Archive for the ‘cultura’ category

El costo de la libertad.

May 24th, 2008

Cuando un pueblo se congrega en
una ciudad, se hace mucho más
temible a sus gobernantes que cuando
se halla disperso sobre una vasta
extensión del territorio.

Lord Maculay. Machiavelli, Marzo de 1827.


Y si decimos pueblo, lo sostenemos a pesar de que algunos pretenden que son únicamente inquietudes militares. Se apoyan en que fueron los cuarteles de la ciudad, en especial el de Patricios, quienes armaron y sustentan estos acontecimientos revolucionarios. Pero se olvidan que éste no es un ejército regular, de carrera, a la europea; éste es el pueblo mismo, armado en defensa de su libertad. Estos cuarteles están poblados por hombres, no ya del núcleo, sino de los suburbios-sobre todo-de Buenos Aires, puestos en armas hace cuatro años en defensa de la Patria. Y que la defendieron muy bien, echando al inglés dos veces, contra el que combatieron a muerte, mientras que muchas “familias principales” recibían al invasor en sus casas, convidándolos con “lindos aires ingleses”, como relatara enternecido aquel oficial británico, Alejandro Gillespie.

Sistemáticamente, a contrario de lo ocurrido en los albores de nuestro nacimiento como pueblo libre, donde los hombres de armas fueron el pilar de nuestra independencia, desde la asunción de la familia K, nuestra Fuerzas Armadas han sido denostadas, sin que al menos se les respete la gloria de su cuna.

El próximo 25 de Mayo el País recordará su primer grito de libertad, dividido por el patoterismo K, que al único metodo que recurre es al amedrentamiento a fectos que disminuya el inmenso caudal poblacional que concurrirá a la ciudad de Rosario y del cual no nos olvidemos participará la mayoría de los rosarinos tan ligados al destino del agro.

Aquello que hace 198 años costó tanto unir, la terquedad de un gobierno en decadencia, pretende hoy, a cualquier costo, inmolarse, arrastrando de si a gran parte de los argentinos con tal de no revisar los pésimos actos de gobierno que desde hace mucho tiempo viene cometiendo enfrascado en una utópica imbecilidad ideológica.

Un festejo se hará junto al monumento a la Bandera. El otro en Salta, donde a manera de éxodo trasladarán “profesionalmente” a los militantes del Gran Buenos Aires y otros puntos del País.

Vale recordar que la noche del 25 de agosto de 1811, Juan Martín de Pueyrredón junto a un grupo de hombres valerosos se alzó con el tesoro de Potosí, a efectos de impedir que el mismo cayera en manos de los realistas. Muchos ataques debieron soportar aquellos bravos patriotas y con la inestimable ayuda de Martín Miguel de Güemes, 29 días después llegan exhaustos a Salta.
Los caudales de Potosí se salvaron gracias a la decisión y valentía de Pueyrredón y su gente. La Revolución pudo comprar armas, pólvora y pertrechos para seguir el camino de libertad que culminaría en la batalla de Ayacucho.

Quizás el recuerdo de estos pequeños datos sirva para que nuestras autoridades y dirigentes reflexionen sobre cuánto costó la libertad de nuestra Argentina. Cualquiera que la ponga en peligro es un infame traidor a la Patria.

Despotísmo y Nepostismo.

April 14th, 2008

“Hacete amigo del Juez
-No le dés de qué quejarse;-
Y cuando quiera enojarse
Vos te debés encojer,
Pues siempre es güeno tener
Palenque ande ir a rascarse”.

Consejo del viejo “Vizcacha”, verso 2319
Martín Fierro- Obra de José Hernández


Con frecuencia escuchamos hablar del nepotismo y despotismo de algunos gobiernos. Pero en muchos de los casos el discurso suena errado por la utilización inadecuada del término en referencia a lo que desean plantear.
Veamos:
“Con toda la familia en el gobierno ya nadie duda de su despotismo”
“Ese discurso altanero es una señal de nepotismo”
Aclaremos:
Según el DRAE la palabra despotismo viene de déspota:
‘Persona que trata con dureza a sus subordinados y abusa de su poder o autoridad’.
‘Autoridad absoluta no limitada por las leyes’.
Mientras que nepotismo viene de nepote y significa:
‘Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos’.
A partir de esta aclaratoria cuando usted escuche que el hermano, la esposa, el hijo, el sobrino, primo y demás familiares de tal presidente, gobernador, ministro o alcalde están en altos y bajos cargos públicos o son los ejecutantes de tal o cual obra, ya sabe que la palabra adecuada para esta “conchupancia * política” no es otra que nepotismo.
Pero si es el caso en que los gobernantes usan un lenguaje ramplón, altanero y humillante hacia sus subalternos y se mueven sin ninguna ley que los limite, abusando de su autoridad; entonces hablamos de despotismo.
Y es posible que hasta tenga que usar ambos términos para un mismo gobierno o para un mismo gobernante.
(*) Conchupancia.

El kirchnerismo prepara reformas en el sistema de selección de jueces nacionales en el Consejo de la Magistratura: propone terminar con los exámenes anónimos y sorpresivos, abandonar las tablas con puntajes para evaluar los antecedentes de los candidatos y dar más importancia a la opinión que los consejeros se formen de los postulantes.

“Yo quiero la discrecionalidad que me permiten la Constitución y la ley. La tarea de designar jueces es de orden político; es técnico, pero político”, dijo Conti, en defensa de la reforma propuesta.

Las precedentes referencias explican claramente, la primera en la teoría y la segunda en la práctica, como se ejerce en nuestra tierra el nepotismo y despotismo.

Según un artículo de Urgente 24

Un grupo de juristas prepara una presentación que tiene preocupado al matrimonio K: la ineptitud de los cónyuges para sucederse en el gobierno. Es que, en la legislación argentina la institución del matrimonio hace, de dos personas, una sola. Por eso los cónyuges no están incursos en delitos como encubrimiento mutuo y son solidarios patrimonialmente. Ante la necesidad de blindar su situación, el Gobierno quiere ahora revisar el mecanismo de concursos para nuevos jueces.

