Nuestros Chivos expiatorios.

January 7th, 2008 by Opinorama Leave a reply »

El chivo es el macho joven de la cabra, mientras que “expiar” se entiende como la acción de purificarse de las culpas por medio de algún sacrificio.

La expresión-Chivo expiatorio- proviene de un ritual del antiguo pueblo de Israel para el cuál se elegían dos chivos; mediante el azar se elegía uno para entregar a la figura de Yaveh (dios), que era sacrificado por el sacerdote durante el rito; el otro era cargado con todas las culpas del pueblo judío, y entregado a Azazel (el demonio). Este último, conocido como “chivo expiatorio” era abandonado en mitad del desierto, acompañado de insultos y pedradas.

En la actualidad se utiliza la expresión para denominar a aquél que ha pagado las culpas de la gran mayoría, librando a estos de represalias.

Hoy, por decirlo de alguna forma, existen en nuestro país famosos “Chivos expiatorios”, en el caso que más abajo recordamos, el género no corresponde, ya que es mujer. Nosotros como buenos argentinos siempre nos las ingeniamos para reformar un milenario dicho-al menos con el ejemplo-

La ex funcionaria María Julia Alsogaray, hacía estas declaraciones tomadas por El Diario de la República de la Provincia de San Luís, el día 7 de mayo del año 2005, donde; ratificó sus dichos sobre el supuesto cobro de sobresueldos durante el gobierno de Carlos Menem e insinuó que es la única colaboradora detenida por corrupción porque carece de la “protección” de los partidos políticos tradicionales.

“El sólido y solidario sistema de protección mutua de los partidos que han gobernado desde el año 1983 ya resulta evidente para cualquiera que sueñe con participar de la vida política del país”, sugirió Alsogaray.

Una cabra eleva su voz antes que la sacrifiquen, y amenaza:

La ex ministra de Economía Felisa Miceli de la gestión de Néstor Kirchner fue procesada sin prisión preventiva por el hallazgo en el baño de su despacho en el Palacio de Hacienda de una bolsa conteniendo 200 mil pesos.

Miceli, en tanto, dijo estar “indignada” por su procesamiento, dispuesto por la jueza federal María Servini de Cubria y sugirió que la causa “fue armada para perjudicarla”.

Fuentes judiciales confirmaron esta mañana a las agencias DyN y Télam que el 28 de diciembre pasado la jueza federal la procesó por los presuntos delitos de “encubrimiento” y “sustracción de documento público” por la bolsa encontrada el 5 de junio de 2007 en el sanitario de la ex ministra.

Felisa, decimos nosotros amablemente, tendría que pensar que de alguna forma hay que tapar, el “valijagate”. El paseo de Néstor por Venezuela y Colombia, no sirvió. Mientras Cristina apura esta semana las valijas para irse a España, y dejar los problemas de la energía, del INDEK maquillado, más el tórrido verano porteño-éste último en manos de Macri-, algo más tiene que ser útil a la vorágine cortina mediática. Que mejor entonces, que Doña Felisa.

Este tema de los chivos expiatorios, en principio en cabeza de María Julia y Felisa, la primera, única procesada seriamente del residual menemismo, ya que Menem, con sus fueros y la prescripción tiene todo resuelto, nos anima a pensar que, en nuestro país, donde ni una manada de chivos expiatorios expurgarían el enorme y estructural sistema de corruptela pública instalado; siempre de una u otra forma, ese mismo y perverso sistema encuentra un solitario chivo-en este caso cabra-para que expie las culpas colectivas de aquellos que, únicamente serán juzgados por la hisotira.

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