Archive for December, 2005

Comenzó el ahorro del agua en Europa

December 18th, 2005

El agua es un vital elemento para la vida del hombre
El agua es un vital elemento para la vida del hombre
La noticia, que difunde “20 Minutos”, no necesita mucha explicación. Debemos por tanto comenzar muy pronto el análisis de medidas de similar calibre. En nuestra ciudad se derrocha el agua. La empresa que tiene a su cargo la provisión y distribución es OSSE. Una sociedad de estado, que en muchos aspectos es ejemplo de funcionamiento, a pesar de ser una entidad pública, manejada por un Directorio seleccionado por el Intendente, ha dado muestras de eficiencia en varios de sus cometidos. Alguien podrá eventualmente pensar que realizamos un panegírico de la mencionada Empresa estatal, muy por el contrario, no mantenemos ninguna relación, ni personal, ni laboral ni de ningúna índole con la mencionada.
El tema es el vital fluído, elemento y circunstancia que deberá pronto ser analizado por las correspondientes autoridades que tienen a su cargo su cuidado, preservación y distribución.

El agua se considera en la actualidad como un recurso económico del mismo valor que los minerales, y debe ser administrada racionalmente. El origen de esta toma de conciencia, aparece por una importante disminución de este recurso en múltiples puntos del globo.

El trabajo y la libertad

Por Enrique Serra

December 16th, 2005



La persona humana, por estar dotada de inteligencia y desafiada por la voluntad, es responsable de su crecimiento y liberación y, por ello, sujeto de la historia. La libertad es, en su esencia, interior al hombre, connatural a la persona, signo distintivo de su naturaleza. El hombre es libre, porque posee la facultad de comprometerse en función de la verdad y del bien. La lucha del hombre por su libertad le ocupó varias generaciones, y nunca cesó totalmente la misma, pues de una u otra forma esa libertad en algún punto de nuestro planeta está siempre amenazada.
Cada uno y cada generación han ido tomado el saber que, la libertad no consiste en hacer simplemente lo que nos gusta, sino en tener el derecho de hacer lo que debemos, para ser felices en un mundo donde todos podamos serlo.

El fin de todas las instituciones sociales es y debe ser la persona humana; esa centralidad está orientada y condicionada por el bien común, es decir, el desarrollo integral de cada uno y de todos.

Este desarrollo humano integral no depende únicamente del crecimiento económico y el progreso técnico, sino, fundamentalmente, de la conciencia social y de justicia y del grado de solidaridad alcanzado.

El trabajo es una de las expresiones más completas de la persona humana
. El trabajo es la forma primaria que tiene el hombre para relacionarse con la naturaleza y con la comunidad. El trabajo es la forma como los seres humanos satisfacen sus necesidades vitales, tanto materiales como espirituales.
El trabajo humano ejercido en la producción e intercambio de bienes y en la prestación de servicios económicos tiene un valor distinto y superior a los elementos instrumentales, es por ello que afirmamos que el trabajo tiene supremacía sobre el capital y la técnica. Así mismo hay que diferenciar entre trabajo y empleo, en cuanto que el primero es el valor y el segundo es un medio a través del cual el hombre y la mujer realizan el trabajo.

Hay mucha tierra que espera trabajo
Hay mucha tierra que espera trabajo

Siendo el trabajo un medio para la realización y perfeccionamiento de la sociedad, el derecho al trabajo se convierte en fundamental para la persona y por tanto las diferentes instituciones y organismos económicos y sociales, al igual que el Estado y los organismos internacionales, deben de realizar una política general que logre, dentro de una perspectiva de desarrollo integral, una situación de empleo y salario dignos y estables, a fin de que todos puedan trabajar y vivir de su trabajo.

Nuestra Constitución Nacional
se ocupa especialmente del trabajo, en sus Art. 14, 14 bis, y 75 inc. 19 primer parte (*)

Concluyendo, que nuestras máximas normativas emanadas del texto constitucional, mandan a que los órganos competentes procuren satisfacer el derecho al trabajo y protección al trabajador. Que sería redundante cualquier otro texto legal sobre el particular, por tanto, la falla, la tremenda falla está en la falta de implementación de aquellos elementos necesarios para corregir esta situación que podrá tener muchas explicaciones, pero ninguna alcanza para todos aquellos que no tienen trabajo en un país como el nuestro.

Estos núcleos de desocupados, argentinas y argentinos, jóvenes, de mediana edad y adultos, deben admitir con dolor, asistencias semejantes a la limosna para la subsistencia propia y de sus familias. La mayoría de los desocupados, quiere trabajar, es una esparcida falacia aquellos ejemplos que versan sobre minúsculos grupos que se trasnpolan interpretativamente en el sentido que “son una manga de vagos”. Reiteramos la mayoría quiere trabajar.

El trabajo dignifica el espiritu
El trabajo dignifica el espiritu

Uno de los derechos principales que asisten a los ciudadanos de una democracia es el de ser gobernados por aquellos que resultan elegidos en la contienda electoral conforme a un programa de actuación y dirigencia, previamente harto conocido a través de la publicidad preelectoral que se realiza al respecto. Se trata de un asunto tan elemental que ni siquiera aparece recogido en la mayoría de las constituciones, redactadas precisamente para asegurar el buen gobierno con arreglo a un código jurídico que pone límites al abuso de poder en defensa del interés común. Pero… ¿qué pasa cuando ese derecho pasivo no se ejerce por falta de capacidad de los gobernantes escogidos, por inacción, desistimiento o ineptitud de quienes han sido llamados a ejercer la responsabilidad pública?
Es exactamente esa sensación, la de sentirnos semidesprotegidos, la que sentimos ante dolorosos problemas que se suman uno tras otro casi como maldiciones. Uno de esos tantos problemas es la falta de trabajo, que junto a la inseguridad forman el contenido de un templete inexpugnable en el hallazgo de soluciones sustentables y valederas.

Cuando las estadísticas de nuestro INDEC, señalan tal o cual índice de desocupación, lo que deben hacer los gobernantes, no es arremeter contra los técnicos que las elaboran, que sabemos lo hacen profesionalmente en forma precisa, siendo esa labor reconocida desde años por los distintos gobiernos. La correcta respuesta sería ocuparse y preocuparse como aumentar las posibilidades de trabajo para sus gobernados.
Estas políticas deben partir de cualquier estamento gubernativo, ya sea nacional, provincial y obviamente también el municipal.
Esto último es por el reciente enojo del Intendente de nuestro Municipio al desconfiar de los datos que oficialmente se han proporcionado sobre la desocupación en Mar del Plata, y que la señalan como la de mayor índice en Argentina.

