Archive for September, 2005

Informe sobre temas de nuestra ciudad

September 28th, 2005

El Intendente planteó la necesidad de encontrar un escenario propicio para la resolución del conflicto en la pesca y abordó otros temas
“Cuando no hay nada que decir más vale seguir trabajando en silencio y no hablar”

El Intendente Municipal Daniel Katz remarcó este miércoles la necesidad de aunar esfuerzos a fin de encontrar un escenario propicio para la resolución del conflicto en la pesca de la ciudad de Mar del Plata, al tiempo que manifestó su preocupación por la agudización de la crisis y sus repercusiones en la economía marplatense. En ese sentido, el Jefe Comunal indicó que

“es una crisis que está golpeando muy fuerte, que está rompiendo efectivamente ya con la economía de la ciudad de Mar del Plata. Yo sigo haciendo algún tipo de gestión muy fuerte. Este conflicto está muy complicado, es muy difícil de destrabar. Es cierto que cuando no hay nada que decir más vale seguir trabajando en silencio y no hablar. Que es la etapa por la que estoy trabajando en este momento. De todas maneras me parece que alguien, y léase Estado Nacional tiene que pararse fuertemente en algún lugar de este conflicto y garantizar efectivamente la vuelta a la producción y al trabajo en el puerto de la ciudad. Si no esta crisis se va a agravar, se va a profundizar cada día más, como lo está haciendo y creo que no hay derecho para que esto esté pasando”.

Por otra parte -y en declaraciones a FM 99.9- Katz se manifestó en desacuerdo frente a opiniones vertidas desde diferentes sectores políticos que plantearon la necesidad de otorgar subsidios desde el Estado Nacional para las empresas:

“El Estado está para asistir a una empresa cuando una empresa está en crisis. Cuando no tiene rentabilidad y está indefectiblemente camino hacia la quiebra y para preservar un esquema de puestos de trabajos, para contener un inminente conflicto social, allí se justifica que el estado subsidie o sostenga una empresa. Creo que en el caso de la pesca, donde hay una alta rentabilidad del sector, donde un porcentaje altísimo de lo producido se exporta en euros, me parece que esto tiene que ver con la perversidad y la hipocresía que a veces se juega en la política en el manejo de los fondos públicos”.

Nuevas obras para Mar del Plata y la Estación Ferroautomotora

Más adelante, el Intendente adelantó que diferentes anuncios de obras para la ciudad de Mar del Plata por parte del Estado Nacional se efectivizarán al momento que el Presidente Kirchner visite la ciudad, en tanto que otros como la estación Ferroautomotora se harán en la Casa de Gobierno: “Hay cuatro o cinco anuncios de importancia para la ciudad de Mar del Plata. Alguno de ellos se va a desagregar y se va a hacer efectivamente el anuncio en Casa de Gobierno”.

La seguridad: “Si yo tengo una mirada que no se condice con la de la mayoría, algún problema tenemos”

En otro pasaje de la entrevista, el Jefe Comunal opinó sobre la seguridad en Mar del Plata y los operativos dque está llevando adelante la Policía Bonaerense:

“Yo trato siempre que mi visión sea la misma de la gente, sino no tiene sentido. Si yo tengo una mirada sobre los problemas de la ciudad que no se condice con la de la mayoría de la gente, algún problema tenemos. Por lo tanto estoy en un momento donde estoy intentando sondear al máximo en cada uno de los rincones de la ciudad de Mar del Plata, más que cómo, que hay detrás de cada una de esas sensaciones, qué es lo que puede estar fallando, qué es lo que hay que ajustar”.

Buscando equidad en la educación.

Por Enrique Serra

September 27th, 2005

Aristóteles exponía que lo propio del ser humano, su función natural, es “una cierta vida práctica de la parte racional del alma” a la que se refieren las virtudes intelectuales (como la prudencia y la sabiduría) adquiridas por el aprendizaje y la experiencia. La otra parte, la de los apetitos del alma, se somete a las razones de la primera; son las virtudes morales (valentía, moderación y justicia, por ejemplo) éstas adquiridas por el hábito y vinculadas a ella. La virtud es el hábito de “decidir, preferentemente un justo medio, relativo a nosotros y determinado racionalmente como la haría el hombre prudente”
El deseo de lograr nuestros fines es lo que establece nuestro razonamiento.
Del mismo modo, el dominio de sí mismo frente a las pasiones, forma parte de la virtud para alcanzar el “justo medio” (por ejemplo, el valor es “un justo medio” entre la cobardía y la temeridad). De esta forma Aristóteles evoca la justicia, que es “una cualidad moral que obliga a los seres humanos a practicar cosas justas “. Los derechos, diferentes según el país, dependen de la voluntad de los seres humanos y de la forma de su gobierno, pero la equidad es superior a la justicia que corrige.