Ni Perón pudo continuar en la mitad del siglo pasado con un sistema despótico de gobierno y al que también tenía en las líneas inferiores un claro contenido nepótico. El País ha crecido en cuanto a experiencia, ya que en valores culturales y en posición económica, la línea ascendente que se originó en el siglo XIX, con marcadas desigualdades, no fue corregida y mucho menos adaptada a las actuales circunstancias. No obstante las nuevas generaciones hemos abandonado la costumbre de ingerir sílice. Por ello, las próximas elecciones serán la plataforma de ensayo para la toma de un nuevo derrotero que nos aleje de esta absurda y trágica deformación que se ha hecho del ejercicio del poder.

La ficción del Estado.

March 29th, 2008

A lo largo de la historia, ha habido gobernantes cuyo poder ilimitado les ha permitido cometer actos terribles contra su propio pueblo. Para evitar esto, aparecieron-hace varios siglos-en Europa diversos intentos de limitar el poder polí­tico ya que no todo podí­a permití­rsele al rey.

Mientras en los demás continentes, los soberanos todopoderosos oprimí­an a sus pueblos a su antojo, documentos como el Usatges de Barcelona y más tarde la Magna Carta inglesa sometieron a los gobernantes europeos al imperio de la ley. Como ejemplo basta recordar el juramento de lealtad que en la Corona de Aragón se hací­a al rey:

`Nosotros que valemos tanto como vos, juramos ante vos que no sois mejor que nosotros, que os aceptamos como rey y soberano siempre y cuando respetéis nuestras libertades y leyes...´
En efecto, si como dijera John Emerich, barón de Acton (1834-1902),

“el poder corrompe y el poder absoluto corrompe de forma absoluta”

El poder estatal habrá de tener unas limitaciones muy claras o su corrupción lo hará insoportable a los ciudadanos.

El Estado sigue siendo una ficción jurí­dica que inicialmente tuvo su primera aparición en 1212; que heredamos de esa cultura Europea, no en ficciones, sino en Derecho e incluso hasta en el Estado de Derecho y del Estado sabemos o creemos saber lo imprescindible, pero de ficciones el abanico de posibilidades es tan amplio como el número de humanos que habitamos este suelo.

Eduardo Camorro nos dice que: Quienes saben un poco de ficciones admiran la arquitectura del Estado por lo que creen percibir del mismo en cuanto su contenido de ciencia y de arte. También admiramos la fina y elegante invención del Derecho porque de ella procede la definición de la ley como la recta razón. Desde esa perspectiva de lo que se sabe, mucho o poco, y de lo que se admira, que suele ser bastante porque el mundo es una cornucopia de fenómenos pasmosos, la mera contemplación de las cosas suele ser entretenida, tan entretenida como irritante la variada gama de reflexiones que suscita eso que vemos.

Si la ley es la recta razón y el Estado una ficción jurí­dica, cabe preguntarse si esa ficción se refiere a la razón en cuanto recta, es decir, «justa, severa y firme en sus resoluciones», o a las resoluciones en cuanto a razonables. Y para que la pregunta tenga sentido, hay que dejar claro que estamos hablando de las cosas que pasan, así­ como de las que pudiendo pasar, no pasan.

Las ficciones no se interesan en la verdad, sino en las técnicas de lo verosí­mil, en apariencias que funcionen con un aspecto persuasivo y convincente. Esto que pareciera a través de los años haber sido asimilado por los distintos componentes de los Estados, en nuestro Paí­s, se ha tornado casi una quimera. Los elegidos gobernantes cuando llegan al sitial que el pueblo les encomendó-temporalmente- cuidaran y se ocuparan de los asuntos de su administración, olvidan ese mandato y adoptan una clara actitud autócrata para el manejo de la cosa pública. Esforzándose, con el auxilio de ciertos medios afines, en hacer aparecer lo inverosímil como verosímil.

No interesa ya el mandato ordenado por los mandantes, éstos, han pasado a ser esclavos de un grupo que se cree iluminado y puede maniatar a su antojo al grueso de la sociedad, realizando todo tipo de tropelí­as donde concurren con total desparpajo la corrupción descubierta o encubierta, el manejo discrecional de los fondos públicos, dejando de lado aquella encomienda de control y transparencia que, los representantes del pueblo elegidos democráticamente, tienen la obligación de ejercer. El llamado poder ejecutivo, distorsiona mediante ardides y opresión de una extraña mayoría, el regular ejercicio del Congreso, creando para ello figuras jurí­dicas que ni por asomo han sido concebidas por la Constitución. (Poderes especiales)

Cambian las reglas de juego a su antojo y beneficio, importando poco los contratos celebrados o a celebrarse por los particulares, haciendo trastabillar a cada paso la seguridad jurí­dica, y, por tanto, poniendo en polvorosa los pies de los inversores internacionales. Pues parece que se les hubiera olvidado a estos asaltantes del poder el lugar de dónde tendrían que salir los dineros para los faraónicos emprendimientos que enuncian sin rubor (tren bala) y cual es el origen donde provendrán los fondos para la puesta en marcha de las grandes obras de infraestructura que tanto necesita nuestra República. Porque si las cosas no se ponen bajo esta óptica, la máquina a la que nos referimos, el Estado, no funciona, cruje, rechina, fracasa, y alcanza un punto en el que todo estalla en mil pedazos, y luego, el trabajo de recoger los restos, sufrir las desventuras de las crisis, siempre las soporta el publo.

Esta vez el tiro, a la familia presidencial, parece les salió por la culata. Ya se especula o mejor dicho se planea, ante el imparable reclamo del campo, aplicar la ley de abastecimiento, una construcción de la dictadura militar heredera de la ley de agio y especulación con más de 50 años de antiguedad. También y en un renglón más abajo el estado de sitio. Preguntamos ¿y después qué?

La cuestión es hacer verosí­mil-por parte del Estado-aquello que de permanecer en lo inverosí­mil podrí­a resultar pavoroso. ¿Sería verosí­mil, por ejemplo, que quien ha reemplazado en los hechos a las fuerzas de seguridad del Estado-Ciudad Autónoma de Buenos Aires-para aplicar la violencia en cuanto a disuadir a los manifestantes que protestan por las acciones de gobierno, siguiera en libertad o, lo que es lo mismo, en su capacidad de repetir la proeza? Es lo que está ocurriendo en nuestro bendito Paí­s, por tanto, podemos afirmar sin equivocarnos que el Estado hizo abandono de sus fuentes, se ha olvidado de donde proviene su fuerza, que no es otra que la legitimidad conferida por el voto y no por una patota corrompida por dinero y promesas de poder que puede trabajar a su antojo protegida por ese mismo poder que, a la postre, ya está vací­o de contenido.

