Editorial de: NUEVO DIA de Coronel Suárez
Nuevo Día afirma en su columna editorial: “Aunque se insiste en afirmar que ahora Venezuela es un ‘integrante pleno’ del Mercosur, la verdad es que no disfrutará de tal condición hasta que la hayan aprobado los Parlamentos de los otros países miembros, un proceso que podría tomar su tiempo. Además, según los estatutos del organismo, los aspirantes a entrar tienen que cumplir con una cantidad de requisitos legales ya que, lo mismo que la Unión Europea, en teoría por lo menos el Mercosur exige a sus integrantes cierta conformidad jurídica.
“El hecho de que sea tan sencillo que un país se incorpore al Mercosur es de por sí preocupante. Mientras que entrar en la Unión Europea supone un proceso muy arduo, merced a la necesidad de los aspirantes de incorporar a su propia legislación una multitud de leyes, y separarse de ella sería con toda seguridad traumático, parecería que cuando se trata de su versión sudamericana lo más significante es el estado de ánimo de un puñado de políticos.
“Aunque es de suponer que el presidente venezolano, Hugo Chávez, está en favor de la ‘integración sudamericana’ por principio, no cabe duda de que las razones por las que quiso apurar la entrada de su país al Mercosur tienen más que ver con sus aspiraciones a erigirse en el líder por lo menos de América del Sur, que con las cuestiones económicas y comerciales. Como él mismo ha dicho, lo que quiere es ‘un Mercosur más político’, uno en el que, se supone, sea aceptable que el presidente de un país intervenga abiertamente en los asuntos internos de sus socios y los diversos movimientos, en especial el ‘bolivariano’, sean transnacionales”.
“La posibilidad de que la ‘integración plena’ de Venezuela al bloque lleve a una mayor influencia del chavismo en nuestro país, es una eventualidad que no puede sino ocasionar inquietud”.