Archive for September, 2007

Tengamos a mano, las enseñanzas de la hisotria.

September 23rd, 2007

Tse-Kung preguntó acerca del gobierno. El Maestro dijo: los requisitos del gobierno son tres: que haya suficientes alimentos, suficientes pertrechos militarers y confianza del pueblo en su soberano. Tse-Kung dijo: ¿Y si hubiera de prescindirse de dos de ellos? El maestro contestó: Que sean los pertrechos militares y el alimento. Porque desde antiguo la muerte ha sido la suerte de todos los hombres; pero si el pueblo no tiene fe en los que los rigen, entonces no hay modo de que se sostenga el Estado.

Confucio. “Analectas”

Las Analectas han influido notablemente en la filosofía y la ética de los chinos. Incluyen los principios básicos de Confucio: decencia, rectitud, lealtad y piedad filial.

Durante dos mil años, las Analectas han sido parte de los estudios de las escuelas chinas ya que se consideraba que ningún hombre podía llegar a un buen nivel moral y de inteligencia sin conocer la obra de Confucio. El conocimiento de las Analectas se hizo también imprescindible para superar los exámenes imperiales que todo funcionario de la corte imperial tenía que superar.

Si el príncipe utiliza las rentas públicas para aumentar su riqueza personal, el pueblo imitará este ejemplo y dará rienda suelta a sus más perversas inclinaciones; si, por el contrario, el príncipe utiliza las rentas públicas para el bien del pueblo, éste se le mostrará sumiso y se mantendrá en orden.

Confucio. “El Arte de la estrategia”

No crean nuestros visitantes que incursionaremos en el estudio de la milineraria filosofía china. Hemos, al azar, seleccionado dos pequeñas referencias, con el objeto de invitar a pensar en algunos de los múltiples orígenes de nuestros desencuentros, que han obstaculizado el camino para realizarnos como sociedad organizada y pujante. Tampoco podríamos compararnos con aquella civilización que nos lleva una ventaja inalcanzable. Pero al menos, intentemos reflexionar y sacar provecho de tanto saber acumulado.

Confucio vivió entre los siglos VI y V antes de nuestra era. Su enseñanza fue instrumentalizada tres siglos después al instaurarse el imperio centralizado. El “confucianismo” abarca una compleja realidad histórica, institucional, social, cultural, desarrollada durante dos milenios (el imperio dura hasta 1911).

Sin duda, este tema de China, ofrece una riquisima gama de análisis. En efecto, luego de la caída del imperio, el incipiente paso de un régimen democrático, las guerras que este gran país tuvo que soportar-especialmente la que libró con Japón-Lo ocurrido luego de la segunda guerra mundial, la revolución cultural y su actual situación de pujanza económica-aunque solamente ese “maná” lo recepcione un 10% de la población-, hace que oportunamente nos compretamos a volcar opiniones de varios estudiosos de este fenomeno que ha penetrado casi violentamente en la globalización mundial.

Por si no nos interesaran las enseñanazas del confucianismo, al menos, deberíamos recordar ciertos hechos de nuestro pasado no tan lejano.

El 29 y el 30 de marzo de 1962 un país de más de veinte millones de habitantes hizo una curiosa experiencia: su comercio mercó normalmente, sus bancos funcionaron como de costumbre, su burocracia siguió rotando, sus cines y teatros divirtieron o aburrieron al público, los chicos fueron al colegio, los vigilantes cuidaron el orden y los amantes hicieron el amor como si fuera un día más. Pero ese día no había gobierno. El presidente constitucional de los argentinos, estaba preso y no había uno nuevo que lo sucediese. Un país en acefalía continuó funcionando en la más perfecta normalidad.(1)

La caída de Arturo Frondizi, el estadista que posiblemente se adelantó a su tiempo, interesó sólo a sus partidarios.

Con estos contemporáneos-para muchos-antecedentes, más otros varios que son fácilmente hallables en cualquier archivo, pudimos construír, en 1983, una nueva Democracia.

Ciertos hechos actuales, que de conocidos y ordinarios, parecieran verdades ya catalogadas por aquel casi mítico personaje criollo-Pero Grullo-, y por tanto, no deberíamos entrar en su detalle.

Nos alarma, sobremanera, sólo uno. El fraude electoral en ciernes. Si en las próximas elecciones presidenciales de octubre, se repitiesen los bochornosos espectáculos de Córdoba y Chaco, entonces, por si acaso ocurriera tal desgracia, tengamos hoy presente y en octubre a mano, aquellas enseñanzas de Confucio, y, que un día, Argentina siguió andando, aún, sin gobierno.

(1) De Perón a Lanuse 1943-1973. Félix Luna.12º Edición. Biblioteca Universal Planeta.

Enrique Serra.-

Congreso Mundial de Energia Eólica en Mardel.

September 22nd, 2007

Nuestro amigo Miguel Avellaneda, nos hace llegar la siguiente información.


VI Conferencia y Exposición Mundial de Energía Eólica

El Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, a través de la Secretaría de Política Ambiental y la Subsecretaría de Servicios Públicos, auspician la, que se realizará los días 2, 3 y 4 de octubre próximo en las instalaciones del Hotel Sheraton de Mar del Plata.

El evento está organizado por la World Wind Energy Association en conjunto con la Asociación Argentina de Energía Eólica. La conferencia mundial se realiza cada año en distintos países de los cinco continentes, con el objetivo de promover y desarrollar la utilización de la energía eólica como fuente primaria de generación eléctrica.

El encuentro reunirá a personalidades nacionales e internacionales del ámbito político y científico quienes, durante tres días, presentarán nuevos avances tecnológicos y trabajos especiales de investigación sobre el desarrollo de la Energía Eólica en el mundo.

La edición 2007 del Congreso y Exposición Mundial de Energía Eólica será la primera que se realiza en el hemisferio sur y occidental. En el 2006, la provincia de Buenos Aires participó del último realizado en Nueva Delhi (India) y fue confirmada como sede del próximo evento mundial, frente a otros candidatos como Brasil y Canadá.

Para la provincia de Buenos Aires, la Conferencia tendrá un impacto positivo ya que permitirá optimizar el uso de las limitadas fuentes energéticas propias, un aporte de importancia porque el territorio bonaerense representa la mayor demanda energética del país. También permitirá desarrollar la cadena de valor que la generación de energía eólica implica ya que, según la Asociación Mundial de Energía Eólica, por cada MW integrado, se generan 4 puestos de trabajo directo de modo permanente en operación, 20 no permanente y 200 indirectos.

La SPA promueve el desarrollo de proyectos de energías renovables dentro del Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) de la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Además, los especialistas de la Secretaría consideran que el desarrollo de este recurso es vital en un contexto regional donde la demanda de energía eléctrica ha registrado un constante crecimiento. En ese marco, la energía eólica garantiza el desarrollo de un eje ambiental, económico y social ya que el recurso eólico (el viento) de la costa bonaerense es considerado uno de los más valiosos a nivel mundial.

VIII Encuentro Anual de Niñez y Adolescencia.

