La Justicia volvió a desacreditar la teoría del complot en San Vicente.
El juez Melazo, que investiga los incidentes, dijo que “no hay elementos” para sostener que los disturbios fueron armados, tal como sostiene el Gobierno; ayer, la fiscal de la causa también había descartado la hipótesis oficial
Ayer, la teoría conspirativa, que tanto Kirchner como sus habituales voceros sostienen desde pocas horas después de la gresca, había sido desechada por la fiscal platense que tiene a cargo la causa abierta tras las peleas entre grupos sindicales con balas, piedras y botellazos, en el traslado de los restos de Perón a San Vicente. “No tenemos acreditado que hayan actuado en forma premeditada y organizada”, afirmó Leyla Aguilar.
Para la fiscal, que los sospechosos sean integrantes de barras bravas no alcanza para hablar de un complot. “Hay detenidos de distintas agrupaciones sindicales que pertenecen a alguna hinchada, pero no sabemos a cuál”, dijo.
Consultado hace escasos minutos sobre estas declaraciones de la jurisdicción bonaerense, el Diputado Carlos Kunkel, expresaba que la fiscal debería dedicarse a lo que le corresponde, es decir a la investigación de los hechos objetivos y no hacer declaraciones políticas. El mencionado dirigente K, adelantó que se dirigiría a la procuradora Falbo para que serene a la fiscal Leyla Aguilar.
El ex activista de la década del 70 y actual diputado nacional, refiriéndose a quienes intervinieron activamente en lo hechos de San Vicente, dijo: que eran marginales producto de la exclusión a la que se sometió una importante porción de la sociedad durante la década del 90.(segunda década infame)
En ese mismo sentido, no dejó pasar el hecho-según sus palabras-que tristes albañiles de la noche a la mañana se convirtieron en grandes empresarios. Concretamente nombró a Gualtieri y las trapisondas que le permitieron acumular ingente riqueza, dejando tras ese raíd, un enorme pasivo al Banco de la Prov. de Bs As con calidad irrecuperable.
Hacia ese tipo de maniobras, manifestó el actual Diputado K, el gobierno de Duhalde conducía gran parte de los 2 millones de dólares diarios que el estado bonaerense recibía en concepto del Fondo de Reparación del Conurbano Bonaerense.
Decimos nosotros; Fondos que totalizaron unos 700 millones de pesos (en época de convertibilidad) y que surgió en 1992, a partir de un acuerdo político entre los entonces presidente Carlos Menem y gobernador Eduardo Duhalde.
Kunkel hizo también una autocrítica hacia su propia persona, pues él, dijo, formaba parte de ese gobierno justicialista. (Como ahora forma parte del gobierno de Kirchner)
Más adelante, e internándose sobre posibles imputaciones-hacía mención en el espacio radial de la FM 99.9 que conduce el periodista José Luís Jacobo de Mar del Plata-, que el origen de los desmanes en el mausoleo, provinieron en calidad de autoría intelectual, del Duhaldismo residual. El cual ya tiene experiencia el ex presidente, continuaba expresando Kunkel, subliminalmente culpándolo sobre los disturbios que antecedieron al alejamiento del gobierno que presidía De La Rúa.
Tampoco se salvó de las críticas la actual vicegobernadora, Graciela Giannettasio. Pues según Kunkel, fue quien impulsó la reforma educativa en la Provincia de Bs. As., que con el correr de los años resultó un verdadero fracaso, al que ahora hay que ponerle remedio.
Nosotros ya hemos insistido en varias oportunidades sobre este tema de la baja calidad educativa en nuestra provincia. El problema tiene por el momento consecuencias abiertas. Mientras no asuman las autoridades-quizás no lo quieren-los efectos imponderables en un futuro cercano, dificilmente se podrán tomar soluciones de fondo.
Noam Chomsky, expresaba en una de sus tantísimas declaraciones –
El conductismo fue muy popular entre las clases dirigentes por razones nada sorprendentes, ya que otorgaba un derecho moral a controlar y dominar a la gente. Si la gente carece de una naturaleza intrínseca, entonces no hay ninguna barrera moral para controlar o manipular. Todo en su propio interés, por supuesto.
De alguna forma “nosotros”, los controladores, somos inmunes a esta condición humana de infinita maleabilidad; sin embargo “nosotros” tenemos una determinada naturaleza y nosotros entendemos lo que está bien, es como una premisa oculta. Ahora bien, el resto, la ‘purria’, son simples objetos pasivos, y podemos controlarlos, dirigirlos y organizarlos utilizando las últimas técnicas de comportamiento, y así se estarán quietecitos.
Ésta es una línea de pensamiento que se encuentra en toda la cultura intelectual dirigente, desde los curas hasta los comisarios leninistas pasando por los teóricos liberales contemporáneos.
La conclusión que hacemos sobre las declaraciones de Kunkel y esa característica tan especial sobre la maleabilidad humana, lo cual le permite estar en permanente contacto con Dios y con los demás…, están plenamente identificadas con parte de lo expresado por el escritor y pensador nacido en Filadelfia en 1928 y autor de varias obras, entre las que se encuentra; Los Guardianes de la libertad.