Archive for February, 2006

En busca de claridad

Por Enrique Serra

February 16th, 2006
Antiguos municipios
Antiguos municipios

Aquietadas ya las turbulencias políticas que enrarecieron temporalmente el clima de pacífica convivencia dentro del ámbito legislativo comunal, las cuales estuvieron originadas en la frustrada Asamblea de concejales y mayores contribuyentes del pasado 8 de febrero, nos dispusimos a recabar elementos para el análisis quizás algo mas objetivo, si es que dentro de esta cuestión puede objetivarse un elemento cuyo eje central es exclusivamente político. No obstante nuestro pensamiento en el sentido que la figura del mayor contribuyente es un instituto anacrónico e irrepresentativo, surgido del capitulo III de la Ley Orgánica de las municipalidades, cuyo art. 93 expresa “ a los fines del Art. 193, incisos 2º y 3º de la Constitución de la Provincia, cuyo texto dice: 2º.- Todo aumento o creación de impuestos o contribución de mejoras, necesita ser sancionado por mayoría absoluta de votos de una asamblea compuesta por los miembros del Concejo Deliberante y un número igual de mayores contribuyentes de impuestos municipales.
3º.- No podrá autorizarse empréstito alguno sobre el crédito general de la municipalidad, sino por ordenanza sancionada en la forma que determina el inciso anterior; pero en ningún caso podrán sancionarse ordenanza de esta clase cuando el total de los servicios de amortización e intereses, afecte en más del 25 por ciento los recursos ordinarios de la municipalidad. El mencionado artículo 93 define quien tiene la calidad de mayor contribuyente, y en el mismo expresa que son aquellos vecinos que paguen anualmente en conjunto una suma superior a los 200 pesos moneda nacional.
El instituto proviene de la Constitución de 1873, artículo 203, prosiguió en la constitución de 1889 (art. 206, inciso 3) y también en la Ley Orgánica de 1890, en sus artículos 48 y 49

Cabildo de Bs. As.
Cabildo de Bs. As.

Hubo debates durante la asamblea Constituyente de 1934, donde los demócratas nacionales defendían su permanencia y los socialistas representados por el constituyente Della Latta, la aborrecían, se culminó expresando por parte de este legislador que los mayores contribuyentes no representan a nadie, ya que actúan por miedo y en directa disciplina con el partido que los eligió. *