September 22nd, 2007

Bergoglio presagia el fin del futuro con la actual política estatal del “minoreo”, donde “sobran niños y ancianos”

Citando a Homero Manzi, el prelado contrastó la actual “civiliación del descarte”, donde los intermediario usufructúan los beneficos de las prestaciones, con los mediadores a quienes “les duele como propia la cicatriz ajena”

En el marco del VIII Encuentro Anual de Niñez y Adolescencia, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, alertó sobre los riesgos de la “civilización del descarte” y consideró que “un pueblo no tiene futuro” sin niños ni ancianos.

“Dentro de la cultura de la muerte, antes se hablaba de oprimidos y opresores, luego de excluidos e incluidos, pero estas categorías ya no nos alcanzan, hoy debemos hablar de los que caben y los que sobran”

, dijo el cardenal al cerrar el encuentro.

Para el arzobispo porteño, “en la civilización del descarte, lo que sobra son los niños y los ancianos” y agregó que “un pueblo no tiene futuro sin niños que lo construyan y sin la sabiduría de los ancianos”.

Remarcó asimismo que “la gestión estatal ha instalado la política del minoreo, donde el intermediario usufructúa los beneficios de las prestaciones”, a diferencia del “mediador a quien, como decía Homero Manzi, le duele como propia la cicatriz ajena”.

El cardenal cerró su alocución con un mensaje dirigido a todas las personas que trabajan con niños y adolescentes en riesgo: “Que la sonrisa de los chicos les pague el trabajo que están haciendo”, expresó.

Antes que Cristina, lo intentaron Reston, Nicolaides y Bignone

September 22nd, 2007

Las concertaciones resultan, de acuerdo a una norma no escrita de la Argentina presidencialista, el recurso al que apelan los gobiernos débiles, o escasos de iniciativa. Como candidata a Presidente, Cristina de Kirchner circunscribe su plataforma a la concreción de ese gran acuerdo nacional. Un antecedente muy interesante es la concertación que intentó ‘el Proceso’ luego de la derrota en Malvinas

Relato reconstruido en detalle por Juan Bautista Yofre en su flamante “Fuimos Todos”. Aquí algunos fragmentos:

POR JUAN BAUTISTA YOFRE |

Durante los años del gobierno militar muchos periodistas, si no todos, conversaron con los militares. No había otra forma de enterarse de lo que ocurría y de lo que habría de ocurrir. ‘El Gordo’ Ricardo Flouret fue uno de los más consultados y de los más respetados. “No parece militar”, dijo una vez un viejo político, y tenía razón. Tenía la lucidez suficiente para escuchar las más duras críticas de los civiles hacia el gobierno y gozaba de una virtud no usual en los hombres de la política: era severo en sus juicios consigo mismo.

Por su departamento de Carlos Pellegrini 1343, durante los años más duros del Proceso, pasaron los más variados dirigentes. Desde Vicente Saadi a Raúl Alfonsín y desde Carlos Menem a Carlos Sánchez Sorondo. A su casa fue a buscar refugio el periodista Rodolfo Fernández Condal cuando se dio cuenta de que lo perseguían, pero no llegó a tiempo.

El año de Malvinas lo encontró comandando la VII Brigada de Infantería y con sus correntinos se llegó hasta Río Gallegos dispuesto a saltar a las islas. No hubo tiempo, o decisión de parte del comandante del Teatro de Operaciones. Intuyó desde el comienzo que la ocupación de Malvinas había sido mal preparada y peor ejecutada.

Pero consideró que, a pesar de las miserias de sus superiores, el Ejército había peleado, y peleado como pudo, con lo que tenía. Sus vivencias en el exterior y la permanente opinión de su hermana Teresa, embajadora de carrera, lo llevaron a la conclusión inmediata de que los “aliados” no serían los aliados y los países ignorados de ayer eran los grandes amigos del momento. Consideró que la Junta Militar había sido “intelectualmente subdesarrollada” y que no había entendido “nada de nada” de lo ocurrido.

Conocía muy bien a Bignone, porque trabajó bajo sus órdenes en la Secretaría General del Ejército; nunca lo respetó intelectualmente y menos aún por su ciega afinidad con la gestión económica de Martínez de Hoz. Y sabía que Nicolaides no era el jefe del Ejército más indicado para el momento de crisis. De todas maneras, sus críticas no eran personales. Eran institucionales y fueron atendidas por varios generales de brigada y oficiales de más baja graduación. Fue la contracara, si se quiere, del general Miguel Mallea Gil.

El lunes 9 de agosto (N. de la R.: de 1982) se realizó en el Colegio Militar una reunión de generales de infantería para considerar los futuros ascensos de coroneles. En realidad, Flouret no quería ir, pero se negaba a dejar solos a los “generales de Malvinas” Parada y Jofré.

Antes de asistir decía que estaba en “comunicación” con otros camaradas “para abrir los brazos para cuando se caiga todo”. Su nombre estaba “en el aire para algo”, tanto es así que hasta Corrientes se largaron a verlo un reconocido productor televisivo y un empresario periodístico famoso para ofrecerle “ayuda y dinero”.

“Yo no estoy proclamando otro golpe. Sí creo que los enormes problemas impedirán, obstaculizarán, una salida electoral. Propongo un gobierno de coalición que prepare al país para entrar en una época de estabilidad”, dijo antes de ir al cónclave.

La reunión de generales fue presidida por los generales de división Llamil Reston y Luis Santiago Martella, había una decena de generales de brigada (Ruiz, Podestá, Piotti, Menéndez, Filips, Garay, Lucena, Jofré, Fernández Torres y Flouret). En el léxico de la época se decía que algunos eran los que tenían “los fierros”.

Reston, ministro del Interior, comenzó hablando de la situación política (N. de la R.: aqui comienza el relato sobre la comida de generales relatada por Flouret, apuntes del autor del 10 de aoto de 1982). “Se mostró muy pesimista sobre la situación actual y dijo que el presidente Bignone le ha indicado que debía lograr una ‘concertación’ con los políticos, pero que ninguno de ellos le ‘da pelota’. Que no van al Ministerio del Interior. Además dijo que ‘no hay nada para concertar… lo único que tengo es la fecha de elecciones’.

“El ministro del Interior expresó que ‘el gran poder donde se desarrolla el proceso de subversión es en las Fuerzas Armadas, porque las mismas se encuentran en un estado total de despelote interno. Las Fuerzas Armadas están subvirtiendo todo”.

“Reston y Martella dejaron la impresión de estar derrotados, sin ninguna reacción frente a la situación del país. (Aquí intervino otro participante de la conversación con Flouret que contó que el día anterior, a las 11, había estado con Martella quien le comentó que estaba muy deprimido, que tomaba pastillas para dormir y que no había aceptado ser jefe del Cuerpo II).

“Reston expuso su conocida teoría de la división del mundo en áreas de influencia después de la cumbre de Yalta (1945).

“Flouret respondió que eso era estar de acuerdo con la teoría de la ‘dependencia’. Que después del ’45 habían ocurrido varios hechos que podían contradecir esta teoría, como ser Vietnam y Cuba. También, la recuperación del poder sobre el petróleo por parte de los árabes, poniendo en jaque a las potencias occidentales. ‘Yalta no corre si se decide construir un país’.”

