El siguiente informe fue proporcionado por la Dirección de Prensa del Municipio de Gral. Pueyrredón.
Taxis marplatenses
La Secretaría de Gobierno presentó dictamen favorable para la conformación de cooperativas
El Secretario de Gobierno, Oscar Pagni, indicó este jueves que la conformación de cooperativas para taxistas es posible, pero bajo ciertas condiciones que fueron notificadas al Honorable Concejo Deliberante.
“Ayer presenté un dictamen que me había pedido la Comisión de Transporte, donde analizamos la cuestión a fondo y concluimos que la cooperativa puede formarse, cualquier persona o grupo de personas, cumple con los procedimientos que marca la ley que exige la materia y se presenta al Instituto de Contralor y la misma se inscribe y el objeto se establece para la prestación del transporte de personas, se puede hacer, no hay prohibiciones.
Las cooperativas son conocidas en el derecho argentino y están legisladas. La pregunta de fondo que hace esta gente es si los permisos o licencias de taxis pueden ser cedidos, en forma gratuita y temporal, por parte del permisionario a la cooperativa.
Estuvimos estudiando y concluyo, después de una serie de análisis que es posible bajo ciertas condiciones y eso es lo que yo le informé al HCD”,
aseguró el funcionario.
El escribano Pagni brindó, a través de LU9 Radio Mar del Plata, su punto de vista sobre cuáles deberían ser las condiciones para los titulares de taxímetros.
“Yo volvería a como estaba la situación antes de 1981, donde las licencias de taxis eran personales e intransferibles.
Pero pasados 25 años ha habido muchas ordenanzas modificatorias, que a partir de 1981, las licencias se heredan, o sea, si el permisionario fallece, la esposa o los hijos, lo presentan en un proceso sucesorio y pueden ser heredadas, se transfieren, lo que implica una operación oculta de compra – venta”,
aseguró.
El responsable del área describió que en muchos casos, las licencias
“se subastan, hemos tenido casos que los jueces han subastado en remate las licencias para pagar una deuda, se embargan, se alquilan, por lo tanto que algo que desde mi punto de vista no debería estar en el comercio, porque es un permiso y no una cosa, con el paso del tiempo ha entrado al comercio, integra el acervo hereditario, no solamente de esposas e hijos, sino que hay ordenanzas que establecen hasta colaterales y ascendientes, se alquilan, se embargan, se subastan o se transfieren”.
Al respecto, Pagni explicó que
“si se puede hacer todo esto, también se puede ceder, la cesión es un contrato legislado en el Código Civil, tiene sus características, hay una relación especial entre cedente y cesionario.
En este caso el cedente, que es el titular de la licencia, nosotros establecemos que debería solicitar autorización al dueño de la licencia, que es la Municipalidad y con una serie de pasos administrativos, la Municipalidad podría otorgar esa autorización para que en forma temporal y en forma gratuita se ceda el uso de la licencia a una nueva figura jurídica que podría crearse, que cumple con todos los pasos, que sería esta cooperativa”.
“La persona que está arriba del taxi tiene que estar identificada, autorizada y cumplir con las leyes laborales vigentes”
El Secretario de Gobierno se refirió a los reclamos de los choferes, principalmente porque “ellos manifiestan que hay una serie de titulares de licencia que quieren constituir también la cooperativa y choferes que quieren, también, constituirla y estos titulares de licencia son los que solicitarían el permiso a la Municipalidad para ceder, gratuitamente, el uso de la licencia a la cooperativa.
Vamos a ver si esto funciona o no; lo que si nosotros decimos en el dictamen es que más allá de la modalidad, el municipio no puede regular la modalidad prestacional, la modalidad laboral arriba de un taxi.
Cuando se sube a un taxi y conduce puede tener varias facetas, puede ser el titular de la licencia, puede ser el chofer en relación de dependencia, que tiene un salario por esa tarea o puede ser el chofer o peón, como habitualmente se dice que al final del día comparten, 50% y 50%, descontado el combustible y algún otro gasto, la recaudación diaria. Bueno, esa es una modalidad.
Nosotros, lo que decimos es que cualquiera sea la modalidad, la persona que está arriba del taxi tiene que estar identificada, autorizada y cumplir con las leyes laborales vigentes”.
“A nosotros no nos interesa que exista una cooperativa, relación de dependencia, monotributo, contrato de locación, lo que sí que no podemos ir, por ejemplo, un fin de semana ir a comer un asado a la casa de un amigo, que es taxista y a las tres de la tarde pedirle dos horas prestado el taxi para ir a hacer unos pesos. Eso no se puede”, insistió sobre la necesidad de blanquear la actividad.
Finalmente, Pagni indicó que “cualquiera que esté arriba de un taxi tiene que acreditarle frente a la autoridad, tanto municipal como del Ministerio de Trabajo, su situación y así como está tan de moda ahora y estoy completamente de acuerdo, el que esté arriba del taxi tiene que estar en blanco, de acuerdo a las modalidades previstas por la ley para cumplir con una actividad”.