El Sociólogo Británico, Colin Crouch, escribe en su libro Pos Democracia: “La corrupción constituye un potente indicador de la mala salud de la democracia, porque apunta a una clase política que se ha vuelto cínica, amoral y opaca al escrutinio público.”

El acceso a informar y a ser informado es esencialmente el derecho a la comunicación social. La comunicación como una parte fundamental del ser humano, de sus orígenes y de su definición como ser social. Es el derecho de toda persona a expresarse y a estar informado. Es la relación de la sociedad entre sí, y de y con sus entes institucionales públicos y privados. Es en este aspecto que nadie debe sentirse molesto por la difusión de información, pues el máximo que pueda brindársele al pueblo, siempre es poco, ya que a la postre podemos detallar una larga lista con las sorpresas que los habitantes de ésta y otras naciones nos hemos llevado, cuando los hechos era ya irreparables.

Claro
, hasta el presente los paliativos para la desocupación que salen desde el Municipio, se manifiestan en forma de puestos para aquellos favores políticos que de alguna manera deben pagarse o en su defecto con subsidios de gris procedimiento administrativo e incierto destino.
Con esto queremos significar que tanto los empleos de tipo político, que generalmente sus beneficiarios son individuos de escasa capacidad, o aquellos montos de dinero que se entregan a Instituciones de poca transparencia en su accionar social, no hacen más que quitarle credibilidad a las promesas políticas que oportunamente se hicieran en el sentido de transparentar las acciones de gobierno. Los mecanismos éticos utilizados en los aspectos antes señalados, dejan una huella muy poco transparente.
El titular de nuestra administración municipal, deberá extremar los recaudos, en el reparto del poder, ya que éste es una herramienta maravillosa en manos de hombres buenos, pero colapsa definitivamente cuando es usado por malas personas.
Esperemos que a la brevedad, los programas en procura de aumento de trabajo se efectivicen, y se eche luz allí donde hoy al menos caben sospechas.
La gente votó en el mes de octubre, al hombre, a la ilusión, al sueño de un mejor porvenir. Se nos hace difícil creer que tan pronto se dilapide ese capital de credibilidad. Ganarlo, sabemos los sacrificios y esfuerzos que conlleva, perderlo es cosa de muy escaso tiempo.

(*)Primer parte de Art. 14: Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: De trabajar y…

Primer parte de Art. 14 bis: El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática reconocida por la simple inscripción en un registro especial.

Art. 75 Inc. 19 (primer parte) Proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social, a la productividad de la economía nacional, a la generación de empleo, a la formación profesional de los trabajadores, a la defensa del valor de la moneda, a la investigación y desarrollo científico y tecnológico, su difusión y aprovechamiento

Homenaje a Julián Marías

December 16th, 2005

La Libertad en regresión

Julián Marías
Julián Marías

HACE falta estar ciego para no ver la progresiva y rápida disminución de la libertad en España desde hace año y medio; desde 1981 había experimentado lo que podríamos llamar un principio de entumecimiento: había menos vivacidad, menos alegría, menos espontaneidad personal y social, un sentido más débil de empresa, de camino abierto hacia el futuro; la libertad era todavía respetada, pero no incitada o estimulada.

Desde las últimas elecciones la cosa ha cambiado, y muy de prisa. Conste, desde el primer momento, que esas elecciones fueron perfectamente limpias y legítimas, irreprochables desde el punto de vista democrático. Esto es esencial, pero no basta. Siempre he creído que si la democracia no está inspirada por el liberalismo, por la llamada a la libertad, por su constante estímulo, pierde su justificación y acaba por convertirse en un mecanismo -más poderoso que otros- de opresión. La justificación inicial del Poder -su origen impecablemente democrático- tranquiliza respecto a la forma de su ejercicio; y entonces se convierte en prepotencia, esa combinación de alarde del Poder y abuso de él.

Abuso legal
-se dirá-. Sí, y en cierto modo eso es lo más grave: que la legalidad pueda amparar el abuso. La tendencia al intervencionismo del Estado es un rasgo que caracteriza la historia de Europa desde el final del antiguo régimen, desde la Revolución Francesa; cuando el liberalismo lo ha templado, ha permitido el admirable desarrollo de los países europeos y a la vez el incremento de la libertad; cuando el impulso liberal ha decaído o ha sido combatido con éxito, grandes porciones de Europa han entrado en diversas formas de servidumbre y se ha atenuado o extinguido en ellas el espíritu creador, la iniciativa personal y social, la capacidad de invención. Dos guerras mundiales han sido el atroz precio que ha habido que pagar por ello, y la perpetuación del espíritu antiliberal en media Europa y gran parte del mundo es la causa de que propiamente no haya paz.

En España, el Gobierno tiene pleno derecho a gobernar, y hasta a no hacerlo demasiado bien. Pero una cosa es gobernar y otra acometer apresuradamente la transformación de la sociedad española en todos sus campos. Apenas hay zona o porción de ella en que el poder público no haya intervenido: la economía, la educación, la justicia, la condición de los funcionarios, la industria, la información, la vida privada. Y dentro de cada campo, en el detalle de las ocupaciones, en las instituciones privadas, en el ámbito de las posibilidades de cada organización social o de los individuos. Esto ha producido una retracción de la libertad que afecta a la inmensa mayoría de los españoles. Nos sentimos, por lo pronto, observados -lo que no es poca limitación de la libertad-; el Estado (y en la práctica esto quiere decir no un nombre excelso, sino sus servicios particulares y las personas que están a su cargo) pretende saber cada vez más cosas de nosotros. Mientras se nos dice que faltan innumerables jueces, y hay que convertir en tales a los que no pueden o no quieren hacer una oposición, se nos anuncia que se va a jubilar a los que tienen entre 65 y 70 años (edad que quizá no sea muy buena para torear o hacer montañismo, pero parece inmejorable para juzgar). La educación va a estar cada vez más controlada y más lejos de la iniciativa social; la Universidad está viendo comprometida su autonomía no sólo administrativa, sino sobre todo intelectual.