Luego, Flouret dijo que había que “decirle la verdad al país; que los soldados pelearon; que la participación de los Estados Unidos al lado de Gran Bretaña fue fundamental”, Reston respondió que “no era conveniente”.

Flouret afirmó que “si no se dicen estas cosas se destruye al Ejército, porque no se puede explicar que el Ejército se rindió inmediatamente en Puerto Argentino. Reston reconoció que se había rendido a las dos horas de lucha”. Él era de la opinión que la cúpula del Ejército “estaba en el aire, administrando la crisis”.

Otro punto de disidencia fue el tratamiento de la deuda externa. Flouret le pidió a Reston que entendiera que “ellos (los acreedores) habían cambiado los términos con que se asumió la deuda externa”. Pero Reston dio la sensación de no entender el planteo porque comentó que “la deuda venía de antes”.

“Sí, pero las condiciones las cambiaron ellos”, volvió a repetir Flouret.

En cuanto a la relación con los Estados Unidos, Flouret dijo que la política “feminoide conduce a una trampa”. Y Reston ponderó la actuación de Aguirre Lanari.

Flouret, luego contó que la Armada está muy dura con Estados Unidos a nivel general y que eso coincidía con el pensamiento mayoritario del Ejército, menos la cúpula y Bignone.

Cuando Reston le preguntó qué se podía hacer con Washington, Flouret propuso retirar al embajador y los agregados militares de Washington y sacar la delegación militar norteamericana del 2º piso del Edificio Libertador.

Terminada la cena, Flouret retornó en compañía de (Mario) Menéndez y (Omar) Parada. Les aconsejó que si ellos no mandaban una nota pidiendo ser juzgados junto con todos los generales que habían participado en la toma de decisiones los iban “a cagar miserablemente”.

Menéndez explicó que su situación se iba a aclarar con el informe que estaba redactando. (El otro participante en la reunión dijo: “Escuchame, a esos papeles no te los va a leer nadie”).

El martes 10 de agosto, Reston fue a almorzar a lo de Fernando De la Rúa y otros dirigentes políticos de centro, acompañado del general auditor Carlos Cerdá. Los diálogos del encuentro castrense de la noche anterior fueron narrados por el ministro, seguramente con el ánimo de generar algún tipo de adhesión.

Reston transmitió una visión pesimista sobre el momento que se vivía, y aludió al escaso contacto que tenía con los dirigentes políticos representativos y las dificultades que encontraba para concertar una salida, producto de un estado de ánimo generado por la pérdida de Malvinas. (N. de la R.: Esta información salió como nota por Noticias Argentinas firmada conjuntamente por Roberto García y el autor el 11 de agosto de 1982. García habia hablado esa mañana con Reston).

Fue entonces que algunos generales de brigada, entre ellos Flouret, transmitieron la preocupación de que desde el poder “se estaba administrando la derrota, que no había signos vitales, que se perdían banderas y que no era necesario decir toda la verdad al país”. A juicio de Reston, estas observaciones indicaron que los generales de brigada parecían imbuidos en “corrientes tercermundistas”, las que se agravan por una presunta hipótesis de no pago de la deuda externa.

“El Proceso no se puede rifar, mucho menos permitir un incendio”, dijo Reston. Por lo tanto, sin que desde su cartera se establecieran medidas, admitía que vería con satisfacción que en los grandes partidos prosperaran las iniciativas moderadas. De un modo u otro descartaba de sus planes a las corrientes más críticas de los grandes partidos, fundamentalmente al alfonsinismo y a casi todas las tendencias gremiales del peronismo. (…) Los comensales políticos creyeron entender en las palabras del ministro que, en el futuro, debían ser ellos quienes indicaran a la autoridad militar la fórmula para una concertación política, ya que desde el núcleo del poder se carece de elementos e ideas para forjar un acuerdo.

(…) Reston finalmente consideró ante los políticos que la reunión militar podría tener alguna trascendencia “cuando ésta fuera convenientemente narrada al comandante Nicolaides”.

Así lo hizo, aunque primero habló con Bignone y luego con Nicolaides. El 24 de agosto, Flouret fue castigado con quince días de arresto, sanción que terminaría con su retiro del Ejército. La causa fue “excederse inmoderadamente en el uso de las expresiones empleadas para formular sus apreciacione sobre la vida institucional del país”. Sin ser un hombre de izquierda, Flouret terminó apretado por una visión que, al momento de la derrota en Malvinas, fue vista como de izquierda.

Tras el incidente, en la intimidad, hasta Galtieri habló. El 2 de septiembre, cerca del mediodía, el ex presidente estaba al tanto de lo que había sucedido en la cena de los generales de infantería y creyó ver una posibilidad de volver al ruedo. Comentó que estaba dispuesto a ponerse el uniforme y actuar.

“Aquí me ve”, dijo, corriendo la cortina con su mano izquierda, tomando un vermouth, “ahora si me llaman me voy al Comando, me siento y tomo medidas, incluso también la Presidencia de la República. Pero, ¿con el apoyo de quién? ¿Cómo está Patricios y Granaderos?”, preguntó. Y luego agregó: “Además la política económica que se debe aplicar tiene que ser dirigista, no hay solución. También arreglar con un sector de la dirigencia sindical”. (N. de la R.: Minuta de la entrevista del autor con Galtieri, 2 de septiembre de 1982).

Recordar, para no reiterar errores.

September 16th, 2007

Setiembre de 1955, marcó en la historia argentina, el quiebre mas profundo que separó a sus habitantes, durante gran parte del siglo XX.

Ya en 1930 se había esparcido un deletéreo efecto sobre el cuerpo institucional de la Nación, con la destitución de Hipólito Yrigoyen.

Aquel setiembre de hace 52 años, fue una repetición moderna del Caseros de 1852. Se reinstaló una mentirosa consigna, “ni vencedores ni vencidos”. Hace 52 años el general-presidente Eduardo Lonardi, acompañado por el almirante-vicepresidente Isaac Rojas, anunciaba desde un balcón que había tenido dueño hasta hacía apenas una semana, que en el proceso político que se iniciaba, bautizado por sus autores civiles y militares como “Revolución Libertadora”, no iba a haber ni vencedores ni vencidos.

¿Qué había sucedido? ¿Por qué el dirigente de un movimiento popular que en fecha tan cercana a su derrocamiento, como abril de 1954, había demostrado poseer un dominio casi absoluto sobre el electorado se veía ahora incapaz de detener la erosión de su poder? Más que en el análisis de factores generales como la situación económica, las respuestas deben buscarse en la atmósfera emocional y altamente politizada que el propio Perón, con actos de deliberación y descuido, había contribuido a crear.(1)

En efecto, aunque no sin problemas, la economía argentina estaba en mejor situación, comparada con la crisis del período 1951-1952. La tasa anual de inflación, que había superado el 35%, había bajado a niveles de una sola cifra en 1953 y en 1954; las balanzas comerciales se inclinaban a favor de la Argentina, y el nivel general de la actividad económica estaba otra vez en alza. El gobierno, además, había decidido atacar los obstáculos para un rápido desarrollo económico, y hacia marzo de 1955 había establecido acuerdos con una compañía petrolífera norteamericana para inversiones que reducirían la dependencia de nuestro país respecto de combustibles importados, y con el Banco de Exportación e Importación de EE.UU. respecto de un crédito de 60 millones de dólares para la tan postergada planta siderúrgica.