Pero lo peor es que la pérdida de libertad se ha hecho verosí­mil, en cuanto al que ­ataca o mata a los supuestos enemigos de los K se le da por justificado, solidario e inocente pues ha actuado en salvaguarda de los personajes que componen este Estado muy próximo a la inanición jurí­dica. De igual modo, resulta inverosí­mil que estas hordas la emprendan contra pací­ficos manifestantes, luego arrasen oficinas e incendien inmuebles con una soltura tan profesional como para llevar guantes que evitan las huellas digitales, mazas para precisar demoliciones y latas de combustible para que no falte el fuego, y lo hagan con la policí­a a un kilómetro de distancia. Para que luego el Estado a través de sus personeros explique que se trata tan sólo de unos alborotadores, entonces entramos en lo verosí­mil de un paí­s al que le va la marcha y el alboroto. (piquete obscuro según la Presidenta) Son cosas de esos muchachos-dicen los controladores del Estado, impertérritos-¿acaso podemos esperar de lo descrito algo bueno? Serí­a inverosí­mil. A eso se llama poner la realidad en la verosimilitud de una ficción que nos impide hasta el presente, construir un real y verdadero Paí­s.

Capitis Diminutio.

March 28th, 2008

El término latino capitis diminutio, fue empleado en el día de ayer por nuestra Presidenta en el discurso casi de barricada que desarrolló en Parque Norte, en el mismo, quizás con algo menos de intemperancia que la acostumbrada, llamó al diálogo a la gente del campo.

La expresión verbal señalada en el título, fue una referencia casi metafórica con la cual la Sra Presidenta aludía a su género, en el sentido que todo a una mujer le cuesta más, y particularizando la circunstancia por la que le toca atravesar al país, ello sería una barrera adicional-según la primera magistrada-que obligadamente debe sortear en forma adicional. Dificilmente buena parte de la concurrencia haya tenido noción de su significado-salvo los abogados con algún recuerdo de su paso por la facultad-Pero de ninguna forma coincidimos con la subjetiva posición de Cristina Fernández, que siendo mujer se le ponen trabas accesorias al alto mandato que el pueblo le otorgó.

Una columna de opinión de Esther Tusquets hace referencia al término, asimilandolo tal si fuera una “disminución” de la libertad. En tal sentido la misma expresa:

Las visiones pequeñas conducen a soluciones pequeñas y a creaciones diminutas. Uno puede terminar preocupado de lo subalterno. La calidad de vida es una aspiración legítima, pero sus versiones descafeinadas pueden ser origen de desequilibrios muy duros.

Más adelante, la columnista, replica sobre la libertad, elemento, que no es tomado muy en cuenta por los actuales gobenantes. Sobre el mismo dice Esther Tusquets:

Hay que cuidarse de un modo de vida insípido, la libertad fue concebida para ampliar los horizontes. El ensimismamiento a la larga produce anomia o depresión. El espacio de libertad al que uno renuncia, generalmente, lo termina usando otro.

Volviendo al término en cuestión; Capitis Diminutio significa, de acuerdo al Diccionario de Expresiones y frases latinas. – Madrid : Gredos, 1995

“Disminución de categoría”, “pérdida de derechos civiles”. Todo ciudadano romano desde el punto de vista del Estado era un caput o persona y las relaciones que de un hombre hacían un ciudadano se referían a tres condiciones o status : 1ª)status libertatis por el que las personas eran libres o esclavas. Quien desde la libertad caía en la esclavitud, como los prisioneros de guerra o los condenados a pena capital , sufrían la capitis deminutio maxima. 2ª) status civitatis. Todo hombre que vivía en el Estado romano era civis o latinus o peregrinus y si perdía este estado de ciudadanía, por ej. con el destierro, sufría la capitis deminutio media 3ª)status familiae. Si una persona pasaba de una familia a otra y perdía los derechos de su familia anterior sufría la capitis deminutio minima.

Haciendo un uso extensivo del término que nos ocupa, la capitis diminutio es lo que pareciera, potencialmente, anidar en la cognición de la Sra. Presidenta sobre la problemática del campo y del resto de componentes que desató la furia cacerolera.

En su discurso la Presidenta otra vez hizo mención sobre algunas hojas de la historia. Los hechos pasados pertenecen a ese tiempo y de ninguna forma pueden reiterarse. A pesar de ciertos sueños truncos, la historia no se repite:
Los años que van desde mediados de la década del ’50 a mediados de la del ’70, aproximadamente, fueron años muy convulsionados en el mundo entero. Durante ese período se registraron cambios y movimientos revolucionarios en distintas dimensiones de la experiencia social: en la política, en el arte, en la cultura, en las relaciones internacionales, etcétera. Más allá de sus particularidades o características específicas, estos movimientos tenían en común su rebeldía frente al autoritarismo y al poder (político, económico, social), su cuestionamiento ante lo establecido. La palabra “liberación” parece ser una clave, un común denominador de lo que estaba pasando en distintas partes del planeta: muchos países dependientes enarbolaban las banderas de la “liberación nacional”; grupos de mujeres levantaban la de la “liberación femenina”; en gran parte de Occidente nuevas camadas de jóvenes proponían y practicaban la “liberación sexual”; surgían y se consolidaban movimientos políticos de izquierda que, cuestionando las diferencias de clases en la sociedad, sostendrían proyectos políticos de “liberación social”. Este clima de ideas estaba acompañado por acontecimientos de orden internacional que marcaron la época. Todo eso ya ocurrió y si nos detenemos a recordarlo, perderemos hasta el mismísimo tren bala.

Con todo respeto Sra. Cristina, usted no puede presentarse ante Argentina y el mundo, teniendo a su lado a un par de delincunetes que se dedican a reemplazar a las fuerzas de seguridad. Usted no puede chicanear a sus virtuales interlocutores-que en ese instante eran millones-aduciendo que el color de piel de los violentos que impiden expresarse a buena parte de la sociedad con el pretexto que son golpitas, son a los que discrimina ciertos sectores sociales, usted no puede aludir a lo que algún descerebrado-o quizás un servicio-escribió en algunas paredes sobre que vuelva el ex dictador Videla. No es lo que piensa y siente la mayoría de la población que habita nuestra Patria. Lo que realmente muchos pensamos y sentimos es que otra vez fuimos esquilmados en nuestro sueño de vivir en un País que merece ser vivido.