Da la impresión de que se quiere aprovechar un tiempo limitado para dejar la sociedad española transformada, quizá de manera irreversible; para llevarla adonde acaso no quiera ir. Pero al mismo tiempo, mezclada con cierta desconfianza, se percibe una voluntad de continuar, un mal disimulado deseo de que sea «para siempre», que me recuerda demasiado la actitud que se dibujó en 1939.

Esto puede parecer excesivo
; pero si se repara en la manera oficial de referirse al pasado inmediato, a la fase inicial y creadora del Reino de España, en que se operó la inmensa transformación del Estado mediante un consenso -tal vez excesivo-, en libertad y contando con todos, esa impresión se refuerza de un modo inquietante. Hay una equívoca propensión a asimilar ese periodo con los cuarenta años que lo precedieron, con el largo tiempo que en un quinquenio se transformó sin violencia ni heridas. Se quiere insinuar que en octubre de 1982 se operó no un cambio de Gobierno, sino un cambio de régimen. Y esto es una peligrosa falsedad. Se está produciendo algo que no existía en absoluto, y que me inquieta profundamente: la exasperación. Innumerables españoles, de todos los estratos sociales, de todas las ideologías, se sienten incómodos, vigilados, manipulados, hostigados. Cuando quieren proyectar algo se encuentran con que el Poder ha intervenido ya -o va a intervenir- para limitar sus posibilidades o para orientarlas en cierta dirección determinada. Esa dilatación de los pulmones que suele llamarse libertad resulta más difícil. Cuando se mira el periódico se encuentra en él cada día una nueva regulación, una restricción, un cambio, por lo general no deseado, en todo caso no consultado.

La mayor parte de la información encubre esto, y es parte de esa orientación: respecto del pasado, respecto del valor de los cambios propuestos, acerca de las posibilidades del futuro. Hay muchos españoles que se dan cuenta de todo esto; pero son más los que tienen pocos recursos para superar la manipulación informativa: tienen una vaga impresión de estar siendo utilizados, llevados no se sabe bien adónde; sienten un indeciso malestar; pero tardan en enterarse, en saber a qué atenerse.

Pero al fin se enteran; pueden tardar dos años, acaso tres, pero la perplejidad no es ilimitada. Richelieu se preguntaba «si se debe dejar que el pueblo viva a su gusto»; el pueblo acaba por advertirlo, quizá con irritación. Cuando en un país hay que realizar ciertas operaciones -por ejemplo económicas- urgentes, indispensables, penosas, hay que cumplir tres condiciones. La primera, explicarlas, justificarlas, conseguir la aceptación de la inmensa mayoría. La segunda, no ir al mismo tiempo en sentido contrario: por ejemplo, no sumar a la austeridad de unos el despilfarro de otros, no intenta convertir al país en una minoría de trabajadores y una mayoría de parásitos. La tercera, la más importante, no provocar fricciones que hagan imposible el asentimiento; no hostigar, una tras otra, a las fracciones del cuerpo social para convertirlo en otra cosa, en lugar de dejarlo inventar, proyectar, realizar con holgura y espontaneidad las transformaciones que broten de su fondo creador y fecundo.

Me parece un deber
-ya urgente- advertir estos riesgos, antes de que se consume lo que no se ha producido por fortuna, pero algunos de cuyos síntomas me parecen inconfundibles, y que se van a acentuar si no se vuelve a inyectar la libertad en el mecanismo de la democracia: la ruptura de la concordia.

No celebremos los goles del contrario

Por Enrique Serra

December 16th, 2005

Una vez más y con la sobre exposición que normalmente hace gala el gobierno nacional, se anunció que se pagará antes de fin de año u$s. 9.810 millones que el país le debe al FMI
Con esta decisión, la Argentina da una fuerte señal al mundo y se espera una reacción muy positiva de los inversores. “Ganamos en libertad”, dijo Kirchner, quien anticipó que la cancelación será antes de fin de año y señaló que con la iniciativa “concretamos un ahorro en intereses de mil millones de dólares”

El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, ha acogido positivamente la decisión de Argentina de pagar de forma anticipada su deuda con ese organismo. En un comunicado el ex ministro español de Economía muestra su confianza en que “la posición externa [de las cuentas argentinas] es suficientemente fuerte como para garantizar el pago anticipado”. Las deudas de Argentina con el FMI datan de acuerdos crediticios firmados en marzo de 2000 y de enero y septiembre de 2003.

Como podrá observarse, las noticias que emiten los medios nacionales e internacionales, son positivas. ¿Refleja este acto el verdadero sentir popular?, ¿Pasarán mejor las fiestas, los miles de pobres e indigentes que viven en nuestra República? Evidentemente no.
Argentina con el pago que anunció, ha girado al exterior desde el 2002 al 2005-FMI solamente- 24.000 millones de U$S. No proponemos lo que también con gran pompa y algarabía anunciaba Rodríguez Saa, en 1998. El que fue jefe de Estado provisional también de filiación peronista, que comenzó en aquel momento a hablar de “la llamada deuda externa” y decía que, “al menos parcialmente, es el más grande negociado económico que haya vivido Argentina”.
Se ha dado prioridad al pago de la deuda externa frente al pago de la deuda que Argentina tiene con sus compatriotas”
Mar del Plata contra la deuda
Mar del Plata contra la deuda
Esta falta de homogeneidad en las políticas de estado, es lo que nos hace aparecer ante el mundo como un país NO SERIO.
No tenemos duda que la deuda hay que pagarla, pero antes de ello, una deuda que sabemos es inmoral, tramposa, que por artilugios y pésimas recomendaciones del mismo organismo que otorgaba los créditos, fue aumentando artificiosamente de manera escandalosa, hubiese merecido un distinto proceso, que a nuestro entender debería haber comenzado por mejorar las condiciones de miles de compatriotas nuestros que se debaten en una pobreza inaceptable.
El hecho se ha consumado, sin la más mínima intervención del Congreso, al mejor estilo autócrata como ya nos tiene acostumbrados el Presidente.
En función que nos hemos referido al Congreso, debemos admitir que nuestro parlamento tiene una operatoria similar a los parlamentos europeos. En efecto en Europa se privilegia la decisión de los partidos por encima del pensamiento más conveniente para el Estado, es decir para la Nación. Muy distinto son los congresistas de EEUU y de Inglaterra.
Hace pocos días moría en EEUU Eugene McCarthy, ex senador demócrata y varias veces candidato fracasado a la presidencia, el mencionado senador norteamericano constituye uno de los paradigmas de la independencia de criterio y heterodoxia tantas veces demostrada en la historia del Congreso estadounidense y que son tan escasas por estos pagos.
Con su oposición beligerante a la guerra de Vietnam, McCarthy simplemente destrozó las posibilidades de reelección de su correligionario demócrata, Lyndon Johnson, que se vio obligado a retirarse de la carrera presidencial tras una victoria pírrica sobre McCarthy en las primarias de New Hampshire, y facilitó el triunfo del republicano Richard Nixon en 1968 frente al vicepresidente de Johnson, Hubert Humphey.