El mensaje de aquel carismático líder nacional, nunca superado por político alguno, era, producir, producir y producir. Nunca, ni sus propios seguidores y mucho menos, los acérrimos enemigos, comprendieron tal aviso casi desesperado, que indudablemente, era el que debería haber seguido aquella generación, la cual, una vez más, descarrilaba el tren de la historia, para sumirnos en una vía muerta, donde los desencuentros, no sólo cobrarían miles de vidas inocentes, sino un atraso jamás recuperado.

Otro setiembre, el de 1861, la historia nos señala como ejemplo de renunciamiento para ahorrar sangre entre hermanos y en pos de la unidad nacional. Ello, ocurrió en la batalla de Pavón, cuando el General Urquiza se retira, con el objeto de no profundizar la división de un país que recién comenzaba sus primeros pasos institucionales.

No fueron, precisamente, las huestes sanguinarias que comandaron Aramburu y Rojas, las que instaron a la unidad y reconciliación en setiembre de 1955. Mas vale, la salida del escenario político de Perón, posibilitó un inevitable baño de sangre, ya que de haber insistido el jefe peronista en resistir el ataque de los insurrectos, el resultado hubiese sido de impredecibles consecuencias.

Ha pasado más de medio siglo. Pero es necesario, recordar, para no reiterar errores. Hoy la sociedad asiste a un nuevo desafío, resolver el futuro de nuestra República dentro de un marco institucional, que, de ninguna forma, argentino alguno está dispuesto a resignar.

La Democracia, inició definitivamente, en 1983, un camino sin retorno con aquellas viejas prácticas de irrupción del poder estatal, éste, quedará a cargo de quien el verdadero soberano, el pueblo, consagre en las urnas el próximo 28 de octubre y así por los tiempos de los tiempos.

Enrique Serra.-

(1) Fuente: Biblioteca Argentina de Historia Política. (Hyspamérica edición 1985)

Van dos años.

September 7th, 2007

“Los hombres no viven sólo de verdades; también les hace falta las mentiras: las que inventan libremente, no las que les imponen; las que se presentan como lo que son, no las que les son contrabandeadas con el ropaje de la Historia. Por eso, las mentiras… si germinan en libertad, nos prueban que eso nunca fue cierto. Y ellas son una conspiración permanente para que tampoco lo sea en el futuro”.

Vargas Llosa.

Hace dos años nos sumamos a otros muchos sitios comunicativos que la nueva técnica WEB, llamó BLOGS.
Tal herramienta ha permitido y permite a todos aquellos que tenemos necesidad de liberar pensamientos, circularizar noticias, ensayar críticas o aportar inquietudes sobre una situación social y política tan especial como la que atraviesa nuestra República y el mundo, compartir tal actitud, con quienes diariamente nos visitan

En estos dos años volcamos casi 800 post. Hemos recibido más de 400.000 visitas, tuvimos la posibilidad de cubrir la Cumbre de las Américas, hicimos algunos reportajes, los cuales subimos con audio.

Quizás, no sea este el año de mayor producción. Pero podemos afirmar que este lugar, dificilmente lo abandonemos.

En el nos refugiamos para exponer, haciendo catarsis, a veces, otras con mesura y esperanza, pretendiendo, humildemente, que nuestro mensaje sume ilusión, optimismo y no reste, bajo ninguna circunstancia, esa actitud que como argentimos tenemos la obligación de seguir construyendo para que junto al resto de los que habitamos este gran país, podamos trasladar a las nuevas generaciones, mejores condiciones de vida que las presentes.

Hoy, podemos contar dos años. Sin duda, seguiremos contando varios mas.

Gracias como de costumbre a nuestros visitantes y a quienes han hecho posible que aquel sueño iniciado en setiembre del 2005, siga siendo realidad.

Enrique Serra.-

Aquel aciago 6 de setimebre de 1930.

September 6th, 2007

Al asumir el 12 de octubre de 1928 su investidura de presidente de la nación, un valioso testimonio rememora un episodio admonitorio de lo que ocurriría dos años después. La multitud que colmaba la Plaza de Mayo vivaba al anciano político con frenético entusiasmo, Marcelo T. de Alvear al felicitar a su amigo y sucesor por el acto que juntos estaban presenciando, recibió la lacónica respuesta del caudillo radical:

“Y pensar que toda esta gente que me aplaude me odiará…”.

Año lleno de augurios, aquel de 1852, el mismo dividió tajantemente dos épocas. El 13 de julio, en una casa del suburbio porteño (Matheu y Rivadavia), nacía Hipólito Yrigoyen. Hijo de don Martín Yrigoyen, natural de Francia, y de Marcelina Alem, de la ciudad de Buenos Aires.

Su padre, nos dice Félix Luna en su libro “Yrigoyen”, era un vasco francés honrado y laborioso, que trabajaba en diversas ocupaciones. En un tiempo fue porteador y carrero, pero su especialidad era la de cuidar caballos. No sólo los componía y preparaba, sino que también curaba sus achaques con palabras.
El vasco, humilde y sin muchas luces, pero trabajador y honrado, contrajo matrimonio con la hija de su patrón. La niña pertenecía a una esfera social más elevada que la de su marido; Alem había sido distinguido varias veces por Rosas, y siendo joven formó parte de la Mazorca y anduvo en cosas de la policía.

Cuando cayó Rosas, el viejo Alem fue fusilado por los enemigos de quien fuera honrado por el padre de la Patria. Su cadáver colgado en una horca y exhibido varias horas al pueblo. Cuando la historia habla de la magnaminimidad de Urquiza, diversos hechos dan por tierra aquel precepto de;

“ni vencedores ni vencidos”.

Más tarde, quedó demostrada la inocencia del abuelo de Yrigoyen en lo que se le imputó. Pero para los enemigos políticos de sus descendientes, Leandro N. Alem fue siempre el hijo del mazorquero e Hipólito Yrigoyen, el nieto.

No es el momento de seguir con el relato de la vida del caudillo radical. Sobre este tema se han encargado y posiblemente lo seguirán haciendo, los historiadores, que, como en el caso de Félix Luna, a quien he seguido durante años como lector, admirador y amigo, he tomado algunos párrafos del libro que antes citaba y que lleva el nombre del ex presidente argentino.

Hoy se cumplen 77 años de su derrocamiento, del momento en el que presentó la renuncia como presidente de la República, ante el Jefe del Regimiento 7 de Infantería de La Plata.
El legítimo primer mandatario electo por el voto popular, renunciaba, no ante el jefe de la banda que lo derrocaba, sino ante quien más próximo lo amenzaba.

La historia ha reflejado incontables pasajes de la vida de nuestra nación. Pocos, como aquel horrendo momento, donde comienzaría un deterioro institucional que, culminaría-al menos así lo pensamos muchos-recién en 1983.

Esperando reflexionen quienes hoy tienen responsabilidades políticas, sobre lo mucho que nuestro país dejó en el camino del concierto mundial de naciones organizadas, por efecto de su baja y varias veces inexistente calidad institucional, abrimos para el futuro mediato, un halito esperanzador, posado más en deseos, que en el resultado de lo expuesto a diario por la realidad que nos toca vivir.

