
En alguna parte del templo de Delfos, dedicado al dios Apolo, se hallaba la inscripción “conócete a ti mismo“. Esta advertencia tenía por objeto incitar al hombre a reconocer los límites de su propia naturaleza y a no aspirar a lo que es propio de los dioses.
El exceso, la desmesura, la “hybris” es castigada por los dioses como la más grave falta que el hombre pueda cometer. Apolo es el dios de los sueños y las profecías (el oráculo de Delfos era el más visitado de toda Grecia), el dios de la claridad y la belleza, y, sobre todo, el dios de la estabilidad, de la medida, de la forma, de lo limitado. Nada tiene de extraño que en el templo a él dedicado, se halle esta inscripción que nos invita a evitar los excesos reconociendo nuestros propios límites.
Sócrates, que puede ser considerado como el fundador de la ética, de la ciencia de la moral, se sirvió en sus enseñanzas de la inscripción délfica. El sentido que para él tiene este lema está en relación no sólo con el reconocimiento de nuestros límites, de nuestra ignorancia, sino también con su afirmación de que la virtud reside en el conocimiento.
“Europa sé tú misma” fue la frase que pronunció Juan Pablo II en 1998 en Santiago de Compostela.
En aquella oportunidad el Santo Padre invitaba a Europa a encontrar sus raíces a buscar en el pasado para encontrar el camino presente e ir hacia el futuro con firmeza.
Algunos pensarán que puede sonar grandilocuente expresar “Mar del Plata sé tú misma”; más allá de incurrir en un plagio, sacrílego, al tomar las palabras pronunciadas por tan grande dignatario, la sentencia es aprovechable en toda su extensión para al menos, incitar humildemente a que los que tenemos la fortuna de vivir en esta ciudad, viremos hacia mejores conductas, seamos mas ordenados, respetemos las reglas de urbanidad, seamos más solidarios, y fundamentalmente recordemos a los que le dieron vida pujanza y desarrollo a esta hermosa ciudad.
En tal sentido, ayer se anunció desde el municipio, en caso que el agrupamiento-cuasi ilícito-que ha usurpado desde hace varios meses el espacio público, en reclamo de vaya a saber que cosas, será denunciado penalmente de no adaptarse, el mismo, a una realidad inveterada. No tenerle miedo al trabajo. Ellos lo piden, pero con un criterio absolutamente sui géneris.
Lo ofrecido, es concreto. Preparación por cuenta de una organización gremial que ha dado pruebas positivas en ese sentido y puestos seguros en las obras que próximamente darán inicio(construcción de viviendas).-es lo que hay-parafraseando al ex titular del Partido de Gral Pueyrredón.
Lo soportado por la comunidad hasta al presente, es verdaderamente inaudito. No nos merecemos los vecinos y quienes nos visitan tal afrenta. No debemos seguir incurriendo en la cómplice indiferencia de tal hecho, al comprobar, a diario, como se destruye el patrimonio que nos pertenece.
Lo contrario, sería estar con los delincuentes que confundiendo ex profeso, peticiones con aprietes, han tomado para si, uno de los principales sitios que debemos saber mantener para nosotros y para quienes nos visitan.
Tal laxitud de conductas, por parte de la callada mayoría, corroboraría, aquello que solo salimos a la calle a protestar cuando se nos toca la víscera mas sensible, el bolsillo.
Enrique Serra.-