Con la soberbia puesta de manifiesto en cada acto que protagoniza usted o sus adláteres, tal sueño cae a pedazos.

Argentina ha crecido debido a que los precios de los alimentos crecieron en el mundo a la par del petróleo, no por la “magia” de Néstor Kirchner. Todos sabemos que las retenciones son una necesidad técnica, pues de otra forma caeríamos en un colapso financiero. Pero las mismas no pueden sobrepasar ciertos límites, pues degeneran en lo que usted bien sabe, se llama exacción. Por ende, se estaría violando el derecho de propiedad consagrado en la constitución (Art. 17).

Nadie quiere que usted se retire antes del 10 de diciembre del 2011. como tampoco una mayoría puede asegurarle que uested o su esposo podrán ser reelegidos.
El pueblo libre, no el sector al que trasladan en colectivos desvencijados y le proveen vianda y viáticos, ha dicho hasta aquí llegamos, ni un paso más. Por tanto, haga uso de su inteligencia y capacidad y rreconduzcanos en orden por el resto del período que le resta.

Usted no goza de una categoría distinta a la que la Constitución tiene previsto para los Primeros Mandatarios, menos aún, usted y el resto de los argentinos de su generación y de las anteriores, nacimos libres y provenimos de ancestros en igual condición, por último, la familia que formó junto a su esposo no la ha privado de ninguna libertad, por el contrario, le ha permitido ocupar el más alto y digno cargo al que puede aspirar todo argentino.

Por todo ello Sra Presidenta, no imagine barreras en su acción, no se incluya una “capitis diminutio”, despliegue toda su capacidad y entienda que el pueblo verdaderamente la acompañará-aún no pensando como usted-hacia un destino de grandeza, pero jamás a un estrecho callejón donde quepamos muy pocos.

Enrique Serra.-

Carne podrida.

March 15th, 2008

En la costa central de Venezuela se encuentra Puerto Cabello. Ciudad que posee uno de los dos puertos de mayor importancia económica e histórica de Venezuela. Dicho puerto se estableció a mediados del siglo XVI, debido a su ubicación estratégica que permitía cómodamente la llegada a tierra de flotas enteras de la armada española. Al rededor de éste, fue creciendo la población que hoy en día conocemos como la ciudad de Puerto Cabello.

El Puerto se convirtió durante la colonización en un punto importante para el comercio, ya que era considerado como uno de los mejores puertos del nuevo mundo: desde aquí salía el cacao, el café, el algodón y el índigo a las islas holandesas.

En la actualidad Puerto Cabello recibe y exporta gran cantidad de mercancías. Un cargamento de carne, recientemente arribado desde nuestro país, lo hizo en estado de putrefacción. De confirmarse la especie cuyo detalle linkeamos abajo, podríamos confirmar que ni siquiera con los venezolanos, con los cuales el gobierno pretende mantener inmejorables relaciones, nuestros empresarios son capaces de demostrar seriedad. Algo realmente lamentable y que deshonra a toda la industria cárnica argentina.

Carne importada desde Argentina para Mercal.

La Misión Mercal (Mercado de Alimentos) es uno de los programas sociales incentivados por el gobierno venezolano de Hugo Chávez. Creada oficialmente el 24 de abril de 2003, la Misión Mercal está destinada al sector alimentario, dependiente del Ministerio de la Alimentación.

El programa consiste en construir y dotar almacenes y supermercados con alimentos y otros productos de primera necesidad a bajos precios para que sean accesibles a la población más necesitada. Los alimentos están subvencionados y llegan a los estantes sin intermediarios, de manera que los precios ofrecidos suelen tener un descuento de entre el 30 y el 45 por ciento de los observados en las otras cadenas de distribución. En este aspecto se ha hablado de competencia desleal por algunos dueños de establecimientos comerciales privados, que alegan bajas en sus ventas.

Hallaron más de 215 mil kilos de carne podrida en el muelle

Puerto Cabello, marzo 14 (Jesús Rafael Argöello).- Más de 215 toneladas de carne de bovino importada recientemente desde Argentina y consignada a la red Mercal, fueron localizadas en estado de descomposición por autoridades portuarias durante una jornada de inspección desplegada en el área seis del Ipapc, específicamente en patios de la almacenadora Servicom.

Fuentes portuarias que prefirieron mantener el anonimato revelaron que la carne empaquetada fue enviada hace aproximadamente quince días por la firma argentina “Quatro Marcos” en ocho contenedores refrigerados.

(NOTA de OPINORAMA) :La Sociedad Quatro Marcoses de origen brsileño, recientemente adquirió varios frigoríficos argentinos. Desconocemos el origen del embarque. De todas formas no dejamos de reslatar que hay responsabilidades de control (SENASA) QUE SON INELUDIBLES por parte de nuestras autoridades.

Se supo que el hallazgo fue hecho entre la tarde del jueves y la mañana de este viernes por funcionarios del Servicio Autónomo de Sanidad Agropecuaria (SASA), mientras practicaban sus inspecciones rutinarias a los cargamentos de alimentos que regularmente ingresan vía marítima.

Tras la inspección técnica, trascendió que a pesar de que los refrigeradores de los furgones funcionaban perfectamente, la carne bovina mostraba un aspecto verdoso, razón por la cual expertos presumen que fue importada ya descompuesta.

La fuente detalló que seis container fueron detectados el jueves, mientras que los dos restantes ayer en la mañana, cuyos números de identificación corresponden a los seriales GESU9239665 y CRLU1287581.

Para la tarde de ayer autoridades sanitarias, militares, del Seniat y del Instituto de Puerto estaban tramitando la destrucción del cargamento utilizando el método de la incineración, que se presume sea ejecutada en el transcurso del fin de semana en una planta de quemado que funciona en la Zona Primaria y administrada por una empresa de nombre “Maringarven”.

Situaciones similares a éstas han sido denunciadas en reiteradas oportunidades por trabajadores portuarios y desmentidas por funcionarios del Gobierno Nacional en los últimos días.

