Recientemente egresado del “servicio militar”(1966) y debido al horario en que debía concurrir a mis tareas, que se mezclaban con las de asistencia a la facultad, la hora de mi almuerzo era algo temprana, y asistido por mi madre, lo hacía mirando en la televisión, (blanco y negro) una historieta que me relajaba y contribuía a una mejor digestión de la rápida ingesta alimentaria. La historieta en cuestión era: “Los tres Chiflados”.
Los tres chiflados fueron un inexplicable fenomenal éxito, que perduraron durante décadas y se mantuvo en las pantallas entreteniendo a sucesivas generaciones de público.
Los Tres Chiflados fueron estrellas gracias a los cortometrajes, pero su mayor audiencia provino de la TV. Los Tres Chiflados realizaron como grupo un total de 207 filmes. Su popularidad continuó creciendo hasta la disolución del trío, cuando Larry se retiró por problemas de salud a principios de los 70.
Quise engarzar el recuerdo de esta tira cómica, con hechos trágicos y dolorosos que ocurrieron hace 40 años. El sentido de tal sentimiento, es el imborrable gesto de tristeza en el rostro de mi madre, al cortarse la emisión televisiva para dar paso a la cadena nacional, anunciando el derrocamiento del Presidente Illia.

Los factores de poder económico, político y gremial de la época, utilizando a las Instituciones armadas de la República, desplazaban por la fuerza a una incipiente democracia, que la titularizaba uno de los hombres más honestos que ocupó la primera magistratura del país.
Si tomamos como punto de referencia, a 1853, es decir desde la jura de la Constitución Nacional. El país contó con un sistema electoral libre a partir de la Ley Sanez Peña sancionada en 1912, y que propiciaba, entre otros aspectos, el sufragio universal, obligatorio, un nuevo empadronamiento, y una cuestión fundamental: el voto secreto.
Esta verdadera arma electoral fue utilizada por los argentinos para terminar con la hegemonía conservadora de más de medio siglo. El 2 de abril de 1916 se realizaron las primeras elecciones presidenciales con total imparcialidad oficial, que consagró como presidente a Hipólito Yrigoyen por la Unión Cívica Radical, para el período 1916-1922. Aunque no se puede hablar legitimidad plena de la representación de las autoridades porque el 50% de la población no pudo participar del proceso eleccionario dado que no se permitía votar a las mujeres
Sin embargo, esta situación sólo se manifestó a nivel nacional, ya que en numerosas provincias argentinas se habían constituido verdaderos gobiernos feudales, en donde el nepotismo abarcaba a los poderes judicial, legislativo y ejecutivo, generándose numerosas acciones fraudulentas en los comicios provinciales. Esto conllevó a una política de numerosas intervenciones federales del gobierno de Yrigoyen y a una feroz contienda en el Senado Nacional.
¿Podemos decir que la historia ha cambiado?, ¿Hará falta repasar lo que sucede políticamente en la actualidad en algunos de nuestros estados provinciales?
El 6 de septiembre de 1930 un golpe cívico-militar, encabezado por el general José Félix Uriburu, depone al presidente Hipólito Yrigoyen, que había sido reelegido en 1928. La famosa crisis del año 30 había conseguido hacer mella en el prestigio y la popularidad del anciano líder radical y fueron muy pocos los que defendieron a la joven democracia argentina.
Las antiguas prácticas del siglo XIX volvieron a ejercitarse: cuarto oscuro con matones, sobres ya cerrados, expulsión de fiscales de la oposición, votos marcados, urnas llenas, robo de libretas, desaparición de urnas, entrega de listas antes de emitir el voto conjuntamente con promesas y amenazas, conteo de las papeletas del cuarto oscuro cada vez que entraba un votante, utilización de documentos de identidad de personas ya muertas o falsos, y tantas otras artimañas más.
La normalidad institucional regresa luego de la revolución de 1943. Un golpe militar que depuso al Dr.Ramón S Castillo, presidente a raíz de la renuncia presentada el 15 de julio de 1942, por el presidente Roberto M Ortíz, debido una afección cardíaca que poco tiempo despues le produciría la muerte.
Puede decirse que una excepción, al conocido y tradicional fraude electoral, lo constituyó la elección del 24 de febrero de 1946, en donde se consagra como presidente al general Juan Domingo Perón, concretando en las urnas la aparición del movimiento político y social más importante, por sus transformaciones y su magnitud, de la historia argentina: el Justicialismo o Peronismo.(No se trata casaualmente, de la agrupación política que respalda al actual presidente)
Como todos sabemos, Perón fue depuesto por otro movimiento cívico militar el 20 de setiembre de 1955.
Hasta las elecciones del 11 de marzo de 1973, el voto se convirtió en una práctica cada vez menos usual.
Así surgen, como islas en un mar de gobiernos dictatoriales, las presidencias de Arturo Frondizi (1958, y derrocado por otro golpe en1962) y el de Arturo Humberto Illia (1963-1966), elegidos con la previa prohibición de todo candidato del partido justicialista.
Ambos fueron derrocados cuando se encaminaban hacia la normalización y democratización del sufragio. Las pocas elecciones sucedidas en esos 18 años difícilmente puedan tildarse de actos de la democracia.
Con esta sinóptica semblanza, quisimos recordar el derrocamiento del Presidente Illia.
Derrocamiento que tuvo actitudes deleznables por parte de algunos de los militares intervinientes.
El General Julio Alsogaray-hermano del conocido capitán ingeniero y luego ministro de economía de varios gobiernos, Alvaro Alsogaray, padre de María Julia, recientemente dejada en libertad- entró a las 7 de la mañana a la casa rosada, exigiéndole la renuncia al Dr. Illia, que se negó a tal pedido y reconvino con duros términos al militar insurrecto.
Luego ingresa el coronel Perlinger y una vez más se cruzan duros cruces verbales, pues el Presidente se obstinaba a que se respetaran su investidura y las leyes que lo respaldaban.
Finalmente será la encargada de la coacción final una compañía de gases de la policía federal la que desalojará al jefe del estado de su despacho, que se retiró en un taxi hacia un domicilio de la capital.
El 29 de junio de 1966 asumía Juan Carlos Onganía como presidente, prestando juramento ante una junta militar integrada por el general Pascual Ángel Pistarini, el almirante Benigno Varela y el brigadier general Teodoro Álvarez.(Esta junta no eran los tres chiflados, pero la aberración histórica cometida no se les hubiera ocurrido al trío cómico encabezado por Larry)
Eran las 11,24, del 29 de junio de 1996. Instantes mas tarde y luego de firmar el acta ante el escribano mayor de gobierno, Jorge Garrido, Onganía recibía los atributos de mando que había utilizado el presidente Victorino de la Plaza.
Fuentes: Archivo del Diario La Razón y sitio www.almargen.com.ar
Hola!!! disculpen que moleste con este mensaje pero escribo para saber si ustedes tiene de los tres chiflados un capitulo que estan con un perro dalmata. Me interesaria saber cual es y de que año y si hay akgna foto de ellos.
Muchas gracias
hola ,quisiera saber si tienen una foto en donde se lo ve al general Peron posando con un pero dalmata,desde ya muchas gracias
Hola disculpen q los moleste pero yo queria saber si ustedes tienen un capitulo de los tre chiflados en que ellos tienen un restaurante y un perro se cola en la cocina callendole la ventana en la cola, esto produce tanta gracia q es inexplicable.
Me gustaria saber como se llama el capitulo y donde lo puedo conseguir.
Desde ya muchas gracias!