Archive for June, 2006

A dos siglos de la primer invasión inglesa

June 25th, 2006

La noche del 27 de junio de 1806, en Buenos Aires, en la fonda de los Tres Reyes, una hermosa muchacha criolla se dirigió a sus compatriotas en voz alta, como para que pudieran escucharla todos los que compartían la comida, que ella misma servía por igual a invasores y prisioneros: “Desearía, caballeros, que nos hubiesen informado más pronto de sus cobardes intenciones de rendir Buenos aires, pues apostaría mi vida que, de haberlo sabido, las mujeres nos habríamos levantado unánimemente y rechazado a los ingleses a pedradas”.


Así, con esta anécdota donde personajes no deciden políticas ni estrategias, comienza esa gesta que recuperaría la ciudad del Plata de manos de los ingleses, luego de una invasión a cuyo paso prácticamente no hubo resistencia. Pero la historia muchas veces se da vuelta, y los vencedores se transforman en vencidos. En este caso, el incipiente patriotismo americano fue el detonante.
(Cap XVIII) pág. 1 Historia Integral de la Argentina: Félix Luna.

La política de expansión inglesa se elaboraba con una sabia mezcla de audacia y prudencia. La audacia que dicta la codicia inmediata y feroz, y la prudencia de los políticos mas cautos, que pensaban en el largo plazo más que en saciar a cualquier a cualquier precio los apetitos de tesoros y botines.

Intereses públicos y privados convergían, según las circunstancias, y cuando Buenos Aires apareció como uno de los principales centros del mundo atlántico al que Inglaterra se volcaba, las dos actitudes-audacia y prudencia- influyeron en los planes de desembarco en el Río de la Plata.

El Reglamento del Libre Comercio establecido por los Borbones en 1778 estimuló el crecimiento de Buenos Aires como ciudad-puerto y el del Litoral como área productora de ganado. Como consecuencia de la combinación de estos hechos con la revolución industrial británica, tuvo lugar en el Río de la Plata una gran expansión de productos y comerciantes británicos.

El Interior tampoco se sustrajo a la introducción de artículos británicos que provenían de Buenos Aires o del Litoral. Como ejemplo de esta explosiva tendencia, el comerciante británico Samuel Haigh señalaba que en Córdoba: “las tiendas, que suben a unas setenta, estaban repletas de artículos ingleses manufacturados de los que los tenderos se proveen en Buenos Aires, adonde van generalmente una vez por año, y sus compras se transportan en carros”.

En aquellas provincias donde se había desarrollado la producción de tejidos de algodón, la irrupción de los productos británicos restringió fuertemente el mercado. No obstante, las tejedurías de lana -que eran la mayoría en el Interior- tuvieron mejor suerte, ya que no competían directamente con los algodones británicos, cuyo uso fue masivo en las ciudades y la campaña del Litoral a partir de 1810.

Algunos de los antecedentes que impulsaron las invasiones inglesas al Río de la Plata, comenzaron a gestarse sobre fines del siglo XVIII, cuando se rompe la alianza entre España y Francia. Según nos relata Félix Luna, se gestan dos planes, el de Nicholas Vansittart y el del general Thomas Naitland. Ambos tenían en común la idea de una invasión en arco, que se tomara Buenos Aires, avanzara hacia Chile y se desplazara posteriormente hacia el Perú.

El plan de Naitland, de 1800, era una versión depurada del plan anterior, y exigía coordinar con fuerzas que en Chile derrotaran a los españoles y emanciparan Perú y luego Quito. Pero Henry Dundas, entonces secretario de guerra, pensaba que para los intereses permanentes de Inglaterra, el objetivo principal era la conquista de nuevos mercados en América del Sur. La invasión no se concretó pero el interés ingles siguió vigente.

Cinco años más tarde una flota inglesa había sido destacada hacia el Río de la Plata y contaba con una dotación de 1.600 soldados de desembarco, que comandaba en Gral. William Carl Beresford.

Al llegar a la bahía de Montevideo, en junio de 1806, y apreciar las importantes fortificaciones que protegían a Montevideo, el Comodoro Popham optó por dirigirse hacia Buenos Aires, ciudad que en esa época contaba con alrededor de 50.000 habitantes.

El 25 de junio de 1806, las tropas inglesas desembarcaron en la costa argentina cerca de la ciudad de Buenos Aires, en Quilmes. El Virrey del Río de la Plata, que tenía su sede en Buenos Aires, era el Marqués de Sobremonte; el cual, al tener conocimiento de la invasión optó por huir precipitadamente hacia Córdoba llevando consigo las reservas del Tesoro, que representaban una elevada suma. Esta actitud le ganó para la Historia el mote de “El inepto Virrey Sobremonte“.

Un contingente militar compuesto por 1.000 hombres salió de Buenos Aires para enfrentar a los invasores ingleses, pero fueron derrotados casi sin combatir; por lo que la ciudad de Buenos Aires se rindió y fue rápidamente ocupada.

El Cabildo de Buenos Aires debió prestar juramento de acatamiento a la autoridad del Rey de la Gran Bretaña. Ante la perspectiva de represalias contra la población, el Tesoro fue llevado de retorno a Buenos Aires, siendo entregado a los Jefes invasores, que lo remitieron a Inglaterra solicitando refuerzos para expandir sus conquistas.

Hubo dos que no prestaron juramento: Un fraile prior del hospital de los Betlehemitas y el Dr. Manuel Belgrano que desapareció.

Fue el capitán de navío Santiago de Liniers, jefe de la escuadrilla en Ensenada, quien comunicó la presencia de una flota ingles en el amanecer del 24 de junio de 1806. Ya desde el atardecer habían llegado noticias semejantes desde Quilmes. Hacia allí fueron enviados el sargento Tabares y cinco hombres con un cañón, para que disparara una salva ante cualquier novedad mayor

Con este sintético esbozo, de una frondosa documentación existente sobre lo que fueron las invasiones inglesas de 1806, hemos querido recordar este día donde se cumplen dos siglos de una situación funesta, en principio, pero que culminó con horas de gloria, para la entonces incipiente gestación, de la que hoy es nuestra República.

Fuentes: Historia Integral de la argentina, Archivo Gral. de la Nación, Historia Argentina de José María Rosa. Artículo de Martin Cagliani.

La celeste y blanca

por Enrique Serra

June 24th, 2006

Muchos han sido los hombres y mujeres que dejaron una honda huella en nuestra historia. Por las circunstancias políticas en las que les tocó vivir y actuar, y fundamentalmente por sus grandes merecimientos y patriotismo, como la que le cupo a Manuel Belgrano.

Actor decisivo en las jornadas de la Revolución de Mayo, tanto por su actuación anterior como posterior a 1810, sacrificado ejemplo de pureza cívica y valentía militar, fue el creador de la bandera, síntesis emblemática de la nacionalidad Argentina.

La primera bandera surgió en la historia con el primer pueblo que debió aglutinar a sus hombres para defender su suelo, y su veneración se inició con la primera victoria.

Nuestra bandera, asociada para siempre al nombre de su ilustre creador, nació durante una revolución, la revolución de la libertad, de la independencia y de la soberanía popular y fue concebida heroicamente en la víspera de una batalla.