Recordar aquel aciago 6 de setimebre de 1930, sería un prudente ejercicio histórico para muchos ciudadanos con o sin carga política. No por temor a que los métodos se repitan. Sí, para valorizar la necesidad democrática de una pacífica convivencia social.

Se acerca un acto eleccionario nacional, las reglas no serán las que estábamos acostumbrados, debemos admitir que el cambio es inexorable. Por tanto, la asimilación al mismo, deberá estar exenta de traumatismos sociales.

Enrique Serra.-

Una mano tendida.

September 1st, 2007

León Duguit expresaba que quienes están sometidos al señorío privado son esclavos y quienes lo son del señorío público son súbditos.

Quizás el concepto de ciudadano, inició su largo camino en la vida de los hombres, durante la Revolución Francesa. Ese anhelo de quienes pergeñaron muchos sueños elaborados durante desveladas noches del régimen que moría; utopías, proyectos que darían luz a los nuevos paradigmas, no se hayan plasmado totalmente dentro una realidad mundial, todavía, en ciertas latitudes, cruel e injusta.

La Democracia, si no quiere ser una abstracción, es el marco, la meta y el impulso permanente que cohesiona y da sentido a una sociedad de ciudadanos y ciudadanas.

El concepto de ciudadanía hace referencia a seres humanos libres, sujetos de derechos y deberes, conscientes en cada momento, de la situación y desarrollo de la sociedad en la que viven y construyen conscientemente. El tránsito de súbdito a ciudadano constituye una de las características del proceso democratizador.

La Historia ha definido al súbdito como aquel ser humano subyugado y atado a un Poder que se decía representante de otros Poderes extra-sensoriales o sobrenaturales. En esta época, los Poderes políticos, sociales, ideológicos-culturales y mediáticos median, alienan y subyugan en nombre de entes mistéricos: la mano “invisible” del Mercado, la Competitividad, el Crecimiento Sostenido, la Confianza bursátil o lo “políticamente correcto”. La historia oficial de la Transición, el papel estelar del Rey en la operación, su compromiso con la Democracia, junto con el muro de silencio en torno a la institución monárquica, forman parte del mantenimiento de una cierta minoría de edad ciudadana entre nosotros.

Sobre estas cuestiones, con una mirada diaria y directa de la actual Europa, especialmente de Italia, nos hablo el pasado viernes 31 de agosto el Dr. Davide Caocci. Abogado italiano, egresado de la Universidad de Milán y actualmente desdoblando sus obligaciones de hombre del Derecho, con la del asesoramiento empresarial, en un país, del cual muchos de nuestros compatriotas son descendientes directos, en segunda o tercera generación.

Este jóven prfesional italiano, sin lugar a dudas, representa sin proponerselo, a muchos europeos que hoy tienden su mano hacia América Latina y especialmente a nuestro país.

Presentado por el Decano de nuestra Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Dr. Miguel Angel Acosta, el visitante dijo entre otros conceptos.

Es para mí un gran honor de tener esta clase extraordinaria en la Universidad Nacional de Mar del Plata.

Por ello, quiero que mis primeras palabras sean para expresar mi agradecimiento más vivo y sincero a esta Institución.

A esta gratísima distinción, que me llena de alegría y orgullo, se une el hecho de que la ocasión sea en una misión de italianos que quieren radicarse en Mar del Plata para hacer inversiones entre las dos riberas del Atlántico, entre Latino América y Europa, entre Argentina e Italia.

Más adelante, continuaba Caocci:

Las siguientes reflexiones son de alguien que tiene una cierta experiencia: como abogado en Derecho Internacional y de la Unión Europea, como profesor de la Universidad. Como asesor jurídico por las PyMEs, y, por supuesto, como ciudadano activo de esto mundo. Europa, ayer y hoy, ha ocupado y ocupa un lugar central en mi trabajo y en mi vida.

Permítanme que me pregunte en voz alta, ¿cómo está hoy Europa?

Yo creo que Europa es algo más que una expresión geográfica. Europa es sobre todo una cultura y un proyecto que encarna una serie de valores y principios. Valores y principios que nacen en un determinado espacio geográfico pero que tienen, sin embargo, una vigencia universal.

Esos valores y principios que están en la base de lo que entendemos por Europa, derivan de una determinada concepción de la persona, como ser, ante todo, libre y responsable, titular de derechos fundamentales y de una dignidad previo a lo político. De ahí se infieren una serie de principios esenciales, como el principio de la igualdad entre hombres y mujeres o el de la responsabilidad individual. Otra consecuencia de esta concepción de la persona es que el poder político debe tener precisamente como tarea principal, garantizar a todas las personas esos derechos fundamentales y como límite infranqueable de su actuación el respeto a la dignidad de cada ser humano.

Más adelante, el profesor italiano, en un aceptable castellano continuaba: (de aquí en adelante, no suprimimos ningún párrafo de la alocución, pues, así como lo escuchamos con respeto, queremos trasladar a los visitantes, un rico contenido que no merece cercenamientos)

Por eso precisamente me parece tan importante recordar y reafirmar las raíces cristianas de Europa, algo que siempre defendí con mi actividad académica y profesional y que sigo haciendo ahora.

Europa es sencillamente inexplicable sin sus raíces cristianas. Creo que negar esa herencia cristiana de Europa es uno de los elementos que más contribuye a alimentar la confusión intelectual y moral de nuestro tiempo y que, en consecuencia, más nos debilita.

Estos son algunos de los rasgos que definen a Europa. O, si queremos ser más precisos, al mundo occidental. Porque Europa no puede entenderse sin la expansión que históricamente tuvo lugar al comienzo del Renacimiento y que dio lugar a lo que conocemos como Occidente. Por eso no puedo concebir otra Europa más que aquella que está ligada por lazos fuertes y profundos con el mundo atlántico, y en particular con Latino América.

Soy de los que creen que ese conjunto de valores han supuesto una aportación muy positiva para toda la humanidad. Por eso creo en Occidente y por eso también creo que merece la pena defender los valores que lo sustentan y luchar por ellos.

Europa tiene también una parte sombría. No hay que negar que la semilla de la autodestrucción, ha germinado históricamente en Occidente, en esta Europa de la que nos sentimos legítimamente orgullosos. No tenemos que remontarnos muy atrás en la historia.

Pensemos en la oscura primera mitad del siglo XX europeo, que vio el nacimiento de los totalitarismos comunista y nacionalsocialista, que negaban la idea de persona y que condujeron al horror de la shoah y de los gulag O, mucho más cercano en el tiempo, en los genocidios de los Balcanes, de hace apenas unos años y tan sólo a pocas horas de vuelo de Roma o de Paris, que usaron la excusa de un nacionalismo excluyente y atroz para cometer sus crímenes.

Pero con todas sus luces y sus sombras, Europa ha hecho una gran contribución a la civilización. Ha sido un gran acontecimiento no sólo para los europeos, sino para toda la humanidad. Y el proceso de integración que se inició tras la Segunda Guerra Mundial es, sin duda, un gran éxito histórico.

Hoy hay muchas voces que advierten que Europa está en crisis. La crisis de Europa no es algo reciente. Los males que nos aquejan y sus síntomas no son nuevos.

