Hacia un Tiempo Mejor

por Enrique Serra

September 7th, 2005 by Opinorama Leave a reply »

Buscando una definición conocida de democracia, encontramos la que Lincoln contribuyó a popularizar: el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

Sin embargo, esa idea apenas se corresponde con nuestra experiencia. Recordemos que parte de las fuentes que dieron vida a nuestra Constitución Nacional, fueron precisamente fundamentos de la correspondiente a los Estados Unidos; convengamos que si bien tomamos algunas formas de su redacción, hemos estado muy lejos del espíritu federal y republicano que animó al pueblo del país del norte.

El rutinario acto cívico que cada dos años desde 1983, al menos, nos convoca a votar, tiene muy poco que ver con la pretendida democracia participativa, y las decisiones básicas sobre la organización de la vida de toda la sociedad.

Las mismas están lejos de quedar bajo el control de la ciudadanía. En estas circunstancias, no es difícil entender la creciente apatía de los ciudadanos por la cosa pública, por la política, y todo cuanto tenga que ver con ella.

La ciudadanía percibe que su voz no cuenta, que las decisiones importantes las toman poderes alejados de todo escrutinio político directo o indirecto. Que nuestros representantes están muy lejos de poner en práctica la ansiada democracia participativa.

Contra estas tendencias han surgido diversas reacciones bajo nuevas formas de intervención política (nuevos movimientos sociales, antiglobalizadores, etc.), que no se ajustan a los marcos institucionales heredados.

También hay una progresiva acción de ciertas ONG con veleidades rectoras, algunas con ideas ultramontanas y otras con un sesgo demasiado apegado a la fe religiosa. Con sus acciones, incluso con sus torpezas, muestran por una parte, una voluntad de no dejar en manos de políticos profesionales la gestión de los problemas, y por otra, la presencia de importantes y valiosas energías cívicas, que a la postre se esterilizan por atomización de conducciones.

En el pensamiento político, a estas acciones se le anteponen dos conceptos clásicos, autogobierno y virtud, y con una herencia a la que tales principios proporcionan identidad: el republicanismo.

Una larga tradición que se ha revitalizado en los últimos años hasta constituir en el presente la filosofía política que con más firmeza y solvencia intelectual se opone al actual liberalismo conservador, o a lo que llamamos neoliberalismo. Por tanto, debemos reforzar aquel principio que nació luego de tanta lucha fratricida.

El verdadero espíritu federal, al que debe estar indisolublemente unido la solidaridad y el apego al bien común.

El hombre es un ser libre, con capacidad de autodeterminación, es decir, capaz de obrar luego de una libre elección. Esta elección se lleva a cabo como resultado de un conocimiento que define el carácter de una conducta, ya que está vinculado con una conciencia moral que aprueba o desaprueba un determinado acto.

La política es la ciencia social y práctica cuyo objeto es la búsqueda del bienestar de los integrantes de una comunidad. El bien común no es sólo la tarea del poder político sino también razón de ser de la autoridad política.

Sucede que en los últimos años se ha confundido esa acción con politiquería, con ese equívoco concepto de prometer lo que no se puede cumplir, de solucionar por izquierda los problemas de “los amigos”, el sumar individuos por el hecho de sumarlos, sin integrarlos a la idea central del necesario proyecto convocante, del revitalizador y abarcativo esquema que ponga en descubierto este descascaramiento de un decrépito capitalismo que deja al desnudo el salvaje entramado del cual se sirve para la ocurrencia de tanta inequidad social.

Es otro capitalismo el que necesitamos y debemos ayudar a construir.

Resumiendo, debemos convenir que es el bien común el principio y fin ético de la política. Será bueno todo aquello que beneficie, tienda, acreciente o lo promueva. Será malo todo aquello que intente perjudicarlo, disuadirlo, disminuirlo, etc.

Concluyendo, pienso que se ha iniciado un camino de cambio de las viejas estructuras políticas tal como hasta ahora han funcionado, debemos prepararnos para esta nueva etapa. La educación, la permanente información genuina serán las bases para asumir inevitables compromisos en un tiempo que indudablemente será largo y difícil, pero sin lugar a dudas mucho mejor.

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1 comment

  1. alexandra says:

    esta pagina ,si me permiten desirlo
    esta buenisima si uno quiere buscar informacion
    sobre la politica mas, quenada bueno espero
    que no sea el unico
    comentario que se halla mandado
    a esta pajina en es pesial