Por eso nosotros, los argentinos, deberíamos sentirla permanentemente como el signo de nuestra historia, de nuestras libertades, de nuestros derechos, de nuestra dignidad como nación.

Claro, la actualidad marca que la misma flamee en balcones, puertas, ventanas, automóviles, bicicletas y etc. No mayoritariamente en los días festivos de nuestra nacionalidad, sino cuando juega la selección nacional de fútbol.

El historiador y fundador del Museo Histórico Nacional, Adolfo P. Carranza expresó: “Nuestra bandera ha sido auxiliadora y generosa a todos los rumbos en que, fuera de las fronteras, se precisaba combatir; una llegó hasta el corazón de Bolivia, en manos de su propio autor; otra flameó en las alturas, en manos de un genio más alto aún más que el eterno pedestal de su gloria; la última de ellas en el Perú cumplió la profecía del Himno Nacional, conmoviendo la tumba de los Incas, y su sombra vigilaba la presencia airosa y viril de sus pocos hijos que asistieron a la jornada de Ayacucho”.

Al mencionado catedrático le faltó tiempo de vida para observar esta otra parte de una realidad, que de ninguna manera negamos ni ocultamos, ni tampoco creemos que a nadie ofenda. Sucede que de este tipo de ejemplos una vez pasado el mundial no nos queda nada. Seguirá nuestra individualidad luchando contra todas las adversidades propias y ajenas. Lamentablemente el espíritu patriótico resurgirá dentro de 4 años cuando una nueva ilusión se ponga en marcha.

Es un verdadero desperdicio, que no sepamos hacer uso de esta fuerza que inflama tantos sentimientos, para volcarlos en acciones que nos impulsen positivamente hacia el encuentro de un destino de grandeza, que a veces parece tuviéramos tan a mano.

Dentro de pocas horas nuestro seleccionado nacional disputará un importante partido con México. Debemos destacar una particularidad, la totalidad de los futbolistas profesionales que lucen la camiseta nacional, han mostrado que saben honrar sus colores y su entrega y habilidad supera con creces el ejercicio de una profesión para la que están capacitados a la altura de los mejores del mundo.

Desde este humilde sitio, nos calzaremos la celeste y blanca, gritaremos y nos emocionaremos con el triunfo-no esperamos otra cosa- y nos sumaremos sin pudor a todos aquellos que sienten con pasión el orgullo de ser argentinos.

También aseguramos, que una vez terminado el mundial, no bajaremos los brazos, nuestra prédica seguirá instalada en la misma línea y acompañaremos o criticaremos la marcha de nuestras administraciones. Finalmente haremos uso de esta maravillosa herramienta de la técnica para comunicarnos y comunicar nuestra opinión.

Autonomía escondida

por Enrique Serra

June 24th, 2006

Asistimos a una era en que la humanidad se encuentra conectada, de manera sin igual. El avance tecnólogico experimentado en las comunicaciones, pone de manifiesto un especial acento científico que la ciencia ha direccionado a ese renglón, donde día a día nos asombra y a su vez pone a nuestro alcance elementos que hacen posible una mayor eficacia en nuestra tarea.


Las raíces de esta civilización moderna se originan en Europa. La colonización inglesa en América se realizó con características muy diferentes a la española y portuguesa.

Varios factores contribuyeron a que así sucediera. Inglaterra, al igual que España y Portugal estaba gobernada por reyes. Los monarcas españoles y portugueses ejercían el poder en forma absoluta, es decir, en forma personal y sin límites.

En Inglaterra el rey gobernaba, pero sus acciones estaban reguladas por la carta magna o constitución. El Parlamento lentamente instauraba la base de equilibrio y control del estado. La carta magna aseguraba a los ciudadanos ciertos derechos que debían ser respetados por los gobernantes.

El gobierno lo ejercía el rey en colaboración con el parlamento, que era una asamblea integrada por representantes de las diferentes clases sociales y el clero. Toda medida de importancia que el rey se proponía realizar, como creación de impuestos, declaración de guerras en otras naciones, etc., debían ser aprobada por el parlamento.

El Parlamento

es una de las instituciones británicas más antiguas y respetadas. Su nombre se deriva de la palabra francesa parler (hablar) que se daba a las reuniones del consejo del rey inglés a mediados del siglo XIII. Su antecesor más directo fue el consejo feudal del monarca, la curia regis, y antes de eso el witan o witenagemot anglosajón, que era un mecanismo desarrollado por los reyes medievales para ayudarles a gobernar y reflejaba la idea de que un rey debería consultar a sus súbditos.

En el siglo XIII se combinaron varios elementos que influyeron en la evolución del Parlamento: la necesidad, expresada en la Carta Magna (1215)

Indudablemente, debemos considerar que éstas podrían haber sido las diferencias de idiosincrasia entre nuestra Sud América y América del Norte

A nuestra América, le debieron haber alcanzado esas circunstancias con mayor prontitud y justicia. Pero el desvío social producto de un salvajismo colonial, lo impidió oportunamente

Por ello hay que admitir, que fuera del continente europeo, existen enormes iniquidades. Las mismas responden a distintos orígenes. No es el caso ni el motivo del presente reseñar las características particulares de cada una de las circunstancias que han permitido y permiten tamaña desigualdad entre los hombres, las señalamos como un grito de protesta, tendiente a sumarnos para que el futuro sea menos injusto con tantos olvidados y sometidos por un sistema que aún en sus tramos finales, sigue provocando innumerables males, nos referimos al capitalismo en su salvaje y mas conocida expresión.

Esta civilización desarrollada en el transcurso de dos milenios abrazó los conceptos de historicidad, progreso, desarrollo, búsqueda y descubrimiento. Trajo aparejada la creencia de que el hombre es el amo del mundo, capaz de describirlo y controlarlo racionalmente.

Los conceptos subyacentes de dominación y conquista, de alguna forma se mantienen, expresandose bajo nuevas estructuras, tal como la conocida “globalidad económica“. Esta singularidad sociologica de la civilización europea, luego transpolada hacia el contienente americano, se ha manifestado de varios modos con el paso del tiempo. Europa experimentó una de sus formas más despiadadas y drásticas varios siglos atrás.

la conquista de América fue un acto eficaz de globalización en el doble sentido de avasallamiento político y militar de unos pueblos por otros, pero también de encuentro de razas, de cruce de tradiciones y de diálogo de civilizaciones

Pero independientemente de cómo transcurrió esa expansión, algo es claro: esta civilización no acaparó al mundo por mera coincidencia o casualidad. Por el contrario, la expansión es parte de su esencia.

Como todos sabemos, la actual civilización presenta miles de ventajas. Le ha permitido a la humanidad disfrutar numerosos logros, desde el increíble avance de la ciencia y la tecnología, aumentando el alcance del conocimiento humano a un ritmo sorprendente y mejorando ciertos aspectos que hacen al confort de la vida hasta el cultivo de la convivencia, como se representa en el moderno concepto de los derechos humanos y la democracia. Sin embargo, al mismo tiempo, surgen aspectos y resultados graves, que ya expresamos en párrafo anterior.

