psicológicamente. Las necesidades tienen carácter económico si los recursos de que se dispone para satisfacerlas son escasos.
Los problemas económicos no surgen sólo por las lógicas apetencias materiales; existen las inmateriales: (la seguridad, cultura y arte, el bienestar espiritual, etc.), también estas tienen carácter económico en cuanto los medios para satisfacerlas sean escasos. Así, por ejemplo, el sólo hecho de concurrir a un templo requiere de una serie de necesidades que si no son provistos a través de trabajo dignamente remunerado, es probable que el sacrificio que deba realizarse para la concurrencia del trabajador junto a su familia resulte, en términos económicos, excesivo para un magro presupuesto como la mayoría de los existentes en el mercado laboral actual; por ello tiene tanto valor la enorme concurrencia de fieles a los templos, iglesias o lugares destinados a todo tipo de confesiones.
Podemos distinguir entre las necesidades básicas, que son las que comparte el hombre con el resto de los seres vivos y las necesidades sociales, que son las originadas por el momento histórico y el contexto social en que se vive. Vestirse , gozar de un mínimo esparcimiento junto a la familia, se han convertido hoy en día en “lujos” extravagantes, ya que lo primero es satisfacer los requerimientos alimentarios, por algo ese índice de la canasta que lleva el INDEC, es tan tenido en cuenta por el Estado-para su medición

Ricos y pobres en el mundo
¿Como se miden algunos de estos valores? Alternativamente podemos utilizar la definición relativa de pobreza que dice: “pobre es todo aquel que gana menos de la mitad de la renta per cápita de su país (o región, o ciudad, o territorio en el que se haga el estudio estadístico)”. Esta definición es la utilizada más frecuentemente en los estudios estadísticos y por organismos internacionales. Por simetría podemos concluir que “rico es todo aquel que gana más del doble de la renta per cápita media de un país”
En Argentina la diferencia entre los que menos y más ganan es de 30 veces, brecha a la que se llegó por “impericia” de las administraciones de los últimos 50 años. Siempre hablando de valores promedio.
¿Como medimos a los pobres? En su famoso estudio de principios de siglo sobre la pobreza en York, Seebohm Rowntree definió las familias en situación de “pobreza primaria como aquellas” cuyos ingresos totales resultan insuficientes para cubrir las necesidades básicas relacionadas con el mantenimiento de la simple eficiencia física”. No sorprende que consideraciones biológicas relacionadas con los requerimientos de la supervivencia o la eficiencia en el trabajo se hayan utilizado a menudo para definir la línea de la pobreza, ya que el hambre es, claramente, el aspecto más notorio de la pobreza.**

inequidad
Si la sociedad piensa que no se debe permitir que las personas mueran de hambre o de frío, entonces definirá la pobreza como la falta de comida y techo necesarios para conservar la vida. Si la sociedad siente que tiene alguna responsabilidad de brindar a todas las personas una medida establecida de bienestar que vaya más allá de la simple supervivencia, por ejemplo, buena salud, entonces deberá añadir a la lista de cosas necesarias los recursos para prevenir o curar la enfermedad. En cualquier momento, una definición de política refleja un equilibrio entre las posibilidades y los deseos de una comunidad. En sociedades donde los ingresos son bajos, la comunidad difícilmente puede comprometerse más allá de la supervivencia física. Otras sociedades, más capaces de apoyar a sus ciudadanos dependientes, empiezan a considerar los efectos que el pauperismo tendrá, tanto sobre los pobres como los que no lo son.***
Esta no creo que sea una definición que deba conformarnos para nuestro País
Existe conjuntamente con todo lo arriba apuntado otro problema, cual es la falta de trabajo. La falta de trabajo, es una de las máximas preocupaciones de los argentinos y de gran parte de los habitantes de Latinoamérica. A ello debemos sumarle un alto porcentual de personas que aún con trabajo, no pueden superar la franja de la pobreza
La contratación también se ha hecho costosa. Tan pronto alguien es contratado, el empleador debe pagar altos impuestos (cargas sociales). Hoy en día dichos pagos son entre dos y tres veces más altos en Argentina, Brasil y Colombia, que en Estados Unidos o Noruega. Sucede que en esos países desarrollados el costo del crédito es inferior a los nuestros. Existen también en los mismos, políticas de estado que van de la mano con la producción y el desarrollo industrial que casualmente es el verdadero motor de la creación de empleo, a su vez en estos últimos países se registra un alto poder adquisitivo del asalariado promedio y un mercado de consumo muy superior al nuestro.También es de hacer notar que las administraciones de capital que manejan industrias en los países desarrollados, no aplican idénticos conceptos remunerativos en los países que como el nuestro, son los llamados emergentes o en vías de desarrollo, en éstos últimos vienen en busca de la “COMPETITIVIDAD”, su logro es a través de la baja del salario.

