Existe un concepto del “pensar utópico” que refleja el descubrimiento opuesto de la lucha política, es decir, que ciertos “grupos oprimidos” están, de modo intelectual, tan fuertemente interesados en la destrucción y transformación de determinada condición de la sociedad, que, sin saberlo, ven sólo aquellos elementos de la situación que tienden a negarla. Su pensamiento es incapaz de diagnosticar correctamente una condición existente en la sociedad. De ningún modo se ocupan de lo que realmente existe.
Su pensamiento jamás es una diagnosis de la situación; puede unicamente ser usado como una guía para la acción.
Lo recientemente ocurrido en la República hermana de Colombia en relación a la entrega de rehenes, no fue producto de un pensamiento utópico, sino, del fracaso producido por reiteradas promesas incumplidas por parte del grupo sedicioso llamado FARC, ahora, con la presencia de varios delegados internacionales, entre los que se encuentra el ex Presidente de nuestra Nación, Dr. Néstor Kirchner.
La claridad y elocuencia conque se expresó hace minutos el Sr. Presidente de Colombia en cuanto a los acontecimientos que rodearon la posible entrega de rehenes da por tierra toda esperanza, en lo inmediato, de poder reintegrar a la sociedad organizada a dos de los mismos-aparentemente el niño Emanuel ya no estaría en manos de los narcoguerrilleros-.
Es muy difícil negociar con delincuentes asesinos, a ellos no los guía un sueño utópico, por el contrario, su dilatada actividad en pos de tomar el poder en Colombia, ha sido fruto de sus operaciones con espúrios intereses y abultados beneficios económicos para su grupo de comando. Todo ello no solamente al margen de la ley sino alejado de de la más mínima conciencia humana. Son tal las atrocidades cometidas por estos individuos, que resultará un verdadero milagro la obtención de algún gesto compatible con mínimos derechos humanitarios.
Deseamos como la mayoría de la humanidad, que las negociaciones empeñadas por Colombia con el apoyo de varios países puedan llegar a un mínimo de factibilidad, sinceramente, descreemos de toda posibilidad que así suceda. Ante los hechos ya consumados y de domino público, felicitamos la fuerza y claridad del Sr. Presidente Uribe.