Antes de que se corte el `tiento´

December 9th, 2006 by Opinorama Leave a reply »

El productor ganadero argentino cuando vende al exterior su producción, sabe que el mercado mayorista europeo paga 10 mil euros la tonelada de carne, luego, la misma es comercializada a 35 mil euros los mil kilogramos en las góndolas de los supermercados del viejo continente.

Es cierto, toda la carne no se vende a Europa. África, por ejemplo, nos compra las carcazas de pollo. China y algunos de sus vecinos del sudeste asiático, las garras del plumifero. Rusia no participa en la cuota Hilton y así podríamos continuar. Pero siempre concluiremos que es necesario e importante que cada día produzcamos más y mejor calidad en los productos que nos son altamente requeridos.

La calidad de nuestras carnes, son inigualables. No es pedantería, es la realidad.

El kilo vivo en liniers, hasta el presente nunca supera en 40 0 50 centavos los dos pesos: Conclusión; que el magro beneficio que le queda a quien debe trabajar tres años con cada animal para que pueda ser llevado a faena, que luego ese animal con un rinde en el gancho del 60%, cuando se lo exporta, centuplica el valor que debe pagar el consumidor de Europa.

Que a su vez el exportador debe participar al gobierno impositivamente-por retención- en el orden del 25%. Que cuando aumenta la demanda internacional y de esa forma podría beneficiarse el país, además de permitir a los ganaderos recomponer el stock clavado desde hace más de 50 años en la misma cifra, surgen distorsiones en las políticas directamente relacionadas con la producción que en nada ayudan a la necesaria tranquilidad que por estos tiempos debería “campear” en la economía nacional.

Tampoco ignoramos que el actual paro ganadero tiene un condimento ideológico y político, como lo ha tenido siempre cualquier actitud de protesta corporativa, sea del sector que fuere.

Por ello, una vez más es necesario que la sensatez sea quien ocupe la cabecera en la mesa del indispensable dialogo.

Los argentinos no nos podemos dar el lujo de seguir dilapidando esfuerzos, “chimangueando cuarterones flacos”, cuando el verdadero fin es obtener el mejor rinde de la alta calidad vacuna que han sabido lograr los hombres de nuestro campo.

Sabemos que privar a nuestro pueblo del asadito dominguero a precio razonable no suena nada bien en la “música política”. Pero entendemos que peor, será el silencio o el desbande abrupto; elementos estos que se avecinan si no se deja de tensar “la lonja”, que al final, como dice el refrán: “no hay tiento que no se corte, ni deuda que no se pague”

Enrique Serra.-

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