Curiosamente, la humanidad moderna parece encarnar una inconsistencia esencial. Mientras que nuestra capacidad de conocimiento nos permite ver con claridad los peligros que enfrenta la raza humana, nuestra habilidad y preparación para combatir estos peligros de un modo resoluto y a escala mundial es limitada.

Si, al menos, pretendemos alzar la voz para sumarnos a otras voces, que tienen como meta mejorar nuestra situación como país integrante de un subcontinente demasiado expoliado por propios dirigentes corruptos e incapaces e incumbencias de un formulismo externo que varias veces nos ha llevado a profundas y oscuras situaciones de las cuales no hemos salido totalmente

Tenemos, entonces, dos acciones posibles.

El material discursivo que circula por toda la WEB, tiene una carga variopinta en temas y circunstancias. Quienes nos inclinamos por destacar los temas políticos con directa incidencia en los marcos sociales, no deberíamos ocultar ciertas situaciones de alto impacto que se originan en costumbres ancestrales. Ponerlas de manifiesto-en nuestro caso-lo asumimos como deber ciudadano.

Podemos satisfacer las advertencias o requerimientos de aquellos que verdaderamente se preocupan mediante una simple respuesta: la ciencia moderna sin dudas generará nuevos logros para resolver estos problemas.

La otra alternativa es considerar seriamente la situación, incluso arriesgando que nuestros pensamientos y advertencias caigan en oídos sordos. Por nuestra parte, preferimos la última opción.

Ésta es una de las razones por las que volcamos mediante un extenso prólogo, los males que acarrea no comprender como las nuevas sociedades, requieren de parte de sus estados la implementación de modernas formas para resolver la conducción que el pueblo oportunamente les delegó mediante ese imaginario “contrato social”.

En efecto, no es posible que dicho contrato sea permanentemente dado vuelta como una media, estrujado, vapuleado y mutado con un criterio unívoco, tal como si fuera la verdad revelada y absoluta, que emana del manantial del Estado.

No existe otra consulta que la surgida de las filas de los aparatos, o legislativos o ejecutivos. El soberano, el pueblo es siempre el ultimo en enterarse y jamás se le concede el beneficio de la duda o una profusa información para que previsulaice consecuencias que él luego deberá soportar mediante el pago de impuestos.

Si se toman en cuenta las características de la estructura social, así como las relaciones preexistentes entre el poder económico regional y el provincial. Se tendrá que coincidir en que un desarrollo regional efectivo requiere algo más que voluntarismo político y un modelo analítico formalmente consistente.

Lo que se pretende con estas “escondidas autonomías”, es una atomización del ejercicio burocrático en las administraciones municipales, desvirtuando el sentido histórico y constitucional de las mismas, para que nada cambie, y sin obtener con ello un equilibrio entre los costos burocráticos y las demandas de las comunidades.

Lo anterior redundará en aumento de gasto público, y una nueva frustración para la población.

Batán… no tendrá una mejor calidad de vida porque el lugar del delegado lo ocupe un Intendente, un Concejo Deliberante, asesores, secretarios, directores, choferes, y los etc. que componen la tradicional burocracia estatal.

¿Quizás la mejora consista en mayor creación de empleos públicos? Entonces, que se saquen la careta los políticos que impulsan estas propuestas, que junto con algunos vivillos privados, que deben estar imaginando como succionaran de esa nueva “teta” que le crearán a una la única vaca, a la que sin duda secaran definitivamente, ya que a este paso no habrá nadie que le de de comer.

Para lograr eficiencia en la administración provincial, se precisa encarar un verdadero proceso de planificación estratégica del desarrollo a nivel global, considerando seriamente los proyectos de regionalización. En otras palabras, no debe dejar de incorporarse la dimensión regional en la planificación del desarrollo provincial.

Se trata, en suma, de autocentrar la toma de decisiones políticas que definan el proceso de acumulación equilibrada de capitales privados y públicos en un espacio geográfico determinado.

Este es un tema central.
Lograr armonizar una metodología para penetrar en el flujo de riqueza, con adecuados instrumentos, incentivando las actividades que permitan el encadenamiento hacia atrás y hacia delante; en otras palabras, qué hacer para no ser meros espectadores de un transcurrir económico, hasta ahora pésimamente gestionado desde un paquidermico estado provincial, que ha demostrado desde el advenimiento de la Democracia hasta el presente, no ser eficiente.

La síntesis de lo expuesto y lo mucho pendiente de una verdadera política regional y autonómica, reside en lograr una justa y equitativa distribución de la riqueza. Esa meta es finalmente la que sacará a los bonaerenses de tanta pobreza concentrada y de un pésimo reparto de dineros públicos y privados.

En definitiva, la región cobra entidad económica y social cuando es concebida como un espacio hacia donde opera la descentralización de poderes y grados de autonomía requeridos por los actores sociales y políticos de un territorio, y porque el gobierno provincial reconozca la necesidad de la descentralización para una mejor gestión.

Lo correcto, en principio, sería insistir con el cumplimiento de la manda constitucional expresada en sus artículos 5 y 123 de la CN. Con ello se lograría la verdadera autonomía municipal. “La tarea pendiente”, al decir de un conocido constituyente local.

Conjuntamente con lo anterior, contemplar un variado número de propuestas para la apertura de regiones que compartan administraciones y una efectiva descentralización del poder ejercido desde La Plata.

En lugar de ello descubrimos que como producto de astutas y aventureras ideas políticas sin mensura, se pretende crear más burocracia, so pretexto de impulsar una falacia sobre lo que realmente debe ser la verdadera autonomía. De resultas de lo anterior, todo seguirá igual o peor, con el agravante que será mas caro.

A manera de conclusión, podemos inferir que: el concepto de regionalización podrá aportar a un nuevo modelo de desarrollo y de democracia, administración provincial y participación de los bonaerenses, en todo el ámbito provincial, bajo el cobijo de planes estratégicos territoriales. Para ello es necesario empezar a tejer una red de instituciones cuyos espacios temáticos y de actuación permitan la maduración de ésta o similares ideas que circulan al respecto.

Sabemos que hubo muchas iniciativas en este sentido, todas finalmente frustradas por el duelo de intereses mezquinos surgidos de una politiquería barata, que solo busca el statu quo, y con ello aumentar “cargos” para darle cabida a sus punteros.

En síntesis, en futuro mediato es irreversible el camino hacia un mundo multicultural y multipolar. La Unión Europea es el vivo ejemplo, de como optimizar recursos y democratizar socialmente los beneficios de una economía con un moderno capitalismo social. Quienes no entiendan eso, no entienden nada.

Vergüenza riverplatense

por Enrique Serra

June 23rd, 2006

Por éstas horas, los hinchas desesperados, estan haciendo lo imposible por tocar contactos en la AFA para que intervengan y les permitan ingresar. Vale aclarar que los barra brava habrían sido enviados por el el club River Plate, que les habría hecho llegar las entradas en un sobre membretado con el sello de dicha institucón.

Así lo expresa un artículo de Urgente 24.

Vergüenza riverplatense: Como si no fuera poco que el presidente de nuestra gloriosa institución este llevando el club a la ruina total, diezmando al plantel, perdiendo el pase de Montenegro. Ahora tomamos conocimiento que el grupo de la barra brava pagada por River, ha producido desmanes que impedirán la asistencia al próximo partido con México.

