Ministro Lavagna en Mar del Plata
Luego de escuchar las declaraciones del Dr. Roberto Lavagna, en el reciente culminado Coloquio de IDEA, podemos inferir que quizás haya sido una de sus últimas apariciones en público representando al Gobierno Nacional.
De sus palabras no se desprendieron conceptos coincidentes con las recientes fuertes expresiones vertidas por el Jefe de Estado. El discurso contemporizador, descriptivo de su labor al frente del Palacio de Hacienda fue aplaudido de pie por toda de la concurrencia empresarial que se encontraba presente en el tradicional establecimiento hotelero de Playa Grande que sirvió de alojamiento al Presidente Bush, durante su estancia en Mar del Plata con motivo de la IV Cumbre de las Américas
Quizás su intervención alocutoria no haya sido políticamente todo lo acertada que el momento requería.
El Dr. Lavagna, ha tenido la distinción, un tanto extraña para la Argentina, de ser un funcionario bien conceptuado en la gente y en el ámbito académico.
El actual ministro de economía, se recibió de Licenciado en Economía Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA en 1966.
Luego realizó un Postgrado de Econometría y Política Económica en la Universidad de Bruselas. No está de más destacar la visión diferente de un discípulo de la escuela económica europea, que tal vez le permitió mirar la economía de otra manera, justamente cuando el “Consenso de Washington” está siendo severamente cuestionado por gran parte de Latinoamérica.
Su primera aparición en la función pública fue en el año 1973 como Director general de política de ingresos y de precios, cuando José Ber Gelbard era Ministro de Economía, durante la tercera Presidencia de Juan Domingo Perón. Éste fue el comienzo de la etapa de Lavagna como funcionario y que lo llevaría, 29 años más tarde, a ser el máximo responsable económico del país. Luego del derrocamiento de Isabel Perón en 1976, se retiró de la esfera pública y se dedicó a la actividad privada en la que se desarrolló como consultor.
Con el advenimiento de la democracia, Roberto Lavagna retornó al ámbito estatal en el gobierno del Presidente, Raúl Alfonsín, haciéndolo en el cargo de Secretario de Industria y Comercio Exterior, corría el año 1986. Aquí cumplió un rol preponderante en el terreno internacional, ya que dirigió la delegación argentina en la Ronda GATT y en la Ronda Regional de Negociaciones de la ALADI, además, diseñó e instrumentó los acuerdos estratégicos de integración con Brasil que serían la base de lo que hoy conocemos como el Mercosur.
Volvió a mantenerse al margen del rol de funcionario público durante la década del 90. Retornó en 1999, cuando el entonces Presidente de la República, Fernando De la Rúa, lo designó como Embajador ante la Unión Europea, en Bruselas y ante los Organismos Económicos Internacionales. Se desempeñó en este cargo hasta que fue designado por el Presidente Eduardo Duhalde como Ministro de Economía en abril de 2002, función que sigue desempeñando hasta la fecha, y puede decirse que en la primer etapa del gobierno de Kirschner, respondió cabalmente a las políticas trazadas y le imprimió lentamente un sesgo que se aproxima al proyecto que observamos por parte del actual Presidente.

dinamización de la economía
El mundo y por consiguiente la economía tiene el dinamismo propio de su evolución y la necesidad adicional que ciertas sociedades necesitan imprimirle especialmente, aunque puedan parecer contradictorias. Este a nuestro criterio es el punto en que se encuentra la relación de Roberto Lavagna con el primer mandatario. Argentina debe decidir que rumbo tomará. El actual, además de incierto, tiene sesgos de la ralentización que quiere imponérsele a todas las economías emergentes que han podido mantener, como es nuestro caso, varios años de crecimiento sostenido. En efecto, si nuestro país crece como todos los prevén el 6,5% o 7 % durante el 2006, pasará a convertirse en una manifestación que no se observa hace 100 años. Es por tanto que tales circunstancias no pueden dejar inerme a la población mas afectada por toda la década pasada y que acumuló otro record, pero degradante como el mantener mas del 50% de la misma bajo la línea de pobreza. Esa situación es imposible seguir sosteniéndola, en base a un temor a la inflación fundado en tradicionales técnicas ecomomicístas, tan egoístas como absurdas, las cuales no admiten que por sobre toda cuestión técnica esta el ser humano, precisamente, origen, fuente y motor de toda sociedad.
La situación detallada no es un fenómeno que sólo se registre en Argentina, segun la CEPAL, en América Latina y el Caribe mas de 213 millones de personas se ven afectadas por el flagelo de la pobreza y el 16,8 de la población vive en situación de indigencia.
Con un técnico de las características de Lavagna, al Presidente le será muy difícil implementar las necesarias “adecuaciones” para corregir las asimetrías antes descritas y que son un pesado lastre político, social y humano.
Fuente: Edición 21 de la Revista Facultades
Hola que tal
La única solución de la Argentina es que los que se llevaron el dinero , lo devuelvon
Liliana R. Colombo Bouquet
Directora Diario Buenos Aires
de la LLorona
ser mas explicitos en su paginas no es la cantidad sino la calidad
ser mas explicitos en su paginas no es la cantidad sino la calidad.
porque para los estudiantes se nos hace dificlil
Me parece de muymala fe su agregado PERSONAL
de La llorona, sino lo quita cuanto antes iniciare juicio
dra C. BOUQUET