
Nuestro pueblo ha mostrado más de una vez, sobrada actitud solidaria.
No es el caso hacer un detalle sobre esta noble acción colectiva, sí, recordar que gracias a tantos gestos de este tipo, nuestro País pudo sortear con éxito desgraciadas circunstancias impuestas, en principio, por la naturaleza, pero las más de las veces, a lo anterior, se le sumó descuido, inacción, o torpeza de ciertos sujetos que componen tanto gobiernos, nacionales, como provinciales o municipales.
Hubo en tiempo cercano, específicamente iniciado el siglo XXI, que, debido a medidas económicas adoptadas por la Administración nacional de entonces, se inmovilizaron los depositos de miles de ahorristas, los que despues de muchos años de perigranar, al fin pudieron recobrar-parte-de los mismos.
En ese lapso, como actitúd solidaria, se multiplicaron las marchas de protesta. Las famosas cacerolas sonaron contra el el corralito.
Hoy, y, desde hace algunos años, nos asola otra desgraciada consecuencia que deviene de los desvios de algunos miembros de nuestra sociedad. En efecto, la inseguruidad esta cuasando estragos en nuestra gente, a diario son varias las personas que caen asesinadas a manos de los delincuentes, la mayoría, por reiteración de criminales actos que recientemente o, purgaron en la carcel sus actores o no estan condenados, a pesar de haber sido recientemente detenidos. Ello, indudablemente, debido a un lento e incomprensible ejercicio de la justicia.
Se ha dicho que la insegueridad es hija de la corrupción. La inseguridad reinante en nuestro país, no sólo tiene esa paternidad, también es hija de la falta de capacidad de quienes conducen a las policías, tanto federal como estaduales, y, lamentablemenete por-en este caso- falta de solidaridad de nuestra gente.
Cuando miles de manifestantes salían a diario a las calles a reclamar sus ahorros, tal comportamiento era bien visto por el conjunto. En ese entonces se había herido de muerte al `derecho de propiedad´ Hoy se hiere de muerte a las personas, sin importar su estatus social, edad o cualquier otra condición. Los delincuentes las matan por el placer de matar. Por lo anterior, no vemos a miles `cacerolenado´o acompañando en las marchas por los familiares de los muertos, las que, tibia y no muy reiteradas, cada tanto organizan aquellos a lo que casi no les quedan lágrimas para llorar tan infausto destino.
La Autoridad del Estado, represetada por sus fuerzas de seguridad, más ausentes que nunca.Tal hecho, fue extrañamanete omitido en el largo discurso presidencial de hace pocas horas.
La gente ha eligido, en ese imaginario grito: la plata o la vida. Parece que han elegido la plata. La vida ha pasado a ser un bien secundario en la consideración del gran órgano social.
Por lo expuesto expresamos; que no debemos resignarnos a este aciago destino.
No acompañar las marchas de quienes piden justicia, no manifestarnos severamente contra la inseguridad, es prácticamente ser complices de los delincuentes. Todo lo anterior ante un Estado deficitario en una materia que no pareció y tampoco parece integrar los presupuestos activos de su acción.
Enrique Serra.-
muchas gracias por la informacion me vino re bien porque ami y a otra amiga que se llamaba candela nos reto el director de nuestra escuela , nos dijo que para el dia 22/05/07 teniamos que hacer un trabajo que era buscar informacion sobre el 22 de mayo y poreso me ayudo mucho gracias LEELO CANDELA