Realmente si de desgracias se trata, la presidencia del nefasto Aguilar se lleva las palmas. Espero que cuando se componga de su afección gripal, concurra a la Sede y firme su renuncia.

Política y ´Mundial´

June 22nd, 2006

ALFONSO ROJO, periodista del diario ABC.es, de España, cerró un interesante artículo, con un clásico decir porteño.«¡Ché, pibe… nos vemos en Berlín, en la final!».


Es que el fútbol impregna todo lo que por estos momentos ocurre en el mundo, y de ello no se escaparía la visita de Kirchner a España.

Por ello, ponemos a disposición de nuestros visitantes, el atinado e inteligente desarrollo del director de “Periodista Digital”, sobre una parte de la visita de nuestro Presidente al Reino de España.

El poder no se hereda

por Enrique Serra

June 22nd, 2006

La endogamia, partidocrática, cuyo primer retoño es la borocotización, ha producido una debilidad de carácter que es estructuralmente débil para enfrentar la plena severidad de una competencia abierta en la lucha por el poder y obsesivamente ambiciosa para dejar librada a suerte y verdad la posibilidad que desde las filas de la oposición surjan candidatos con posibilidad de asimilar las consecuencias de liderazgo, que puedan ensombrecer el sueño hegemónico del círculo K.


Este vicio congénito surgido en las fuerzas dominantes del gobierno nacional, se ha trasladado, o al menos intenta hacerlo, hacia el interior del Felipismo, declarado abierta y activamente, como dependiente del poder presidencial. Algo tan absurdo como negatorio de lo que debiera ser una obligación política práctica y consuetudinaria en un país federal, o al menos así declarado constitucionalmente.

Un tercer mandato, tal como lo pretende Solá, parece que previamente lo obliga a convertirse en “paje”, del presidente, ya que según se desprende de sus declaraciones, no podría ofrecerse como candidato a una tercera gobernación, no por impedimentos constitucionales, sino porque antes lo debe autorizar su amo.

Hay una barrera legal definitiva-expresándonos con rigor constitucional- ya que el artículo 123 de la Constitución de la provincia establece con absoluta claridad que ni el gobernador ni el vicegobernador pueden ser reelectos —dado que Solá fue elegido vicegobernador en 1999 y gobernador en 2003, una candidatura en ese sentido, debería dar algo mas que una vuelta a la manzana.

Estas trabas constitucionales podrían no importar (muy al estilo con que han sabido resolverse distintas cuestiones que en el pasado parecían imposibles desde el punto de vista constitucional) Claro que para ello Solá debería disfrutar del apoyo político de un gobierno nacional que respecto de las leyes actúa como un poder feudal, más que como debería hacerlo un demócrata convencido, que vive en una República.

Demás está decir, que antes que el actual gobernador, están en la línea de largada para ocupar el sitial del Palacio platense; la primera dama, Aníbal Fernández, Alberto Balestrini y el ministro Randazzo

Si Solá piensa que existe un “felipismo” independiente de fondos nacionales, está equivocado. El como el resto de los gobernadores son rehenes de los fondos federales. Y hablando de fondos nacionales, ¿para qué quiere un tercer mandato? La insolvencia, metálica y de gestión provincial ha ido en aumento a lo largo de este año, lo cual todo indica que la proyección de esta administración en un nuevo período no haría otra cosa que sumir al pueblo de la provincia en un camino que ya está poblado de excesivos fracasos.

Sería interesante que la máxima preocupación del actual Gobernador, fuese la terrible inseguridad conque se avasalla día a día al pueblo de Buenos Aires, donde el conservar la vida para las ciudadanas y los ciudadanos que desempeñan tareas como choferes, vigiladores, o simplemente concurrentes a entidades bancarias, se ha convertido en un acto casi milagroso. Lo realmente peligroso, es el hastío que la población en su conjunto siente por las fuerzas del orden y la administración de justicia.

Ya habíamos expresado, que el poder como definición, es la facultad que se tiene, como un don. Así, se ha divulgado el concepto de poder como atributo de las instituciones, un dominio económico, un imperio de la moda, etc. Preferimos plantear el poder como una acción de algo o alguien con respecto a otros: un verbo. No una situación de heredad, como si fuera un parecido de familia, con aquella acción que debe provenir exclusivamente de las buenas artes de la democracia.

Las nociones de poder son asimilables a los modelos comunicacionales: conductista, estructuralista y ese tercer modelo que aporta entre otros Michel Foucault, donde el poder induce placer, produce cosas y discursos, produce subjetividades.

En el conductismo el poder reside en un lugar unívoco, definido. Es la relación dominador-dominado. El estructuralismo entiende el poder como una red de instituciones formales e informales, gubernamentales y no gubernamentales que opera como la puesta en práctica del orden social. El aporte del maestro francés, lleva a una actitud de libertad discursiva.

Sin la pretensión de extendernos en este tópico, entendemos claramente que el modelo de poder sustentado por el actual gobierno, es netamente conductista. Por tanto, su camino estará plagado de dificultades, ya que en la actualidad es imposible que perduren situaciones de dominio político, sustentadas exclusivamente en el “apriete”, ya sea éste económico o exclusivamente basado en un coactivo moral. Finalmente el poder no se hereda, se construye.

Para ello, hace falta una estrucutra colectiva que tenga un verdadero proyecto que le sea útil al país, no un axioma que sea afín a intereses personales o sectoriales. La construcción de ese necesario proyecto no puede quedar en manos de un “albañil”, con el respeto que mercen los albañiles. Pues a ellos les llegan los planos y las instrucciones de los verdaderos constructores.

Avizoramos de ahora en más, un largo y tortuoso camino de dificultades, que ni bien termine el mundial saldrán a la luz por imperio de la realidad. Esperemos que este espacio ocupado por el santacruceño, sea una transición, y muy pronto aparezcan las reservas morales, expresadas en hombres inteligentes y capaces, que como nos cansaremos en reiterarlo, los hay de manera abundante en nuestra nación.

20 de junio día de la bandera nacional

June 20th, 2006

Hoy se celebra el día de la Bandera Nacional, fecha que oportunamente adoptara el gobierno, conmemorando la muerte de su creador y héroe de la patria.


Estos incompresibles y mercantilistas cambios de fecha con el objeto de promover el miniturismo, son a la vez que una falta de respeto a los hombres que contruyeron la nación, una inutilidad carente de lógica. Llamativamente se suceden gobierno tras gobierno con igual desvergüenza, hacia los símbolos y al pueblo en su conjunto, ya que los mas jóvenes, los niños que deberáin estudiar y respetar estos acontecimientos, suman descrédito y falta de fe en la bandera, a la que solamente parecen respetar y venerar cuando gana la selección de fútbol.

Es por tal razón, que aportamos algunos elementos que aún muy conocidos, insistimos en su difusión pues son un testimonio de nuestra formación y de la educación e instrucción que nos impartieron nuestros padres y maestros, que tenían otras convicciones, afortunadamente no atadas a las confusiones de signo comercial.