Continuando con las expresiones del profesor Caocci, el mismo nos sorprendió cuando dijo:

Mi diagnóstico es que Europa tiene miedo. Y ese miedo nace de una falta de confianza en sí misma. Y creo también que nada de ello es casual.

Se ha sembrado durante mucho tiempo la semilla de la desconfianza, del odio a uno mismo, en un descabellado afán de poner en cuestión los principios que conforman nuestra identidad y, en última instancia, de destruirlos.

Esa falta de confianza en sí misma de Europa le impide tomar las decisiones, difíciles pero ineludibles, para afrontar los retos del futuro.

Y esa abulia lleva a negar la realidad, a verla a través de unas lentes de irrealidad. No queremos afrontar las decisiones que la realidad demanda y por eso negamos esa realidad incómoda.

Las circunstancias en las que nos movemos son las de la globalización y el cambio tecnológico continuo. En los últimos años millones de personas han accedido a los mercados mundiales, lo que les ha dado una oportunidad de progreso y bienestar. La competencia mundial se ha abierto, creando crecimiento económico y prosperidad. La libertad en el mundo nunca ha estado tan extendida como está hoy.

Este panorama debería llevar a los europeos al optimismo y a las ganas de hacer cosas, y sin embargo no es así. En Europa la sensación dominante es de crisis, pesimismo y falta de confianza.

También es preciso reconocer que en el mundo en el que vivimos no todo es prometedor. Crece el desafío de los enemigos de la libertad, la amenaza del terrorismo global y de los que odian la libertad. No es algo que nos deba sorprender. Resulta que la libertad y el progreso fueron una conquista lenta, de siglos, una conquista que avanzó poco a poco. La libertad siempre ha tenido enemigos. Si hoy existe es porque en el pasado hubo quien la defendió con determinación, brío y constancia.

Y ante los retos de hoy, algunos en Europa o, para ser más justos, en todo Occidente, tienen una reacción de apatía, resignación y derrotismo. Hay una parte de Occidente empeñada en culpar a Occidente mismo de los males del mundo, y muy especialmente de la virulencia del terrorismo.

A pesar de esta situación de Europa, creo que hay razones para el optimismo. Pero para ganar la esperanza es preciso ser valientes, mirar la realidad frente a frente y no negar nuestra propia identidad.

¿Qué tenemos que hacer para recuperar la esperanza?

En primer lugar, estar orgullosos de nuestros valores y de nuestros principios, los que conforman nuestra identidad. Los que compartimos con otros en lo que llamamos Occidente y que tienen una validez universal. Los que nos distinguen de quienes los odian y por ello odian lo que somos y quieren destruirnos.

Si decidimos que no queremos ser lo que somos, si caemos en la dictadura del relativismo moral, alimentaremos la desconfianza, el miedo al futuro y al cambio. Promoveremos el apaciguamiento con quienes quieren destruirnos, un error fatal que ya cometió Europa hace años.

Es sobre la base de nuestra identidad como hay que hacer frente a la amenaza de los enemigos de la libertad y los retos del futuro.

Y es que el mayor peligro que acecha a Europa es la tentación del nihilismo. La de creer que no hay auténticos valores que merezca la pena defender, como la vida, la igualdad o la libertad. Que cualquier otro sistema axiológico, sea el que sea, es intercambiable con el nuestro. Esta tentación del relativismo me parece estéril y peligrosa.

Un relativismo moral que lleva a redefinir instituciones básicas en nuestra cultura. Las naciones y las sociedades fuertes son las que se basan en instituciones sólidas y respetadas.

Ese relativismo moral lleva también a socavar el concepto de los derechos individuales y universales, para sustituirlo por supuestos nuevos derechos en función de determinadas circunstancias de las personas. Vemos una proliferación absurda de derechos de diseño que le lleva a uno a preguntarse dónde queda la universalidad de los derechos de la persona. En definitiva, si realmente seguimos creyendo en la unicidad y universalidad de la idea de persona.

Una Europa que no crece económicamente, que no quiere tener hijos y que no está dispuesta a defender sus valores, ¿dónde va?

El gran reto al que se enfrenta Europa y en gran medida todo Occidente es creer en los propios valores. Y hay que decir que no es imperialismo desear que la igualdad y la democracia sean válidas en Milán, Londres o Nueva York pero también en Kabul, Bagdad o Teherán.

Fuera de nuestras fronteras el gran reto es la extensión de la libertad y de la democracia. Este es no sólo un deber ético, sino un desafío existencial. Procurar la libertad y la democracia para el mayor número de naciones y personas no es sólo un imperativo moral, también es un interés de primer orden para Europa. No llego a entender a quienes sostienen, con sus ideas o con sus acciones y omisiones, que la libertad y la democracia y el reconocimiento y garantía de los derechos fundamentales no son para todos. Porque si no son para todos, al final acabarán no siendo para nosotros.

El segundo reto gran reto al que nos debemos enfrentar es poner límites a Europa. Soy de los que piensan que el proceso europeo ha sido un éxito en términos históricos y que la ampliación ha sido uno de los grandes logros de nuestro tiempo. Me felicito sinceramente de que Rumania y Bulgaria hayan entrado a formar parte hace esto año del proyecto europeo. Pero Europa tiene que basarse en valores y tiene que ser viable.

Por eso hay que trazar un límite geográfico, porque el proyecto no puede consistir en la expansión perpetua. Europa debe ser viable y gobernable. Y convertir el eje de Europa en su ampliación sin límites es una forma de hacerlo inviable y de intentar esconder la falta de proyecto sugestivo.

Por otra parte pienso que los límites no deben ser sólo geográficos. Hay que poner también límites a lo que Europa puede y debe hacer. El origen de este proceso se basó en la idea de ampliar la libertad de los ciudadanos, de las personas. Europa no puede ser solo un proyecto de ingeniería social.

Hay que recuperar la idea primigenia de los padres de Europa, De Gasperi, Schumann y Adenauer, y avanzar por la Europa de las libertades. La condición de la libertad es la limitación del poder. Europa debe estar centrada en la libertad.

En este sentido hay que tener en cuenta que el marco histórico en el que la libertad ha crecido en Europa ha sido y es las naciones que la conforman. Europa no sobreviviría al intento de liquidar esas naciones, porque hemos de ser conscientes de que los valores europeos necesitan ser encarnados en realidades políticas más cercanas y decantadas por la historia.

El tercer gran reto de Europa es el de la economía abierta. El futuro de Europa sólo se puede basar en la economía de la libertad y de las oportunidades.

Si queremos generar confianza para crecer, la solución no es el intervencionismo ni el proteccionismo, sea a escala nacional o europea. Europa necesita crecer y crear más empleo. Y el camino para hacerlo de forma sostenida es el de la apertura y la liberalización, en un marco de estabilidad. El Mercado Único, la creación de la moneda única, el Euro, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento han sido grandes logros y convendría avanzar por ese camino.

También creo que Europa debe abrirse más al mundo. La creación de una gran zona económica de integración con los Países del Mediterráneo antes, con Latino América y otros después, tiene que ser un gran motor de crecimiento económico en Europa y en todo el mundo.