Downing Street 10.
Downing Street 10.

En el Reino Unido, lo hemos visto recientemente con motivo de la pretensión de Tony Blair de ampliar a 90 días el plazo de detención de acusados de terrorismo. Más de una treintena de diputados de su propio partido provocaron la primera derrota parlamentaria del líder laborista en sus ocho años de primer ministro
Los ocupantes de la Casa Blanca y Downing Street saben por experiencias presentes y pasadas que la disciplina de partido no garantiza un cheque en blanco para sus políticas.
Una verdadera República, ante una decisión de tamaña naturaleza, consulta con a los líderes de la oposición, utiliza los resortes parlamentarios para solidificar la posición. Aquí nada de ello ocurre. La sorpresa, el efecto publicitario, que quizás persigue tapar otras circunstancias, como por ejemplo el proyecto de alterar y cambiar el régimen del Consejo de la Magistratura y el Jury de enjuiciamiento.
Proyecto por otro lado que en época del ex Presidente Menem ya había sido presentado, y quien fue en ese entonces la más furibunda y tenaz enemiga del mismo fue la Senadora por Santa Cruz, Cristina Fernández hoy propulsora de la reforma que haría añicos uno de los principales anclajes de la justicia. Este relativismo político y moral al que asistimos, no puede tener un buen desenlace, esperemos y en ese sentido seguimos teniendo fe, que se reflexione y se retome el verdadero camino del consenso y surjan los reales valores que hacen grande a una Nación.

Vivir en Democracia

Por Enrique Serra

December 14th, 2005

Vivir en democracia no es fácil. El “arte de la libertad” como lo llamaría Toqueville, es una larga y constante lucha que no permite descansos ni distracciones. Se fundamenta en una sociedad responsable de sus actos y dueña de su destino.
¿Somos dueños de nuestro destino, cuando observamos que el gobierno nacional pretende reformar uno de los más caros institutos que, de alguna forma era la última ratio de confiabilidad en la estructura de los cuadros del poder judicial? Nos referimos al Consejo de la Magistratura, que mediante un proyecto presentado en el senado por la “primera dama”, la actual composición de 20 miembros se alteraría en su número, bajándolo a 13 para poder desde el poder político controlar sus decisiones.

No hay posibilidad alguna de construir una sociedad auténticamente democrática
sin valores éticos y morales. Vivir en democracia implica, entonces, un enorme cambio cultural. Implica que los ciudadanos abracen la causa de la moral, pues solo con conductas éticas se consolidará para siempre la vida en libertad. Se nos impone de esta manera, un compromiso con una nueva forma de sociedad. Es imposible cumplir con lo anterior, si se piensa que las obras constructivas de una verdadera civilidad, descansarán en prohibir que jure como diputado, alguien que fue respaldado por más de 400.000 votos y su impugnación provenga de un convicto indultado presidencialmente en la década de los 90.
O cuando no alcanzan los diputados comprarlos al mejor estilo de “remate.com”.
Parece que se quisiera construir un panóptico político, para que desde el ejecutivo se controle absolutamente el total de los movimientos del resto de los poderes, así como a las organizaciones civiles. El poder no es ahora más que una idea, un nombre trabajosamente mantenido en un lugar que ya no le pertenece al soberano, que hay que recordarlo, en una república, es el pueblo. El panoptismo delata una nueva determinación que aparece oscura y bastante oculta pero que va adquiriendo mayor presencia y se establece definitivamente: el dominio. El dominio se encierra en el círculo áulico de la primera magistratura y configura una nueva totalidad. Podemos estar atravesando una barrera peligrosa que nos encamine hacia un despotismo ideológico, que creíamos largamente superado.

La dirigencia política
, por lo menos algunos sectores de ella, no ha podido definir con la requerida nitidez y claridad conceptual esta necesaria opción por una nueva forma de sociedad. Esta opción significa lisa y llanamente sustituir la actual sociedad civil organizada corporativamente por otra mucho mas profundamente basada en la igualdad de oportunidades. Pero por el contrario las señales que se dan son mayor corporativismo político y a su vez sectario.
Como vamos a sustentar la anterior premisa, cuando desde el estado sea éste cual fuere, nacional, provincial o municipal, convierten a las distintas reparticiones en depósito de amigos, en lugar de designar gente política y profesionalmente proba para el desempeño de las funciones asignadas. O cuando se viola aviesamente la voluntad popular, designando para cargos ejecutivos a quienes se propusieron para ocupar bancas en el poder legislativo.


Otras de las cuestiones que no deben quedar al margen de las funciones del Estado es rescatar a la persona humana, en su individualidad y trascendencia para que jamás sea postergada en beneficio del interés de algún sector. Tenemos que hablar de una responsabilidad social que tenga su raíz en una ética personal que vea como verdadera realización el compromiso con la ayuda solidaria a los semejantes. Esta concepción está mucho más cerca de nuestra moral ancestral que dio la base de nuestra cultura, que de las sutiles enseñanzas de Maquiavelo.
Lamentablemente, observamos que la puesta en práctica hasta el momento del rescate de las personas, se lleva a cabo con dádivas que tienen como contrapartida el voto. Esto no sólo es denigrante para el hombre, sino que alimenta una práctica que hasta el cansancio se enunció desde las tribunas políticas que se enterraría definitivamente.
Por tanto, la compaginación de la compleja arquitectura política contemporánea no muestra hasta ahora que la misma se elabore sobre la base de la necesidad de una responsabilidad y una moral individual, que lleve al hombre y al dirigente, a una actitud libre para actuar en beneficio del conjunto.
Uno de los grandes males que soporta no sólo Argentina sino la región, es un puñal que no solamente está estáticamente clavado en lo más hondo de la credibilidad del pueblo, sino que cada tanto se desplaza para provocar peor daño. Nos estamos refiriendo a la corrupción.

