El diccionario Larousse define al populismo como “doctrina política que pretende defender los intereses y aspiraciones del pueblo”.
El populismo (del latín populus “pueblo”) es un término político usado para designar corrientes heterogéneas pero caracterizadas por su aversión discursiva o real a las élites económicas e intelectuales, su rechazo de los partidos tradicionales (institucionales e ideológicos), su denuncia de la corrupción política por parte de las clases privilegiadas y su constante apelación al “pueblo”. Además se le asocia a la demagogia, aunque esta se refiere al discurso mientras el populismo se esmera por tomar medidas “populares” ante la población general, sean o no de estricto rigor político.
La aparición del populismo como fenómeno social se liga a procesos de rápida modernización o cambio como una postura crítica ante los distintos grados de desarrollo que estos procesos pueden generar en las diversas clases o regiones de un país y en consecuencia una desigualdad en varios ámbitos de la sociedad. El término populismo se ha usado en política con dos acepciones diferentes, una de ellas tiene un significado positivo, pero principalmente se usa aquella con una connotación peyorativa. Esto último no es el resultado de discriminaciones sociales o resentimientos de las antiguas “clases acomodadas”, es la calificación mas ajustada a una deformación que los ejecutores de tales políticas le imprimieron-en varios casos-a sus administraciones. Éstas, casi nunca consiguieron efectos positivos y sustentables al conjunto de la sociedad que gobernaban sus mentores.
El neopopulismo es un tipo particular de liderazgo político que, a grandes rasgos, se caracteriza por tres elementos:
* un discurso crítico hacia las élites establecidas;
* el uso de técnicas avanzadas de ingeniería política (encuestas, focus group, etc.);
* la preponderancia de una mediación entre líder y masas a través de los medios de comunicación (preferentemente, la televisión).
Marcos Aguinis en su libro “¿Qué Hacer? – bases para el renacimiento Argentino, resume a su modo el Populismo:
“El instrumento de alienación para engrillar los tobillos y el cerebro de una sociedad populista es el asistencialismo clientelista. El populismo quiere que el pueblo sea mediocre y cómplice, lo quiere fanáticamente agradecido, irracional, miserable.
“El populismo simula ser revolucionario y lo simula muy bien. Nunca pierde de vista que el pueblo debe ser objeto de eterna seducción, de mareante propaganda, de ese modo atrapa la pasión de jóvenes, intelectuales y gente solidaria que cae bajo sus hipnóticos malabarismos ideológicos, siempre ambiguos, siempre cambiables”.
Según un trabajo presentado por el Centro Argentino de Estudios Internacionales, elaborado por los Dres. Nahuel Oddone y Leonardo Granato; la visita de Hugo Chávez a la Argentina-dado la época de la presentación se referían a la primera-simbolizó un mensaje subliminal de algunos teóricos que entienden que esta estrategia del “nuevo” populismo que encarna Néstor Kirchner, sin lugar a dudas, es el margen de maniobra posible luego del cese de bipolaridad mundial. Para identificar, de esta forma, el estilo K, con un mundo que reniega del modelo impuesto por el neoliberalismo norteamericano. Asimismo, continúan expresando los redactores del trabajo, se piensa-quizás sería correcto decir ahora, se pensaba-, que Brasilia-Buenos Aires-Caracas, sería el eje del MERCOSUR ampliado, capaz de discutir en un pie de igualdad con las potencias mundiales, una situación- que ya en ese entonces la consideraban recesiva-, las grandes iniquidades existentes.
Con el diario del lunes, como se suele decir, vemos que aquel artículo no solo estaba equivocado en la concepción del planteo táctico a nivel internacional, sino en el análisis de los personajes en cuestión. En efecto, salvo Lula, el resto, entró a nivel internacional en una lamentable decadencia. En cuanto a lo interno, Chávez tiene serios problemas y Kirchner va camino junto al “neopopulismo” a la única construcción política que podrá mantener a la familia K en el poder. Partido Único.
Quien siempre ha tenido en este tópico una mirada de amplia perspectiva, además de presentar sus ideas en forma brillante ha sido Alain Touraine.
El 31 de enero del año 2006, el sociólogo francés Alain Touraine, uno de los mayores especialista en América latina, expresaba en un artículo publicado por el diario La Nación: “que en la región hay una “ola neopopulista” y agregó que el presidente Néstor Kirchner marcha en esa dirección.
“No se puede hacer una democracia plena, a la europea, en América latina, con estos índices alarmantes de desigualdad social”.
Algunos estudiosos de la economía, con los cuales mantengo una especial relación que data de mis épocas de estudiante de Ciencias Económicas, sostienen, negándose por el momento a darlo a publicidad, que nuestro país, en el año 2008, cerrará con una inflación cercana al 50%. Que tendremos durante el mismo serios conflictos sociales producto no exclusivamente de la puja salarial, sino del reposicionamiento de algunos caudillos sindicales que no quieren quedar afuera del “armado K”.
Como muchos, pensamos que la pobreza y su retroalimentación, no son producto de erróneas políticas internacionales y locales, son el resultado de una metodología para retener un caudal humano que les permita a los conductores de este neopopulismo, sostenerse en la cúspide del poder. Un pueblo mal alimentado, con escasos niveles de preparación, con pésimos servicios públicos, pero con dádivas apodadas “planes sociales”, es un pueblo manso y manejable. Los piqueteros, en su mayoría, no representan expresiones de protesta social, sus marchas corresponden a planes premeditados para “esmerilar” a tal o cual funcionario molesto al absolutismo que representa el matrimonio gobernante. Podemos comprobar lo anterior, con lo que a diario sucede en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en “especiales” sectores de la Provincia bonaerense, en la cual, ya comienza el cercado a Scioli y la potenciación a Balestrini. La creciente inseguridad, tampoco es ajena al plan mencionado.
Según fuentes muy bien informadas:Ha comenzado una fuerte operación de desestabilización contra Scioli a los efectos de que asuma Ballestrini la Gobernación. Para esto están operado en el área de seguridad , ya que Scioli en sus segundas líneas, tiene todo el pasado de los 90…
Lamentablemente, de confirmarse parte de los análisis de los estudiosos que arriba hemos desbrozado, conjuntamente al razonamiento que apretadamente expusimos, el futuro que nos espera no estará alfombrado de pétalos de rosas, mas vale serán duras espinas. Sortearlas sin producir una hecatombe, será tarea obligada de toda la comunidad.
Enrique Serra.-







