Esperando el cambio.

November 18th, 2007 by Opinorama Leave a reply »

La investigación del bienestar económico, que ha permitido una mejor comprensión de los mecanismos que provocan la hambruna y la pobreza llevaron al economista y filósofo indio Amartya Sen, distinguido con el premio Nobel de Economía, a que este economista bengalí, conocido por sus trabajos sobre las hambrunas, desarrollara y diese a conocer la teoría del desarrollo humano, la economía del bienestar y los mecanismos subyacentes de la pobreza.

El mencionado catedrático de la Universidad de Oxford, recibió el Premio Nobel de Economía en 1998. La tarea que queda por delante comprende “terminar con la pobreza, la ignorancia, la enfermedad y la desigualdad de oportunidades, y ésta es la base de mi trabajo”, señala Sen.

“Si bien la apertura económica contribuye al desarrollo, ésta por sí sola no bastaría si no se toman medidas en el campo de la educación y la salud, las cuales son esenciales en la lucha contra la pobreza”, asegura Sen.

Amartya Sen nos dice que es común destacar que el éxito de Corea del Sur, China y Taiwan – por ejemplo – se debía a que sus economías estaban más abiertas que en otros países como India y Pakistán. “Eso es verdad, pero también es verdad que Pakistán e India habían descuidado la educación, la salud y la reforma agraria”.

Argentina, luego de atravesar la hoguera de la crisis del 2001/2002, se encaminaba hacia una constante recuperación, en principio de su aparato productivo luego del sector social más castigado. Sería para otro desarrollo imputar lo faltante. No obstante subyacen materias que requieren urgente atención, antes que desandemos el positivo tramo recuperado.

El constante espoleo a que se ve sometida nuestra comunidad por parte de importantes sectores de la prensa, corporaciones económicas locales, regionales e internacionales para que nuestro país, profundice la interactuación con las naciones desarrolladas; flexibilice aún más sus políticas de integración “con el mundo”, se contrapone con una postura científica, autónoma y testimonial de alguien que ha sido por años un estudioso y privilegiado observador de los sucesos tan especiales en un país muy especial-como La India-, próximo a liderar junto a China, las principales economías del mundo, pero con una alto porcentual en su población de aberrantes desigualdades.

Es cierto que nuestra Argentina adolece por estos tiempos de serios inconvenientes basados, especialmente, en negar la realidad. (Precios de combustibles, déficit habitacional, bajos salarios de amplios renglones de la actividad productiva, comercial y de servicios, la debacle del INDEC, el aumento de las retenciones de los productos agrícolas y muchos etc). Que junto a lo precedentemente expresado, es imposible negar un superlativo grado de corrupción estructural.

Lo anterior, es parte del menú que estará esparcido en la mesa de tareas de la próxima Presidenta.

Entendemos, que dejarnos arrastrar por la marea globalizadora, sería incrementar nuestras angustias, inclinar aún mas la balanza de las iniquidades y tensar en grado peligroso la cuerda que sostiene el precario equilibrio social. No corresponde en estos tiempos una lucha entre facciones de ortodoxos y heterodoxos, entendemos, que la hora exige honestos y transparentes hombres a cargo de la gestión ministerial como colaboradores y asesores de la futura primer magistrada.

Observando que Cristina Kirchner mantendrá en su gabinete a los nefastos personajes que dieron acabadas muestras de inexistencia y claridad en los manejos de la cosa pública, el panorama, entonces, no solamente deja de ser alentador, sino que se trona incierto.

Enrique Serra.-

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