
Hace 26 años nos emocionabamos hasta las lágrimas por el desembarco de nuestros soldados en Malvinas. Han pasado diversas y múltiples situaciones desde aquel hecho histórico.
El recuerdo emocionado de tal instante sigue intacto. Pero cada 2 de Abril, quienes vivimos tan intensamente esos días, con igual respeto y renovado fervor recordamos a nuestros hermanos caídos en el conflicto.
Argentina seguirá el derrotero que nosotros y el destino le fijemos. Una clara premisa, la de recuperar las Islas, quizás, cada vez más distante debido a erráticas políticas de las distintas administraciones, seguirá alimentada por una llama que no se apagará jamás, la misma tendrá el sustento que merecen quienes dieron lo mas preciado que tenían, la vida, para cumplir no solamente una orden emanada de un poder político ilegitimo y militarmente inepto, sino un mandamiento nacional que todos heredamos, casi, genéticamente.
Las generaciones venideras sabrán valorar tanta entrega y finalmente, conseguirán el objetivo por el que lucharon nuestros soldados en condiciones inimaginablemente desfavorables.
Viva la Patria.