El atril vacío.

por Enrique Serra

November 1st, 2006 by Opinorama Leave a reply »

Aquel candidato de la concordia propuesto por Duhalde, la persona que accedió a la primera magistratura a raíz de la vergonzante huída al ballotage de quien obtuviera una pequeña diferencia en la primera vuelta de las elecciones celebradas en el año 2003.

Este actual presidente que de albañil de bases políticas patagónicas se recibió en tiempo récord de ingeniero especialista de poder. Ese mismo presidente que desde su encumbrado atril reconvino a las poderosas corporaciones vernáculas. Hoy, ha dejado ese tan temido espacio vacío, para como el avestruz, agachar la cabeza mientras pasa el peligro mimetizado en el resultado electoral de Misiones, el desastre de San Vicente, los continuos paros de empleados de la justicia, educación, salud, y telefónicos.

A lo anterior, se suma un “pesado” conflicto desatado por el caciquismo gremial.

Un verdadero líder, un conductor no hace silencio en época de crisis, sale al frente y explica aún los errores. Esa dosis de humildad que a veces debe mostrarse en las peores situaciones, es las que realmente engrandece a los hombres.

Hoy desgraciadamente, no sólo el atril se encuentra vacío, también muchas de las esperanzas que se habían depositado en el presidente.

Joaquín Morales Solá, culmina un artículo que en la fecha publica el diario La Nación con lo siguiente:

El clientelismo político se está convirtiendo en una antigualla inservible en la era de las comunicaciones rápidas y masivas. Si la frivolidad es cierta en muchos casos, también el aporte que los medios están haciendo a la información colectiva -y, por lo tanto, a la civilización política- es igualmente verdadero. No es casual, entonces, la tensión creciente entre el poder y el prensa. Los conservadores de la década del treinta, los del “fraude patriótico”, eran hombres cándidos al lado del rovirismo. El problema de Rovira fue que han pasado setenta años

Imposible no coincidir con uno de los mejores periodistas del país. Nosotros humildemente, entendemos que el caso “Rovira”, es sólo una muestra de futuros inconvenientes.

La “caja” puede que ya no esté medio llena, sino medio vacía. Recomponerla exigirá que cierta obra pública se pare, que ciertos proyectos o quizás anuncios faraónicos se esfumen en el recuerdo o la frágil memoria de algunos sectores. La incorporación al sistema jubilatorio de algo más de un millón de argentinos, podría poner en peligro el delicado equilibrio de las cuentas previsionales.

Las demandas de sectores hasta ahora expoliados por las retenciones, se hará sentir en el corto plazo. La magia del excedente fiscal, ya está comprometida para el pago de los servicios de la deuda externa hablando del 2007.

La recomposición de las tarifas en los servicios que prestan las privatizadas está a la vuelta de la esquina. La piedra filosofal del progresismo que todo lo podía, está comenzando a perder su brillo.

Puede que aparezcan algunos “paliativos de cartón”. Esos podrían ser algún nuevo resultado judicial en el caso Amia, o quizás el aumento de la tensión con Uruguay en el tema de las pasteras. Ellos, puede que alejen momentáneamente el “pampero” político que un horizonte algo gris y no tan lejano, premoniza.

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