Esta figura en la actual constitución proviene de aquellos antecedentes, con lo que nos exime de mayor comentario.
A efectos de actualizar nuestros datos, y como respetuoso ex alumno de un eminente doctrinario en materia de Derecho Municipal, acudimos a la persona del Profesor Miguel Zuccherino, quien deferentemente nos atendió en su despacho del Juzgado nº 5, del cual es titular en los Tribunales locales.
A continuación, transcribimos parte del riquísimo diálogo mantenido con el mencionado catedrático.
Iniciaba la conversación el Dr. Zuccherino, comentándonos que esta semana, a través de la Editorial La Ley, ponía a disposición del público el nuevo Tratado de Derecho Municipal.
Ante nuestra pregunta, sobre si podría tener trascendencia jurídica la denostada figura del mayor contribuyente el Dr. Zuccherino nos respondía: Que la figura del mayor contribuyente es violatoria de la igualdad ante la ley y violatoria también por discriminación. No titubeó el Profesor Zuccherino al agregar que dicho instituto está fuera de la Constitución, agregando; que el mayor contribuyente no expresa una verdad de su posición patrimonial frente al estado, ya que hay muchísimas personas que poseen fortuna expresada en otros valores que no son exclusiva y mayoritariamente los inmobiliarios, por los cuales tributan la tasa de ABL, ya que sus activos pueden estar constituidos, por acciones, depósitos a plazo fijo, títulos de la deuda, divisas, etc.
Reitera luego elementos señalados en la introducción del presente, en el sentido que los mayores contribuyentes no tienen ninguna representatividad ya que son por lo general empleados de bloques políticos, elegidos por el partido y votan por tanto lo que el partido indique. Adiciona también el Juez Zuccherino, que en esto se aleja de la regla de igualdad, de observancia mínima de criterio propio para convertirse en un simple instrumento aleatorio del pensamiento central del partido, y que a la hora de expresarse lo hará según esas, no veladas, instrucciones. En algún momento de la larga charla el Dr. Zuccherino, la interrumpió para atender el voluminoso trabajo, que demanda su indicación a los colaboradores del Juzgado que afanosamente actúan sin pausa en una labor judicial indisimuladamente superior a las posibilidades de espacio físico y de número en personal.
Al preguntarle a nuestro interlocutor, sobre si veía alguna posibilidad en lo mediato de una posible reforma constitucional-de la Constitución de la Provincia- que le de finalmente autonomía los Municipios, nos respondió; que lamentablemente no lo cría, pues no hay decisión política de darle a las agrupaciones políticas vecinales una herramienta tan importante como lo sería la autonomía municipal. Ampliando la respuesta agregó: que al municipio le quedan dos remedios, uno plantear la inconstitucionalidad del instituto del mayor contribuyente al no respetarse la igualdad ante la ley y por discriminación, el otro es directamente el recurso de la inconstitucionalidad al no cumplirse la manda de la constitución Nacional, tal lo que surge de los artículos 5 y 123. Terminado este concepto el Dr. Zuccherino, acotaba, que esto es prácticamente imposible, pues automáticamente el municipio que hiciere esto tendría inmediatamente serios problemas para seguir funcionando, pues se lo consideraría una rebeldía política, por parte de las autoridades de La Plata.
Le comentamos al Dr. Zuccherino la actitud del Concejal Lobato sobre la libertad de criterio que nos manifestó asumiéramos al momento de la votación con motivo de la Asamblea de concejales y mayores contribuyente,-es de hacer notar nuestra relación laboral con el titular del U.R.I.- ya que si bien él votaría en disidencia, no nos arrastraba hacia igual criterio. En este punto expresamos que nuestra votación estaría avalada por principios conceptuales que coinciden ampliamente con lo expresado por el titular de la materia “Derecho Público Municipal” de nuestra Facultad de Derecho.
Para sintetizar, sobre el instituto del mayor contribuyente el Dr. Zuccherino expresó:

Escudo de Mar del Plata
Escudo de Mar del Plata

Desde el punto de vista jurídico constitucional, estaría violando la vieja manda del Art. 26, de la Constitución de 1853, ya que afecta la igualdad de trato frente a la ley, con la nueva Constitución del 94 estaría afectando también la recepción del principio, de prohibición de discriminación, establecida en la parte dogmática, es decir que este sistema de concejo Deliberante integrado, es violatorio por dos vías. Desde el punto de vista del orden práctico, el mayor contribuyente no expresa razonablemente la mayor responsabilidad tributaria, cuestión que he señalado anteriormente, sobre la composición de fortuna no expresada exclusivamente en bienes inmobiliarios, desde el punto de vista práctico ya sabemos como son designados los mayores contribuyentes y en ese aspecto no guarda para nada el sentido que a pesar del error básico se le quiso dar antaño, anulándose de tal manera un principio de imparcialidad. Esta figura, del mayor contribuyente, además de ser perimida es notablemente desventajosa para asegurar los principios básicos que debe guardar la Democracia. Estos son remedos de la etapa hispánica, es decir que proviene de los Cabildos, de la consideración que se tenía de los vecinos “afincados”, es decir que tenían fincas, no guardando con ello una seguridad ética, sobre que deben ser mas considerados aquellos habitantes que tenían bienes, sobre los que eran simple trabajadores o intelectuales sin bienes.

Terminamos nuestra charla con el Dr. Zuccherino, coincidiendo en lo perimido por vetusto con el agregado de inconstitucionalidad por la doble vía, de la figura del mayor contribuyente.
Fuente:
* Iván Darío Tenaglia, comentario de la ley orgánica de las municipalidades Pág. 206.