“[...] Las derrotas sufridas por las armas patriotas en San Nicolás y Huaqui habían creado un clima de escepticismo. Belgrano, que se hallaba en Rosario con la misión de defender los pasos del Paraná, pensó que una forma capaz de elevar la moral de las tropas e inflamarlas del entusiasmo que necesitaban sería proporcionarles una insignia, que fuese como una proyección mayor de la escarapela, que el Triunvirato autorizara.

En marzo de 1812, Belgrano dio cuenta al gobierno sobre el izamiento, en la batería Independencia a orillas del Paraná, (hecho que según los documentos ocurrió el 27 de febrero) de una bandera con los colores de la escarapela nacional frente a la cual se juró vencer a los enemigos interiores y exteriores.

“En este momento que son las seis y media de la tarde se ha hecho salva de la batería Independencia…He dispuesto, para entusiasmar las tropas y a estos habitantes, que se formen todas aquellas…siendo preciso enarbolar una bandera, y no teniéndola, la mandé hacer celeste y blanca, conforme a los colores de la escarapela nacional…” dice el parte.

El Triunvirato se alarmó con la noticia y envió una respuesta tajante:

”…las demostraciones con que V.S. inflamó a la tropa de su mando, esto es, enarbolando la bandera blanca y celeste, como indicante que debe ser nuestra divisa sucesiva, las cree este gobierno de una influencia capaz de destruir los fundamentos con que se justifica nuestras operaciones…”

“Va orden que esconda la nueva enseña y se le envía-supuesto que no la tenga-una bandera de la Fortaleza (española). Esta orden nunca llegó a tiempo.

El 25 de Mayo de 1812 Belgrano celebró en Jujuy con mayor júbilo que en Buenos Aires esa fecha, se ofreció una misa en acción de gracia y al cabo de la cual se bendijo esa bandera que las cobardes autoridades triunvirales había pedido que se escondiese.

Las anteriores noticias llegaron a Buenos Aires, por medio de un parte hecho y firmado de puño y letra del propio Belgrano, con fecha 29 de mayo.

El Triunvirato interpretó estos hechos como una desobediencia de Belgrano, por lo que le envió una reprimenda el 27dejunio, a la que el general contestó el 18 de julio, allanándose a la disposición de recoger la bandera, afirmando que la reservaría para el día de la batalla final de la gran victoria.

Posteriormente, la Asamblea del año XIII resolvió permitir el uso de la bandera creada por Belgrano, pero sin dejar ninguna constancia por escrito de ello, ya que no deseaba la ruptura total con España.

El Congreso Constituyente de Tucumán la reconoció oficialmente el 20 de julio de 1816, por iniciativa del diputado Esteban A. Gascón.

Esto fue dar legalidad a un hecho consumado y generalizado, ya que la bandera celeste y blanca había flameado anteriormente en distintas oportunidades de importancia: en la iglesia de San Nicolás de Buenos Aires, con motivo de la celebración de una misa de acción de gracias por el fracaso de la conspiración de Álzaga; también, el 13 febrero de 1813, Belgrano había hecho jurar a sus tropas fidelidad al gobierno de la Asamblea del año XIII, a orillas del río Pasaje (luego fue denominado Juramento), utilizando la bandera celeste y blanca que, como ya quedara señalado, por disposición de ese organismo en el día de su instalación había sido permitida; con el triunfo de Salta del 20 de febrero de ese mismo año, donde tuvo su bautismo de fuego; cuando se rindió Montevideo, el 23 de junio de 1814, la bandera española fue reemplazada por la celeste y blanca; por último, la Fortaleza de Buenos Aires la había adoptado el 17 de abril de 1815.

El Director Supremo Pueyrredón solicitó al Congreso, el 9 de enero de 1818, que resolviese sobre las diferencias que estimase oportuno en el uso de las banderas.

El Congreso contestó que toda bandera nacional debía tener los dos colores, blanco y azul, como hasta ese momento, y que la de guerra luciría, como distintivo especial, un sol pintado en su franja blanca.

La bandera nacional flameó en Jujuy y triunfó en Salta y Tucumán.

El 25 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán, a propuesta del diputado Gascón, dispuso adoptar como distintivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, la bandera creada por Belgrano para uso de los ejércitos, buques y fortalezas.

El 25 de febrero de 1818, el Congreso de Tucumán (trasladado Buenos Aires), a propuesta del diputado Chorroarín, aprobó como bandera de guerra la misma que ya se usaba, pero con el emblema incaico del sol en el centro.

Más de cien años después fue declarado el 20 de Junio el Día de la Bandera, en coincidencia con el aniversario del fallecimiento de su creador, don Manuel Belgrano.

Fuentes: Archivo General de la Nación, Historia Argentina, de José Maria Rosa

El fantasma de la ´re´ reelección

por Enrique Serra

June 19th, 2006

El bandoneón:


Una primitiva clasificación de los instrumentos musicales establecía tres categorías: 1) de cuerda, 2) de viento y 3) de percusión. Al bandoneón, correctamente, se lo incluyó entre los instrumentos de viento. Pero esta clasificación cayó en desuso por falta de unidad de criterios, ya que 1 y 2 tomaba como base lo que vibraba y 3, lo que hacía vibrar.
Se lo puede definir entonces como un aerófano portátil con botones, accionado a fuelle, con ejecución de ambas manos simultáneamente, por acción del aire a presión con un sistema de lengüetas metálicas. En el lado derecho están los “cantos afinados” y en el izquierdo los graves, una octava más baja.

Existen los bandoneones cromáticos que expresan la misma nota abriendo o cerrando el fuelle. Si bien éste surgió en la etapa experimental se lo continuó usando en Europa y aún en Japón hasta que llegaron los ejecutantes argentinos. Y el acromático, de mayores posibilidades, el utilizado por los profesionales del tango, que varía la expresión según se lo ejecute abriendo o cerrando, produciendo disonancias y asonancias, a estos también se los llama diatónicos o bisonoros.*

¿Podríamos leer un texto escrito en la totalidad de los pliegues de un bandoneón? Difícil, pues únicamente tendríamos el 100% del mismo cuando el instrumento musical esté desplegado en el máximo que su tamaño lo permita y de esa forma no puede quedarse ya que no podría emitir toda la escala de sonidos, puesto que perdería la inyección de aire anulando así las posibilidades que arriba se expresaran.

Sucede que nuestros políticos en ese afán por eternizarse en sus cargos, apelan a tan ridículas como disparatadas proposiciones, tales como las que pudimos escuchar anoche en el programa televisivo de Mariano Grondona, cuando un legislador provincial justicialista, denotando una supina ignorancia de la ley madre de la Provincia, apelaba a chicanas propias de infradotados. Que bien podrían asemejarse a escribir el texto constitucional en los pliegues de tan noble instrumento musical. Algo tan lamentable como patético. Este es el nivel cultural promedio de los políticos que integran el Congreso Bonaerense.

La constitución, tanto provincial como la nacional están libremente disponibles en textos y fascículos. Por tanto no es necesario que se la busque en textos móviles o retractiles, como pareciera que la leen ciertos y lamentables personajes de nuestra política vernácula. Tampoco admite una interpretación extensiva, a niveles que rozan lo grotesco, sus artículos, muchos de los cuales surgieron de la reforma de 1994, tienen aún frescos los discursos de sus informantes, en la convención que plasmó su reforma.

