
Ilva Myriam Hoyos Castañeda
Ha expresado en un trabajo, titulado “El Juramento y el Deber-Derecho de honrar el nombre de Dios.” Que , …el término Derecho está emparentado, a su vez, con juicio, de iudicium, palabra que proviene de ius dicere, decir el derecho, de donde surge juez, iudex, aquel que dice el derecho.
“La relación-continúa-entre el Derecho y el juramento es tal que puede decirse, como lo afirma Benveniste, que el verbo de ius es iuro, jurar.
Y si el derecho se entiende no como una noción abastracta, sino como una realidad concreta que se dice, que se expresa mediante un fórmula ritual en la que se pronuncia la conformidad respecto de algo, se advierte su afinidad particular con el juramento, en el que se pronuncia una fórmula sagrada por la que se dice o promete algo”
Leyendo este particular y meritorio trabajo de la mencionada profesora, podemos coincidir que, en nuestro país,-a pesar de las distancias que, ideológicamente, podrían separar a una y otra jurista-la integrante de nuestro máximo Órgano de justicia, ha hecho honor al juramento de cumplir con el Derecho.
En efecto, a nuestro criterio, el pronunciamiento en disidencia de la la integrante de la Corte Suprema de Justicia Carmen Argibay honra la anterior descripción de su colega, también americana, justificando su voto negativo. “Una cosa es decir que los indultos están mal y otra es decir que me la tengo que aguantar porque hay una decisión judicial previa”, puntualizó.
Para continuar, tras admitir su convicción de que los indultos dictados en 1999 eran inválidos, consideró que “se tienen que dejar de lado los prejuicios y las ideas personales”.
“Si no respetamos lo que dijeron otros tribunales pese a que no nos guste, estamos perdidos”, aseguró la jueza, al recordar que en el caso del ex general Santiago Omar Riveros -que fue analizado por el Tribunal-, la propia Corte Suprema había avalado la validez del indulto en 1990.