La Hormiga y la Cigarra.

March 6th, 2008

Envío de Roberto Maturana.


VERSIÓN CLÁSICA
- La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
- Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.
- La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo,
bailando y jugando.
- Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde
tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.
- La cigarra tiritando, sin comida y sin cobijo, muere de frío.

VERSIÓN ARGENTINA

La hormiga trabaja a brazo partido todo el verano bajo un calor aplastante.
Construye su casa y se aprovisiona de víveres para el invierno.
La cigarra piensa que la hormiga es tonta y se pasa el verano riendo,
bailando y jugando.
Cuando llega el invierno, la hormiga se refugia en su casita donde
tiene todo lo que le hace falta hasta la primavera.

La cigarra tiritando organiza una rueda de prensa en la que se
pregunta por qué la hormiga tiene derecho a vivienda y comida cuando
quiere, cuando hay otros, con menos suerte que ella, que tienen frío y
hambre.

La televisión organiza un programa en vivo en el que la cigarra sale
pasando frío y calamidades y a la vez muestran extractos del video de
la hormiga bien calentita en su casa y con la mesa llena de comida.

Los argentinos se sorprenden de que en un país tan prospero como el suyo
dejen sufrir a la pobre cigarra mientras hay otros que viven en la abundancia.

Las asociaciones contra la pobreza y DD.HH., se manifiestan delante de la casa
de la hormiga.

Los periodistas organizan una serie de artículos en los que cuestionan
como la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra e instan al
gobierno a que aumente los impuestos de la hormiga de forma que estas
puedan vivir mejor.

Respondiendo a las encuestas de opinión, el gobierno elabora una ley
sobre la igualdad económica y una ley con carácter retroactivo,
anti-discriminación.

Los impuestos de la hormiga han aumentado y además le llega una multa
porque no contrató a la cigarra como ayudante en verano.

Las autoridades embargan la casa de la hormiga, ya que esta no tiene
suficiente dinero para pagar la multa y los impuestos.

La hormiga se va de Argentina y se instala con éxito en Suiza.

La televisión hace un reportaje donde sale la cigarra con sobrepeso,
ya que se ha comido casi todo lo que había mucho antes de que llegue
la primavera.

La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue social para
cigarras y se deteriora al no hacer su inquilino nada para mantenerla
en buen estado.

Al gobierno se le reprocha no poner los medios necesarios. Una
comisión de investigación que costará 100 millones de Pesos se pone en
marcha.

Entretanto la cigarra muere de una sobredosis . Los medios de
comunicación comentan el fracaso del gobierno para intentar corregir
el problema de las desigualdades sociales.

La casa es ocupada por una banda de arañas inmigrantes.

El gobierno se felicita por la diversidad cultural de Argentina

Puta q’es cierto

Para ignorar la realidad, lo mejor es ocultarla.

February 24th, 2008

El grado de tolerancia para con un político que afirma algo que es falso, con la intención de engañar o confundir, jugando con la credulidad de la gente, es un indicador de la calidad de democracia que posee un estado.

Imagen de La Jornada
Imagen de La Jornada

Ante un acontecimiento inesperado los latinos se preguntan, «¿qui prodest?», es decir, «¿a quién aprovecha?»; los franceses, siempre picarones, «cherchez la femme»; los norteamericanos, «¿cuántos dólares ganamos con esto?»; los anglosajones, lo mismo pero en fino, «¿qué intereses políticos esconde?».

Ante lo anterior la pregunta que nos haríamos los argentinos es: “Quién se la lleva”

La cita encomillada corresponde a Hugo Renés. Publicada en un trabajo presentado por el Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires; titulado: “La Realidad y la Ficción”. Lo marcado en negrita a nosotros. Quisimos tomarla para iniciar nuestro desarrollo sobre un tema tan largamente debatido, pero, parece, nunca más presente que en nuestra actualidad.

Podríamos aburrir a nuestros visitantes desandando otros comentarios sobre el tema INDEK, o sobre la recuperación del salario, especialmente el que corresponde a la mayoría de la masa trabajadora. Por ello descartaremos los datos, las cifras publicadas por uno y otro sector e iremos directamente a esbozar nuestro pensamiento sobre la sensación que directamente, a diario, percibimos en nuestros conciudadanos, la mayoría de ellos coincidente con la realidad con esa realidad que parece resultar, para algunos políticos, tan molesta.

La distribución del ingreso es injusta, desproporcionada, inequitativa. Algunos sectores de empleados públicos, obviamente sin representación gremial y los retirados de las FFAA, de seguridad y policiales, siguen siendo abiertamente discriminados por nuestro ectomorfo (cerebrotónico) cuerpo presidencial en “su dinámica distributiva”, lo cual los está haciendo sentir como “variable de ajuste”, percibiendo, cada jubilado, retirado o pensionado, que su realidad colapsada, es incierta, carenciada y/o marginada, según el caso que abordemos.
El resto de la actividad privada a caballo de la escasa mano de obra capacitada que existe en el mercado laboral, producto del desguace de la educación técnica, ya obró en consecuencia vía Moyano y tiene, por decirlo de alguna forma, medianamente arreglado su pasar. No obstante los aumentos que les ha concedido el sistema “paritario” actuará como la zanahoria delante del conejo, pues la inflación del 2008 será muy superior a la del 2007.

Según las mediciones oficiales,-los pasivos- merecen únicamente, un 15% que les será incorporado a su ya de por si magro ingreso a lo largo del 2008.(Recordemos que las mediciones sensatas, nos indican que como mínimo el 2007 sufrió una inflación cercana al 24%) Dejamos de lado lo actuado y expresado por el máximo Tribunal de nuestra Justicia en cuanto al tema de los jubilados y sus ingresos, pues teniendo en cuenta su difusión es ya altamente conocido.

Decíamos que la realidad es incomoda. Ello se muestra por parte del gobierno a cada momento. La Sra. Cristina no reúne a los periodistas, los ministros cuando eventualmente contestan cierto tipo de preguntas lo hacen en programas previamente arreglados para que el cuestionario a que serán sometidos nos los inoportune. Concretamente sobre la pelea Lousteau-Moreno, se saben los trascendidos, que aunque de buenas fuentes, son eso, trascendidos. Todos nos imaginamos como terminará ese enfrentamiento, pues Moreno es Kirchner.

