Tan natural como el pensamiento le es al hombre la facultad de comunicar sus ideas. Es esta, una de aquellas pocas verdades que mas bien se siente, que se demuestra. Nada puede añadirse a lo que se ha escrito para probar aquel derecho, y las ventajas incalculables que resultan á la humanidad de su ejercicio. El gobierno fiel á sus principios, quiere restituir á los pueblos americanos, por medio de la libertad política de Imprenta, ese precioso derecho de la naturaleza, que le había usurpado un envejecido abuso del poder, y en la firme persuasión de que es el único camino de comunicar las luces, formar la opinión pública, y consolidar la unidad de sentimientos, que es la verdadera fuerza de los estados, ha venido en decretar lo que sigue:
Artículo 1º Todo hombre puede publicar sus ideas libremente, y sin previa censura. Las disposiciones contrarias á esta libertad quedan sin efecto.
Así, con este exordio-en un antiguo verbo castizo- y con la inclusión de otros 9 artículos, el 25 de abril de 1811, nuestro gobierno de entonces, que ya había soportado en ese mismo mes de abril una pueblada, donde se pidió la expulsión de los europeos de la Junta, la separación de Vieytes, Posadas, Rodríguez Peña y Azcuenaga. Con la firma de Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea, Juan José Paso y José Julián Pérez como secretario. Se firmó el decreto de libertad de Imprenta.
En ese mismo mes de abril del año 1811, se organiza también el levantamiento de la Banda Oriental, con la intervención de Belgrano, Artigas y Rondeau.
Sería interesante que, a casi doscientos años de aquella gesta, que marcaba un principio rector muchas veces pisoteado de diversas formas, ya por gobiernos de facto o constitucionales, el actual, revisara los conceptos de la real libertad de prensa. Llamada entonces de imprenta.
Afortunadamente existe una nueva herramienta-INTERNET- que de momento es difícil, sea penetrada por la voracidad del poder gubernativo. A ella seguiremos recurriendo para expresar ideas, para permitir a otros las expresen y para sentirnos ciudadanos activos, no “cautivos” de una hegemonía gubernativa aparentemente sin límites.
Fuente: Archivos históricos.
Hechos como el de la denuncia de Albistur a Darío Gallo son los que hacen cada vez más necesaria una reacción de la sociedad dormida.
http://www.clarin.com/diario/2005/07/01/sociedad/s-04601.htm
Concuerdo totalmente. Estamos empeñados, y seguiremos, en la tarea de oficiar como uno de los muchos despertadores de- “ese sector dormido”.que afortunadamente existe en nuestra sociedad, y no dudo que aparecerán muchos más.
Enrique Serra
ps la neta no encontre naida jeje pero pues ahora tendre que escribir ahyyyyyyyyyyyy no
seeeeeeeeee pero quiero encontrar sobre como se formo la libertad de imprenta
iio opino qe zi
no encuetro nada este buscador vale madre