
El campo está semiparalizado, las protestas van aumentando de nivel. El dialogo con el gobierno, por parte de las distintas agrupaciones que reúnen a los productores agrarios, está congelado.
¿Qué piden los productores agropecuarios?
Simplemente que se ponga en marcha un verdadero plan, que contemple la elaboración de una verdadera política de estado, política hasta ahora desconocida por los hombres de campo, pues nadie sabe que es lo que tiene proyectado el gobierno, con respecto al futuro de la producción de un sector, que históricamente fue la base de nuestra economía.
Es cierto que no podemos pretender una economía exclusivamente agroexportadora. Pero al menos saber cuáles serán las acciones de nuestro estado nacional, en relación a una potencialidad ignorada no solamente por este gobierno, sino desde hace mucho tiempo.
Mientras tanto, Brasil, subsidiará este años con U$S. 27.300 millones. O lo que es igual a 60.000 millones de reales, los cuales se volcarán al sector agropecuario. En nuestro país, el gobierno le retiene más del 25% al sector. Un disparate poco menos que intolerable.
¿Puede sustentarse una política equitativa en la región, mientras existan estas asimetrías.?
Sugerimos a nuestros visitantes leer con atención el artículo de Javier Preciado Patiño, publicado en INFOCAMPO