Si los actuales ocupantes del Congreso Provincial, estiman que pueden presentar una reforma, pues bien que lo hagan siguiendo las pautas establecidas, que se explayen con claridad y no jueguen al “distraído” ofendiendo la inteligencia del pueblo de la Provincia.

Si de reformar la Constitución se trata, esperemos que en la próxima incorporen las olvidadas mandas, emergentes de los Art. 5 y 123 de la CN, que hablan de “Autonomías Municipales”. No, poniendo en movimiento un mamarracho administrativo que llevará al territorio estadual a una atomización de pequeños municipios, aumentando así el gasto público para seguir poblándolo de inútiles burócratas, que lo único que conseguirán será seguir sangrando a los contribuyentes bonaerenses.

Otras opiniones reeleccionistas, han salido de conspicuos ex piqueteros devenidos a funcionarios políticos, a causa del atropello a la ciudadanía cometido con la impunidad propia de la soberbia del poder. Poder que por otra parte le brindó el pueblo a quienes hasta hace muy poco eran oscuros gobernantes de pequeños y olvidados feudos. Lo que es peor, es que las actuales encuestas los posicionan positivamente. Luego no nos quejemos.

Con el objeto de ofrecer casi una obviedad, destacamos dos artículos de la Constitución Provincial que hablan por si solos del tema que nos ocupa:

Artículo 122.- El Gobernador y el Vicegobernador durarán cuatro años en el ejercicio de sus funciones, y cesarán en ellas en el mismo día en que expire el período legal, sin que evento alguno pueda motivar su prorrogación por un día más, ni tampoco que se les complete mas tarde.

Artículo 123.- El Gobernador y el Vicegobernador pueden ser reelectos o sucederse recíprocamente, por un nuevo período. Si han sido reelectos o se han sucedido recíprocamente, no pueden ser elegidos para ninguno de ambos cargos, sino con intervalo de un período

Cuando enfrentar a Duhalde en la provincia de Buenos Aires parecía un ejercicio de locos o temerarios, Solá cruzó sin pensarlo dos veces el Rubicón y se ubicó junto a Kirchner. En aquellos turbulentos días no fue fácil para Solá gobernar Buenos Aires, con una Legislatura copada por los duhaldistas.

Una opinión volcada en el principal medio de la capital bonaerense expresa:

El proyecto de reelección de Solá es una idea del vicejefe de gabinete Emilio Pérsico, que la viene fogoneando desde hace un par de meses. En un reflejo de que ni su mentor cree -o creía al menos hasta hace unos días- que la Constitución le permite a Solá postularse nuevamente, su primera propuesta fue la de reformar la Carta Magna para cambiar las reglas de juego. El Gobernador desechó de plano la movida, aunque a juzgar por lo que sucedió después, no hablaba de su candidatura sino de la vía por la cual podría conseguirla

La concepción del país federal inaugurada en 1853 y consolidada en 1880 fue eficiente durante un largo tiempo, sin embargo, sabemos por el simple sentido común, que nada es para siempre, mucho menos un modelo de organización político, económico e institucional.

El debate sobre la forma de organización política no es menor. La última reforma constitucional, producto del pacto de Olivos, intentaba, entre otras cosas, atenuar el sistema presidencialista, dotar a la democracia de mayor estabilidad, propiciar la negociación política y desalentar la confrontación, ampliar la representación de las minorías y facilitar el paso de una democracia indirecta a una directa, incorporando mecanismos como el plebiscito, el referéndum y la consulta popular.

La intención era correcta y acorde con lo que sucedía en el mundo, no vamos a dudar de la convicción de algunos de los dirigentes políticos que participaron de la reforma ni de la seriedad de sus intenciones, lo que parece sumamente claro es el fracaso de esas iniciativas, y que a la postre su principal nota fue permitir la reelección de Menem.

Pero por lo visto, la reforma del 94 no puso una valla a las aspiraciones de perpetuidad en los sillones de Rivadavia y Rocha respectivamente. Ya vimos cuales fueron las maniobras que en pasado reciente intentó Menem, y ahora las de su ex colaborador para continuar en el palacio de la calle 6.

En esto tiene mucho que ver el corte ideológico y personalista que de una u otra forma ha seguido estando presente en los dos partidos tradicionales de la República.-Peronismo y Radicalismo-

Con respecto al origen de estos dos partidos nacionales podemos decir que el radicalismo, ya centenario, nace fundamentalmente como el partido de la clase media incipiente, de origen inmigratorio, que pedía incorporarse al poder. El peronismo sustenta su entronización en la escena política y social de nuestro país, con un sistema movimientista, que luego han querido seguir otras agrupaciones con distinta fortuna.

Los objetivos fundacionales de los dos partidos más importantes de la Argentina se han cumplido, hoy sobreviven como maquinarias políticas sólo preocupadas en su preservación.

A pesar del reconocimiento generalizado a la crisis de representación, desde la reconquista democrática en 1983 las autoridades legítimamente electas han surgido de los partidos tradicionales. Ahora surge la posibilidad de una tercera fuerza, pero como desprendimiento del tronco principal del peronismo. La gente de Kirchner ha fijado como su máximo objetivo esa posibilidad.

Pensamos al político como alguien que soluciona problemas de carácter general, ahora inferimos otro condimento, la necesidad del político como generador de fe, pero la misma sólo puede provenir por la permanencia sine die, en el principal sitial de poder.

Claro, al presidente puede apetecerle su permanencia, lo que aparentemente le molesta es que alguien exprese algún síntoma imitativo, así lo refleja un artículo del diario La Nación

Kirchner no apoya la reelección de Solá

Rechaza que se intente habilitar un mandato adicional por la vía judicial, ya que la Constitución provincial lo prohíbe

Con lo expresado resumimos, parte de las distintas opiniones que son públicas sobre las aspiraciones reeleccionistas de Felipe Solá, la nuestra surge por lo expuesto y porque somos defensores a ultranza de la Constitución Nacional y Provincial y de las leyes establecidas.

*Del libro “El tango, el bandoneón y sus intérpretes”, Oscar Zucchi
Ed. Corregidor, 1998

El difícil equilibrio de la información

por Enrique Serra

June 18th, 2006

La necesaria tarea comunicativa del tejido social reside-entre otras formas- en poder alterar las agendas y los marcos discursivos de los medios; es decir, los temas y los enfoques del discurso mediático. Esto ayudaría a cuestionar consensos, algo extraños, producto de algunas “borocotizaciones” y especialmente a movilizar a la opinión pública.

Conviene distinguir entre los conceptos de hecho noticioso y noticia.
Durante el día ocurren infinidad de hechos que no son noticia por no ser considerados tales, por presupuestos ideológicos, culturales, intereses materiales concretos o simplemente porque escapan a la capacidad informativa.

El hecho noticioso es aquello que ocurre, luego la agenda lo establece como noticia, como relato. La noticia es la disposición discursiva del hecho. La noticia , por lo tanto es un discurso, importante, pero una mas, que se entrmezcala en el discuro social.