La experiencia histórica de Europa ha sido que cuanta más apertura e integración ha habido mejor han ido las cosas desde el punto de vista económico.

El cuarto reto al que Europa debe hacer frente es el de la inmigración.

Y creo que el modelo para tener éxito no puede ser otro que el de la integración, basada en los valores y principios de la sociedad abierta.

Esos valores que son europeos pero que se encarnan en las naciones que forman Europa. Es urgente que resolvamos esta cuestión y que cada nuevo inmigrante que llegue a Europa sea para compartir nuestros valores y principios, de raigambre judeocristiana, pero abiertos a todos. Y la única forma de hacerlo es integrarse en las naciones que integran Europa, en la sociedad italiana, francesa o española, cada una con su historia y su rica pluralidad.

Este año se cumplen cincuenta años del Tratado de Roma. Es una ocasión para conmemorar un éxito histórico sin precedentes. Pero también es una ocasión para alimentar la esperanza de una Europa que necesita afrontar el futuro con optimismo.

Confío en que los líderes europeos sepan lanzar el mensaje de la Europa fiel a sí misma, fiel a la idea de la libertad y la dignidad de la persona. La Europa de las naciones que ponen de lado sus querellas históricas a favor de un proyecto de libertad, apertura, fortaleza y confianza para ganar el futuro.

Pero, si esta es Europa, ¿que tenemos que decir de su relaciones con la parte del mundo donde se encuentran los millones de descendientes de europeos Latinoamericanos?

Siempre la Unión Europea se relacionó con los países de Latino América de distinta forma que con los Estados Unidos, pero con un retarde quasi culpable: no sólo relaciones económicas y comerciales, sino inversiones para garantizar el desarrollo y el estado de derecho, la cooperación cultural y científica.

El verdadero desafió es poner el desarrollo junto a los sistemas europeo y latino-americano en el marco global, con instrumentos de manejo y control que sean lo mas viables posibles por todos los países, respetando el medio ambiente y las normas de protección social, de las inversiones productivas internacionales y de los intereses propios de cada país.

La cooperación y la ayuda al desarrollo constituyen para la Unión Europea un compromiso fundamental, basado en los artículos 177-181 del Tratado de Roma. En consecuencia, la Unión Europea intenta contribuir a la reducción de la pobreza, al desarrollo sostenible y a la inserción de los países en desarrollo en la economía mundial.

La ayuda que brinda se compone exclusivamente de donaciones que, por definición, no exigen ningún tipo de reembolso. Junto con sus Estados miembros, la Unión Europea se perfila como el primer donante de ayuda pública al desarrollo en el mundo.

Para la Argentina, este compromiso empezó a materializarse en 1991, después de la ratificación del Acuerdo-Marco de Cooperación Comercial y Económica del 2 de abril 1990, y no ha dejado de fortalecerse desde entonces.

La Argentina se beneficia tanto de los programas geográficos de la Unión Europea para América latina como de sus programas temáticos. El monto de esta cooperación alcanzó los € 222,5 millones durante estos últimos 15 años, y en ella se incluyen los proyectos bilaterales, los temáticos y las participaciones argentinas en los diferentes programas. Esta suma asciende a € 444,1 millones si se cuentan los fondos destinados a la investigación científica.

La cooperación de la UE con Latino América se desenvuelve en 3 niveles.

1. Nivel bilateral. La cooperación de la UE se inserta siempre en el marco de la política de desarrollo decidida por el país beneficiario y refuerza las prioridades definidas por éste. En consecuencia, las acciones se seleccionan de común acuerdo con el Gobierno argentino y constituyen la estrategia plurianual de cooperación. Así, durante el 2005 y el 2006, se lanzaron en la Argentina los últimos proyectos de la estrategia 2000-2006, centrados en la educación primaria, la salud y los derechos humanos, mientras se definía, paralelamente, la futura estrategia de cooperación para el período 2007-2013. Desde 1991 hasta la fecha, se han financiado 35 proyectos por un monto total de € 92 millones.

2. Nivel subregional. La cooperación de la UE con el MERCOSUR tiene como meta esencial apoyar el proceso de integración. Se establece, también, un marco de estrategia plurianual de cooperación, en este caso, regional, y por ende, los fondos se destinan a las acciones prioritarias. Para el período 2002-2006, la suma alcanza los € 48 millones.

3. Nivel regional. La cooperación con Latina América se implementa mediante programas horizontales sobre temáticas específicas y con metodologías propias, tales como ALBAN, ALFA, AL-INVEST.
Argentina participa en 608 proyectos, que han recibido hasta el momento una contribución comunitaria de € 124,1 millones.

La cooperación temática se desarrolla a través de donaciones que se otorgan para proyectos específicos de las ONG, de otros actores de la sociedad civil o de poderes públicos locales. Los proyectos que se van a financiar se eligen mediante un mecanismo competitivo. Para cada temática, se organizan convocatorias internacionales o regionales, donde pueden presentar sus propuestas las organizaciones de la sociedad civil o las instituciones públicas locales. Aunque esta modalidad de financiación implica fondos más modestos que en el caso de la cooperación geográfica, hay que señalar que en la Argentina, ya se han financiado 101 proyectos temáticos por una cifra total de € 30,6 millones.

Hasta el presente, los fondos de la Unión Europea se han aplicado principalmente al ámbito de la cohesión social, la cooperación económica, los derechos humanos, el medio ambiente y la cooperación universitaria.

La UE aporta, además, fondos para el desarrollo de la investigación científica en el mundo. Desde 1991, 222 proyectos de investigación con participación de instituciones argentinas, canalizados por medio de los Programas Marco de Investigación y del Programa @Lis, han recibido una contribución comunitaria de € 221,6 millones.

Por el futuro de la cooperación geográfica con Latino América, la Comisión Europea presentó en el mes de abril su nueva estrategia para los años 2007 a 2013, que se acompaña por un paquete de ayuda sustancial de un total de € 2.690 millones.

Esta nueva estrategia se basa en las prioridades discutidas con los diversos países.

Los elementos esenciales son:

1) fomento de la cohesión social: lucha contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión social;

2) apoyo a la integración regional y la cooperación económica;

3) promoción del conocimiento mutuo entre la UE y América Latina;

4) buen gobierno, derechos humanos;

5) desarrollo sostenible: y en particular, protección forestal y biodiversidad, entre otros aspectos.

Además de esta distribución, también habrá varios programas temáticos accesibles a todos los países de Latina América, tales como educación, salud, medio ambiente, emigración y sociedad civil.

Por supuesto, los actores privados, PyMEs y grandes empresas, sociedad civil, y públicos, Autoridades nacionales y locales, tienen que hacer sus partes, y laborar fuerte por un desarrollo verdadero y sencillo, durable y rentable por todos.

Esta es nuestra tarea! Vamos!

Muchas gracias.

Los billetes de la discordia.

September 1st, 2007

Al inicio de esta semana, Roberto Cachanosky, periodista especializado en temas economicos, publicó en el sitio Economia para todos, un artículo relacionado con los Billetes en circulación.

La coexistencia de pesos con la leyenda “convertibles de curso legal” y de otros sin ninguna inscripción es resultado de la derogación de la ley de convertibilidad.