La información y la novela

Por Enrique Serra

February 11th, 2006
Novela e información
Novela e información

Las fronteras entre el reportaje periodístico y la novela vendrán a ser cada vez más imprecisas.
La pasión que se ejercita en los dos géneros de esta nueva era de sueños antiguos y espantos renovados, da pábulo a quienes por profesión y quizás otras veces por pasión, se lanzan a la tarea de la escritura de una novela teniendo en la mente un claro concepto de su idea, a la que cargan con buena o a veces no tan precisa técnica literaria.
La imaginación no quitará lugar a los hechos que el periodismo describe, ambos géneros van a prestarse cada vez más entre ellos muchos de sus propios recursos.
La novela, prestará el lenguaje literario, y la estructura de una historia bien contada: el reportaje, los ardides de una buena investigación que no se satisface nunca con lo superficial, y quiere ir siempre hasta el fondo de las cosas, cuando no lo logra comienza la potencial suposición, los dimes de fuentes a veces no tan certeras o quizás demasiado interesadas, confundiendo reportajes que deberían encerrar la nobleza de la verdad, con operaciones planificadas que en resumida cuenta tiene un gran parecido a la novela.

El público
es ávido de ambas expresiones, sucede que la entrega no debe hacerse en envases equivocados.

La política es cultivo permanente para que sus integrantes humanos, concedan, vendan, fuercen o pacten reportajes, en ellos estará siempre presente la subjetividad de la ideología o simplemente el puro interés. ¿Es eso malo en sí mismo? No. Forma parte de un gran juego humano que con el tiempo fue reemplazando (parcialmente) a las guerras. El hombre debe necesariamente mantener activo ese instinto guerrero. “El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde.”
Lo anterior a veces es reemplazado, por el discurso. “El mejor discurso es la conducta, el hecho que es congruente con la idea, la enseñanza que se prodiga. La huella creadora que se deja en la arena movediza del destino”

Lo que falla con cierta regularidad en los autores es la falta de objetividad, no todo el periodismo esta libre de comentario, así lo demuestran miles de artículos editoriales o de opinión. La clave está en diferenciar información y opinión en esos espacios, ya que en los mismos al decir de Martinez Albertos tendrán cabida los géneros híbridos

En Inglaterra
a finales del siglo XVII, se le prohibió a los periodistas escribir sobre cuestiones de riesgo para con el gobierno. Daniel Defoe un periodista notable fue encarcelado por algunos de sus artículos, cuando salió en libertad, respondió con extraordinaria capacidad a ese cercenamiento convirtiéndose en un prolífico escritor “Fue a principios de 1664 cuando me entere, al mismo tiempo que mis vecinos, que la peste estaba de vuelta… En aquellos días carecíamos de periódicos impresos para divulgar rumores y noticias de los hechos, o para embellecerlos por obra de la imaginación humana” Daniel Defoe (Diario del Año de la Peste)

Hoy gracias a los valores de libertad de expresión y de prensa consagrados en la mayoría de las constituciones nacionales, no existen reparos para publicar o expresar lo que fuere, somos quienes estamos en este metier, los que debemos respetar la libertad asegurada legalmente y a su vez trasladar al público, con profesionalismo y arte la verdad de nuestros pensamientos o el reflejo de hechos, dejando bien diferenciados que son una u otra cosa.

132 años de Mar del Plata

Por Enrique Serra

February 10th, 2006
Ciudad de Mar del Plta
Ciudad de Mar del Plata

Hoy se cumplen 132 años de la fundación oficial de nuestra ciudad de Mar del Plata.
El lugar donde se llevó a cabo la ceremonia oficial que año tras año recuerda a su fundador, tuvo una extraña ubicación, a espaldas del monumento a Patricio Peralta Ramos, fue el lugar elegido para situar el palco oficial, que resultó pequeño para contener tanto “entusiasmo”.
Muy a tono resultan los recordados pensamientos de un Peralta Ramos nacido en Mar del Plata, a la sazón tataranieto del fundador, que alguna vez entre sus tantas extravagancias expresó. “Toda mi vida me la pasé bajando del palco mientras todo el mundo quiere subir. La verdad es que en el palco no hay nada, pero no hay que decirlo porque, si no, se termina el movimiento.”
En realidad, Federico Manuel Peralta Ramos, podía ver más allá, peligrosamente más allá de las apariencias. Porque ese vaivén era clave en la concepción artística de un hombre que decía interesarse más por el movimiento, la fuerza que producía “la actuación de Juan Carlos Harriott en la Copa de las Américas o una mujer en bikini caminando por la playa” que por una pintura.