La corrupción
no sólo se expresa por el hecho de un pago ilegal por un servicio o un favor deshonesto. Corrupción es también la relatividad de los valores morales, la mentira pública, la calumnia. El transfuguismo. Corrupción es también reclamar contra el que es corrompido pero facilitar la tarea del corruptor. Corrupción es también “dejar hacer”.
Hay que luchar contra los corruptos, dentro y fuera del gobierno. De una vez por todas se tiene que recuperar la raíz ética y cívica de la actividad política; usar el poder para servir a la ciudadanía y no a las ambiciones personales. No se puede hacer uso constante del poder para el pago de favores políticos, pues éstos tarde o temprano se convertirán en un lastre mucho mas pesado de lo imaginable y soportable. No debe haber tregua para luchar también contra los corruptores.

Debemos entender
que todos los ciudadanos estamos obligados a preguntarnos si queremos ser realmente un país democrático, que, lo repetimos, es mucho mas que votar cada dos o cuatro años. El ser democrático depende de nuestra actitud cívica cotidiana, controlando tanto la ética de nuestros gobernantes como la propia. En una democracia esa conducta parte básicamente de nuestra actitud. Es la democracia participativa de la que tanto hablamos y tan poco exigimos se ponga en práctica.


Cuando la dirigencia empiece a desgranar sus pensamientos y propuestas concretas sobre estos temas; cuando la sociedad comprenda que el país se convierte en Nación cuando hay un sólo patrón para medir los valores éticos y su responsabilidad civil; cuando cada ciudadano acepte que la suerte de su futuro depende de su profunda reflexión y de su exhaustivo examen de conciencia; cuando todos nos decidamos de una buena vez a entrar en la historia por el camino de la verdad, asumiendo como seres maduros nuestras propias debilidades y nuestros propios errores; cuando todo ello suceda, allí estaremos más cerca de encontrar nuestro destino como República.

Recordatorio de un verdadero crimen histórico.

December 13th, 2005
Gral. Manuel Dorrego
Gral. Manuel Dorrego

La vida azarosa de Manuel Dorrego parecía desenvolverse bajo el influjo de un signo fatal. Había cumplido 40 años, estaba en su plenitud cuando asumió el Gobierno de Buenos Aires, el día 13 de agosto de 1827
Había sido soldado de la Independencia, herido en la batalla de Suipacha el 7 de noviembre de 1810 – primer triunfo de las armas argentinas.

“Tuvo, en la batalla de Tucumán, el honor de la jornada”, el 24 de septiembre de 1812, según afirmación del general Paz, y se distinguió igualmente en la batalla de Salta, el 20 de febrero de 1813.

Desterrado a EE.UU. por el Director supremo Pueyrredón, mediante decreto firmado el 15 de noviembre de 1816, por dirigir la oposición a su gobierno absolutista, extranjerizante y antipopular, junto con Miguel Estanislao Soler, Domingo French, Antonio Gervasio de Posadas, Pedro Agrelo, Manuel Vicente Pagola, Manuel de Sarratea y otros.
Dorrego fue embarcado en la goleta “Congreso”, que navegó durante mucho tiempo y con diferentes vicisitudes y aventuras, arribó a los Estados Unidos, y después de tres años de permanencia en ese país, donde pudo admirar la organización federal, regresó a Buenos Aires cuya situación política había cambiado con la caída del Directorio.
Afiliado al partido federal, fue elegido diputado al Congreso del año 1824 y actuó apasionadamente en el mismo. Fue tenaz opositor a Rivadavia. Durante su gobierno concretó la paz con el Brasil, reconociendo la independencia de la Banda Oriental (actual República del Uruguay)
Dorrego fue despojado de su cargo el 1º de diciembre de 1828 por las tropas de Juan Lavalle que habían vuelto victoriosas del Brasil. La confabulación se había urdido en una casa ubicada en la calle (hoy Lavalle) entre San Martín y Reconquista. También en esa reunión presidida por Julián Segundo Agüero, se resolvió darles muerte a Dorrego y a Rosas.
A pesar de la advertencia de Rosas a Dorrego, éste se dirigió a Navarro donde fue tomado prisionero.
Más tarde dirá Juan Manuel de Rosas: “El Partido Unitario le hizo creer a Lavalle que las ideas (del Partido) no vencerían si no se acababa con los que lo combatían. Le hizo creer que el mal estaba en los mandatarios. Lavalle lo creyó…”, por eso lo vemos aceptar con orgullo el papel de jefe de una conspiración que no fue más que un motín militar.

Juan Manuel de Rosas
Juan Manuel de Rosas

Hay un verdadero enfrentamiento clasista que requiere una clara definición en obsequio a la tranquilidad social de los argentinos. La revolución es una reacción de los aristócratas unitarios y liberales contra la democracia federal. Dos grupos perfectamente definidos. En el centro de la ciudad, en mansiones solariegas, viven los rentistas, los comerciantes, los que se enriquecen con las operaciones del Banco de Buenos Aires y el contrabando. Con los letrados y funcionarios forman el grupo más culto del país. Se los conoce con el nombre de “gente decente”. El otro grupo lo constituye el resto de la población, desde los artesanos a los esclavos.

Juan Galo Lavalle
Juan Galo Lavalle

De nada sirvieron las intervenciones de de representantes de Estados Unidos Inglaterra y Francia, Dorrego es fusilado por orden de Lavalle, no sin antes el ex Gobernador de Buenos Aires, haber escrito varias cartas, entre los destinatarios de las mismas, estaba su esposa, hijas y amigos, al Gobernador de Santa Fe, Estanislao López, al Ministro Díaz Vélez y al marino Guillermo Brown.
El fusilamiento se produjo el 13 de diciembre de 1828, hace hoy 177 años.
A nuestro criterio la peor injusticia histórica argentina del siglo XIX, una muerte absurda que dio luego lugar a un baño de sangre entre argentinos.

Fuentes: Historia Argentina de José María Rosa. Juan Manuel de Rosas su vida, su drama, su tiempo de Carlos Ibarguren, Los Héroes Malditos de Pacho O´ Donnell

Necesitamos construir ciudadanos de primera.