El impacto de tal situación podría traducirse en: captación de nuevos miembros y recursos, presión a la clase política para que cambie ese viejo estilo comunicativo “mass media” y una mas amplia, democrática y abierta tarea de ciertos medios que, por lo observado y escuchado, sienten el rigor de esa sutil presión que ejerce últimamente el estado.

La comunicación mediática, por tanto, tiene importantes consecuencias para las organizaciones sociales y para su papel político.

La realidad muestra un plano totalmente distinto en lo que hace la relación de los ciudadanos entre si y con el estado, que la realmente reflejada por los medios informativos. Los periódicos tradicionales ofrecieron durante mucho tiempo un bien escaso: la información. Esos medios fueron la arteria que abastecía de noticias, información sobre hechos, opiniones y todo aquello que la sociedad advierte casi como imprescindible cuando le falta.

Los medios han ejercido tradicionalmente de mediadores entre los hechos y su público. En esa mediación poner al alcance del público una realidad desconocida implica necesariamente contextualizar lo que se cuenta, porque esas personas pueden no tener ningún conocimiento previo de aquello que se relata. La evolución del estilo periodístico se debe a éstas y otras consideraciones, no siempre estilísticas.

Hoy, distintos profesionales incursionan con especial subjetividad informativa, lo que dicho en otras palabras, significa enrolarse muy sutilmente o a veces de forma abierta, en tal o cual posición política o social.

¿Está bien o mal ese tipo de acción? Pensamos que el respeto a la libertad es un principio básico en la relaciones humanas, por ello a pesar de las sospechas que despiertan las opiniones de diferentes profesionales de la comunicación, traducidas en algunos de sus comentarios editoriales, que, en algunos de los más veteranos, puede advertirse una mutación tan profunda, que al menos resulta sospechosa, debemos aplaudirlas pues integran ese necesario “todo” que no debe faltar en una sociedad que aspira a una efectiva “pluralidad”

También la interpretación que se le da a ciertas medidas y hechos protagonizados por los distintos actores del Estado. Que nos indica hasta la fecha, que un número llamativo de medios, no potencia esa necesaria cuota de objetividad en el análisis y sí prioriza la basculización sociopolítica en función del poder instalado en la rosada.

En 1845 se inventó un artefacto que acabaría con la narración periodística tradicional, en la que primaba el relato a los hechos. El telégrafo supuso una revolución en las comunicaciones. Los periodistas podían enviar sus crónicas desde cualquier parte del mundo de manera casi inmediata pero también tenía restricciones. Era caro y, a menudo, había que compartirlo con otros reporteros, por lo que se disponía poco tiempo para informar. Así se inventó la pirámide invertida, que establece que las preguntas más relevantes, el quién, el qué, el cuándo, el cómo y el porqué de la noticia, debían ir al principio.

A veces los titulares de los diarios y revistas, distan llamativamente del contenido de las notas. En otras no son los hechos los que dominan la información, sino el impacto de sensación y las consecuencias del mismo donde se pone énfasis editorial. Es cierto que el periodismo no escapa a una realidad comercial, y los propietarios de las grandes editoriales y multimedios les debería importar por sobre todo, el poder de facturación de sus productos.

Lo anterior es comprensible y hasta aceptable, vivimos en un sistema capitalista y estas son las reglas de juego. Sucede que desde la ubicación en la que se han instalado ciertos personajes de la comunicación, solemos advertir mas que un mensaje, una actitud pontificadora desde esos “púlpitos” de prensa, como si el manto sagrado de la verdad, pasara exclusivamente por la puerta de sus domicilios. Quizás, a mi criterio, pienso que equivocaron de profesión, ya que en lugar de trabajar como periodistas, deberían hacerlo como políticos.

Es decir, que sería interesante se integrasen a un partido político o que construyesen el propio y de esa forma podrían llevar a la práctica esas maravillosas ideas que a través de sus páginas en papel o electrónicas, (con el resultado puesto) exponen con gracejo y hasta con cierta ironía, a una opinión pública que no es una tribuna futbolera que siempre aplaudirá una “rabona”, sino que lo que espera es el gol que nuca llega.

La moral mediática -que no es ni siquiera la de sus hombres y mujeres, los periodistas, sino la de sus amos, los empresarios- pareciera responder a criterios fundamentados en las globalizadas determinaciones de la administración política utilitaria y economicista, lo que han hecho y lo seguirán haciendo, por sobre la natural y obvia responsabilidad social que deberían tener como medio de comunicación ya sea grande, mediano o pequeño.

La tarea de acumular capital, por tanto, requiere la discrecionalidad que bien pudiera aceptársele a estos medios en su carácter no discutible de empresas privadas.
Se advierte en cambio que, en oportunidades, es usada en términos de presión política que, como ha dicho un gran maestro del género, el español José María Desantes Guanter, establece a la actividad informativa como potestad especial de instancias privadas (en la vertiente jurídica, estas instancias pueden ser supraindividuales o no), para “garantizar que se ejecute de manera libre”.

Pero de ninguna manera como arietes de presión, hacia el estado o al servicio de éste, para cuestiones que nada tienen que ver con la especial misión de informar.

Podemos concluir, que la tarea periodística dentro de una sociedad, es imprescindible. Lo que no podemos dejar de hacer es reflexionar sobre cierto estilo que últimamente se despliega, ya sea local o nacional, y sobre las particularidades de una actividad que mucho de sus titulares confunden, ya sea de manera accidental o ex profeso.

Martín Miguel de Güemes a 185 años de su muerte

June 17th, 2006

Hoy se cumplen 185 años de la muerte de Martín Miguel de Güemes.

Güemes había comenzado a defender a la patria desde muy temprana edad: así lo refieren sus distintos biógrafos.


El 8 de Febrero de 1785: Nace en Salta Martín Miguel de Güemes. Fueron sus padres don Gabriel de Güemes Montero y doña María Magdalena Goyechea y la Corte.

1806 -1808: Con motivo de las invasiones Inglesas, las Compañías de Regimiento Fixo, destacadas en Salta, acudieron presurosas a incorporarse a sus fuerzas. De esta manera Güemes se encontró en las jornadas de la defensa. Según algunos historiadores en esta ocasión, Güemes se desempeñó como ayudante de Liniers.

12 de Agosto de 1806: Güemes se adentra a caballo en el Río de la Plata, comandando un pelotón de Húsares de Pueyrredón (*) y obliga a rendirse al navío británico “Justina”, que había encallado frente al puerto de Buenos Aires.

(*)El Escuadrón de Húsares del Rey, conocido también como Húsares de Pueyrredón por el nombre de su comandante, fue renombrado en 1810 como Húsares de la Patria.

Cuando Güemes desbarató con su sola presencia la revuelta de los “aristócratas” salteños, cometió un grave error, imperdonable a criterio de aquellos hombres que para nada contemplaban a nuestra tierra como la posibilidad cierta de una nación libre, sino que su adhesión moral a las costumbres coloniales, hicieron que despreciasen a todos aquellos que luchaban por la independencia.

Ese error había sido el que Güemes a manera de empréstito les “obligase” a colaborar con la causa mediante un aporte dinerario.