La súper caja federaal ha logrado disciplinar y consustanciar a los otrora caciques provinciales, hasta convertirlos en momias políticas. Los que aparecen al ruedo de la discusión saben de antemano que no tienen ninguna chance, ergo, pueden expresar cualquier disparate total no contarán con el apoyo ya elaborado previamente en las oficinas del primer despacho presidencial, sito en Puerto Madero.

Pasó un cuarto de siglo desde el advenimiento de la Democracia a nuestra República. La realidad nos marca que los argentinos seguimos en primer grado. No hemos progresado lo que obligadamente debiéramos haberlo hecho en beneficio de las presentes y por supuesto futuras generaciones. Por el contrario, en algunos aspectos, relaciones internacionales por ejemplo, hemos retrocedido. Con la incorporación de hecho al MERCOSUR del payaso caribeño, esa gran Institución que dio sus primeros pasos el 30 de noviembre de 1985 cuando los presidentes de Argentina y Brasil suscribieron la Declaración de Foz de Iguazú, piedra basal del MERCOSUR, que nos hubiese dado la necesaria palanca para un avance total en un mundo cada día más globalizado, ha servido de veneno para matar lentamente a lo que soñaron los creadores no solo de un gran Mercado Internacional, sino de una solidificación de ideales comunes. En ese transcurrir moribundo de relaciones entre países de nuestra Región, no dejamos de tener cuenta que tales aproximaciones comerciales y sociales, están abonadas por aquellos componentes de cultura democrática, los que, de haber persistido el fortalecimiento del cuerpo internacional, todos, indudablemente habríamos cosechado los beneficios. El último botón de muestra de nuestra debilidad continental emergió de la reunión que mantuvieron nuestra Presidenta, con Lula y Evo. El resultado: manos argentinas, vacias.

Conclusión: Tenemos oscurantismo en lo que hace a la comunicación real entre gobernantes y gobernados, falsa y errónea información en cuanto a índices económicos, que un día explotarán y ni siquiera nadie prepara una vía de escape para tal momento. Lenta destrucción de la Institución internacional (MERCOSUR) que nos podaría favorecer en cuanto a la necesaria interacción económica regional. Imprevisión en lo referente a nuestro inocultable déficit energético. Freno al desarrollo de nuestra madre industria-el campo- que con las retenciones-fondos que se dilapidan en subsidios a los “amigos”- y la absurda regulación de las cuotas de exportación, inhibe al mayor sector productivo nacional, volcar parte de tales beneficios al conjunto de la sociedad. Por último, el reconocimiento de acuerdo a los últimos acontecimientos, de la capacidad imperial del Brasil y de una nefasta influencia ideológica del Chavismo.

Este cóctel da como resultado que la única forma de no trasladar a la población la realidad, es ocultarla. Un día, los hechos, elementos incontrastables de la realidad, harán sentir su cruel verdad.

Enrique Serra.-

No dilapidar la herencia.

February 21st, 2008

La herencia griega sigue sustentando buen parte de nuestro mundo intelectual, tanto en lo que toca a la teoría política como, obviamente, a la alta cultura literaria y filosófica. Los griegos inventaron y pusieron en práctica los conceptos fundamentales de la sociedad democrática, así como todos los géneros literarios y filosóficos de la tradición occidental, y la modernidad se define, en muy amplia medida, en su renovación y contraste con las propuestas antiguas. De ese legado antiguo cada época ha ido haciendo sus relecturas históricas y unas reinterpretaciones diversas, pero incluso la discusión de los ideales y programas antiguos es una muestra indiscutible de su pervivencia. De algún modo podríamos decir que la actitud crítica frente al pasado es ya en sí misma una herencia y una impronta helénica en la cultura occidental. La alétheia, la “verdad”, fue para los griegos un arduo “descubrimiento”, una conquista de la reflexión y la crítica sobre los mensajes de la tradición y la realidad.

Ser ciudadano es ahora algo muy distinto de lo que significó en la Atenas clásica, cuando la polis integraba a sus ciudadanos en su marco solidario y configuraba un ámbito social de libertad y autonomía. Recordemos que Aristóteles definía al ser humano como un zoon politikón, afirmando que la ciudad es esencialmente anterior al individuo y lo forma como ser comunicativo, mientras que los filósofos helenísticos , en contexto mucho más “globalizado” pensaban ya de otro modo. La democracia antigua surgió en una polis hoy imposible.

Frente a las explicaciones tradicionales del mythos, la civilización griega progresa apoyada en el lógos (razón, razonamiento, palabra coherente, cálculo, texto escrito, etc.) que es objetivo y “común” (como dijo el filósofo Heráclito), base del diálogo (que, según Borges, fue un invento griego) y también del razonamiento abstracto (las matemáticas fueron para los griegos el mejor ejemplo de ciencia y hallaron su mejor logro en las obras de Euclides y Arquímedes). El ciudadano ateniense, gracias a una paideía popular, democrática, de ideales nobles, podía verse retratado en el famoso aserto de Pericles, según Tucídides: “Amamos la belleza a buen precio y buscamos la sabiduría con firmeza”. Podemos preguntarnos cuánto queda de ese programa cívico en nuestro mundo actual.

Extracto de: La fuente griega
“El camino de los Griegos (Polis, Logos, Paideia)”
Carlos García Gual.

¿Qué respuesta podríamos construir al último tramo del texto arriba inserto? Varias, pero cualquiera incurriría en una falacia si interpusiera la época. Días pasados leía una expresión de Kant, donde afirmaba que el Derecho Romano era la razón escrita. El famoso filósofo alemán nació en el siglo XVIII, murió apenas comenzado el XIX, pero quienes han dedicado esfuerzo y tiempo al estudio de su sabiduría, encuentran un hilo conductor al de otros pensadores anteriores como Platón y Aristóteles. Indudablemente todo el espectro cultural y científico humano esta indisolublemente ligado a los precedentes. Las sociedades que han roto con esos caminos del conocimiento o que han sometido a sus componentes a yugos extraviados, han, indefectiblemente, culminado en catástrofe.

