
Un agujero negro es un objeto sometido a una compresión mayor que la de las estrellas de neutrones tendría un campo gravitatorio tan intenso, que cualquier cosa que se aproximara a él quedaría atrapada y no podría volver a salir. Es como si el objeto atrapado hubiera caído en un agujero infinitamente hondo y no cesase nunca de caer. Y como ni siquiera la luz puede escapar, el objeto comprimido será negro. Literalmente, un «agujero negro».
Hoy día, los astrónomos están buscando pruebas de la existencia de agujeros negros en distintos lugares del universo.
Proponemos desde este espacio emitir una comunicación general a la comunidad científica,a efectos tome la misma conocimiento, que en nuestro país tenemos un ejemplo palpable de agujero negro, por el cual los especialistas del tema no tendrán ya que seguir devanándose las neuronas tratando de encontrarlo en el espacio infinito.
El agujero negro de los recursos públicos nacionales, es evidente que hace gala de presencia permanente en nuestro país.
Utilizando como inagotable fuente de recursos a los subsidios-que pareciera se extraen de un agujero negro llamado recursos públicos- se solventan tarifas no reales del transporte de pasajeros en los ferrocarriles, en los micro ómnibus, planes trabajar, de familia, descuentos especiales a jubilados, etc.
El último descubrimiento del subsidio es el que se pagará a los obreros que despidan los frigoríficos por no poder seguir exportando, a raíz de medidas que el propio gobierno impuso.
A través de un decreto que firmaron el presidente Néstor Kirchner y el ministro de Trabajo Carlos Tomada, el Ejecutivo dispone de un subsidio para empleados afectados por la restricción de exportaciones. El anuncio se realizó esta noche en Casa de Gobierno
Algo que si queremos explicarlo a cualquier mortal no argentino, no lo entendería jamás.
Lo que realmente debiera hacer el Estado, es incentivar la mayor producción, alentar la creación de empleo genuino, castigar a los que realmente pueden pagar impuestos y no lo hacen, tal el caso de grandes corporaciones “amigas”, que deben miles de millones de pesos. Reelaborar la política impositiva haciendo de esta manera posible que tengamos costos impositivos de nivel internacional. Elaborar políticas financieras que permitan a los pequeños y medianos productores y manufactureros tengan acceso a créditos en similares condiciones que nuestros países vecinos (Chile y Brasil).
Convocando a Plazas reeleccionistas, o a reuniones con gobernadores obsecuentes o necesitados de los dineros federales en manos del aparato nacional, no creemos se pueda prescindir en el futuro de más subsidios, que sin duda, del único lugar que podrán salir será del agujero negro.
Para que un país funcione tiene que exportar más de lo que importa, para obtener una diferencia que le permita subsistir. Ahora bien, el caso descripto en el comentario es alucinante, se paga con dinero público de los demás contribuyentes el salario de un trabajador perjudicado porque lo que elabora en su trabajo no se vende al exterior. Eso huele a proteccionismo nacionalista, un método pasado de moda del siglo pasado. Pan para hoy y hambre para mañana, cuando no para siempre…