En las últimas semanas, nos ha llegado una gran cantidad de e-mails en los que los lectores preguntan acerca de por qué algunos de los billetes que hay en circulación tienen la inscripción “convertibles de curso legal” y otros no dicen nada. Es decir, jurídicamente habría dos tipos de billetes circulando.

Esto es así porque la ley 25.561, de Emergencia Pública y Reforma del Régimen Cambiario sancionada el 6 de enero de 2002, derogó la ley de convertibilidad, por lo que se dispuso suprimir las palabras “convertibles de curso legal” en los nuevos billetes de la línea peso. Asimismo, los billetes que tienen esa leyenda y que continúan en circulación conservan su curso legal.

Ante esta situación, la pregunta que muchos nos hicieron es si se podría generar una corrida cambiaria o podrían surgir problemas jurídicos si alguien se presentara ante el Banco Central (BCRA) a reclamar los dólares que dicen que tienen que pagar los billetes con la inscripción “convertibles”.

La realidad es que si se produjera una crisis monetaria, cambiaria y financiera la causa no sería, justamente, que tengamos en circulación dos tipos de billetes. La larga decadencia que sufre la Argentina se debe al desprecio que sus gobiernos han demostrado por el cumplimiento de la ley o, para decirlo más precisamente, hemos tenido gobiernos que no se han subordinado a la ley.

El Congreso de la Nación cometió la barrabasada jurídica de anular leyes y a nadie se le movió un pelo. En 2001, se sancionó la ley de intangibilidad de los depósitos. Pocos meses después, los mismos senadores y diputados aprobaron las leyes que permitieron confiscar los depósitos y pesificarlos. ¿Para qué seguir dando ejemplos sobre los dislates jurídicos que se han hecho en nuestro país? De manera que, considerando el desprecio por el cumplimiento de la ley que tenemos en la Argentina, no veo que vaya a existir un problema jurídico porque circulen billetes con la denominación “convertibles”.

No será, entonces, la ley jurídica la que puede llegar a producir problemas de fuga del peso, sino la ley económica.

Durante décadas, los gobiernos argentinos han utilizado la emisión monetaria como mecanismo de financiamiento del gasto público, como medio de cobertura al sistema financiero y para realizar manejos arbitrarios del tipo de cambio. En otras palabras, han creído que el BCRA podía emitir cualquier cantidad de moneda sin tener que pagar los costos de inundar el mercado con billetes sin ningún valor. Por eso tuvimos procesos inflacionarios agudos, luego megainflación y, después, hiperinflación. Décadas de desmanejo monetario llevaron a que la gente considerara al Estado como un emisor de moneda no confiable.

La tan criticada convertibilidad no fue establecida por un convencimiento pleno de los beneficios que podía aportar, sino porque el mercado ya no creía en el BCRA como un emisor responsable de moneda. Para que la gente aceptara nuevamente los billetes emitidos fue necesario, entonces, sancionar una ley que dijera que por cada peso en circulación había un dólar de respaldo en el BCRA. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que, durante la convertibilidad, los pesos no eran en verdad una moneda: la verdadera moneda eran los dólares, porque la gente sólo aceptaba los pesos sabiendo que el BCRA tenía un dólar por cada peso en circulación. Es decir, durante la convertibilidad los pesos eran simples recibos que emitía el BCRA contra los dólares que tenía en las reservas.

Desde que se abandonó definitivamente el patrón oro, los sistemas monetarios están basados en la confianza del emisor. Hoy, la gente confía más en el dólar o en el euro que en el peso argentino, pero la inmensa mayoría de esa misma gente desconoce qué figura en el activo y en el pasivo de la Reserva Federal o en el balance del Banco Central Europeo. ¿Por qué, si la gente no sabe qué hay en los balances de esos dos bancos centrales, igual cree en las monedas que emiten esas instituciones? Porque confía en la calidad de las instituciones jurídicas, políticas y económicas de esos países. Sabe que sus gobernantes podrán cometer ciertos errores monetarios, aunque sin llegar a disparates como los que se hacen en nuestro país. Sabe que los presidentes de esos bancos centrales son independientes del poder político. En cambio, tiene en claro que en la Argentina el BCRA es un apéndice del poder político y que ese poder político puede llegar a cometer cualquier barbaridad con la moneda con tal de tratar se salvarse o no enfrentar la realidad.

Cuando el gobierno kirchnerista se llena la boca con los U$S 44.000 millones de reservas que dice que tiene el BCRA no está contando toda la verdad, porque no dice que la mitad de esas reservas fueron compradas con deuda emitida por el mismo BCRA, que paga una tasa de interés en dólares que es el doble de lo que paga por la colocación de las reservas. Es decir, hoy el BCRA tiene pérdidas por acumular reservas.

A quienes han mandado e-mails preguntando si la existencia de dos monedas en circulación puede generar una crisis monetaria les contesto: no miren ese tema como el desencadenante de una crisis, miren otra cosa. ¿Qué? Lo que tienen que estimar es cuál es la tasa del impuesto inflacionario que está dispuesta a pagar la gente.

Sabemos que el INDEC presenta índices de precios que no reflejan la realidad. Sabemos, además, que al publicar índices de precios distorsionados el Gobierno está defaulteando parte de la deuda pública ajustada por el CER. También sabemos que la fenomenal distorsión de precios relativos que ha llevado adelante el Gobierno para esconder la realidad en algún momento producirá una explosión inflacionaria de magnitudes insospechadas. En ese momento, la gente saldrá corriendo del peso y se refugiará en el dólar para preservar su poder de compra.

Ya se ha producido una primera reacción contra el peso que llevó el dólar hasta los $ 3,20 y que refleja la desconfianza en la política monetaria y macroeconómica en general.

Mientras los gobiernos sigan ignorando las leyes básicas de la economía, despreciado el imperio de la ley y, por lo tanto, sean totalmente imprevisibles en sus comportamientos, los papeles pintados que emite el BCRA nunca podrán acceder a la categoría de moneda, por más que le pongan la leyenda “convertible”. Seguirán siendo simples vales para hacer transacciones de corto plazo sin ninguna capacidad de reserva de valor. La gente continuará eligiendo como moneda al dólar o al euro mientras siga existiendo tan abismal diferencia en la calidad de las instituciones jurídicas, políticas y económicas.

En síntesis, nuestro problema monetario no tiene que ver con las leyendas que tengan impresas los billetes, sino con la existencia de una dirigencia política que todos sabemos que es capaz de hacer cualquier cosa con tal de acumular poder. Y que por conseguir un poder hegemónico puede llegar a destruir todo el sistema económico, inclusive la moneda.

Nota de Opinorama: No ponemos en tela de juicio la trayectoria y capacidad de quien firma el precedente artículo. Simplemente, acotamos, que el gobierno Chino, tiene entre otros activos que conforman sus reservas, 900.000 millones entre dólares y títulos estadounidenses. ¿Qué pasaría, si tal como se les hizo saber a los emisarios del gran país del norte,-con motivo de la presión que los mismos intentaron para que los orientales apreciaran su moneda- los pusieran de una sola vez a la venta?. La verdad sigue siendo como de costumbre relativa, y dependiendo del ojo que la mire.