El actual gobierno, que de acuerdo a lo expresado oportunamente por su titular y varios de sus componentes, sería de signo peronista, no ha podido demostrar aquella parte de un apotegma de Perón, que decía-entre otros conceptos-”Decir es hacer”. Siendo el texto completo:“mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar”
Por el contrario, es disyunta la prédica de su discurso, con la realidad que marcan sus acciones, en tal sentido, aprovecharemos el desarrollo de muy buenas plumas, que sobre el particular y con una visión objetiva y profesional, se han manifestado al respecto.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos,
en un reciente informe sobre el estado actual de la libertad de expresión en los distintos países de América, ha denunciado las agresiones y amenazas contra periodistas que se registraron últimamente en la Argentina. El organismo ha señalado que esas manifestaciones hostiles contra el periodismo independiente de nuestro país han sido producidas, en muchos casos, por quienes ejercen altas responsabilidades en el gobierno de la Nación.
En varios pasajes de los discursos que últimamente ha pronunciado el presidente, ha hecho mención a Mariano Moreno. Uniendo en el mismo plano referencial histórico al fogoso Secretario de la Primera Junta, con nuestros más insignes patriotas, San Martín y Belgrano.
No criticamos al Sr. Presidente por tan destacado recuerdo, pues muchos que solemos recorrer páginas de la historia estamos plenamente convencidos que Mariano Moreno, pudo haber cambiado el curso de los acontecimientos, pues sus ideas de libertad e independencia, estaban cimentadas sólidamente, a la corriente surgida en la Revolución Francesa, y específicamente al creador del “Contrato Social”, Juan Jacobo Rousseau
Las convicciones de este joven criollo, estuvieron ligadas a sus acciones políticas, profesionales y estratégicas, por una gran inteligencia y entrega.
Una de esas convicciones, era la libertad de prensa, así como la lucha por desterrar todo acto que pudiese tener semejanza con el omnímodo poder que ejercía la Metrópolis a través del representante de la corona española.
Sobre lo señalado anteriormente, volcamos un pasaje de un artículo publicado por el portal El Forjista.
Gran parte de la juventud de Buenos Aires apoyó incondicionalmente la política que intentaba imponer Moreno, pero las adhesiones no se limitaban a este sector que estuvo en la primera fila en los acontecimientos del 25 de mayo, también su influencia llegaba hasta los sectores populares que habitaban en los suburbios de la ciudad, el nexo eran dos políticos revolucionarios, French y Berutti. Estos conformaron el regimiento de La Estrella, intento del partido morenista para contrarrestar el peso de sus adversarios en el seno del ejército, cuyo líder indiscutido era Saavedra.
Muchos patriotas desconfiaban de Saavedra desde antes de la revolución, sin embargo lo consideraban indispensable para la causa debido a su influencia en el ejército. El principal hombre del partido patriota, es decir del grupo que venía actuando coordinadamente desde tiempo antes contra el partido patriota, era Castelli, pero una vez en el gobierno su jefe pasó a ser Moreno por la decisión revolucionaria que impuso en la Junta. El partido patriota devino en partido morenista
Una frase de Mariano Moreno en La Gazeta:
El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien; debe aspirar a que nunca puedan obrar mal
El correlato de este precepto no es otro que la necesidad de límites a un poder que por naturaleza corrompe y mucho más cuando, como señaló lord Acton: tiende a ser absoluto.
Precisamente este verdadero pensador, de ascendencia Inglesa, aunque nacido en Nápoles, ensayó entre muchos otros conceptos el siguiente:
“Definición de Libertad: Seguridad para las minorías; Razón reinando sobre la razón y no la voluntad sobre la voluntad; El deber para con Dios, sin obstáculos por parte de los hombres; La razón antes que la voluntad; El derecho antes que el poder“.
Fernando Laborda, un destacado columnista de la Nación, refleja con claridad, en un artículo titulado: Los desvelos del matrimonio presidencial, otra de las facetas que de alguna manera alejan los hechos reales, con lo incontrastable en el “factum“, del poder gobernante. Contraponiéndo severamente las declamaciones discursivas-exclusivamente- sobre un verdadero héroe de la libertad como fue Moreno, con los hechos antes reseñados.
Por lo expuesto, entendemos que la deformación del título del presente, sobre el apotegma ya señalado, refleja de alguna manera una realidad que a muchos nos interesaría revisra la actual política gubernativa, presidida por el Dr. Kirchner.