Liberaron a Ariel Perretta y no hubo que pagar rescate
El joven no presenta signos de violencia y se repone con los suyos, luego de ser liberado esta medianoche. “No me pegaron ni nada”, le dijo el chico al gobernador Scioli, que supervisó el operativo de liberación
Según propias palabras de Ariel, el encuentro con el gobernador fue muy emotivo: “Nos abrazamos porque él vivió algo muy parecido a lo mío con su hermano y sabe lo que la familia sufre en estas situaciones”.
Durante el encuentro, que fue registrado por C5N, se puede escuchar a Daniel Scioli diciéndole a Ariel que lo importante es que este con su familia, que lleve una vida normal.
Por su parte, Ariel le comentó a Scioli: “No me pegaron ni nada. No tuve miedo. No podía dormir. Al principio ellos me daban pastillas porque estaba muy nervioso”.
La noticia, difundida debido a la hora, exclusivamente por los medios electrónicos, refleja, exclusivamente las circunstancias fácticas de un afortunado, en su desenclace, pero lamentable hecho de inseguridad que hace tiempo azota el territorio provincial.
Nos preguntamos como habrá sido, en realidad, el camino que hasta hace horas, era totalmente incierto.
¿Quién pudo haber “convencido” a los secuestradores de deponer una actitud que arrancó con un desmesurado pedido de 3.000.000 de dólares?. Y siguiendo con las inevitables preguntas, ¿cómo de la noche a la mañana el Gobernador Scioli, surge como Súperman abrazando a la víctima y ponderando a una policía, hasta ahora muy ineficiente, corrupta según varias noticias, en una situación de esclarecimiento, totalmente impensada?
La sociedad, todavía no ha tomado estado de la dimensión de la crisis política que nos envuelve-pues es mayor que la económica-a la cual entramos sin que hubiera elementos válidos para que nos involucráramos con dimensiones de difícil cálculo y de posible cruento desenlace, máxime cuando el mundo se encuentra demandando gran parte de nuestra producción.
Por ello, nos permitimos dudar de esta cortina triunfal en la cual se ha envuelto el Gobernador de Buenos Aires, tan ausente de las circunstancias protagonizadas por el sector agropecuario, sector, que indudablemente es uno de los puntales de la economía del primer estado argentino.