Archive for January, 2006

Forjadores de ilusión

January 8th, 2006
Pasado y futuro
Pasado y futuro

Desde este sitio hemos volcado en algunas oportunidades, análisis presuntivos de especialistas económicos. No debemos negar haber dado cierto crédito a los mismos, pero la verdad no fue siguiendo la ruta del chequeo técnico correspondiente, sino con la lógica carga subjetiva que no negamos ni negaremos.
Es por ello que tales conceptos-debemos dejar expresamente aclarado-nunca pretendieron ser una expresión de deseo. Nada más alejado el querer que algo malo suceda en nuestro País o región, pues obviamente los perjudicados nos contarían en sus primeras filas.
Hemos entendido pertinente poner a disposición de nuestros visitantes, un artículo de un profesional que también estima que las brujas existen, pero a veces ni las vemos ni nos visitan.

La única verdad es la realidad, expresaba un general argentino de especialidad “conductor de masas”, la realidad es la que a diario nos golpea, la que escuchamos en vivo y directo de parte de amigos, conocidos y ciudadanos todos de una ciudad como Mar del Plata, la más importante de la Provincia de Buenos Aires, que se preparó como siempre para recibir el turismo estival, que sueña con un futuro mejor, pero estamos indisolublemente ligados, como es lógico a un mejor porvenir de la Nación. Ese porvenir no puede estar atado exclusivamente a los designios de situaciones internacionales, ni puede tampoco escindirse del actual mundo globalizado.

Nuestra pretensión, es que de la lectura del link y de esta humilde reflexión, agotemos todos los esfuerzos para ser los principales forjadores de nuestro futuro y el de la región.

Caminemos hacia el encuentro Latinoamericano

Por Enrique Serra

January 7th, 2006
Virreinato del Río de la Plata
Virreinato del Río de la Plata


La
Banda Oriental, El Alto Perú, Paraguay, parte de Chile, una porción del sur del Brasil, formaban parte de los territorios integrantes del Virreinato del Río de la Plata, que la historia y las circunstancias de la lucha emprendida contra España por nuestra liberación, hacía que correspondieran a lo que en el futuro sería nuestra República, luego del poder soportado por parte de once Virreyes. Una parte muy importante de ellos se perdieron durante la guerra de la Independencia, por la traición, la impudicia e ineficacia de cierta dirigencia porteña, que pensaba que el mundo en América comenzaba y terminaba en Buenos Aires.
Hoy cuando estamos próximos a cumplir doscientos años de la primer gesta liberadora de la metrópoli española, nos encontramos, cortando los puentes que comunican con Uruguay, sometidos al poderío económico del Brasil, celosos a que el reciente elegido presidente de Bolivia, el dirigente cocalero Evo Morales no nos visite, sometidos a la comparación con Chile como modelo a seguir por parte de algunos dogmáticos liberales y observados con desconfianza por gran parte de Europa y los EEUU.
¿A que se debe esta permanente exposición de debilidad frente a los acontecimientos históricos y coyunturales?
Entendemos que el egoísmo,sumado a la falta de grandeza y patriotismo de la mayoría de los dirigentes políticos argentinos, puede tomarse como principal causa; fue una constante que se repitió en el tiempo, con alguna excepción, que cuando surgió, los cipayos enrolados en liberales posiciones entreguistas de siempre se ocuparon de cortar de cuajo.

Es por ello que insistiremos en la falta de atrevimiento que adolecemos para dar el salto hacia pasos concretos y evolutivos que nos conduzcan a una verdadera posibilidad de ser un gran País.
Difícilmente lo consigamos si la máxima preocupación de los acólitos de “K” sea el de la reelección presidencial o la consecución de la Gobernación de Buenos Aires para la primera dama.

Es muy interesante seguir el panorama que se abre ante la irrupción del electo presidente de Bolivia, no debiendo dejar de lado la evolución no muy clara del líder Venezolano. Son fuerzas nuevas y como tales abren un camino de esperanza. Nuestro país, desde siempre estuvo atado a Europa, pensando que éramos los “elegidos” de América por el color de nuestra piel. No nos equivoquemos con la cita de Borges, no somos “exiliados europeos”, somos argentinos con genes de inmigrantes y con una gran deuda sociológica a nuestros hermanos Latinoamericanos.
La manera mas simple de hacer surgir en un país una idea nacional es el conflicto de culturas; lanzar dentro de ese país más de una influencia extranjera; una neutralizará a otra y, en el esfuerzo de la confrontación y asimilación, el país crea la síntesis, de su propio espíritu nacional.

Debemos dejar de lado ese nacionalismo cosmopolita que nos ha caracterizado. La grandeza de una nación se mide por la participación activa en el desarrollo de la propia civilización. Su vitalidad, por la eficacia con que hacemos rápidamente nacional lo importado, pues la real adaptación demostrada en ciertos pensamientos extranjeros a nuestra idiosincrasia, fue muchas veces puesta de manifiesto, sumándole a ello la técnica propia, aplicada a lo importado. Por último nos falta todavía impregnarnos de la necesaria solidaridad ética para una armónica convivencia entre los abismos sociales, creados por la inequidad.

