No celebremos los goles del contrario Por Enrique Serra
16/12/2005

Una vez más y con la sobre exposición que normalmente hace gala el gobierno nacional, se anunció que se pagará antes de fin de año u$s. 9.810 millones que el país le debe al FMI
Con esta decisión, la Argentina da una fuerte señal al mundo y se espera una reacción muy positiva de los inversores. “Ganamos en libertad”, dijo Kirchner, quien anticipó que la cancelación será antes de fin de año y señaló que con la iniciativa “concretamos un ahorro en intereses de mil millones de dólares”
El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, ha acogido positivamente la decisión de Argentina de pagar de forma anticipada su deuda con ese organismo. En un comunicado el ex ministro español de Economía muestra su confianza en que “la posición externa [de las cuentas argentinas] es suficientemente fuerte como para garantizar el pago anticipado”. Las deudas de Argentina con el FMI datan de acuerdos crediticios firmados en marzo de 2000 y de enero y septiembre de 2003.
Como podrá observarse, las noticias que emiten los medios nacionales e internacionales, son positivas. ¿Refleja este acto el verdadero sentir popular?, ¿Pasarán mejor las fiestas, los miles de pobres e indigentes que viven en nuestra República? Evidentemente no.
Argentina con el pago que anunció, ha girado al exterior desde el 2002 al 2005-FMI solamente- 24.000 millones de U$S. No proponemos lo que también con gran pompa y algarabía anunciaba Rodríguez Saa, en 1998. El que fue jefe de Estado provisional también de filiación peronista, que comenzó en aquel momento a hablar de “la llamada deuda externa” y decía que, “al menos parcialmente, es el más grande negociado económico que haya vivido Argentina”.
Se ha dado prioridad al pago de la deuda externa frente al pago de la deuda que Argentina tiene con sus compatriotas”
Mar del Plata contra la deuda
Esta falta de homogeneidad en las políticas de estado, es lo que nos hace aparecer ante el mundo como un país NO SERIO.
No tenemos duda que la deuda hay que pagarla, pero antes de ello, una deuda que sabemos es inmoral, tramposa, que por artilugios y pésimas recomendaciones del mismo organismo que otorgaba los créditos, fue aumentando artificiosamente de manera escandalosa, hubiese merecido un distinto proceso, que a nuestro entender debería haber comenzado por mejorar las condiciones de miles de compatriotas nuestros que se debaten en una pobreza inaceptable.
El hecho se ha consumado, sin la más mínima intervención del Congreso, al mejor estilo autócrata como ya nos tiene acostumbrados el Presidente.
En función que nos hemos referido al Congreso, debemos admitir que nuestro parlamento tiene una operatoria similar a los parlamentos europeos. En efecto en Europa se privilegia la decisión de los partidos por encima del pensamiento más conveniente para el Estado, es decir para la Nación. Muy distinto son los congresistas de EEUU y de Inglaterra.
Hace pocos días moría en EEUU Eugene McCarthy, ex senador demócrata y varias veces candidato fracasado a la presidencia, el mencionado senador norteamericano constituye uno de los paradigmas de la independencia de criterio y heterodoxia tantas veces demostrada en la historia del Congreso estadounidense y que son tan escasas por estos pagos.
Con su oposición beligerante a la guerra de Vietnam, McCarthy simplemente destrozó las posibilidades de reelección de su correligionario demócrata, Lyndon Johnson, que se vio obligado a retirarse de la carrera presidencial tras una victoria pírrica sobre McCarthy en las primarias de New Hampshire, y facilitó el triunfo del republicano Richard Nixon en 1968 frente al vicepresidente de Johnson, Hubert Humphey.

Downing Street 10.
En el Reino Unido, lo hemos visto recientemente con motivo de la pretensión de Tony Blair de ampliar a 90 días el plazo de detención de acusados de terrorismo. Más de una treintena de diputados de su propio partido provocaron la primera derrota parlamentaria del líder laborista en sus ocho años de primer ministro
Los ocupantes de la Casa Blanca y Downing Street saben por experiencias presentes y pasadas que la disciplina de partido no garantiza un cheque en blanco para sus políticas.
Una verdadera República, ante una decisión de tamaña naturaleza, consulta con a los líderes de la oposición, utiliza los resortes parlamentarios para solidificar la posición. Aquí nada de ello ocurre. La sorpresa, el efecto publicitario, que quizás persigue tapar otras circunstancias, como por ejemplo el proyecto de alterar y cambiar el régimen del Consejo de la Magistratura y el Jury de enjuiciamiento.
Proyecto por otro lado que en época del ex Presidente Menem ya había sido presentado, y quien fue en ese entonces la más furibunda y tenaz enemiga del mismo fue la Senadora por Santa Cruz, Cristina Fernández hoy propulsora de la reforma que haría añicos uno de los principales anclajes de la justicia. Este relativismo político y moral al que asistimos, no puede tener un buen desenlace, esperemos y en ese sentido seguimos teniendo fe, que se reflexione y se retome el verdadero camino del consenso y surjan los reales valores que hacen grande a una Nación.
Categorizado bajo: Economía, Política, Actualidad
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