trabajo precario
La situación ideal requeriría un equilibrio entre medidas que protejan a los trabajadores e incentivos que faciliten la creación de más empleos. Desafortunadamente, de acuerdo con el Banco Mundial, América Latina sufre del desequilibrio más marcado al mantener estrictas regulaciones laborales para proteger a aquellos ya contratados y hacer más costosa la contratación de nuevos trabajadores. La consecuencia es que se generan menos trabajos formales.*
El párrafo anterior es la explicación que normalmente exponen los analistas clásicos del llamado neoliberalismo, por tanto el problema expuesto se retroalimenta en forma dañina, pues si se crean nuevos puestos de trabajo, la mayoría son los llamados precarios.La gran necesidad existente obliga a que se acepten condiciones que rayan la vergüenza.
A la escasa inversión genuina, se le suma un alto costo del crédito para todos aquellos que desean iniciar o ampliar emprendimientos, fundamentalmente, de carácter industrial. En efecto, esto le sucede a las llamadas PYMES, que hasta la fecha no han visto la concreción de muchísimas promesas electorales, particularmente en ese sentido. Desde el Presidente Alfonsín, que levantaría junto a los gerentes de los bancos las persianas de las fábricas, pasando por el salariázo y la revolución productiva de Menem, para concluir con el caos de De Larrua, y no pasaremos revista al resto de la crisis por innecesaria recurrencia sobre temas tan recientes, dolorosos y conocidos por toda nuestra sociedad.
Con las tasas de interés existentes en el actual sistema financiero nacional, los únicos que pueden tomar préstamos son los organismos del Estado, ello ocurre cuando estiman las autoridades monetarias que es necesario absorber liquidez o cuando se debe hacer frente a compromisos internacionales. Pensamos que de esta forma se reiterarán lo típicos errores de la era Cavallo.
Hoy Lavagna, está lentamente concentrando poder sobre decisiones de muchas áreas (Trabajo, Seguridad Social, ANSES y BCRA)
En algunos países de América Latina, entre los que se incluye nuestra Argentina, el sector informal representa hasta el 60 por ciento de la fuerza laboral. Esta crisis explica por qué en encuestas de opinión los latinoamericanos-entre los que se cuentan los argentinos- prefieren trabajo por encima de cualquier otra cosa incluida la seguridad personal y estarían incluso dispuestos a considerar un sistema distinto al democrático si se les da empleo.*
Pensamientos de tamaña gravedad, tendrían que resultar un alerta para las autoridades.
Pasó la IV Cumbre de las Américas, su lema principal y para la cual había sido convocada no se trató, ya expresamos en que gastaron el tiempo los líderes que nos visitaron. ¿Tendremos que esperar otra Cumbre para iniciar la búsqueda del camino para la recuperación del trabajo decente?
Tal como lo promueve la Organización Internacional del Trabajo, la agencia de la ONU especializada en temas laborales, el “trabajo decente” combina la necesidad de respetar los derechos fundamentales de los trabajadores y proveer servicios sociales, con la necesidad de que los gobiernos adopten una política de generación de empleo que ayude a crear más y mejores empresas y promueva un diálogo social entre empresarios y trabajadores.*

Son muchas las explicaciones pendientes, son variados los problemas que abulta la agenda del gobierno nacional, a ello se les suma a diario los reclamos de los asalariados dependientes del Estado en todos sus niveles. La inflación es una luz de alarma que avivan algunos garúes de la city capitalina.
El 2007 está a la vuelta de una esquina electoral que hace días dejamos atrás.
No es el desarrollo del presente una lista de quejas o lamentos, es un ayuda memoria que dentro de un Blog de opinión puede quedar enmarcado de dos maneras, o como una exageración equívoca, a la que responde una lógica gubernativa o en su defecto, la exposición de elementos que ayuden a pensar, que obviamente no los esgrimimos con la petulancia o pretensión que puedan ser leídos por los encargados de operar las soluciones, simplemente son reflexiones sustentadas en la permanente observancia de los acontecimientos políticos y sociales y que ponemos a consideración de quienes se tomen la molestia de leernos.
* Fuente Marcela Sánchez, del W. Post.
** Amartya K. Sen- Sobre Conceptos y Medidas de Pobreza
***U.S. President’s Commission on Income Maintenance, Poverty amid Plenty, U.S. Government Printing Office, Washington, 1969 p. 8.