Busquemos la brújula

Por Enrique Serra

January 6th, 2006
Privatizaciones mal hechas
Privatizaciones mal hechas

Históricamente cuando la economía fue mal-en Argentina y varios países del mundo- los políticos privatizaron las empresas que otros políticos nacionalizaron años antes porque las cosas también iban mal. Pero como no se resignaron a hurgar en la economía, ni a prescindir de los jugosos cargos que las empresas públicas proporcionaban a los hombres de los partidos, cuando privatizaban, cometían dos crímenes de lesa «incompetencia»: primero, se reservaron una acción de oro, que les permitía decidir lo que tenían que hacer desde la empresa privatizada; segundo, crearon lo que eufemísticamente denominaron un ente «regulador», que no reguló nunca nada sino que de alguna forma instaló un foco mas de corrupción, sin que ninguno de sus miembros cumpla una lógica función en beneficio de la sociedad. Y en ese regulador colocan a simpatizantes que no se opondrán a su empeño de seguir haciendo negocios en desmedro del gran público.

Para no dejar ningún cabo suelto de las empresas del Estado,
que los gobernantes vendieron a los particulares para tapar agujeros, añadieron otras dos ignominias: “regulan” los precios y crean una burocracia sectorial (Energía, Telecomunicaciones, etc.) en el que sientan a devotos de la ideología que en ese momento esté en el poder, cuyo asesoramiento, como es obvio se limita a decir: «A sus órdenes». Las consecuencias, no se realizan las inversiones acordadas por parte de las privatizadas en desmedro de un servicio ineficiente a veces y otras insuficiente-la excusa- “las tarifas”

De todas formas hay que señalar que de la acción de oro no queda nada pues también se vendió. Los Entes reguladores es poco lo que pueden regular, pues están sometidos por los “acuerdos preexistentes” y apretados por las tarifas que no aumentan. En cuanto a la justicia, se puede decir que tienen la vaca atada, la Corte les responderá positivamente siempre, los jueces designados pareciera que desesperan si desde el gobierno no le piden algún favor. Este último tramo del Consejo de la Magistratura, es simplemente un trámite más que el sumiso Congreso votará, quizás con algo de ruido.

Control de la energía
Control de la energía

Tenemos en carpeta dos cuestiones. La inflación, que por el momento se encuentra acotada en base a pobres salarios que a su vez contraen el consumo. No hay peligo de inflación a la manera tradicional que años atrás la sufrimos, pero necesitamos urgente la inversión productiva, remedio sin duda eficaz para dominar la inflación y solucionar el desempleo. Es positiva la tarea encarada por el Ministerio de Trabajo en cuanto a la coacción con aquellos empleadores abusivos que pagan salarios en negro.
El otro punto es la desaceleración de la economía mundial, ello de acuerdo a los estudios de los especialistas ocurrirá en el mediano plazo.

Inversiones productivas
Inversiones productivas

Para estos dos temas antes señalados, no hay políticas de estado, no hay previsibilidad, no podemos seguir exclusivamente atados al dólar alto que de alguna manera significa una postración para los menores salarios, al grueso del pueblo no lo beneficia precisamente, sí lo hace exclusivamente a una minoría que cada vez tiene más.(recordemos que tampoco eternamente podríamos haber estado atados a la convertibilidad- La competitividad debe perfeccionarse en base a otros parámetros, quizás de más largo aliento en sus resultados, pero duraderos. Uno de ellos es la educación. La inversión que sería necesaria para una verdadera dinamización de las estructuras económicas nacionales, parece que tardará en hacerse presente. Desde el extranjero no ven con buenos ojos este tipo de opulencia de poder, que diariamente se pone de manifiesto sin ningún tapujo, y al que ahora se le agregó el posible adelantamiento de las elecciones, más la versión de la primera dama como candidata a la Gobernación de Bs. As. “Hay cosas Sancho que vederes y non crederes”

Argentina es un símil de Neardental,-al decir de Enrique Gastón Valdez-(autor del libro calamidades de reciente aparición) el Neardental fue un hombre que no pudo seguir su desarrollo por un desvío biológico y desapareció. Luego surge el homo sapiens, que es nuestro directo ascendiente en la especie humana.
Demasiado dura la comparación. Pero al fin debemos coincidir que algo de ello hay. Pues nuestro proyecto como país fue degradándose de tal manera, como lo podemos ejemplificar, que en 1950, podíamos compararnos en mejor situación que Canadá. Hoy vemos donde ha quedado nuestro País y donde se encuentra Canadá.
La educación por ejemplo, en 1920, tenía asignado un presupuesto superior al de todos los países latinoamericanos juntos. Observemos como estamos a la fecha y lo peor, como será nuestro futuro si no reasignamos rápidamente recursos a la educación.

Mejor empleo
Mejor empleo

Es por ello que si no nos proponemos rápidamente a crear los espacios políticos necesarios para la instalación de un proyecto que construya, cree, anime y le de consistencia a verdaderas políticas de estado en planes de mediano y largo plazo, nuestro destino como nación se agotará de tal manera que finalmente o seremos dominados por otras potencias extracontinentales o integraremos un pauperismo regional de lamentables consecuencias.

