Es mejor considerar al estado no tanto como un conjunto de instituciones sino como una clase específica de asocaciación política que establece su jurisdicción soberana dentro de límites territoriales definidos…El Estado impone su poder supremo porque está por encima de todas las demás asociaciones y grupos de la sociedad, y sus leyes exigen la obediencia de todos los que viven dentro del territorio. (Gerry Stoker)

Gran parte de la actividad política tiene lugar allí donde interaccionan el Estado y la sociedad. Sin embargo, la política no siempre genera acuerdos o consenso. A veces el conflicto es tan agudo que la violencia, la guerra civil o la revolución política se convierten en instrumentos políticos. En tales cicunstancias la práctica política, que es generalmente ordenada, da paso a métodos mas brutales y caóticos. Cuando tal metodológía se manitiene por años en parte de un territorio, Colombia por ejemplo, debemos obligadamente preguntarnos quiénes se benfician con tal extensión del conflicto. Es evidente que las Farc dejaron hace rato de ser una expresión contestaria que no tuvo respuesta política, y dio paso a un fenomenal negocio del narcotráfico, donde, precisamente, los principales actores de ese grupo, son mafiosos y nada tienen de políticos.
Luego de escuchar y ver la actuación de Chávez en la reunión del grupo Río-donde afortunadamente quedó superado el conflicto que se había desatado entre Ecuador y Colombia y sobre cuyas particularidades nada cabe agregar pues los propios actores dijeron todo lo que había que decir y aún, ni se privaron de ciertos exabruptos, impropios para jefes de Estado- muchos latinoamericanos, debiéramos sentirnos avergonzados por tan desopilante como desubicada interpretación de alguien que lo único que podría disculparlo es una declaración médica que certifique que sus facultades mentales están alteradas.
El mundo nos mira con sorpresa y puede que también con algo de suficiencia, pues es muy difícil que otras culturas occidentales entiendan como puede existir un gobernante de las características del Presidente Chávez.
Como ciudadano argentino, expreso que lo anterior no es una penetración en los asuntos internos de un país extranjero, es una crítica desarrollada en un contexto de especial circunstancia, tal la que se vivió hasta hace pocas horas, todo ello, en un marco de irrestricta libertad, que por lo visto, ni tiene comparación con las restricciones que existen en Venezuela. Sinceramente resulta molesta, chocante y muy fuera de lugar la petulancia chabacana de un personaje con el cual no se cuanta coincidencia podrá existir en la región. Digerible, para ciertos gobernantes, pues esta al comando de un territorio con inmensas reservas petroleras.
Refiriéndonos a la tarea que le cupo a nuestra Presidenta, si bien no estuvo mal su discurso, debíera haberse expuesto menos incisivamente. Argentina es, a pesar de todo, uno de los máximos referentes en América del Sur, por tal razón la estrategia política de sus gobernantes en cuanto a la política exterior, debe tender hacia la búsqueda del equilibrio y las exposiciones públicas de sus líderes no convendría se alejen del marco de la prudencia. Lo anterior quedó patentizado ante la respuesta de Uribe, que algunos, han considerado cargada de acidez. Todos sabemos que Cristina, precisamente, no ha tenido como labor ser una gran jurista, ya que hasta hace poco se dudaba de su título de abogada, profesión que nunca ejerció.
La vida continuará para los habitantes de los países intervinientes en la cumbre celebrada en Santo Domingo, de la misma forma que hasta antes del inicio del conflicto. Todos esperamos con algo más de esperanza que los delincuentes guerrilleros apodados FARC, liberen a los seres humanos que tienen secuestrados. Los hechos han sido palmarios, el mundo no los apoya ni los apoyará. Solamente los hipócritas, los corruptos que con ellos hacen negocios han levantado directa o elípticamente la voz para esgrimir una tibia defensa y ha quedado al descubierto las conexiones entre estos facinerosos y los jerarcas de los países ya mencionados por el Presidente de Colombia.
La normalidad, por otra parte, descubre el velo de los padeceres de los venezolanos y de los argentinos: los primeros adolecen de ciertos alimentos básicos, aunque ello no le impidió al presidente de ese país haber dilapidado millones de dólares en un absurdo movimiento de tropas. Nosotros, al estar obligados a ciertos devaneos con el lider caribeño a raíz de nuestro défict energético. Esperemos que los convenios celebrados tengan efectiva utilidad y determinen efectos positivos para nuestros pueblos.
Enrique Serra.-