
Termina el mes de mayo, que coincidentemente por cuestiones del destino, fue el mes que reunió a través de los tiempos una importante cantidad de hechos que tuvieron significativa relevancia en el acontecer de nuestra formación como nación libre y soberana.
Sin la pretensión de realizar un estricto detalle, nos permitiremos señalar algunos de los que hasta ahora no son comunmente recordados.
En 1822. Llegan al puerto de Buenos Aires, previa autorización del gobierno, los señores
Antonio Pereira y Luís de la Robla. Se trata de dos comisionados por las cortes españolas para concretar un armisticio entre las Provincias Unidas y la Península Ibérica.
En ese mismo año, precisamente el día 23 de mayo, nuestro gobierno recibe un oficio por manos del cónsul norteamericano, Jhon Murray Forbes, en virtud del cual se comunica que el gobierno de los Estados Unidos, con fecha 28 de marzo, ha reconocido nuestra condición de país libre e independiente.
En ese mismo año y mes, por ley del día 7, quedó aprobado el proyecto de “olvido” presentado por los tres ministros de la Sala de Representantes. La ley del Olvido se originó en el júbilo de Buenos aires al saberse, que el 26 de setiembre de 1821, San Martín había entrado en Lima
La fundamentación del gobierno merece ser recordada:
“Los pueblos del continente son independientes: que sean libres y felices, son ahora los deseos de esta provincia. Pero entretanto, parece que ella debe así misma el cerrar para siempre el período de la revolución el día mismo en que se ve cumplido su primer conato.”
… continúa mas adelante el documento…
”Para gozar más completamente tan dolorosos sacrificios, es preciso olvidarlos, es preciso no acordarse más, sí es posible, ni de las ingratitudes ni de los errores, ni de las debilidades que han degradado a los hombres o afligido a los pueblos en esta empresa demasiado grave y famosa”
Finalmente con la asunción por parte de Martín Rodríguez -como Gobernador de Buenos Aires-que rehace su gobierno y nombra Ministro de relaciones Exteriores a Bernardino Rivadavia. Se suprimen los Cabildos por atentar contra la estabilidad del gobierno. Y se dicta finalmente la Ley del Olvido devolviendo la tranquilidad nacional.
Se la ha llamado “Ley de amnistía”, pero sería una curiosa amnistía que calificaba peyorativamente las opiniones adversarias. No se trataba de una amnistía sino de un olvido.
La junta la discutió con apasionamiento, pues se quería una amnistía y no un olvido: resolvió que debían “ser restituidos al país los que han sido separados de él sin formación de causa, por orden expresa del gobierno librada en virtud de las facultades extraordinarias”
…sigue el documento;” y los que voluntariamente se han ausentado de ella por ponerse a cubierto de los riesgos de las agitaciones populares” Se sancionó finalmente el 9 de noviembre de 1821.
Lamentablemente Rivadavia la retaceó al disponer que sólo nueve individuos podían volver a la Provincia.
Dorrego, parece una paradoja del destino, fue uno de los beneficiados, juntamente con Alvear, Sarratea, Soler, y Pagola.
También en esos tiempos se fundó la Universidad de Buenos Aires.El 12 de agosto de1821 se da a publicidad un edicto donde se anuncia su creación, mediante el nucleamiento de las distintas casas de estudios que habían comenzado a trabajar en 1791 bajo un común denominador, que finalmente, en la fecha indicada pudo concretarse.
Desgraciadamente, vemos hoy como aquella idea pensada para el positivo desarrollo de las futuras generaciones, a través del esfuerzo de nuestros patriotas, un grupúsculo ignorante e incapaz pretende destruirla.
Cerramos, expresando que desde hace casi doscientos años, los hombres que han construido esta nación, registran gestos que los enaltecen y los empequeñecen, es obvio, fueron seres humanos como somos todos, con aciertos y errores, con grandezas y miserias.
Pero es importante recordar, que si en 1821, a escaso tiempo de habernos liberado de España, donde en el fervor y fragor de la lucha revolucionaria, muchos cayeron entregando su vida y otros, a criterio de los vencedores cometieron graves errores. Aquellos hombres, fueron capaces de mostrar una gran nobleza, “decretando el olvido”
Hemos entendido que-aquel hecho histórico- hoy era necesario rescatarlo del permanente archivo de la historia, para que pueda servir de guía en el ánimo tan descompuesto de algunos de nuestros compatriotas. Fundamentalmente de los que deben señalar con ejemplos, con fuertes testimonios, un desprendimiento cargado quizás de sacrificio moral.
Lo deben hacer por las altas responsabilidades políticas que el destino y el pueblo quiso que asumieran y porque necesitamos cerrar un reciente y doloroso pasado.