Desde este sitio
hemos hablado de no perder otro tren de la historia, sino sabemos en que estación se detendrá para que lo abordemos, busquemos la brújula urgente. Esta metáfora pretende señalar, que el gobierno no se empecine en acumular poder, el pueblo argentino no es similar al de otros países de América que soportaron más de 70 años a una misma estructura política en el gobierno.
Nuestra Argentina tiene marcado un rumbo de grandeza que los malos dirigentes se empeñan en taponarlo.

Fe en el futuro
Fe en el futuro


A pesar de todo tenemos la fe intacta
y esperamos que de algún modo se produzcan los cambios revolucionarios que todos esperamos, para alcanzar ese destino soñado.

Panorama internacional

January 6th, 2006
Relaciones internacionales
Relaciones internacionales

Un periodista del Diario La Vanguardia, realiza un interesante análisis, del futuro cercano en las relaciones internacionales de los países. En el mismo destaca la importancia que de ahora en más tendrán las nuevas potencias asiaticas. Cuando hace un pequeño paneo sobre Latinoamérica-Argentina- no es tenida en cuenta. No creemos que estrictamente se de una situación como la planteada, en el corto plazo, podemos avizorar un crecimiento vigoroso de china, La India, Japón, y Brasil. El eje donde se moverá el mundo económicamente, podemos coincidir que será más amplio, mas abarcativo y quizás con menos excluiones que las impuestas por el actual norte dominante.

Pero debemos preocuparnos, pues las últimas acciones de gobierno, no despiertan casaualmente el interés o la confianza en el concierto internacional. Pese a quien le pese, nos guste o no, vivimos en una era globalizada y como tal debemos situarnos, el aislamiento no trae nada bueno y de eso tenemos vasta experiencia.
Pongamos nuestra cuota de fe, pero unida a la convicción y esfuerzo por ser nosostros cada día mejor.

El peligroso oficio de informar.

January 5th, 2006
Guerra de Irak
Guerra de Irak


Un periódico de españa
destaca el número de profesionales de la información muertos en el ejercicio de su profesión-especialmente en Irak-, ante una cifra tan altamente desgraciada de personas que son víctimas directas o indirectas del fuego que se cruza en esta guerra “moderna”, más los que son censurados, debemos concluir que la profesión de informar al público, de expresar mediante el medio técnico que fuere ideas, noticias, conceptos sobre lo que sucede en el mundo conlleva tal riesgo que el mismo a veces toma la propia vida.Todos estamos con el “NO a la Guerra” desde un punto de vista teórico. La realidad pragmática nos obliga a elegir entre las opciones disponibles y no entre las que nos gustaría. Siempre estaremos a favor de las demacracias por encima de las dictaduras. Siempre defenderemos la libertad de expresión por encima de la opresión.
Lo que ha quedado muy claro es que estamos en un mundo dominado por una potencia imperialista que hace de la fuerza militar su principal argumento, y es ayudado por políticos aventureros que juegan con las vidas de las personas y desean por encima de todo participar en el botín de un nuevo colonialismo. Honramos a tan abnegadas mujeres y dignos hombres caídos en cumplimiento de tan leal deber, el de informar libremente.

Desde este humilde rincón seguiremos ejerciendo una labor, que en nuestro caso, no está respaldada desde lo comercial, sino únicamente por hechos, que son expuestos con la subjetividad propia de nuestro convencimiento y razón.

Mayorías y minorías

Por Enrique Serra

January 5th, 2006

“La mejor manera de librarse de una tentación es caer en ella.”
Oscar Wilde

Mayorías y Minorías
Mayorías y Minorías

El recurso a la historia no es nuevo en el lenguaje de los políticos; forma parte de la arquitectura más elemental sobre la que descansan las estrategias de acción política. Los políticos no pueden prescindir de la historia. No sería bueno que renunciaran a ella. La necesitan para construir discursos coherentes, para fijar estrategias políticas, para tener conciencia del pasado y saber afrontar el presente. El pluralismo político, que es una de las esencias de la democracia liberal, sólo es posible si la gran mayoría admite que no hay una única verdad y que, por tanto, las ideas del adversario son legítimas. El pluralismo implica diferencias de criterio respecto del análisis del pasado. Y es bueno que así sea.

Sin embargo, la influencia del análisis histórico
sobre la acción política tiene algunos límites. Uno de ellos es no marcar en forma permanente las circunstancias acaecidas a un sólo sector de la sociedad. Debemos desterrar del debate sobre el pasado los argumentos que confronten en forma constante las divisiones que existieron y que produjeron tanto odio, tanta muerte y hoy tenemos a una balanza que se inclina para un único sector. Para construir unas reglas del juego comunes y que el pasado deje de ser referencia del discurso ideológico del oficialismo debemos cerrar de una vez por todas lo que nos separa y dar paso a lo que nos une, la primer característica es recordar a las actuales autoridades que todos somos argentinos por nacimiento o por adopción. Cada uno es muy libre de interpretar la historia como le parezca, con una salvedad: que la participación necesaria del pasado en el debate político no sirva para cuestionar la legitimidad democrática del adversario, esto es, para convertirle en enemigo del sistema. Hasta el presente pareciera que eso es lo que se desprende del mensaje que se empeña difundir desde las esferas oficiales.