Nuestra opinión: Respetamos la exposición del Secretario de Gobierno, la que no solo está avalada por una dilatada trayectoria dentro de su accionar en la Administración Municipal, sino por sus profundos conocimientos del Derecho, los que no solamente emergen de su profesión, sino del cargo que ejerce como docente titular de la cátedra de Derecho Constitucional, en nuestra Facultad, dependiente de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
No obsta lo anterior, el diferir en la interpretación de la sustancia que principia el pedido de los taxistas, el cual no es otro “que les salga mas barato el chofer”.
Éstos a su vez, obnubilados por su juventud-en la mayoría de los casos- quizás no relacionen las menores prestaciones que reciban de la pretendida ligazón contractual como integrantes de una “cooperativa”, no hará más que degradar su posición de trabajadores.
Pues en una asociación con la características que pretenden, “los socios”, no tendrán algunos los principios básicos de una verdadera cooperativa: “un hombre un voto”. Esto, entendemos no será así, por la diferencia en el aporte de capital. ¿Acaso, los titulares de las herramientas de trabajo (automoviles y/o licencias), no asumirán de hecho, las potestades que tiene un patrón con sus choferes?.
Por otra parte, ¿ se integrará al patrimonio de la cooperativa, esos bienes que arriba hacíamos referecnia?, ¿o los alquilarán a sus verdaderos propietarios?
Si se procede de ésta última manera, ¿qué otro sentido tiene la cooperativa, que el ahorrarse el costo que significa el verdadero y legal tributo que tienen que realizar los empleadores, para con sus trabajadores?
Como resultante de lo anterior, los ingresos reales de los prestadores de la fuerza laboral, se verán resentidos, y por ende, los de su grupo familiar.
A esto, alguien o algunos podrán ensayar la siguiente reflexión; “alguien finalmente aceptará esas condiciones y tendrá trabajo, y quien o quienes no la acepten, serán desocupados”.
Es en esas circunstancias donde deberá jugar un rol preponderante el Estado. ¿Alguien piensa que fue gratuita la paliza que se comió “Pepe” San Martín frente a una Pesquera días pasados, propinada por algunos elementos de la propia Policía Provincial?
De ninguna manera, es parte de una dura lucha que ciertos y enfermos seudos empresarios, intentan mantener, para seguir precarizando el trabajo en nuestro país, y de esa forma aumentar sus “utilidades”. Es inaudito que se siga dándo pábulo a esta torpe idea de asociatividad laboral.
Con el simple objeto de aportar una opinión profesional especializada, en el anális del presente, nos permitimos repasar las consideraciones que sobre la materia ha hecho hace tiempo la Dra. Estela M. Ferreiros
La última reforma laboral instrumentada a través de la ley 25250 establece en su artículo 4º algunas precisiones con respecto a las cooperativas, que han comenzado a ser motivo de comentario y controversia por parte de los autores.
Es que es imposible retacearle importancia al tema, en los tiempos que corren, sobre todo si se tiene en cuenta que las cooperativas y el fraude laboral son dos capítulos que han transitado, permanentemente juntos, el camino del derecho del trabajo.
ARTICULO 4º —
Sin perjuicio de las facultades propias de la autoridad de fiscalización pública en materia cooperativa, los servicios de inspección de trabajo están habilitados para ejercer el contralor de las cooperativas de trabajo a los efectos de verificar el cumplimiento de las normas laborales y de la seguridad social en relación con los trabajadores dependientes a su servicio así como a los socios de ella que se desempeñaren en fraude a la ley laboral. Estos últimos serán considerados trabajadores dependientes de la cooperativa a los efectos de la aplicación de la legislación laboral y de la seguridad social.
Si en el ejercicio de sus funciones esos servicios comprobaren que se ha incurrido en una desnaturalización de la figura cooperativa con el propósito de sustraerse total o parcialmente a la aplicación del ordenamiento laboral, deberán, sin perjuicio del ejercicio de su facultad de constatar las infracciones a las normas laborales en que de tal modo se hubiere incurrido y de proceder a su juzgamiento y sanción, denunciar esa circunstancia a la autoridad específica de fiscalización pública a los efectos del artículo 101 y concordantes de la ley 20.337.(*)
Las cooperativas de trabajo no podrán actuar como empresas de provisión de servicios eventuales, ni de temporada, ni de cualquier otro modo brindar servicios propios de las agencias de colocación.
(*)Actualizada por ley 26.088 de fecha 29 de marzo de 2006
Las cooperativas truchas o las no tan truchas, todas actúan con fraude a la ley.
Por ello, su accionar debe y tiene que ser enfrentado por el poder del Estado, y de ninguna forma aceptar las amenzas que varios patoteros esgrimieron, en el sentido de prender fuego a una pila de neumáticos frente a la municipalidad, en caso que no sea positiva la propuesta presentada.
La respuesta final la tendrá el HCD.
Conocemos la opinión de algunos ediles; ellas precisamente no se corresponden con la posición de quienes pretenden poner en práctica una cooperativa con las carácterísticas “truchas”, ya expuestas.
La mayoría, será la que pondrá punto final a esta especial disputa, en épocas donde todavía campean los efectos de una crísis que nos azota desde hace vareios años.
Allí también deberá hacerse presente el movimiento obrero organizado, para no permitir el atropello contra una verdadera política de Estado, que desde el gobierno nacional se ha puesto en marcha para combatir sin piedad el trabajo en negro.