En artículo producido por uno de los diarios más prestigiosos de Europa, se da cuenta de la existencia-y ahora su puesta en venta- de un refugio tipo bunker Atómico. Construido durante la guerra fría , capaz de albergar a miles de personas con todo tipo de comodidades. Se trata de una verdadera ciudad subterránea de un kilómetro cuadrado, receptiva para más de 4.000 personas,cuenta con estación de ferrocarril, estudios televisivos, despachos para ministros, pub y restaurante,estas son algunas de las principales comodidades que posee. Esto se construyó por si ocurría una guerra de las llamadas nucleares, y de esa forma se preservaría a los “superiores” para que pudieran luego reconstruir a Inglaterra, desde ese pueblo subterráneo llamado Burlington.Es decir reconstruir la estructura edilicia, ya que de la población, suponían no quedaría nadie.

Vista de la campiña de Burlington
Su precio de venta es de 7,4 millones euros.
Jamás analizaron que en lugar de invertir en estas fantasías propias de mentes algo trastornadas por una soberbia paranoica, pudieran usarse esos y otros recursos ociosos u ocupados en superfluos lujos, con el objeto de mejorar la posibilidad de superación del pueblo inglés, y hasta quizás evitar guerras. Éste acepta como con seguridad deben aceptarlo otros habitantes de países con similar o superior capacidad económica y de fuerza, que sus gobiernos conciban tamaños dislates en pos de hegemonías no sólo circunstanciales, sino permanentes sobre una globalidad mundial que a veces atónita y otras muy confundida, no toma conciencia de ciertos acontecimientos, que representan hechos que no son propios de la vida, sino que por el contrario los observa y asimila, como una naturalidad que el creador pensó para los humanos.
Fuente: EL PAÍS – Internacional – 06-11-2005