En algunos países puede requerirse el pronunciamiento de un Tribunal Constitucional para sostener el derecho que le asiste a algunas minorías significativas de las ramas o cámaras del Congreso Nacional o del Parlamento, con ello buscan superar los eventuales abusos de poder o afectación de los derechos fundamentales protegidos objetivamente por la Constitución frente al gobierno y las mayorías parlamentarias, junto con constituir un instrumento para la protección de las minorías. Obviamente ello se traslada a los Municipios.

Esta protección de las minorías
es parte de las bases esenciales o vertebrales de la democracia pluralista en cuanto supone un límite al poder de la mayoría y un cauce para el control de ella, en el contexto de una democracia participativa.

En nuestro ámbito ha despuntado un nuevo tipo de discurso por parte de los integrantes del H.C.D. El mismo va cargándose con ironías y ha comenzado a vislumbrarse por parte del oficialismo la primera muestra de soberbia al hacer uso indiscriminado de su mayoría. No respetando a las minorías y olvidando que los hoy oficialistas, saben de las nefastas consecuencias que le acarreó el hacer abuso de una mayoría automática.
Ya no se ve el desplazamiento del Presidente del Bloque radical de un piso a otro para reunir el consenso, que en otras épocas se buscaba para obtener el voto de una Ordenanza de interés para el ejecutivo. Han desaparecido las febriles negociaciones en la comisión de Labor Deliberativa, éstas, a tenor de los dichos de algunos concejales de la oposición, son más formales que efectivas. La democracia tiene esos peligros, cuando no se sabe hacer uso de las mayorías se cae en un abuso llamado normalmente autocracia. Pero debemos recordarles a todos los componentes de todas las bancadas que esas mayorías son tan efímeras como poco efectivas, ni siquiera brindan el deguste del placer por la derrota del adversario, ya que los verdaderos triunfadores para la crítica del periodismo independiente son siempre las víctimas, y desde antaño sabemos que el cuerpo de las mismas lo componen las minorías.

Conservando la memoria

Por Enrique Serra

January 4th, 2006
Paradigma de las privatizaciones
Paradigma de las privatizaciones


En Argentina
el discurso neoliberal que nos hablaba de las virtudes de las privatizaciones de los servicios públicos, y el libre accionar del mercado quedó derrotado, rebelión de diciembre de 2001 mediante. El famoso “derrame” “hacia abajo” que iba a producir el crecimiento de las ganancias de las privatizadas resultó finalmente en el empobrecimiento generalizado, la destrucción de fuerzas productivas nacionales, la desocupación lisa y llana, el saqueo descarado y la concentración de la riqueza en una “nueva” burguesía criolla, que no ha sabido trasladar hasta la fecha la participación-aunque minoritaria-de tan rápida acumulación de capital, más el pésimo manejo que ha hecho de algunos servicios que antes se encontraban en manos del estado. Nos lleva a concluir que el paradigma neoliberal está quebrado y en su reemplazo, fundamentalmente desde la asunción de Kirchner, se intenta proyectar la idea del retorno a un “estado fuerte”.
El presidente se presenta a sí mismo como representante de un cambio político: la reconstrucción del “estado nacional” limitando al capital monopólico y las privatizadas, preocupado por los ciudadanos y su seguridad, que ataca a la corruptela, centrando su atención en la “agenda social”. Es esta retórica la que despierta simpatía e ilusiones entre ciertos sectores esperanzados en que “desde arriba” se le ponga un límite a la prepotencia representada por algunos sectores empresariales y públicos, se aumenten los salarios y jubilaciones a la vez que se generen puestos de trabajo decentes.
Las especiales condiciones de coyuntura mundial vienen favoreciendo a nuestra macroeconomía, pero los miles de subocupados, empleados en negro y todos aquellos que componen la línea de pobreza, no sólo siguen estáticos sino que el dinamismo de mayor amplitud en la brecha de los que más y menos tienen se amplía cada vez más.