Ejemplos: Rusia Zarista, Unión Soviética, Alemania Nazi y sus satélites. Etc. La modernidad surgida luego de las grandes conflagraciones mundiales, abrió la esperanza de un mundo más justo. A ciertos países les ha costado desarrollarse mucho más que a otros. Algo lógico en un contexto desigual desde que el hombre dejó la primera etapa colectiva de su desarrollo y comenzó a ser centro de la escena social.

El Derecho Romano-según algunos autores- desde la fundación de Roma (764 AC) hasta mediados del siglo VI DC, ha dejado una huella indeleble a lo largo y ancho del mundo, aún, en aquellos donde se practica el “Common Law”

Casualmente, uno de los principios de nuestro Derecho, heredero directo del Romano, es un orden social justo. Nos referimos al que así pueda calificar a la luz de la equidad, de la justicia social, tan pregonada por muchos gobiernos nacionales y pocas veces hecha realidad. En tal sentido y permitiéndonos una digresión en el presente sobre un hecho histórico, la constitución de 1949 perseguía concretamente tal aspiración. No afirmamos que la actual no intente operar sobre lo que puede considerarse un concreto mandato de nuestro pueblo. El capítulo II de nuestra actual CN, es un reflejo de tal situación.

Hemos, como en otras oportunidades, utilizado esta gimnasia retrospectiva en cuanto a la visión de los precedentes, a manera de “per saltum”, para referirnos a la actual situación-que nos comprende-de la gran mayoría de los argentinos.
En efecto, el parámetro fijado por Moyano de la banda del 20% como aumento para los asalariados de nuestro país, no hace otra cosa que reafirmar que estamos ante una de las más conservadoras administraciones nacionales de los últimos 25 años. Las sustanciales iniquidades que permeabilizan varias franjas de nuestra sociedad, no se han corregido y tampoco experimentarán un cambio positivo con este tipo de políticas. La mentira de los índices oficiales disfraza la enorme brecha que lastima a nuestra sociedad desde hace años. en tal sentido expresamos una vez más; que hay muchos que ganan muy poco y pocos que ganan cada día más.
Bajo el ilusorio paraguas de revindicar el montonerismo de los 70, sólo presente en la memoria de los que componen la cumbre del aparato kirchnerista, intentan ocultar apremiantes situaciones de inseguridad, pobreza, salud, educación y fundamentalmente: corrupción.

La virtuosidad que ofrece nuestro Derecho, heredada del Derecho Romano, en el sentido de dar a cada uno lo suyo, la necesidad de enrolarnos en el concierto de las naciones que han tomado como principal bandera la paz social, están siendo destruidas por una insaciable voracidad hegemónica de mantener el poder cueste lo que cueste.

El precio que todos deberemos pagar por esta temporal “francachela política”, que ha dilapidado corruptamente el esfuerzo de millones de argentinos, e intenta destruir nuestra herencia cultural, será muy alto. Por ello, no debemos ahorrar vigor en la diaria tarea a realizar para comprometernos y alinearnos junto a los hombres y mujeres decentes de este país-que los hay-, lo cual, deberá ser una constante preocupación y una eficaz ocupación de una parte de nuestro tiempo.

Enrique Serra.-

El tránsfuga.

February 19th, 2008

La facultad de crear normas se encuentra precisamente determinada en relación con la naturaleza y propósito de las mismas; es decir, que dicha facultad debe estar determinada según la clase de leyes que se trata de promulgar. Las leyes de ámbito nacional las debe dictar el Congreso Nacional. Las del ámbito Provincial las Legislaturas Estaduales y las locales, a través de las llamadas ordenanzas; los Municipios.
Dichas leyes ven la luz positiva en cuanto a su promulgación luego de un extenso tránsito que nace en un proyecto, éste, debe inicialmente contener indispensables elementos para seguir su camino, entre otros, fundamentos y razonabilidad, y obviamente no apartarse de los principios consagrados constitucionalmente.

Los legisladores; o sea, los que crean la norma, deben ser los primeros en sostener dichos principios fundamentales del ordenamiento jurídico, revisar que el proyecto contenga un suficiente grado de razonabilidad, es decir, el Congreso no podría dictar una ley que imponga la pena de muerte, es imposible, ya que nos obliga a tal abstención tratados supranacionales. Tampoco el órgano Legislativo podría presentar un proyecto donde se extingan todas las obligaciones respecto de las entidades financieras; nadie paga a los bancos. No puede ser. ¿Por qué razón?: entre otras, porque además de violar la defensa de la propiedad privada, la Ley extiende sus efectos hacia el futuro y nunca retroactivamente, salvo las penales si favorecen al imputado o condenado, el resto no puede tener efectos retroactivos. Pero al mismo tiempo, estarían adoleciendo de razonabilidad.

La Ley, dicen los juristas, debe permanecer en el tiempo, es decir ser eternamente vigente. Al mismo tiempo tiene que ser dinámica; o sea, adaptarse a los cambios y necesidades del tiempo y la sociedad. La concurrencia de estas dos características aparentemente contradictorias, pero que tienen que llegar a una armoniosa interrelación, determina la validez y la eficacia de la Ley. Por otra parte, el dictado de las leyes no puede invadir aspectos reservados a las conductas humanas que no estén tipificadas como delitos. Art. 19 CN “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están solo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”.

Está muy alejado nuestro propósito el de internarnos en el campo del Derecho, primero, por respeto a los excelentes profesionales, que a diario dictan clase en las distintas Facultades a lo largo y ancho del país y por otra parte, ya se ha editado al respecto múltiple bibliografía, simplemente desarrollamos una pequeña introducción, para acercarnos a lo que podríamos denominar una demostración a través del absurdo. En efecto, si para dictar leyes deben seguirse como mínimo los pasos arriba esbozados, Nos preguntamos: ¿Cómo es posible que se intente dictar una ley que regule la honorabilidad humana? Ello, creemos, es una condición propia de la naturaleza del individuo. Nace con el, se aquilata a través de los años por asimilación familiar, por interrelación durante la época de estudiante, o directamente por esfuerzo en conseguir el respeto del resto con quienes interactuamos, sea cual fuere el lugar o ámbito donde nos toque desplegar conductas. Caso contrario, quien no observe tal proceder, es rápidamente condenado por la sociedad. La justicia intervendrá en tanto se violen las leyes.

