
Riqueza Vs. pobreza:
El 40% de la población mundial vive con poco más de dos euros al día. Un informe de la ONU indica que los 500 individuos más ricos del mundo tienen más ingresos que los 416 millones de personas más pobres. (…) Por otro lado, por cada dólar que se invierte en combatir la pobreza, se gastan diez en armas.
Nada alentador contiene la anterior cita para los habitantes del planeta.
Creo que hasta el hartazgo, hemos, desde este sitio, enfatizado sobre la inequidad.
Circunscribiéndonos a nuestro país. Podemos afirmar que de acuerdo a datos públicos, el mismo viene creciendo a ritmo sostenido desde hace cuatro años. La pregunta es cuándo se producirá el derrame hacia ese sector que otrora supo ser el motor y nervio de nuestra República, que le dio brillo en cuanto a la cultura y compuso los principales ahorros e inversiones que engrandecieron a la Argentina.
De ese sector se sirvió, fundamentalmente, el Estado para con el aporte impositivo que hizo y sigue haciendo, llevar adelante políticas no siempre acertadas.
Los sectores marginados, excluidos de una u otra forma, siempre pudieron tener refugio en el llamado auxilio social, compuesto con la sustancia de las retenciones y otras gabelas que producían los que verdaderamente trabajan en el país.
Para ese conjunto de argentinos y extranjeros, hubo “planes”, vivienda “social”, “turismo social” etc. El otro sector todo lo hizo con esfuerzo y sacrificio propios. Lo anterior en un mar de injusticias y corrupción, pues en el camino quedó el ahorro de miles de obreros y trabajadores que aportaron a las cajas de jubilaciones que luego fueron saquedas, con el consabido resultado de un insulto en lugar de un digno haber jubilatorio para quienes durante más de treinta años contribuyeron a la formación de inmensos recursos.
Para finalizar una breve mención al crédito, casi una utopía para quienes deciden realizar un emprendimiento productivo, el que existe es para el consumo y a tasas usurarias.
Habrá un día, no muy cercano y tal vez no tan lejano, que ese sector pudiera rebelarse. Quizás si o quizás no, también, como lo predijo un viejo caudillo, ese día, esa olvidada clase media, hará tronar el escarmiento.
Enrique Serra.-