
El titular del actual Departamento Ejecutivo local, desde hace años y junto al grupo de personas que lo acompañan, no se ha cansado de poner como ejemplo de correcta administración municipal, la llevada a cabo por políticos enrolados en el socialismo en la ciudad de Rosario. Lo hacía en épocas que la soja-principal elemento que alimenta la fuente de riqueza de la ciudad cuna de la Bandera-, no había llegado a los niveles presentes.
Pero a pesar de los muchos viajes realizados para abrevar en “el ejemplar comportamiento administrativo rosarino“, el actual Jefe comunal marplatense, nunca pudo migrar el “animus” y la pujanza que anida en los santafecinos residentes en uno de los más importantes centros urbanos del país. Una sociedad con otra composición social, que para nada se asemeja al cosmopolitismo marplatense, quizás, uno de los más sólidos impedimentos que pusieron freno al destino de grandeza que los fundadores habían trazado para esta ciudad que pretendió-hace más de cien años- ser exclusivamente turística. Por ello, posiblemente la tarea que le quedará por delante a nuestro Jefe comunal, será la de viajante a La Plata Y Capital Federal, a efectos de conseguir fondos para cubrir las “urgencias” que mes a mes demanda nuestro Municipio.
Aunque también los rosarinos sufran los problemas de inseguridad, de droga y otras lindezas que parece se han instalado definitivamente en nuestra Argentina, ello lo soportarán de otra forma, pues el mayor poder contributivo de los mismos les permite mantener altos niveles de inversión en salud y contención social.
No obstante, la raíz de la pujanza de la ciudad santafecina data de la época que la apodaban la “Chicago Argentina”, pues en su seno surgieron miles de PYMES, que contrataban a su vez importante cantidad de mano de obra. En Rosario se impulsó como en ninguna otro lugar a la industria liviana, y semiliviana y, en la Provincia de Santa Fe, rara vez, las autoridades estaduales dedicaron sus esfuerzos en combatir al agro, importante y singular aporte de la mencionada actividad fabril.
Hoy la situación es casi anormal, ya que los niveles de precio y demanda que tiene la soja a nivel internacional, superan la más imaginativa y positiva predicción. Claro está, que ello no durará toda la vida. Pero las raíces económicas y sociales han sido altamente fortalecidas.
Entrando en el desagradable tema de las comparaciones, Mar del Plata, históricamente, se dedicó a expulsar los emprendimientos industriales, los gobernantes, especialmente los residentes en La Plata, han sometido casi hasta su estrangulamiento a la industria pesquera local. Habrían impedido la radicación de fábricas de autopartes o de toda otra que pudiera mínimamente “contaminar” el aire marplatense. Los resultados están a la vista, uno de los más altos índices de desocupación.
Quizás no recordaron una vieja frase que le gustaba al General, “para hacer una tortilla hay que romper varios huevos” Nos los rompieron, pues parecería carecieron de ellos.
Conjuntamente con lo anterior nada o poco realizaron a efectos que las imposiciones que recauda el Fisco estadual y nacional, originadas en los productos primarios que se exportaron y exportan, teniendo origen en Mar del Plata, regresasen aunque mínimamente a ésta. Los pésimos manejos políticos, constantemente lo impidieron.
Un Artículo escrito por Mariano Galíndez y publicado por Perfil
Titulado: Rosario, rumbo a ser una ciudad Premium, expresa entre otros conceptos:
Por el récord de la soja, crece el consumo de lujo, con precios medidos en quintales
El INDEC informó ayer que el año pasado los precios de exportación y los del agro para la Argentina fueron los mejores desde que se miden estos términos de intercambio. Rosario, principal puerto de salida del grano, ya había cambiado su fisonomía. Pero en los últimos meses comenzó a decantar en la ciudad el consumo de artículos y bienes de lujo. Jugar al golf en un espacio libre de 1.500 m2 sobre la terraza de una torre premium, comprar un Mini Cooper o festejar el día de San Valentín con una cena en un hotel 5 estrellas: apenas ejemplos del inédito destape del consumo VIP.
La contracara en el sudeste bonaerense, ha sido la actividad llevada a cabo por pseudos empresarios que apostaron al turismo con la sola formula de aumentar los precios en “temporada” para luego hacer poco y nada. Creció, si, la especulación, los altos alquileres, el poco apego por el orden y limpieza de las principales arterias y la industria de la construcción, donde lamentablemente implosionaron los mas bellos lugares de nuestra ciudad para dar paso a la elevación de palomares, (edificios de departamentos de baja calidad) sin cocheras, sin los necesarios servicios de infraestructura.
Una polución, un terrible mal que afecta desde hace años a la sociedad marplatense, es el producido por apañar la concupiscecnia, desde distintos gobiernos municipales, a un “amo” al cual se le ha permitido y se le permite toda clase de tropelías, que podría decirse indigna la condición humana. Lo cual redunda casi inexcusablemente en una especie de freno de mano a posibles inversores externos, pues, desde el Palacio de la calle Irigoyen, parecería nunca harán nada que pueda molestar a don “F”
Las grandes obras de infraestructura que desde años se vienen anunciando, y que permitirían otra oferta a visitantes y residentes, todavía casi ninguna se ha concretado.
Resumiendo: las grandes diferencias entre Mar del Plata y Rosario, desde antaño, se han ido acrecentando y hoy, ellas, marcan dispar destino a dos reconocidos lugares por todos los argentinos.
Mar del Plata debe ser permanente auxiliada por el gobierno bonaerense y Federal. Rosario, provee uno de los mayores aportes impositivos que recibe la Provincia de Santa Fe.