En un artículo que publicamos en el día de ayer, hablábamos de políticas serias, la seriedad en la acción política y fundamentalmente en la administración de un estado, contempla el adelantamiento a los hechos que puedan comprometer las relaciones entre los dirigentes y mucho más entre los países, también la seriedad habla de cuantificar las circunstancias de poder actual y las consecuencias que puede aportar una buena negociación. Los estadistas se destacan casualmente por esas características
Evo Morales y la salida al mar
Conocemos Presidentes de países que tienen que estar “huyendo” de la justicia, o haciendo verdaderos juegos malabares con los distintos órganos de la misma para escapar a sus fechorías; conocemos casos de corrupción desorbitados; conocemos los tráficos de armas que “desconocemos”; conocemos decisiones económicas cuyos motivos “desconocemos”; éxitos empresariales cuyos activos “desconocemos”; conocemos decisiones de ejecutivos de empresas que permiten enriquecerse con información privilegiada a costa de la ruina de otras empresas o individuos; conocemos paraísos fiscales donde se refugiaría el dinero tan limpiamente logrado, como el de la droga.Todo esto lo conocemos, pues la información periodística, la exposición de los analistas y las pocas sentencias condenatorias, nos brindan un panorama, que suele a veces presentarse como desolador ante un mundo superado por el espanto.
Lo anterior viene a cuento para exaltar la diferencia que separa a unos y otros hombres que tuvieron, tienen y tendrán responsabilidades como gobernantes, en ese aspecto es que nos congratulamos de la decisión tomada por la futura presidenta de Chile, Michele Bachelet en el sentido de agasajar a Evo Morales, ya que la misma no está enmarcada en una audacia protocolar, sino que está pensada en un futuro reaseguro para la energía que Chile demandará y por el momento no tiene otro mercado más cercano que el gas boliviano.
Por tanto si la salida al mar de Bolivia, debe negociarse con el gas que Chile necesita, en buenahora para Latinoamérica, ya que podremos comprobar que la sensatez y la inteligencia, triunfan por sobre la chatura de ideas o la soberbia y arrogancia del poder en soledad.
Vale la pena, recordar algunas expresiones hechas cuando Evo Morales era cadidato presidencial sobre finales del año anterior:
“Hablar de Chile siempre es hablar del mar. Si Chile quiere diplomacia, si quiere gas, si quiere energía, si quiere comercio, tiene que haber mar para Bolivia”, puntualizó durante una extensa conferencia de prensa concedida por entonces en La Paz.
“Con Chile somos dos hermanos vecinos, dos países vecinos. Yo concibo que somos hermanos, por tanto, los problemas pendientes tienen que resolverse en el marco del diálogo”
Esto expresaba en otro tramo de la misma rueda de prensa.
Con el objeto de fundamentar estas apreciaciones, ponemos a disposición de nuestros visitantes un artículo de urgente 24, que refuerza con detalle lo que suscribíamos ayer en nuestro artículo “Política en serio”
Es evidente que Morales y bolivianos no captan el mensaje chileno , Chile tiene un tratado de limites con Bolivia punto, de que algunos rastreros y entreguistas del partido socialista ,comunista y grupos pacifistas humanistas griten por regalar territorio a Bolivia no significa en absoluto que sean mayoritarios o representen a chilenos , la unica manera que chilenos aceptaremos negociar [ no tenemos obligacion ] seria que Bolivia retribuyera con igual cantidad de territorio a Chile , el gas es secundario y con plata se compra en cualquier parte , es asi que Chile esta transformando la infraestructura a gas licuado y no necesitamos depender de volatiles vecinos para nuestro aprovisionamiento , aparte de que ENAP continua con buenos resultados perforando pozos en Magallanes, chilenos en general miramos con desconfianza al gobierno indigena de Bolivia y su ultranacionalista politica ,vemos las cosas de manera totalmente diferente y solo deseamos una relacion comercial , simplemente somos diferentes y mientras bolivianos se mantengan mas lejos ,mejor.
Le agradezco el comentario, y fundamentalmente la molestia que se tomó en visitar nuestro sitio. En mi caso, como obervador argentino, no alejado de la contaminación que produce una casi espontanea subjetividad en vista de una larga y añeja tradición conflictual con los chilenos, intento repasar la hisotira aproximandome-con gran esfuerzo-a la objetividad que aportan los hechos. En ellos trato de encontrar, quizás con algo de ingenuidad o esperanza, el mejoramiento de las relaciones relaciones regionales, nuestros países están extremadamente lejos de los recursos fácticos provistos por el poder, el capital y la historia de quienes componen el eje del mundo, por tanto, si no intentamos dejar atras la vieja lista de errores y horrores cometidos, aprovechando las ventajas comparativas de unos y otros, el camino será pesado, largo y muy dificil. Todo lo cual indica que la ilusión de mejora para nuestras sociedades, mutara de esperanza a utopía.
Como argentino me hago cargo de los terribles errores cometidos en el pasado, y en el presente por las pésimas administraciones que tuvimos y tenemos, reconociendo a la vez, que Chile presenta hace más de trainta años una fuerte decisión de ejecutar políticas de estado que responden a un proyecto de país, digno de elogio y consideración. Esto es como vecino lo que observo. En cuanto al país del altiplano, lo único que espero que le vaya mejor de lo que le fue hasta ahora, y en ese aspecto vuestra nueva presidenta pareciera abrirles una esperanza a nuestros hermanos del norte.
Atentamente
Enrique Serra.
El dia en que Chile entregue soberania a Bolivia, no tendre mas opción, que avergonzarme de mi patria, y retirmarme.
Se derramo sagre para obtenerla, sangre de Chilenos, respentos nuestros antepasados, respetemos a Chile.
Viva mi patria, Viva Chile.
Atte.
Pablo Quiñones