Cristianismo y Socialismo
Cristianismo y Socialismo

Desde hace dos mil años los cristianos predican la caridad y desde hace dos siglos los socialistas proclaman la solidaridad. Son conceptos superponibles y, en cualquier caso, ecuménicos. Reducidos a la tierra donde vivimos por nacimiento o por adopción, comúnmente llamada nación, pierden buena parte de su grandeza:
El catolicismo parece haber quedado en las fronteras del Vaticano y salvo los sacudones que cada tanto el Cardenal Bergoglio ensaya por estos tiempos y nos recuerda a todos que la iglesia es cofundadora de la Nación, no hay una acción solidaria y popular con el despliegue que todos aspiramos y creemos necesario ver, por parte de los distintos dignatarios y laicos apegados a esta tradicional y arraigada fe. A causa de ello han proliferado todo tipo de sectas, algunas reñidas con el cristianismo, en otros casos, religiones no tradicionales en nuestro país han incorporado a sus filas miles de fieles y miles de miles de pesos, ya que su captación en la fe también tiene un amplio sentido económico y junto con esa penetración cultural se han integrado parte de los frutos del trabajo de miles de argentinos, que hacen del aporte o diezmo, un verdadero culto de fe.
En cuanto al socialismo se ha convertido en provinciano y mínimo, ese socialismo que ya no opera con las instrucciones que el otrora poderío del kremlin impartía hacia vastos sectores del mundo, aparece como una doctrina olvidada, deshilachada, fragmentada y sólo hallable en los textos de Marx, Engel y otros tantos filósofos que pusieron en marcha una alternativa revolucionaria de pensamiento a mediados del siglo XIX.
La caída del muro de Berlín ha borrado acciones e ideas en el progresismo vernáculo, que tantas veces intentaron llevar a la práctica con escaso resultado y peores consecuencias. La aparición en escena de admoniciones para los “díscolos” que no inclinan la cerviz ante los dictados presidenciales, suele ser la consolidación política de las acciones de gobierno que por estas horas campea en la república, muy alejadas por cierto de la solidaridad que fundamentaba la teoría socialista a la cual un importante núcleo del actual elenco gobernante hizo suyo en los gloriosos setenta.
El agotamiento o sumisión de los movimientos piqueteros, no ha dejado espacio para que los mismos pudieran crecer. Algunos abandonados a la deriva de su propio destino, otros cooptados por la maquinaria oficialista sustentada en la “caja”, pero finalmente sometidos al proyecto “K”

Ante lo anterior, asistimos a una peligrosa fragmentación de las organizaciones políticas, que no han sabido reunir el verdadero poder para conformar una necesaria oposición que sea alternativa, algo hoy tan lejano como impensado. Víctor Degenaro en uno de los últimos programas televisivos del año manifestaba al conductor del mismo que en marzo irían por las reinvidicaciones sociales, el dirigente de la CTA entendía que si se habían podido pagar casi 10.000 millones de dólares al FMI, era lógico que las jubilaciones elevaran su mínimo, que el seguro de desempleo se pagara universalmente o que la asistencia universal a los menores pudiera ponerse en práctica. Pienso que fueron quizás expresiones de deseos, esa tarjeta de felicidades que aprovechando la ocasión y el momento, quiso hacer llegar a los argentinos que lo escucharon. Lo que se viene es dureza fiscal, contracción del gasto público, menor circulación monetaria. En síntesis la mas pura ortodoxia que pueda poner equilibrio a la salida de los millones frescos que se fueron al FMI, para recomponer las reservas en el menor plazo posible. Este tipo de medidas como cualquiera otra que se tome en el futuro debería tener un respaldo de consenso con el resto de las fuerzas políticas. No puede la Presidencia descartar el dialogo con los partidos políticos.


Los partidos políticos debieran ser organizaciones que se caractericen por su singularidad, de base personal y relevancia constitucional, la idea original de su creación fue con el fin de contribuir de una forma democrática a la determinación de la política nacional y a la formación y orientación de la voluntad de los ciudadanos, así como a promover su participación en las instituciones representativas mediante la formulación de programas, la presentación y apoyo de candidatos en las correspondientes elecciones, y la realización de cualquier otra actividad necesaria para el cumplimiento de sus fines. La principal tendencia debería estar dirigida a su perduración como institución sostén de la democracia y consolidarse definitivamente como herramienta irreemplazable en la institucionalidad política. Su finalidad última y legítima es obtener el poder mediante el apoyo popular manifestado en las urnas, pero para llegar a ese fin son ineludibles estos previos pasos señalados, que lamentablemente hoy día las organizaciones políticas llamadas partidos, esterilizan sus esfuerzos en como conjeturar o realizar alianzas que le permitan a los hombres que las componen seguir dentro del sistema, algo realmente egoísta y nada retributivo a la salud republicana.

La democracia es necesaria para la modernización económica y social. Es imposible tal modernización y mejora sin ella, así nos lo recuerda Octavio Paz.
Respecto a la democracia y autocracia vale la pena señalar con Kelsen, las que pueden ser las características básicas de estas dos formas de gobierno: “la democracia, al limitar la autoridad, relaja también la disciplina; por eso se opone a todo poder absoluto, incluso el de la mayoría. El poder ejercido por la mayoría debe distinguirse de todo otro en que, no solo presupone lógicamente una oposición, sino que la reconoce legitima desde el punto de vista político, e incluso la protege, creando instituciones que garantizan un mínimo de posibilidades de existencia y acción a distintos grupos religiosos, nacionales, o económicos, aun cuando solo estén constituidos por una minoría de personas”. Por el contrario, la autocracia “no puede tolerar la oposición; no existe en ella discusión ni transigencia, sino imposición. Y, al no admitirse la tolerancia, todavía menos cabe hablar de libertad de conciencia, religión o de pensamiento”

