Huelga, al saber.

por Enrique Serra

October 23rd, 2006 by Opinorama Leave a reply »

Mañana se cumplirá el paro de docentes en la Provincia.


Los colegios de enseñanza pública y privada dependientes de la Provincia de Buenos Aires no tendrán clases mañana por un paro convocado por los gremios docentes Suteba, Feb y Sadop, en reclamo de mejoras salariales.

Los docentes del frente gremial que integran Feb y Suteba no obtuvieron la respuesta que esperaban del Gobierno a su reclamo salarial y convocaron a un paro de actividades por 24 horas para mañana. En este caso, se sumó el malestar expresado por otros sindicatos del sector (Udocba, Amet) y de los privados del Sadop, al no ser incorporados en las convenciones colectivas abiertas el jueves en la Dirección General de Cultura y Educación.

Hay palabras que no tienen diminutivo. La palabra poder es una de ellas. Quienes lo pretenden no se conforman con un “podercito” quieren el total. La lucha de ciertos sectores gremiales no siempre busca reivindicaciones para sus agremiados. Oculta-eventualmente- en tales acciones, una mimetización del ansia de poder.

La conquista del poder político en cada situación concreta, nacional, provincial y local, ha sido una guía permanente para todos aquellos dirigentes, que entienden que las verdaderas transformaciones sociales se logran con esa necesaria base sustentable.

Con el tiempo, distintos dirigentes han intentado convertir esos esfuerzos, en verdaderos frentes de lucha.

La globalización del capital siempre precisó de gobiernos nacionales, regionales y locales capaces de ejecutar sus planes y hacer valer su fuerza. Pero lo fundamental es que dichos gobiernos cuenten con el aval mayoritario de las poblaciones que gobiernan. Tal situación, entienden, se puede lograr con una base educacional de escasa fortaleza.

Con los procedimientos hasta ahora conocidos-HUELGAS-se retroalimenta el salvajismo del poder globalizador y pretensor del capital.

La creación de alternativas verdaderas, y posibles de llevar a cabo, a la vez con capacidad de enfrentar a las propuestas neoliberales, tienen que ser construidas por gobiernos populares y democráticos que respeten y profundicen los niveles de educación.

Precisamente no es el actual, tanto en el orden provincial como nacional, uno que se esmere en ese logro.

Sólo un pueblo educado podrá sostener todo el apetito que contienen las hasta ahora famélicas reinvidicaciones sociales.

Los anticuerpos necesarios para mantener la salud, la fortaleza y los sueños del tejido social, podrán ser hallados en una educación de sólidas bases.

Todo lo anterior es imposible encontrarlo y mucho menos sostenerlo si los educadores persisten en la realización de huelgas, donde los únicos perjudicados han sido, son y serán los alumnos, los chicos argentinos, rehenes hasta el presente del desconsiderado poder sindical.

A ellos debemos cuidar y evitarles el actual estado de indefensión que sufren las generaciones que dejaron atrás el período de instrucción primaria.

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