Parece que en la Política, el transfuguismo, no ha sido contemplado en las variantes arriba expuestas y deberá ser regulado por ley. Algo incomprensible, absurdo y que nos debe llamar a la reflexión a que tipo de hombres y mujeres votamos para se desempeñen en los cargos electivos. ¿A los que pueden carecer de honorabilidad? La respuesta es positiva, ya que las listas de los distintos partidos políticos, salvo excepciones, se confeccionan a “dedo” y esa parte de la anatomía del ser humano podrá ser útil para variadas cosas, jamás para dictaminar a priori sobre la conducta y trayectoria de sus congéneres.

A pesar que la leyes penalizan el robo, tenemos funcionarios que roban, a pesar que las leyes son duras en su letra con quienes extorsionan, cometen cohecho, incumplen los deberes de funcionario público, etc. Tenemos casi a diario ejemplos que nos demuestran que la valla legal, no obsta para que se atropelle y defraude la confianza pública. Por tal razón, de que sirven las leyes que adviertan sobre tales o cuales conductas.

La ciudadanía cuando vota, debe hacer un gran esfuerzo para impedir que esa lacra siga invadiendo el tejido del Estado. Para ello es necesario el compromiso efectivo de los ciudadanos que pretendemos otro país. Tal situación se logra con testimonios participativos en organizaciones políticas sanas. Que a pesar de todo, en poca cantidad, existen.

Un proyecto de ley para sancionar el “transfuguismo político”
La iniciativa le presentó la diputada nacional Laura Sesma. El objetivo es impedir que políticos cambien de signo tras una elección para “contribuir así a devolver la credibilidad de los partidos políticos”
Tras el sorpresivo pacto de Roberto Lavagna con el ex presidente o la actitud de Eduardo Lorenzo Borocotó, la legisladora cordobesa buscó una ley que sancione este tipo de situaciones.

“La idea es sancionar a aquellas personas que hayan prometido en una campaña electoral determinadas cuestiones y una vez que asumen cambian absolutamente su postura para favorecer una mayoría de gobierno o una tendencia contraria”, explicó la diputada nacional Laura Sesn, según publicó hoy Rosario3.com.

EL TRÁNSFUGA

El ángel bajó a los infiernos para comprobar si las orgías de fuego que tanto anatematizaban sus jefes eran tan terribles como se las habían pintado.

Después de un titubeo de segundos en las puertas del averno, alargó el brazo insustancial y llamó al timbre.

- ¿Mande? –se oyó al otro lado del portal.

- Venía yo desde lo eterno para cotillear un poco –dijo, bastante azorado.

- Pase, pase…

Al cabo de unos años sonó el móvil del ángel:

- ¿Su eminencia ilustrísima?

- Pues no sé –contestó.

- ¿Es usted el ángel que bajó a la tierra en comisión de servicios para estudiar la incomunicación de la especie humana?

- Creo que sí… pero…

- ¿Cómo que pero? Le recuerdo a usted que ha transgredido todas las normas del cielo, y que puede ser condenado a un severísimo castigo…

- ¿A saber?

- Podría ser expulsado al fuego eterno del infierno.

- Vale, macho –respondió el ángel tránsfuga.

Colgó el teléfono, lo tiró al abismo infinito, y siguió refocilándose con las orgías de placer y fuego de aquel asombroso lugar de eternas experiencias lúdicas y salvajes.

Al fin y a la postre él no había elegido ser masoquista, y ya iba siendo hora de salir, definitivamente, del armario.

Luis E. Prieto

Noviembre-05

Argentina: la región de los “caraúnas”

February 17th, 2008

Escribe Humberto Bonanata.

Cuenta Marco Polo en su extenso viaje a Oriente que, camino a Catay (actual China) para llevar al saludo Papal al Gran Kan, debieron atravesar junto a su padre y su tío la “región de los caraúnas”, un lugar poblado por gente malvada, de baja estofa, dedicados al saqueo, asalto y muerte de los forasteros. Una mañana el cielo azul brillante comenzó a oscurecerse hasta tornarse en pocos minutos en noche plena.
Marco fue atacado por la espalda, golpeado hasta su desmayo y robado. Al recuperar el conocimiento se padre lo alzó en sus espaldas y lo llevó consigo y su tío Mateo a guarecerse bajo un árbol hasta que volviera la luz. Pasada esa noche de terror, los mercaderes escaparon de la tenebrosa zona.

Los “caraúnas” (sangre mezclada) eran mestizos, hijos de madres indias y padres tártaros.

Cinco siglos después de la aventura de Marco Polo bien puede trasladarse el penoso suceso de los mercaderes venecianos a cualquier habitante de nuestro país, sin importar su rango social o el barrio en que habite.

La “colombianización” argentina marcha a pasos agigantados. Y lo que es peor, marcha sola, sin fomento oficial para sembrar el pánico como lo hizo Duhalde en 2001 con los saqueos. Luego de las honradas víctimas de la violencia social desbocada, el principal sujeto pasivo oficial es el gobernador bonaerense Daniel Scioli. Aunque siempre supo ubicarse camaleónicamente y pasó del ultramenemismo, hace ya una larga década, ahora padece desde la cúspide del poder formal las consecuencias de los “caraunas” entremezclados en el poder.

Tampoco el poder central logra cercenar las constantes y diarias violaciones a nuestros derechos humanos producidas por los delincuentes.

La casa de Rubén Manusovich en Floresta, una importante inmobiliaria en Palermo o una boutique en Recoleta padecieron “la ruleta rusa” la semana pasada.

Nadie puede predecir quiénes serán asaltados, heridos o muertos esta semana. Nosotros mismos podemos llegar a integrar esa inagotablemente a cualquier hora y en cualquier lugar.

El “caraunismo” desatado en 2001 es el comienzo de una lucha social intestina que sobrepasa la ideología de cualquier sector. Es la lucha contra el otro por la lucha misma. Por el despojo, por la vulneración de sus derechos sociales sin miramiento alguno.

Es el comienzo de la disgregación social de un conglomerado de personas que habitamos un mismo territorio sin ningún tipo de garantías de los poderes constituidos.

Es la anarquía en estado lato.

Aún estamos a tiempo para obligarles a quienes deberían gobernar a que eviten “la profecía de Bergoglio”.

Sólo la autoconvocatoria de la absoluta mayoría pacífica logrará despertar el letargo a que “el progresismo” nos ha inmerso, hasta ahora sin retorno.