Por Enrique Serra

December 12th, 2005
Asume Alfonsin en 1983
Asume Alfonsin en 1983

En 1983 se inició un tiempo de construcción democrática, que se compuso de varios puntos, el principal sin duda, era la asimilación por parte de toda la ciudadanía, de la importancia de este sistema, el cual “nunca mas”, debía ser quebrado por otro de tipo autoritario. Así dio sus primeros pasos esa larga tarea que fue reconstruir valores largamente bastardeados por una abominable dirigencia. A diferencia de otros países que tenían los conceptos de la democracia y civilidad, asimilados desde mucho más de 100 años.

Educación que nos integre al mundo
Hemos con el tiempo construido una democracia política, la cual debe alimentársela con una verdadera participación ciudadana comprometida. Carecemos de democracia económica ya que el neoliberalismo aplicado en la década pasada, fue la continuidad del régimen dictatorial, pues en esa materia los ministros de turno que carecen de legitimidad popular, subvirtieron con la complicidad del poder político la voluntad ciudadana que expresó en la urnas otro sistema, otra ruta para nuestra economía, la cual hoy día todavía marcha casi errante.
Otra materia dejada de lado, fue la tarea de tejer una moral colectiva basada en la práctica de virtudes públicas. Si queremos una sociedad en la que crezcan la libertad, la igualdad y la solidaridad, debemos dar prioridad a la educación moral y cívica de los argentinos. Los valores tienen que ser transmitidos, las virtudes han de ser enseñadas, los comportamientos solidarios deben ser impulsados a través de una pedagogía del compromiso cívico. Necesitamos, pues, fábricas de ciudadanía.

Comedores escolares
Comedores escolares

La educación es el pilar básico para asegurarnos un futuro decoroso como país heredero de una tradición que supo ser rector en América del sur y fue mirado con respeto por gran parte del mundo. Con bastante cinismo hemos desplazado a los centros de enseñanza de las responsabilidades puntuales que su misión primaria les tenía asignada. Ello para convertir a varios establecimientos escolares en comedores, donde la directora y maestras, tuvieron que realizar en forma acelerada una nueva capacitación, la cual las convirtió en ecónomas, cocineras y controladoras alimentárias. A todo lo apuntado, adicionándole esa cuota de afecto que los niños parecían acarrear como débito al lugar donde únicamente debieron concurrir para aprender. Ese rol lo debieron asumir otras instituciones. No obstante reconocemos la enorme tarea que resolvieron y resuelven los comedores escolares. Aspiramos a que pueda reconstituirse la mesa familiar, y la dignidad de padres con posibilidad de alimentar dignamente a sus hijos. Las escuelas no pueden resolver los problemas causados por, las pésimas políticas del Estado, la irresponsabilidad de algunos padres, el despotismo y aprovechamiento de cierto sector empresarial, la incapacidad socializadora mostrada por iglesias y partidos, esto último no es una generalidad, pero sí puede señalarse lamentablemente con muchos ejemplos. La carencia de políticas educativas extraescolares de los municipios, la alienación creada por la industria del tiempo libre, los estragos que la droga causa sobre todo en aquellos grupos más débiles, los que por haber soportado esas carencias antes señaladas y que son imperdonables, luego se convierten en presas fáciles de un flagelo que avanza sin que parezca importarle a los gobiernos, las secuelas que estos niños y jovenes padecerán y por ende el lamentable futuro que los aguarda.
Si no creamos una red educativa entre todas las organizaciones que intervienen en la formación de las personas, lo que haga el mejor centro escolar, será destruido o, al menos, diluido por un sistema social ya instalado que lo que quiere son individuos con escasa inteligencia, fácilmente dominables y que únicamente respondan en el mejor de los casos al paupérrimo sistema de un consumismo al que deberán enfrentarlo con la magra retribución que el actual e inequitativo sistema propone, para lo que será una cada vez más escasa oferta constructiva educacional.

Educación para el desarrrollo
Educación para el desarrrollo

Del mismo modo que el Estado de Derecho y el constitucionalismo moderno se basan en un contrato social, nuestra sociedad civil debería cimentarse en un contrato ético y educativo para crear la ciudadanía nacional e integrada que Argentina necesita. En primer lugar, habría que instaurar un contrato entre las familias y los centros de enseñanza basado en un acuerdo sobre deberes educativos compartidos, lo cual requeriría un nuevo tipo de tutorías. En segundo lugar, se tendría que establecer un contrato entre los centros de enseñanza, los movimientos sociales y las ONG para introducir en los ámbitos escolares la iniciación al verdadero compromiso social.

Los medios de comunicación tienen una importante tarea pendiente, ellos deben necesariamente incluir en su programación, elementos que aporten cuotas de cultura e inciten a la lectura, a la concurrencia a bibliotecas las que afortunadamente tenemos y no son aprovechadas como sería menester lo hicieran, niños, jóvenes y adultos.
La ciudadanía no surge de la nada, es el fruto que nace de un cultivo. Si no nos implicamos todos en esta tarea, dejemos a los maestros y profesores ser nada más y nada menos que trabajadores de la enseñanza, con el agregado de surtidores alimentarios. Bastante tienen con sobrevivir en el aula con los individuos que producto en gran parte de una débil y escasa formación familiar, más lo nocivo que entrega la televisión y las malformaciones del costumbrismo modernista, deben soportar diariamente con magros salarios, los cuales entrega un caótico sistema educativo todavía indefinido en nuestra Provincia de Buenos Aires, que hasta el presente arrojó pésimos resultados y ahora parece debatirse una vez más en la improvisación.
Si no asimilamos debidamente que una Nación, sólo puede crecer sobre sólidas bases culturales, que tenemos necesidad de contar con especialistas cada vez mas preparados para una era donde la ciencia y la técnica ha ya marcado un rumbo, donde los valores morales y éticos deben ser rescatados del modelo consumista que un capitalismo retrógrado en lo humanista, arrojó a gran parte de las sociedades dominadas.
Si no entendemos que la educación debe ser el bien mas protegido no sólo jurídicamente sino socialmente, preparémonos para horas muy aciagas.

