
Hace pocos días escribíamos sobre el tema de la inflación, los hechos recientes nos obligan a recurrir sobre el mismo, ya que el precio de la carne, a consecuencia de políticas equivocadas por parte del Estado y del sector ganadero que no decidió oportunamente aplicar planes de inversión que incrementen sus rodeos, ha llevado a que el mismo en el mostrador se dispare y únicamente se frenará cuando por lógicas consecuencias la demanda interna baje lo suficiente, como para comprometer el stock de todos aquellos cortes que no se exportan.

proximamente articulo de lujo
La inflación ha sido un factor dominante de los desarrollos políticos y económicos argentinos casi desde los inicios de nuestra historia. Ya a mediados de la década de 1840 las guerras internas elevaron la tasa de inflación a niveles cercanos al ciento por ciento anual. A pesar de que durante los períodos de auge no fue un gran inconveniente, el problema inflacionario yacía latente y se tornó endémico a partir de 1950. La tasa acumulada de inflación desde ese entonces es una cifra con más de trece dígitos.
Se hace innecesario hablar de la hiper, sus efectos están todavía hiriendo el recuerdo en igual medida a la población y a un gobierno, al que todavía no conocemos verdaderamente cuál será su esquema de acción en materia económica.Dificilmente el camino que tome la marcha de la actual política económica, pueda desembocar en una inflación de las carácterísticas que antaño conocimos.

Hay que señalar también que las retenciones no son una solución para el aumento de precios al público, son sí un desaliento en la necesaria inversión que el sector debe hacer para incrementar el número de cabezas de ganado, máxime ahora que uno de los mayores exportadores del mundo en carnes-Brasil-prácticamente tiene suspendida sus ventas al exterior por el problema de la fiebre aftosa.

carne vacuna en frigorifico
Tal situación los brasileros la sufrirán por largo tiempo. En este sentido el mundo funciona de esta manera. Mientras a unos les va bien en un negocio a otros les va mal y es el momento-debería haber sido antes- de aprovechar esas circunstancias.
Deben los productores agropecuarios, aumentar rodeos no solo vacunos, sino bovinos, fundamentalmente en aquellas zonas marginales aptas para el desarrollo de lanares. Otra alternativa es el aumento del número y calidad de criaderos de cerdo, nuestra industria de fiambres debe importar más del 50% por carecer de suficiente oferta en este tipo de carne en nuestro país. Pero para lo anterior la medida más inconducente es aumentar las retenciones.
Los precios, de la carne como de otros artículos y servicios, indubitablemente buscarán su posición relativa. Esto se debe a un lógico reacomadamiento que está ocurriendo a partir de la devaluación. Podemos inferir que se debe a que la economía ha ido evolucionando, hay más producción y por ende mas consumo, se han creado varios miles de puestos de trabajo y en el circuito financiero existe abundante liquidez

Lo que lamentablemente no se ha corregido, es la diferencia abismal entre los que más y menos ganan. La presión que sobre los precios ejercen ese porcentual en minoría que supera en 30 veces los ingresos de la mayoría, posiblemente sea parte de la causa de estos remezones, que esperemos vayan pasando y a su vez se implementen medidas que corrijan tamañas asimetrías, que al final pueden volverse peligrosas para una necesaria búsqueda de equilibrio social.
Esperamos que el actual gobierno no caiga en acciones populistas al estilo de un pasado que no debemos ni siquiera mencionar. Hay que reconocer que son varias las medidas positivas que se han implementado, pero ni son suficientes ni lo profundas que se necesitan. También es obligación mencionar que ciertos funcionarios transitan en su accionar por senderos que rayan lo tenebroso, por tanto, el Presidente les debe exigir mayor claridad ya que de otra forma se corren riesgos graves.
Las acciones de quienes inciden en el mercado, así como de la sociedad toda no se pueden controlar con discursos populistas, estos por lo general intentan direccionarlo buscando resultados que encierra el proverbio latino, “Vox populi, Vox dei”. Pero como Dios no se manifiesta todos los días y el pueblo no tiene una sola voz, “el gobierno popular” piensa que es el intérprete de la voz del “pueblo”, eleva esa versión al rango de verdad oficial, y sueña con decretar la verdad única. Como es natural, los populistas abominan de la libertad de expresión. Confunden la crítica con la enemistad militante, por eso buscan desprestigiarla o controlarla.
Lo anterior precisamente es lo que pretendemos, no ocurra en la Argentina
El populismo es lo que está hundiendo a Hispanoamérica. Te invito a buscar en mi página http://hispaherald.bitacoras.com el comentario titulado el populismo de los países pobres. Un saludo, por favor no me pongas esas fotos de carnes argentinas. Acá en España el kilo de asado está a 1.800 euros, creo porque hace mucho que no como carne.
Gracias por la visita, te estare siguiendo en tu sitio
Enrique Serra.
me prodrian decir que diferencia existe entre la pierna y el jamon de pierna si son la misma pieza me gustaria que me aclararan esta duda porfavor y gracias