
Desde las filas de las grandes organizaciones que agrupan a los productores agropecuarios de todo el país, se hacen sentir declaraciones conteniendo la esperanza de un pronto dialogo con sectores oficiales verdaderamente entendidos en la gran problemática hasta ahora descuidada y solamente vapuleada del lado oficial.
Si bien el ejecutivo nacional no ha dado señales hasta el presente para retomar contactos con los sectores del campo, otra es la actitud desde el poder legislativo.
“El carácter integrador y social del asado” movió al diputado nacional del Frente para la Victoria, Mariano Federico West, a recordar el primer domingo de octubre como el día nacional de la parrilla.
No es una broma, desgraciadamente es cierto. Dado que esta información recorre el mundo a través de Internet, es necesario que quienes usamos de tanto en tanto la WEB para escribir alguna zoncera, dejemos en claro que no toda la composición de las Cámaras del Congreso Nacional, dedican su tiempo con este frenético y estresante ritmo en la producción de trivialidades. Existen hombres y mujeres que honran la tarea legislativa.
Sucede que esa labor no se difunde con la cartelería marketinera que tienen quienes desde ese sitial Republicano, ofenden nuestra inteligencia gastando el dinero del pueblo en cuestiones que harían sonrojar al mismísimo Arturo Jauretche, aquel que tuvo como mejor y más pulida arma una prosa combativa, un estilo campechano, un humor filoso y una ironía aplicada demoledoramente.
La infinita paciencia demostrada por la mayoría de quienes conducen las Agrupaciones que nuclean a los hombres del campo, puede superar éste y otros desencuentros. Pero mientras tanto el País es el que pierde oportunidades irrepetibles en manos de una tozudez política hasta ahora sin contrapartida que la sustente.
Enrique Serra.-