Los pudientes salteños “se enredaron” en contactos con el jefe español Olañeta, buscando entregarle Salta. Es así que; el 7 de junio de 1821: Una partida española, comandada por José María Valdés, apodado “el Barbarucho”, entra por sorpresa en la ciudad de Salta, procedente del norte y habiendo superado un difícil despeñadero en las serranías de Yacones, produciendo una emboscada, en la que participan unos 400 hombres de infantería que conducía el Barbarucho y utilizando la información que le prestara Mariano Benítez, se cerraron todas las salidas y esquinas de la plaza, no quedando a Güemes más que montar en su caballo y saltar por sobre dos pelotones enemigos; pero al cruzar el Tagarete del Tineo (actual Avenida Belgrano), recibió un balazo; esta herida le provocará la muerte días después, precisamente el 17 de junio de 1821.

El 14 de ese mismo mes ya había entrado en Salta, el general Olañeta con 2000 veteranos, firmando un acuerdo con los “aristócratas salteños”, corridos por Güemes. Un pacto cretino. Los españoles, de acuerdo a ese pacto respetarán la libertad de los jefes militares y civiles, permitiéndoles que elijan a nuevas autoridades; luego el ejército de Olañeta se retira a Jujuy.

San Martín queda así desprotegido en lo referente a la frontera norte con Perú.

18 de junio de 1821: Los restos de Martín Güemes son sepultados en la capilla de El Chamical.

14 de Noviembre de 1822: El entonces Gobernador José Ignacio Gorriti, traslada los restos a la Catedral de Salta, ubicada en la antigua Iglesia de los Jesuitas (actuales calle Mitre esquina Caseros). “Este es el lugar de mayor honor y distinción que le correspondía por sus inestimables servicios a la Independencia Americana”.

14 de abril de 1877: La Iglesia de los Jesuitas o Catedral Vieja, está por caerse, con tal motivo y hasta poderse trasladar a la Catedral Nueva (la actual), los familiares exhumaron los restos del General Güemes y los trasladaron al panteón familiar del Cementerio de la Santa Cruz.

20 de Noviembre de 1918 : los restos de Güemes son trasladados nuevamente y llevados al panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral de Salta

Los gauchos de Güemes habían resistido a los ejércitos de Pezuela, de la Serna, Cantareao, Valdéz, Olañeta y otros afamados generales españoles que intentaron sojuzgar a nuestra tierra norteña. No pudieron finalmente contra la traición de los que detentaban la tierra y la única preocupación era su conservación y usufructo, sin tener para nada alguna consideración para la patria y su gente.

La Gaceta de Buenos Aires titulaba en su nº 19: (Julio de 1821)

“Acabaron para siempre los dos grandes facinerosos: Güemes y Ramirez-Hacía poco que había muerto “Pancho Ramírez”, un valeroso entrerriano, del cual la historia no se ha esmerado mucho en recordar.

A Buenos Aires, le quedaron “cultos” hombres en su administración, como Rivadavia. Un eficaz antecesor de las políticas entreguistas, que en la época moderna supo continuar Alfredo Martínez de Hoz

El caudillo salteño, cuando le tocó asumir la conducción de aquella provincia, organizó varias expediciones en dirección al Chaco con el fin de proteger el camino a la población de Orán, última fundación hispánica en la región. Además comisionó al Coronel Wilde para proteger el estratégico paraje de Esquina Grande y proyectó un camino que uniese el Río Salado con el Bermejo, entre las poblaciones de Miraflores y Palo Santo. Posteriormente el gobierno salteño creó los Departamentos de Orán y Rivadavia, situados entre los ríos Bermejo y Pilcomayo

Una prueba de la eficacia de este sistema defensivo es que perduró hasta la época de las primeras expediciones militares que en la segunda mitad del Siglo X IX cruzaron el Chaco desde el Oeste hasta el Río Paraná y el Fuerte Rivadavia sobre el Bermejo, fue el punto más avanzado hacia el Chaco hasta 1876.

Un especial párrafo merece la unión con su esposa, Margarita del Carmen Puch.

Nació en Salta el 21 de febrero de 1797 y era hija de Domingo Puch y Dorotea Velarde. Su matrimonio con Güemes obedeció, según el historiador salteño Bernardo Frias, a una gestión realizada por la hermana de aquél, la famosa Macacha, como consecuencia de la ruptura del compromiso con Juana Manuela Saravia. El padre de ésta había exigido a Güemes que cortase sus relaciones con una señora jujeña residente en Salta, pero, ante la negativa del entonces coronel del ejército patriota de desterrar a la dama en cuestión, la boda quedó desecha. “No pasó la semana -dice Frías- sin que , merced a la sagacidad diplomática de su hermana, doña Magdalena Güemes, se compusiera el matrimonio con otra joven, doña Carmen Puch.

Era la mujer más bella de su tiempo; de color blanco, de cabello rubio y abundante crespo; sus ojos azul profundo, su estatura más bien baja, tenía una bondad tan elevada como su hermosura… Era la única hija mujer de D. Domungo Puch, afincado español de notable fortuna, que figuraba, desde 1810, al lado de la revolución…”. El matrimonio se celebró dos meses después de haber asumido Güemes la gobernación de Salta, en julio de 1815. Tuvieron tres hijos: Martín del Milagro, que fue gobernador de Salta, Luís e Ignacio, fallecido en la infancia.

El final de Carmen ha sido referido por Juana Manuela Gorriti con conmovedoras palabras. Relata que se encontraba en Horcones, la hacienda paterna, cuando conoció a Carmen, que recibió allí la noticia de la muerte del héroe, ocurrida el 17 de junio de 1821. Su dolor fue inmenso, a tal extremo que buscó la muerte, declarando que no quería vivir más sin su Martín. “Y sin escuchar a su padre si a sus hermanos, que la rodeaban llorando -escribe-, cortó su espléndida cabellera, cubrióse con un largo velo, postróse en tierra en el sitio más oscuro de su habilitación, y allí permaneció hasta su muerte, inmóvil, muda, insensible al llanto inconsolable de su anciano padre, a las caricias de sus hermanos, que la idolatraban, a los ruegos de sus amigos y a los homenajes del mundo; alzando sólo de vez en cuando su luctuoso velo para besar a sus hijos.
Pocos meses sobrevivió a su marido, pues murió a principios de 1822.

Con este sintético resumen, hemos querido rendir homenaje a un héroe de nuestra história, a un gaucho salteño que entregó su vida por la Revolución iniciada en 1810.
Que tras muchos años de luchas contra las fuerzas realistas españolas y las traiciones e intrigas de algunos mal nacidos, finalmente se pudo concretar.

Hoy los estados ya no arman guerras para dominar territorios, la globalidad de la economía es la mejor herramienta para sojuzgar de manera eficaz a los pueblos de manera integral.

Los representantes de esos intereses internacionales, tienen al igual que los “aristócratas” de Salta contra los que luchó Güemes, colaboracionistas vernáculos prestos a rendirles pleitesía pública o solapada.

El pueblo, mientras tanto, sigue con la ilusión de libertad, independencia y justicia. Valores que dichos de esta forma suenan en algunos oídos como lejanas voces de ultratumba.

No obstante, soñamos que surjan Güemes que no se dobleguen y en esa esperanza nos despertamos cada día, con el gran orgullo de ser argentinos.