“Hacete amigo del Juez
-No le dés de qué quejarse;-
Y cuando quiera enojarse
Vos te debés encojer,
Pues siempre es güeno tener
Palenque ande ir a rascarse”.
Consejo del viejo “Vizcacha”, verso 2319
Martín Fierro- Obra de José Hernández
Con frecuencia escuchamos hablar del nepotismo y despotismo de algunos gobiernos. Pero en muchos de los casos el discurso suena errado por la utilización inadecuada del término en referencia a lo que desean plantear.
Veamos:
“Con toda la familia en el gobierno ya nadie duda de su despotismo”
“Ese discurso altanero es una señal de nepotismo”
Aclaremos:
Según el DRAE la palabra despotismo viene de déspota:
‘Persona que trata con dureza a sus subordinados y abusa de su poder o autoridad’.
‘Autoridad absoluta no limitada por las leyes’.
Mientras que nepotismo viene de nepote y significa:
‘Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos’.
A partir de esta aclaratoria cuando usted escuche que el hermano, la esposa, el hijo, el sobrino, primo y demás familiares de tal presidente, gobernador, ministro o alcalde están en altos y bajos cargos públicos o son los ejecutantes de tal o cual obra, ya sabe que la palabra adecuada para esta “conchupancia * política” no es otra que nepotismo.
Pero si es el caso en que los gobernantes usan un lenguaje ramplón, altanero y humillante hacia sus subalternos y se mueven sin ninguna ley que los limite, abusando de su autoridad; entonces hablamos de despotismo.
Y es posible que hasta tenga que usar ambos términos para un mismo gobierno o para un mismo gobernante.
(*) Conchupancia.
El kirchnerismo prepara reformas en el sistema de selección de jueces nacionales en el Consejo de la Magistratura: propone terminar con los exámenes anónimos y sorpresivos, abandonar las tablas con puntajes para evaluar los antecedentes de los candidatos y dar más importancia a la opinión que los consejeros se formen de los postulantes.
“Yo quiero la discrecionalidad que me permiten la Constitución y la ley. La tarea de designar jueces es de orden político; es técnico, pero político”, dijo Conti, en defensa de la reforma propuesta.
Las precedentes referencias explican claramente, la primera en la teoría y la segunda en la práctica, como se ejerce en nuestra tierra el nepotismo y despotismo.
Según un artículo de Urgente 24
Un grupo de juristas prepara una presentación que tiene preocupado al matrimonio K: la ineptitud de los cónyuges para sucederse en el gobierno. Es que, en la legislación argentina la institución del matrimonio hace, de dos personas, una sola. Por eso los cónyuges no están incursos en delitos como encubrimiento mutuo y son solidarios patrimonialmente. Ante la necesidad de blindar su situación, el Gobierno quiere ahora revisar el mecanismo de concursos para nuevos jueces.
Ni Perón pudo continuar en la mitad del siglo pasado con un sistema despótico de gobierno y al que también tenía en las líneas inferiores un claro contenido nepótico. El País ha crecido en cuanto a experiencia, ya que en valores culturales y en posición económica, la línea ascendente que se originó en el siglo XIX, con marcadas desigualdades, no fue corregida y mucho menos adaptada a las actuales circunstancias. No obstante las nuevas generaciones hemos abandonado la costumbre de ingerir sílice. Por ello, las próximas elecciones serán la plataforma de ensayo para la toma de un nuevo derrotero que nos aleje de esta absurda y trágica deformación que se ha hecho del ejercicio del poder.