Ante el dislate común que se sigue desde hace tiempo en mutar en un cuasi lupanario las fechas donde se conmemora la muerte de nuestros próceres, intentaremos salir del lugar común que las distintas administraciones arrastran, precisamente, no como verdadera muestra de respeto hacia quienes fueron nuestros padres fundadores, tomándolos como festejo del llamado fin de semana largo. Quizás con el ánimo de esterilizar la verdadera batería de problemas que constantemente nos abruman en los llamados días hábiles.
Esta costumbre que adormece la memoria histórica de grandes y fundamentalmente de jóvenes y niños no sólo es perjudicial para el verdadero conocimiento del origen de nuestra Nación, a la vez que deforma tras un mal entendido espíritu mercantilista, algo, que deberíamos profundizar y respetar tal como lo hacen el resto de las comunidades organizadas. La fecha de la muerte de quien nos dio la libertad, a nuestra Patria, Chile y Perú.
Corría el año 1850-año de la muerte del Libertador-cuando en nuestra Argentina ocurrió un hecho de verdadera significación soberana que ha quedado olvidado por provenir del liderazgo de Juan Manuel de Rosas. En efecto, nos referimos a la Convención Arana Lepredour. La Legislatura de Buenos Aires autoriza a Rosas para ratificar la convención Southern-Arana; la cual consiste en la recepción del ministro de S.M.B y en cumplimiento de su artículo 1°; entrega de la Isla Martín García; entrega del barco 25 de Mayo y el saludo con salva de 21 cañonazos por parte de los buques británicos que enarbolan en señal de reconocimiento de la soberanía de dicho territorio el pabellón argentino.
El General Rosas, rodeado de los altos funcionarios públicos, prohombres de nuestra Independencia, militares de las campañas de los Andes y del Perú, dijo en tal ocasión “que sentía doble satisfacción en reconocer el carácter de ministro plenipotenciario de S.M.B al caballero Southern, quien había comprendido el recto espíritu del gobierno argentino y el buen derecho de la República y contraído un mérito expectable ante las dos naciones, ante la América y ante los hombres amantes de la justicia y de la humanidad”
Un dato especial del destino quiso que la fragata británica que saludara con las 21 salvas a nuestra Nación fuera la Southamton, lugar que 27 años más tarde serviría de última morada al General Rosas.
Con este pequeño dato histórico quermos desde este sitio brindar nuestro homenaje al Libertador, que el día 17 del corriente mes se cumplen 158 años de su paso a la inmortalidad.
Fuente: Adolfo Saldías: Historia de la Confederación Argetina.