Patricio Peralta Ramos – El fundador
Nació en Buenos Aires el 17 de julio de 1814. Hombre metódico y emprendedor, se consagró por completo a las tareas rurales. Poblando extensos campos desiertos en el Partido de Rojas, fundó varios establecimientos importantes en una vasta zona de nuestra Provicnia. En 1860 adquirió de Coelho de Meyrelles una extención de campo de 32 leguas, que comprendía las estancias de Laguna de los Padres, San Julián de Vivoratá y La Armonía de Cobo. Comprendiendo el gran porvenir de esta zona volcó sus mejores esfuerzos para darle vigoroso impulso, formó una sociedad para la explotación del saladero fundado por Meyrelles.

Antigua estancia de Mar del Plata
Antigua estancia de Mar del Plata

En 1873, decidió la construcción de la Capilla Santa Cecilia, el nombre recuerda a la esposa de Don Patricio, Doña Cecilia Robles.

En noviembre del mismo año comenzó las gestiones correspondientes ante el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Mariano Acosta, para que se reconozca la existencia de un pueblo llamado Puerto de la Laguna de los Padres ubicado en terrenos de su propiedad en el Partido de Balcarce. Haciendo hincapié en el nombre que él había elegido: Mar del Plata.

Finalmente el Decreto del 10 de febrero de 1874 firmado por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires reconoce al pueblo.

Posteriormente se designa esta fecha como la de la fundación de la ciudad de Mar del Plata.

Por lo general la celebración de los 10 de febrero, deja fuera del recuerdo a un impulsor de esta ciudad y también de varios lugares de la Provincia de Buenos Aires y La Pampa, nos estamos refiriendo a don Pedro Luro.
En 1877, este vasco que aportó esfuerzo, inteligencia, audacia y valor, no lo acompañaba el abolengo de su competidor, pero si una impronta que según las crónicas de la epoca ponia un especial sello a cada uno de sus emprendimientos. Una de sus primeras obras en la ciudad fue hacerse cargo del saladero que originalmente había pertenecido a Meyrelles, imprimiendo a la población un ritmo vertiginoso, al mismo tiempo que abrió rumbos a diversos quehaceres, dispuso la construcción de un nuevo muelle, y compró 7 barcos los cuales llevaban cada uno de ellos los nombres de los días de la semana, hizo edificar una barraca, estimuló la agricultura habilitando un molino harinero, estimuló la construcción de viviendas y la apertura de comercios, etc.
Su hija María Luro de Chevalier propició la edificación de la Iglesia de San Pedro, hoy Catedral de los Santos Pedro y Cecilia. Comenzaba así una historia algo gris en lo que hace a la rivalidad de estas dos familias, es decir los Peralta Ramos y los Luro.
Con respecto a los descendientes de Luro, hay que señalar que a José Luro se debe la inauguración del Bristol Hotel que ocupaba tres plantas en forma de “E” sobre la calle San Martín frente al Grand Hotel. La planta baja era de mampostería y el primero y segundo piso de madera. El día de la inauguración fue todo un acontecimiento social. Toda la elite porteña se movilizó para estar presente. Más de doscientas cincuenta personas tomaron el tren en Constitución la noche anterior para asistir al acto inaugural. Al Doctor Pedro Olegario Luro se debe la iniciativa en favor de la construcción del Puerto de Mar del Plata.

Al leer las primeras crónicas del acto celebrado hoy en Plaza Colón, no podemos menos que reflexionar sobre la libertad de prensa.
La libertad de expresión nunca ha existido de modo aislado. Todos comprendemos que no nos dedicamos a soltar cualquier idea que se nos ocurra sobre algún tema sensible sin considerar; la urgencia de expresar un pensamiento, la sabiduría de ese pensamiento, el contexto y las consecuencias de dicha expresión. No son necesariamente aspectos legales o constitucionales, pero tienen que ver con el sentido común acerca de la mejor forma de conseguir ciertos objetivos. Las personas honradas pueden diferir, lo que no puede hacer todo aquel que se precie de periodista, es construir en forma permanente el cauce de la diatriba, apelando a la deformación de verdades, consumando deslealtades “off de record”, y edificando una deformación en lo que debiera ser información, aceptando la subjetividad, ya que nadie puede ocultar su realidad de humano.
Pero si de lo que se trata es que todos aquellos que no piensen o concuerden con las ideas políticas que sustentan en sus libelos o sitios, son malvados, y poco menos que traidores a la patria, nos permitimos ofrecerles una sugerencia, formen un partido político, y concurran a elecciones, y si llegan a ser gobierno, pongan en práctica la misma enjundia que hoy aportan al servicio de una crítica no solamente mordaz, sino reiteradamente infundada.

