
El idealismo, a través del “neo-institucionalismo” pretende encontrar las mejores formas de “gobierno” mundial, así como estatal, frente a los grandes cambios que se vienen gestando. Observando que tanto los organismos estatales, como los internacionales han quedado obsoletos y no son más funcionales.
La diferencia con el realismo es que, para este último, el marco jurídico-institucional es una resultante del orden de hecho y no el generador del orden. Por lo tanto, al cambiar el orden de hecho o desaparecer el sistema, el marco jurídico-institucional pierde vigencia y sólo puede modificarse, adaptándolo o creando otro que responda al nuevo orden (de hecho); nunca antes o como forma de (re)generarlo.
No obstante, cierta tendencia dominante al idealismo persiste, pretendiendo de manera voluntarista avanzar en el sistema mundial a través de conceptos como “buenos y malos”, “eje del mal”, “libertad de comercio”, “globalización”, etc., en forma abstracta, sin ver que la “dirección” del sistema está dada por el poder y no por la “convergencia” de voluntades “desiguales” vigente en el sistema por el mero hecho de “un Estado un voto” en las instituciones internacionales.
Si bien la “comunidad internacional” está formada por todos los Estados del sistema, en realidad se dirige en el sentido de los poderosos, representados en el G7, el CS de la ONU, la OTAN, y no por la AG de la ONU, u organismos regionales manejados por los países de la periferia.
En realidad, las empresas transnacionales tienen como finalidad la obtención de ganancias.
Su contribución al bien común es dudosa como mínimo. Estas empresas ofrecen pocos empleos relativamente. La protección del medio ambiente no es de su incumbencia inmediata, aunque pueden contribuir a ella adaptándose a las nuevas demandas económicas y sociales.
En materia de justicia distributiva no tienen nada que ofrecer, y su vocación no es la gestión de los asuntos públicos, aunque desde luego mantienen vínculos estrechos y complejos con los Estados, pudiendo concretamente extender su hegemonía o limitar su autonomía.
Pero equiparar las empresas transnacionales con las estructuras del “buen gobierno” supone valorizar su contribución al orden político, o al menos su función económica y social; y esta posición traduce una opción ideológica. En realidad, la idea sería mostrar el poder que tienen para hacer que el “buen gobierno” sea lo que les interesa a ellas.
Esta sería una perspectiva “realista” y mostraría el funcionamiento del sistema, no según las “normas institucionales” lo dicen, sino según la “estructura de poder” vigente.
Esta interesantísima introducción del documento de trabajo nº 024 que el Profesor LUIS DALLANEGRA PEDRAZA, publicara a través del IDICSO , Instituto de Investigaciones de Ciencias Sociales, dependiente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad del Salvador en mayo del 2004, nos habilita para verificar el acierto en la anticipación que hiciera el mencionado catedrático, sobre una serie de circunstancias que hoy las tenemos en el “hall” de nuestra Nación.
En efecto, una de ellas es la crisis energética. Situación no creada por el gobierno de Kirchner, pero es un hecho que está y por tanto, no reconocerlo sería la peor de las torpezas.
Recuerdo que hace casi dos años, desarrollé un comentario sobre este punto. Lo hice en el marco de una reunión política que comandaba un ex concejal.
La respuesta que recibí a la posibilidad que, en dicha reunión se desarrollara un debate sobre las consecuencias de una futura crisis energética, fue una severa reprimenda, esgrimiéndo el entonces curul, que no me metiera en cosas que no sabía nada y que de ninguna manera ocurrirían en nuestro país.
Por insignificante que haya sido mi pretensión de entonces y de igual forma la respuesta cargada de soberbia que recibí, fue una muestra que por lo general se reitera en esferas superiores, de la mayoría de los estamentos políticos con responsabilidad gubernativa.
El actual súper ministro De Vido, no ha tomado el problema como un tema menor, prueba de ello, han sido los contactos que tomó en EEUU, a raíz de la reciente visita presidencial.
No obstante, algunos días atrás, había realizado manifestaciones minimizando el despliegue mediático que hasta ese entonces se le había impuesto, y que por estas horas-lamentablemente-ha ido creciendo-.
Decía De Vido el 14 del corriente:
El ministro aseguró que la generación energética no está en crisis, recordó que hay inversiones por 22500 millones de pesos para el sistema, además, anunció que antes de fin de año se licitará el último tramo de la autopista Santa Fe-Córdoba y la ampliación de la litoraleña ruta 14 y ratificó que “el tren rápido se hace.
Repetimos un concepto del Profesor Dallanegra Pedraza, citado en párrafos anteriores, pues de alguna manera nos da la punta del hilo conductor de gran parte de los muchos problemas que irán creciendo:
En realidad, las empresas transnacionales tienen como finalidad la obtención de ganancias.
Su contribución al bien común es dudosa como mínimo. Estas empresas ofrecen pocos empleos relativamente. La protección del medio ambiente no es de su incumbencia inmediata, aunque pueden contribuir a ella adaptándose a las nuevas demandas económicas y sociales.
De ninguna manera estamos en contra del desarrollo en nuestro país de las empresas extranjeras, que en materia de nuevos proyectos orientados a mayor generación de energía, son las únicas capacitadas técnica y económicamente, para satisfacer demandas-atrasadas en muchos años por efecto de pésimas y corruptas administraciones anteriores, que como sabemos desembocaron en la más fabulosa crisis que país alguno de América haya soportado-
Lo que nos preocupa es la falta de claridad en todas aquellas explicaciones necesarias, para que los habitantes de nuestro país, tomemos verdadera conciencia y SEPAMOS DE QUE SE TRATA. Sobre una situación que puede acarrear consecuencias muy preocupantes.
Por nombrar una solamente. El aumento de los combustibles, arrastraría la suba de la mayoría de los artículos de consumo, licuando rápidamente todos los aumentos de sueldos y los futuros que recibirá el sistema previsional.
Hay un tema pendiente, que la prensa tradicional nunca volvió a ocuparse. Esto es las oportunas declaraciones del gobernador de Neuquen. Quien manifestara que su provincia, y precisamente desde el yacimiento “Loma de la lata”, estaría en condiciones de suplir el défict de gas natural de nuestro país, e inclusive producir un excedente para cumplir los contratos firmados con Chile.
Al anterior, se le suma un problema que recién por estas horas ha tomado estado público. Se trata de: La Central Nuclear Atucha I, de 357 MW eléctricos, está en operaciones desde el año 1974 y forma parte del Sistema Interconectado Nacional.
Opera fundamentalmente como central de base y ha estado conectada a la red más de 100. 000 horas generando alrededor de 30. 000 GWh. Esto significa una disponibilidad promedio real superior al 84%, cifra alcanzada en el mundo sólo por pocas centrales nucleares.
Atucha, a partir de hoy está fuera de servicio. Un desperfecto-sin consecuencias desde el punto de vista de la seguridad- desafía nuevamente a los técnicos y preocupará a una opinión pública, hasta el presente poco informada.
Durante el día viernes, según informa el portal Urgente 24, el gobierno jamás desmintió las versiones que circulaban en la Casa Rosada que alertaban sobre un pequeño escape en la central nuclear Atucha ocasionado por falta de mantenimiento. A última hora, el gobierno decidió suspender las actividades en la central por un período de al menos tres meses.
De todo lo expuesto en el presente, espero estar totalmente equivocado.