Reflexiones
Reflexiones

En varias ocasiones nos damos tiempo para reflexionar sobre el camino por el que va nuestra vida: trabajo, familia y amigos son la constante necesaria e indispensable para medirnos; pero rara vez o nunca, pensamos en nuestro actuar como ciudadanos, en lo que significa haber nacido en un país y la responsabilidad que se desprende de este hecho.
Patriotismo es el valor que procura cultivar el respeto y amor que debemos a la patria, mediante nuestro trabajo honesto y la contribución personal al bienestar común.
El patriotismo se manifiesta por los valores que transmitimos como ciudadanos conscientes: trabajo, conducta, modales, respeto a las normas y costumbres, pero podemos suponer que de poco sirve tener una actitud recta cuando se transige con la trampa, el abuso o la corrupción. El verdadero patriota puede quejarse de su nación observando su errores y deficiencias, pero al mismo tiempo busca y propone los medios para poder solventarlos, pues no es correcto contemplar como el país se hunde cada día más sin que hagamos algo al respecto.
El patriotismo, como todos los grandes conceptos, los que tienen valor suficiente para regir nuestra conducta individual y colectiva, pareciera ser una frase caída en desuso, su reemplazo, la “lealtad sumisa” carente de ideas y principios. Del mismo modo que la libertad es una e indivisible, el patriotismo no debe jibarizarse con el enterramiento de la tradición, suplantándola por el permanente olvido de un sector de argentinos que también se vieron envueltos y alcanzados por el horror de una guerra sucia entre compatriotas. Ya sabíamos, por sus actos, que el presidente tenía una difusa idea de algo tan potente, como es el patriotismo, que sólo debe usarse con cuentagotas; pero últimamente, nos ha demostrado su ignorancia total sobre la cosa.

Espacios públicos y promesas

Por Enrique Serra

January 4th, 2006

Clasico paseo de Mar del Plata
Clasico paseo de Mar del Plata
Dicen los sabios
que la inocencia es el estado del alma cuando está limpia de culpa. Y aseguran que suele manifestarse en el candor, la sencillez, la falta de malicia, la facilidad con la que se puede ser engañado. Convendría que se revisaran los criterios porque en los tiempos que vivimos la inocencia puede ser dolosa, es decir engañosa o fraudulenta, a menudo resulta una confortable manera de vivir con los ojos cerrados a la realidad y, casi siempre es una presunción de los gobernantes con respecto a los gobernados. ¿Se puede llamar hoy inocentes a los que votamos una opción política creyéndonos a pies juntillas las promesas electorales? ¿Son verdaderamente inocentes quienes sufren estafas a su posibilidad de circular libremente por las calles, paseos, plazas y en fin por los degradados espacios públicos de nuestra ciudad? Se ha derrumbado prontamente la intención de embellecimiento que tuvieron como propósito los trabajos llevados a cabo con motivo de la IV Cumbre, o ¿quizás deberíamos vivir en cumbre permanente?, pues de esa forma llegaría presupuesto a raudales desde la Nación, tendríamos mas seguridad, circularíamos libremente por los sectores protegidos, aunque claro está, ese beneficio “cumbre”, lo recibiríamos quienes vivimos en la zona centro y costera central, del resto que Dios o Berrozpe los protejan.

El Municipio de Gral. Pueyrredón vienen sufriendo la proliferación de distintas actividades lucrativas que afectan la tranquilidad y seguridad de sus ciudadanos y turistas. Estas actividades tienen lugar en la vía pública y afectan directamente a la seguridad vial y ciudadana al desarrollarse mediante la ocupación de calles, plazas, paseos, parques, veredas etc. El ejercicio de estas actividades lucrativas en la vía pública por unos cuantos, que casualmente no son siempre artesanos, sino en gran mayoría vendedores ambulantes que compiten desigualmente con los negocios establecidos, restringe su uso para el resto, al perturbar la tranquilidad mediante la utilización abusiva de la vía pública, afectando al ejercicio de los derechos legítimos de otras personas, al normal desarrollo de actividades y a la salubridad pública.
Artesanos en su trabajo
Artesanos en su trabajo
Decía Kierkegaard que “en su estado de inocencia el espíritu del hombre se encuentra completamente adormecido”. Eso era antes, cuando la filosofía podía explicarnos razonablemente bien lo que ocurría a nuestro alrededor. Pero ahora no podemos apelar a nuestra inocencia para desentendernos de las inequidades que ha producido un sistema, que a veces parecemos empeñados en seguir arrastrando.
El mal uso de los espacios públicos, vía la permisividad originada en el H.C.D., se puede contraponer fácilmente con la falta de trabajo, ese índice que el Intendente ignora. En algunos casos es lógico que se permita a los artesanos hacer uso del mismo, los artesanos son una tradición y su trabajo viene de muchos años, por tanto no asignarles un lugar sería injusto y a su vez se desconocería un tradicional encuentro entre este tipo de trabajadores y turistas o residentes que lleva várias décadas ofreciendo el producto de su dedicado esfuerzo. Lo que ha ocurrido últimamente es un verdadero pandemónium, pero si a los concejales se les arranca tan fácilmente el sí, no hay que criticar a los muchachos, hay que realizar políticas activas para posibilitar la producción de verdaderos puestos de trabajo, controlando a su vez ese cuentapropismo “sui generis” que cada temporada se introduce con facilidad llamativa y que sabemos proviene de la capital y su conurbano
En el país casi 5.000.000 de personas tienen problemas de empleo, sin embargo, el ingenio de muchos ciudadanos redobla su potencial al momento de buscar formas de sustento. Cada vez son más quienes se vuelcan a la actividad artesanal y los oficios, rubros que han crecido notablemente este último tiempo, y que se desarrollan tanto en ámbitos formales como informales.Proporcionarles un lugar adecuado para las partes, sería una alternativa interesante de explorar, por parte de quienes tienen la responsabilidad de habilitar los permisos de uso del espacio público.
En la ciudad autónoma de Buenos Aires, por ejemplo, para ingresar, los aspirantes deben pasar por un proceso de fiscalización de las artesanías que producen. El control de calidad de la mercadería es realizado por una Comisión formada por artesanos delegados de cada feria. Los artesanos seleccionados, tienen la posibilidad de ingresar al sistema a medida que surgen vacantes en cada feria; y los restantes deberán esperar a que se creen nuevos emplazamientos en la ciudad. Es cierto también que últimamente se han visto desbordados, y quien visita de tanto en tanto nuestra capital, puede verificar tal circunstancia.
Es por ello que cada temporada trae aparejado un costo, el mismo debe ser ponderado una vez finalizada la misma, a efectos del necesario análisis antes de la próxima y poner en consideración si valió la pena pagarlo.