Los derechos humanos en Inglaterra

December 11th, 2005

Una noticia aparecida en varios medios de Europa, da cuenta que la Cámara de los Lores, no acepta la tortura como medio para obtener confesiones de parte de los imputados detenidos fuera del País, y a que a partir de esa situación pueda sometérselos a juicio.
Este cambio tan importante en una nación como Inglaterra, que de alguna forma mantuvo su imperio durante siglos, asolando a los habitantes de sus colonias y utilizando todo tipo de medios por siniestros que fueran para el aumento de la producción durante la época de la revolución industrial. Que ahora sale tan resuelta a la defensa de los derechos humanos, merece al menos que recordemos un pasaje del Texto de Michel Foucault: La Verdad y las Formas Jurídicas; Conferencia Cuarta (1990)http://www.geocities.com/bibliografias/foucault.htm

Lord ingles
Lord ingles

En Inglaterra, por ejemplo, las formas de la justicia permanecieron relativamente estables, mientras que el contenido de las leyes, el conjunto de conductas reprimibles desde el punto de vista penal se modificó profundamente. En el siglo XVIII había en Inglaterra 313 ó 315 conductas capaces de llevar a alguien a la horca, al cadalso, 315 delitos que se castigaban con la pena de muerte. Esto convertía al código, la ley y el sistema penal inglés del siglo XVIII en uno de los más salvajes y sangrientos que conoce la historia de la civilización. Esta situación se modificó profundamente a comienzos del siglo XIX sin que cambiaran sustancialmente las formas y las instituciones judiciales inglesas.

Vulcan detenido en Brasil
Vulcan detenido en Brasil

Es importante no olvidar tampoco, los planes de la Señora Tatcher . En caso que el resultado de la contienda de Malvinas le fuera adverso, había ordenado bombardear Córdoba y sólo ese cometido pudo ser impedido debido a desperfectos sufirdo en un bombardero Vulcan, que tuvo que aterrizar de emergencia en Brasil, nación que neutralizó la salida de la máquina de guerra, sabiendo la misión que se le había impuesto.¿ En ese caso, hace algo más de 20 años los derechos humanos no existían en Inglaterra?; citamos: http://www.alfinal.com/malvinas/conspiracion.shtml

A pesar de todo, insistir con la política

Por Enrique Serra

December 10th, 2005

El dolor no es el fin supremo de la perfección. Solo es una protesta provisional. Que corresponde en última instancia a los ambientes malos, insanos, injustos. Cuando el mal, la enfermedad y la injusticia desaparezcan, el dolor desaparecerá con ellos, porque habrá cumplido su misión y nada tendrá ya que hacer en este mundo… Porque lo que el hombre ha buscado no es, en realidad, ni sufrimiento ni el placer, sino simplemente la vida. El hombre se ha esforzado en vivir de una manera intensa, completa, perfecta.
Oscar Wilde (últimos fragmentos de: “El Alma Del Hombre Bajo El Socialismo) 1891

La cita precedente, no denota mi filosofía total de pensamiento, el paso de los años me ha hecho integrar la lista de los pragmáticos, en ese sentido las doctrinas más destacadas del pragmatismo consisten en que la función principal del pensamiento sirva de guía a la acción, en que el significado de los conceptos tiene que buscarse en sus aplicaciones y en que la verdad a veces hay que hallarla en los efectos prácticos de las ideas.
La política es una actividad humana que para su funcionamiento, necesariamente se nutre de hombres. No es aconsejable por tanto, que a los mismos se los intente pasar continuamente por la picadora. Esto puede traer varias consecuencias, una, que muchos hombres se enteren y entonces se alejen aún más de la política de lo que hoy lo están, otra alternativa es que construyan sus propias trincheras para defenderse y de ser posible contraatacar a la política con ideas y acciones reñidas con la Democracia.
Lo anterior viene a cuento del escaso o quizás nulo reconocimiento hacia ciertas personas involucradas y actuantes en política, a las cuales se las deja de lado, pues cuando su mayor mérito ha sido la capacidad, ésta no es casualmente el elemento aleatorio mas preciso para acuñar la moneda con la que se “pagan”, los compromisos políticos.
A pesar de ello, quienes tienen un compromiso superior atado a principios y convicciones, seguirán bregando con aportes y militancia en la búsqueda del verdadero bien común.

La construcción de una verdadera democracia participativa
, requiere fundamentalmente de responsabilidad ciudadana y un alto sentido de solidaridad, por ello es necesario insistir en recrear culturalmente estos valores, una cultura para el desarrollo puede concluir en que la confianza y la solidaridad social son dos factores centrales. Estos pueden expresarse en forma independiente pero trabajan en conjunto y, por lo mismo, se potencian mutuamente. Además, es importante insistir, aunque sea obvio, que para lograr que estos comportamientos sean parte de una cultura es necesario compartir determinados valores, lo cual no implica renunciar a los grandes principios. Otra cosa es abrazarse a la bandera de la pureza ideológica desde un teclado. Pero eso no es compatible con la realidad de la acción política.
No adscribo con las ideas y prácticas de los puros e inmaculados-que por otra parte no existen, y cuando se muestran, no hacen más que representar una farsa, una puesta en escena, un engaño más a la gente-. Gente, que también esta compuesta por aquellos apostatas o aventureros partidocráticos dispuestos a mutar de agrupación política más rápido que de ropa; o de aquellos que lanzan dardos desde un limbo inconformista, pero que jamás descienden a colaborar en reformas concretas en nombre de los principios. Las reformas siempre estarán contaminadas de imperfecciones, renuncias y acuerdos: Finalmente así es la política, podemos decir que la misma tiene el exacto sabor humano de esa mezcla necesariamente nacional y popular.

Sobre la mala política ya nos hemos referido en otro artículo.

La nueva lucha contra la inflación

December 9th, 2005
Cardenal Richelieu
Cardenal Richelieu

El Cardenal Richelieu fue un Prelado francés que ejerció buena parte del poder estatal como ministro de Luís XIII (París, 1568 – 1642), La política interior de Richelieu consistió en reforzar el poder de la Corona, sometiendo tanto a los protestantes franceses (hugonotes) como a los nobles. Acabó con las garantías políticas que Enrique IV había concedido a los protestantes por el Edicto de Nantes (1598) para poner fin a las guerras de religión; y, tras tomar a los protestantes la fortaleza de La Rochela (1628), les impuso la Paz de Alais (1629), por la que perdían las plazas fuertes que garantizaban su autonomía política, aunque conservando la libertad de culto y la igualdad de derechos con los católicos.