ESCRIBE el apóstol San Juan al obispo de Laodicea: «Sé de tus obras: que ni eres frío ni caliente: ojalá fueses frío o caliente. Mas porque eres tibio, que ni eres frío ni caliente, te comenzaré a vomitar de mi boca» (Apocalipsis, cap. III).

Opinorama no se inscribe en la lista de los tibios, expresa lo que siente, producto de la observación y análisis de hechos concretos, no estamos enrolados en la destrucción sino en la construcción, somos testigos directos de lo que han sido años de odios, rencores y desencuentros, por tanto, no nos sumaremos a todos aquellos mercaderes de la desesperanza o a los mercachifles de ideas extrapoladas con una realidad argentina que a pesar de dificultades, errores, soberbia, e iniquidad de sus dirigentes, nuestro pueblo abriga un destino de grandeza.

Son cosas de gallegos

Por Enrique Serra

February 7th, 2006
Calles inundadas
Calles inundadas

El funcionamiento de los desagües pluviales en Mar del Plata es un problema añejo, tanto como los buenos vinos, pero quizás no bien conservado, pues ni bien se descorcha algún ítem cual si fuera una botella de la vieja cava, no hace falta un especializado somelier para la previa cata, el intenso aroma ácido signado en protestas de indignados vecinos, turistas y transeúntes que deben arremangar su ropa para cruzar nuestras calzadas como si fueran las sendas de Venecia, nos anuncia desde lejos que algo “está podrido en Dinamarca”, parafraseando con ironía el diálogo de Marcelo en el acto I de Hamlet, Príncipe de Dinamarca, de William Shakespeare. Emplea los dos sentidos de estado: situación general, y política. Esta figura de la literatura clásica es comparada con la realidad, que inexcusablemente se pone en marcha cuando la lluvia se hace presente tal como lo viene haciendo desde los tiempos en esta parte de la geografía bonaerense, de inocultable clima marítimo.
Entonces surgen otras olas que no son precisamente las que producen ese romántico estampido contra las rocas del paseo costanero, sino el desenfadado circular de los vehículos sobre las calles de la “feliz” inundada, aparecen también las olas de las preguntas y respuestas, preguntas recurrentes “¿por qué ocurre esto cada vez que llueve?” respuestas varias, que heterogéneas voces de funcionarios municipales descargan sobre la responsabilidad de las autoridades provinciales, a la postre ejecutantes de las obras en cuestión, pero innegablemente en territorio del Municipio de Gral. Pueyrredón.También están las culpas de los desaprensivos vecinos, comerciantes y encargados de edificios que sacan basura fuera de hora, y por ende las bolsas arrastradas por la correntada, tapan las escasas bocas de tormenta, pero finalmente son vanas excusas, pues en todas se conjuga inacción, desidia, con el amplio margen que permite a una burocracia obsoleta y parsimoniosa consumir dinero y paciencia de los mansos y atribulados contribuyentes.

Para los vecinos de este importante núcleo urbano de la Provincia, todo esto podría resumirse en la chapucería, en la improvisación, en el descaro político donde se confunden no sólo jurisdicciones sino anuncios políticos tempraneros con ejecuciones tardías de obras tan necesarias.

Pero no nos asustemos, tenemos a quien finalmente descargar nuestras culpas, es la herencia genética, la heredad peninsular de nuestros colonizadores y posterior descendencia inmigrante que hace estragos en nuestros procederes, en efecto, si nos detenemos a leer el artículo publicado en el diario ABC de Madrid, escrito por Luís Ignacio Prada, puede que finalmente hallemos la explicación del por qué nos ocurren estas cosas. Y puede ser que no tengamos que regodearnos más con los chistes de gallegos, nosotros hacemos peores cosas que los habitantes de la otrora metrópolis europea, por tanto, nos caben los chistes y las críticas, ya que en la capital de España se habla de nimiedades en una obra varias veces medida en decenas de millones de euros, aquí son unos pocos y austeros puntos de montos ridículos que sin duda nos corresponden por coparticipación, que desde antaño nos es brutalmente escamoteada.