Si esto no es censura ¿La censura donde está?

January 2nd, 2006

Pepe Eliaschev
Pepe Eliaschev
Pepe Eliaschev
, un periodista de raza, uno de esos raros espécimens que aún, afortunadamente, tenemos en la Argentina, ha pasado a engrosar -temporalmente- las filas de los desocupados. El estado a través de uno de sus órganos de comunicación, Radio Nacional, puso fin al ciclo del mencionado hombre de prensa, que entre otros de sus tantos pensamientos, expresaba recientemente
“Se le prodiga al periodismo trato entre reticente y agresivo, y una y otra vez el Presidente zamarrea a la prensa, sin tamiz y dibujando un rival enorme de modo deliberadamente hiriente.

Desprecio instintivo, automático: en la constelación de valores que cultivan la actual administración, el periodismo es cuestionable y sospechoso. En el mejor de los casos, es un “mal” con el que convive dificultosamente.

A veces se escapa la reacción primaria, como cuando el Gobierno publicó una solicitada, enviando un “apriete” a los periodistas en su día, pero el método preferido es el mundialmente célebre ninguneo.

Nada gravemente irreparable todavía sucede, pese a síntomas extremadamente preocupantes. Lo peor es el miedo, veneno insidioso y colosal.”

No podemos menos que destacar al periodista y condenar a la “circunstancia”, que por expresar lo que siente, lo que piensa y observa, obtiene como respuesta, la censura, elemento abominable que nos retrotrae a épocas que hace mucho tiempo, pensabamos, habían sido superadas.

John Stuart Mill, (Filósofo Inglés) en su ensayo “Sobre la libertad” dice: Si toda la especie humana no tuviera más que una opinión y solamente una persona fuera de la opinión contraria, no sería más justo que la humanidad impusiera silencio a ésta sola persona; y que si ésta misma persona, tuviese poder suficiente para hacerlo, lo ejerciera para imponer silencio al resto de la humanidad.

La información es poder y desde siempre el poder político intentó controlar el acceso a la información. Como una fórmula matemática surge la teoría de que a cada nuevo medio de comunicación, se inventan nuevas formas de controlarlo; y a cada nueva forma de censura, aparecen nuevas maneras de enfrentarse a ella.

No dudamos que a Pepe Eliaschev, le lloverán ofertas de medios realmente idependientes. Caso contrario le queda la red para expresar sus pensamientos, en ese sentido recordamos algo que se publicó al respecto: Cuando los regímenes comunistas de Europa Central y Oriental se desmoronaron, se dijo que “la libertad vino de la mano de las ondas de radio y televisión”. Hoy en día, podemos preguntarnos si en el futuro no se dirá que “la libertad vino de la mano de Internet”. Por paradójico que pueda parecer, las reacciones de algunos gobiernos ante Internet parecen indicar la probabilidad de que un día esa frase sea una realidad. Pero por mucho que se apriete el tornillo censor, Internet no deja de ser un poderoso medio para comunicarse, que sin duda alguna es imposible controlar del todo, y que no dejará de desafiar a los censores del mundo, dado que sus creadores y navegantes son de naturaleza humana, aunque el censor no lo perciba.

Los argentinos pensemos como pensemos, no podemos admitir este tipo de atropellos. Vivimos en el año 2006, no en las cavernícolas penumbras del oscurantismo que en materia informativa y cultural, amaga llevarnos este gobierno.