Fuente: http://www.biografiasyvidas.com/default.htm

En su Testamento político, el cardenal Richelieu sostuvo que los hombres de Estado enfrentan dos clases de problema. Unos son fáciles de resolver. Los otros son insolubles. Lo que distingue a la primera clase de la segunda clase de problemas no es según Richelieu su dimensión, sino el hecho de que el hombre de Estado los haya anticipado o no. La frontera que divide a los problemas no es su magnitud, sino la distancia desde la cual el gobernante los advierte.

En el año 1997, se registró el último de crecimiento de esa década, y las consecuencias del 1 a 1 ya se hacían sentir. El no haber realizado las reformas estructurales que la hora exigía, dio los resultados que todos conocemos.
Hoy esta inflación-incipiente-si se la compara con la época de la hiper, que a pesar de ello nos coloca entre los países con más inflación en el mundo, debe ser un llamado de atención. Las medidas anunciadas hasta el presente a criterio de los analistas y de quienes por comparación podemos emitir algún tipo de comentario, aparecen como pueriles.

Conjuntamente con la inflación, se une otro problema muy serio que es una amenaza en ciernes, superior en consecuencias al antes flagelo mencionado. Se trata de la asimetría entre los altos y bajos ingresos de la población. Lo positivo es que está disminuyendo el desempleo, ya que si sacamos los puntos que inciden los planes sociales, la realidad estaría indicando que estamos cerca de entrar en la zona de un dígito. Comparado con otros países emergentes la tasa no es mala. Pues con inversiones externas casi nulas, ahorros internos escasos, se ha fue corrigiendo un grave problema de importantes características socio económicas.
Israel venció a la inflación que la acompañó durante muchos años, como producto principalmente de los enormes gastos militares que debía afrontar. Pero no olvidemos que a este país, lo ayuda una gran comunidad judía esparcida por todo el mundo y su principal aliado es EEUU.

Dinero de Israel
Dinero de Israel

Si Argentina, logra mantener el crecimiento proyectado para los próximos años, con la actual tasa de inflación, habrá dado un paso inigualable. Pues según dicen los especialistas nuestro crecimiento no debería superar el 4% para no recalentar la economía. Con ello aumentaría la pobreza y el desempleo. No hay que pensar muchos si se debe elegir entre estas variables, es preferible seguir derrotando a la pobreza y el desempleo, aún con un pequeño grado de inflación.

¿Por qué en Estados Unidos no viven tan preocupados por la erosión que provoca la inflación en las inversiones? En realidad, lo que no temen es que la inflación “se dispare”. La Reserva Federal tiene allí como principal objetivo mantenerla bajo control, y todos confían en que lo hará, más allá de quién esté en el Gobierno. La historia dice que —salvo situaciones que escapan al control del organismo monetario, como la escalada del petróleo en los últimos meses— la inflación se mantiene en niveles moderados. Esto es, se tiene conciencia de los efectos de la inflación, pero es baja la incertidumbre con respecto al nivel que puede alcanzar. Por eso en Estados Unidos —aunque existen, y se los llama TIPS— los bonos ajustables por inflación tienen un volumen mínimo en relación a los nominados en dólares corrientes. Si se cree que la tasa de inflación estará en torno al 3% es simple calcular el rendimiento real —descontando la erosión por la suba de precios— que se obtiene con una inversión. Pero cuando la inflación sube más de lo previsto, los precios de los bonos suelen bajar, y quien los compra más baratos obtiene rendimientos más altos que le compensan la suba de precios y permiten mantener el rendimiento real. En paralelo, la Reserva Federal aumenta la tasa de interés para reducir la liquidez y contener la suba de precios. Con el tiempo se vuelve al equilibrio.

Fort Knox
Fort Knox

Fort Knox en el estado de Kentucky, primera reserva federal de oro en los EEUU, fundada en el año 1936
La diferencia en Argentina es que aquí nadie sabe qué camino seguirá la inflación. No se espera aún que el BCRA actúe con la severidad de la Reserva Federal.
(Clarín 16-10-05) mailto:samboage@clarin.com

Acompañamos la opinión de un conocido especialista mundial sobre el tema inflación y globalización

Desde un país despedazado sin piedad por la globalización financiera, donde solamente le faltó al bushiano Carlos Menem privatizar el aire (no lo hizo porque le faltó tiempo), el presidente Néstor Kirchner, que procura el bien común de su nación, ha limpiado al infecto Banco Central con la expulsión de la mitad de su membresía, que dependía más de los dictados de Washington y Londres que de las necesidades nacionales tan apremiantes.
Alfredo Jalife-Rahme
Especialista mexicano en asuntos internacionales. Autor de varios libros sobre los síntomas indeseables de la mundialización. Colabora dos veces por semana en el diario mexicano La Jornada.

La inflación que hoy día nos acompaña, no tiene las características de las que años atrás conocimos. Las reservas en divisas depositadas en el BCRA, cubren con creces el circulante. Es por ello que está muy lejos una “corrida”. En estos momentos existe una adecuación de precios, pero con los vicios que arrastran los empresarios argentinos y los extranjeros que no abandonan la esperanza de reiterar el gran volumen de ganancias que le producían sus inversiones en épocas de la convertibilidad.
Habrá que luchar mucho por parte de las autoridades para que entiendan que esos tiempos no volverán.

Moneda de un U$S de oro 1925
Moneda de un U$S de oro 1925

Deberemos redoblar esfuerzos, para que nuestra gente rechace la adquisición de todos aquellos productos que aumentan injustificadamente sus precios. Insistir en la culturización de cumplir en todo lo posible con el pago de nuestros impuestos, comprar exclusivamente productos de fabricación nacional, ser implacables con quienes violen la ley de no entregar facturas, con quienes no cumplen con las leyes previsionales, denunciar el trabajo en negro, escarchar a los funcionarios corruptos, pensar que la Argentina es nuestro País, que merece nuestro respeto y amor. Defender con uñas y dientes la institucionalidad, pero jamás bajar la guardia contra todo aquello que atente o degrade a las Instituciones de la República. La libertad de expresión y el respeto por los derechos humanos deben ser banderas permanentes que encabecen una verdadera cruzada hacia una meta que nunca más debamos cambiar.