Hace pocas horas, conocimos la opinión de un conocido concejal de la bancada del justicialismo local, donde exponía-cambiando un anterior argumento-que a las arcas del municipio local le faltaría dinero para atender sus compromisos corrientes, dentro de un término de aproximadamente 180 días.
Que algunos ediles locales cambien de posición, no resulta llamativo. Hay quienes en ese movimiento han girado más de 180 grados, con lo cual a veces confunden tanto a la opinión pública, que quizás en algún momento sin habérselo propuesto,hayan transmitido su propia confusión.
En este caso puntual el cambio es casi exclusivamente técnico. Es razonable que a la luz de datos que el mencionado Concejal, pueda tener en su poder, y que la opinión pública desconoce, varie la anterior posición en la que informaba-consta en varios diarios de sesiones del H.C.D.local-sobraban varios millones de pesos, y según sus palabras no se entendía como no se ejecutaban ciertas obras y hasta el pavimento, según su criterio, debería hacerse “gratis”.
Ahora, a tenor de nuevas declaraciones, deberemos prepararnos para un posible “default” local.
Es también muy probable, que esta cuestión de los sobrantes y faltantes del erario, sea un mal endémico en la provincia. Precisamente el gobierno del mismo signo partidario-o parecido-que el del Concejal justicialista local, es decir, la administración estadual bonaerense de Felipe Solá, en caso de no recibir pronto auxilio de la Nación, entrará en zona de alto riesgo financiero.
Prueba de ello, son titulares y desarrollos de un artículo publicado por el principal diario de La Plata. Y también declaraciones del propio gobernador al diario La Nación.
Los números dominan por estas horas el vasto universo del oficialismo bonaerense. Desde el gobierno hasta las unidades básicas y las organizaciones sociales, pasando por las intendencias, todo el mundo saca cuentas y tira cifras propias y ajenas a diestra y siniestra. Son los cálculos, claro, del nuevo torneo de la política: cuánta gente movilizó cada sector el jueves al acto de la Plaza de Mayo. Sólo algunos de esos protagonistas, en cambio, les prestan atención a otras cuentas, las que muestran la realidad económica y financiera del Estado bonaerense. Hay, en fin, números para la euforia y números para la depresión.
Solá reconoció que Buenos Aires puede caer en déficit fiscal
Afirmó que los últimos trimestres muestran un deterioro en la relación entre ingresos y gastos; pidió refinanciar a largo plazo la deuda que la provincia mantiene con el Estado nacional.
Conclusión. Una vez más las autonomías son altamente indispensables para el normal desenvolvimiento de los estados, ya sean estos provinciales o municipales.
La necesidad de una equilibrada ley de coparticipación-para ello habría que reformar la ley 25570 o la Constitución Nacional(Art. 75 inc 3)-ya que ahora para cualquier reforma coparticipativa de impuestos, deben contar con el acuerdo de la mayoría absoluta de ámbas Cámaras del Congereso.
Debe sumarse a lo anterior, el necesario cumplimiento de los artículos 5 y 123 de la misma Constitución, donde habla de autonomía municipal.
Lo precedentemente expresado y que surge de las leyes en vigencia, sería a nuestro entender, de suma importancia su ejecutividad y cumplimiento
Si la Provincia de Buenos Aires, a la vez de ser correctamente administrada, cosa que poco se nota en los últimos 20 años, percibiera en materia impositiva lo que realmente le corresponde, y de igual forma si nuestro Municipio ingresase a sus arcas lo que por producción bruta, por población y por hacerse cargo desde hace varias décadas de gran parte de la educación primaria y secundaria-obligación constitucional que tiene la provincia-le correspondiese.
Tendríamos equilibrados presupuestos, una mayor equidad distributiva, y fundamentalmente no tendría tanto poder la “caja nacional”, con lo que le daría menor chance de “influenciar” políticamente, tanto como lo viene haciendo desde que recuperamos la Democracia.