Un nuevo tren

Por Enrique Serra

January 2nd, 2006

Fábricas en espera de trabajo
Fábricas en espera de trabajo
El debate sobre los derechos
que en un todo le asisten a la ciudadanía y la contraposición trabajo/subsidio social, está adquiriendo un tópico de creciente discusión en el seno de la sociedad. Sin embargo, los derechos del pueblo, entre los cuales sencuentra el de trabajar, no son únicamente una cuestión de clase, sino también y en la misma medida, de sentido común. No podemos pensar que los movimientos piqueteros aspiren a conservar legitimidad en sus reclamos y propuestas, acudiendo permanentemente a los distintos estamentos del estado, para amalgamar políticas de “acuerdos” con poca claridad y transparencia, implementados con el concurso de grises y dudosos dirigentes, cuyo único objeto es “hacer negocios”. Al mismo tiempo, si se pretende ignorar a las verdaderas partes involucradas en este problema, no incluidos hasta el presente en los debates de esta dimensión, permitiendo que el mismo se aborde desde una perspectiva general, se equivocan. Lo que en realidad ocurre es que falsamente se presentan como generales y hasta abstractos los posibles intereses de los hombres y mujeres involucrados en un sistema político de complicidades aparentemente mafiosas. Por otra parte, no se puede continuar soslayando los derechos de un sector de la ciudadanía, sin tener en cuenta la enorme trascendencia social que tiene el futuro de la cultura del trabajo, hasta ahora bastardeada en un asistencialismo mal entendido y peor aplicado.

A la espera de subsidio
A la espera de subsidio
La degradación de las condiciones del trabajo
que se ha producido en los últimos años, el aprovechamiento que han hecho de una situación casi desesperada en la que cayó un amplio sector social, grupos de empresarios inescrupulosos en el cumplimiento de sus obligaciones de relación laboral y cargas previsionales, ha hecho que esta situación cree bolsones de iniquidad, que se aumentan con una tipología distributiva exclusivamente apoyada en poco claros acuerdos políticos.
Sumado a lo anterior, una porción considerable de los desempleados tiene carácter estructural. La respuesta en este sentido ha sido no reconocer la realidad, como si la misma fuera fácilmente ocultable. Los índices no mienten, reflejan sí, una cruda realidad que extrañamente desde algún sector oficial se la quiere trastocar.

Tomando como punto de partida finales de la década del 50, donde la distribución del ingreso de la renta en nuestro país, representaba 50% al capital y 50% al trabajo, ese reparto fue progresivamente degradándose en perjuicio de los asalariados hasta llegar a una actual distribución, donde el 70% o más, en algunos sectores, va para el capital y el restante para el trabajo. No podemos dejar de invocar que tales circunstancias se encuentran encerradas en un afán desmedido de lucro por parte de un capitalismo-nacional fundamentalmente- que no invirtió oportunamente sus utilidades en la renovación de su estructura productiva y en algunos casos liquidó capital y utilidades- luego de hacer usos y abuso de todas las prebendas que oportunamente pudo sacarle al estado- y emigró las correspondientes divisas, mientras dejaba tras de si una huella de evasión, desempleo y miseria.

Tenemos en un extremo del debate la propuesta de creación de empleo, en el otro la mantención de un subsidio que se pretende sea universal e incondicional para los desempleados. Del lado de la creación del trabajo, por el momento se vislumbra como gran artífice al estado casi exclusivamente, a través de la obra pública, ya que no hay a la vista políticas sustentables que alienten al sector privado para una verdadera creación de más empleo. Por otra lado gran parte del empresariado está acostumbrado a que se le asegure una rentabilidad, ha desaparecido la inversión de riesgo, el único norte es la famosa “seguridad jurídica”, cuya traducción como ya lo hemos expresado en otros escritos, es la competitividad acrisolada exclusivamente en los costos laborales pretendidamente cada vez más bajos.

Es tan falso tomar a la fábrica como una unidad, en una comunidad de intereses entre trabajadores y empresarios, como tomar a la familia como una unidad de destino.
Hoy la diversidad y especialización de las tareas, demanda una mano de obra más preparada, más específica, y lamentablemente nuestros establecimientos educacionales, no poseen oferta para tal demanda. La educación tiene en este problema una gran cuota de acción para el futuro, y es aquí sí exclusivo resorte del estado su puesta a punto.

El innegable desequilibrio de fuerzas
entre los trabajadores y los empresarios hace que la posibilidad de que un trabajador negocie su contrato con un empresario sea un planteamiento casi imposible. Los gremios en algunos sectores están intentando poner en práctica la discusión de salarios a través de nuevas “paritarias”, la respuesta ha sido por parte de los empleadores y aún de ciertos sectores del estado-el peligro de la inflación- cuando lo que realmente produce inflación es la falta de inversión, pues no subirían los precios ante una pequeña reactivación por mayor circulante a consecuencia de mayor empleo, si realmente la respuesta empresarial fuera más unidades producidas que concurrieran al mercado, ello por lógica demandaría más mano de obra, se pagarían más impuestos y obviamente se iniciaría el verdadero ciclo virtuoso de la economía. En lugar de ello surge el clásico “argentinismo”, aumentar los precios.

La actualización de la negociación sería el instrumento necesario que permitiría crear una nueva relación de fuerzas. Otra herramienta que el estado no debe abandonar es subir los pisos del salario mínimo vital y móvil, conjuntamente con una verdadera lucha contra la evasión y el trabajo en negro.

Tren de la esperanza
Tren de la esperanza

Hemos dilapidado en los últimos 50 años, no sólo los ingresos de las fuerzas del trabajo, sino las inmensas posibilidades de ser un país poderoso y con destino. Vislumbramos por cuestiones de vertebración mundial, una alternativa de subirnos a un tren de esperanza, es de esperar que no le hagamos un piquete en la vía o directamente lo descarrilemos.