El ex piquetero, Luís D´Elia irrumpió la semana pasada de manera violenta uno o varios domicilios privados. Violentó a la vista de las cámaras de televisión, la entrada a un campo en la provincia de Corrientes, propiedad de un empresario norteamericano.
Las extrañas explicaciones conocidas hasta ahora, surgen de la interpretación que este pancista, convertido en funcionario público por el gobierno de Kirchner, ha hecho a quien pudo tener en principio una parcial respuesta, que de ninguna manera podrá sostener el procedimiento, a todas luces irregular.
La Justicia intervino por la irrupción de D´Elía en campos correntinos
Esta mañana, el antiguo destructor de comisarías y cortesano de todas las movidas que apoyan al gobierno nacional, la emprendió con la periodista Mónica Gutiérrez, quien pretendió hacerle una nota por los hechos que son de conocimiento público.
Éste personaje no tiene argumentos que mínimamente respalden su actitud, por ello responde con insultos, provocaciones y la corta y recurrente verba, que a manera de disco compacto dejó traslucir, no sólo su escasa imaginación, sino una actitud grosera propia del exacerbado e impune patoterismo que puso de manifiesto en ésta, como en otras ocasiones.
La Sra. Mónica Gutiérrez, entiendo, no hará otra cosa que llevar el tema a la justicia, pues es imposible sostener algún tipo de razonamiento con alguien que está acostumbrado a desafiar la ley y el orden, con resultados siempre positivos de su parte.
¿Podríamos ser tan ingenuos como para pensar que D´Elia actúa solo? Evidentemente, detrás de este tipo de conductas, reñidas con todas las formas que deben primar en funcionarios públicos, no nos deja otra alternativa que imaginarnos planes que meten miedo.
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