Hemos leído, y sabemos que la educación es un derecho consagrado en nuestra Constitución Nacional, y en el resto de las Constituciones Estaduales. Conjuntamente con lo anterior nos ligan con fuerza constitucional la aprobación de convenios internacionales sobre la materia.
Todo lo anterior es loable, destacable, necesario, producto de consensos que nos legaron los hombres que de alguna manera hicieron esta nación. Pero la realidad nos indica que debemos hacernos esta pregunta:

¿Existe equidad en la Ecuación? La preocupación por el problema educativo no es un tema excluyente de nuestra sociedad, es un fenómeno que se observa en todas partes. La Argentina no se puede eyectar del mundo. Con la apertura de la economía y el impacto de la globalización, los ciudadanos debieron tener sus defensas educativas mucho más altas que antes La educación no sólo es un derecho, sino un insumo del desarrollo económico. No es solamente la diferencia de calidad educativa que pudiera existir entre algunos establecimientos de enseñanza pública y otros privados.
Existe un problema, importante, atado directamente a una política educativa, ésta hace ya mucho tiempo quedó relegada, o exclusivamente ligada al problema económico, es decir a la asignación de recursos en el sector público y a cuánto estuvieran dispuestos a pagar en el sector privado. A mi criterio, es ese, un gran error.

Pero a los argentinos los temas importantes nos explotan en las manos. Es una mezcla de imprevisión y falta de liderazgo político. Hace más de quince años explotó la hiperinflación, que fue la consecuencia final de un modelo económico agotado. No supimos anticipar el estallido de ese problema, no nos sentamos a discutir racionalmente y con tiempo las posibles soluciones ni planificamos la transición entre el modelo perimido y el que era necesario construir. El problema simplemente explotó y hubo que arreglarlo sobre la marcha.

Luego ocurrió el otro estallido, producto de la política neoliberal aplicada luego de la hiper en la década del 90., La misma nos sumió en una crisis que todavía sufrimos y deberemos seguir soportando varios años más. No obstante lo anterior, nuestro país ha entrado en lo que los economistas llaman “ciclo largo” de bonanza,-siempre referido a lo macro- más por circunstancias propias de acontecimientos mundiales que por resultado de aplicación de planes de estado para nuestra economía interna. Por lo tanto, debemos aprovechar este lapso para trabajar en una serie de puntos, que una agenda social muchas veces olvidada nos marca como impostergables. Quizás el principal de ellos sea la educación; y debemos hacerlo antes de un nuevo estallido.
La educación que hoy necesitamos ya no es lo que antes era. No debe ser más la educación de los saberes, no nos es más útil la escuela que resolvía la demanda de la sociedad enseñando “cosas”. Hoy necesitamos una educación que forme en competencias, lo cual es mucho más complejo que los saberes. ¿Qué son las competencias? En pocas palabras, la competencia es un saber hacer, con saber y con conciencia. Es decir, incluye saberes, pero incluye conciencia de lo que estamos haciendo.

Necesitamos hacer referencia a un conjunto de propiedades de cada uno de nosotros que sin percibirlo con profundidad, se están modificando permanentemente. Es otra escuela la que necesitamos porque ya no se trata del saber que el maestro o profesor entrega y el alumno recibe, sino de un proceso en permanente modificación y que tiene que someterse a la prueba de resolución de problemas concretos. Es otra escuela que no es más aquella en la que se resuelve todo con el lápiz y el papel – tampoco con la computadora – sino una escuela en la que se pueda poner a prueba la resolución de problemas concretos, ya sea de la vida diaria o en situaciones de trabajo que encierran cierta incertidumbre y cierta complejidad técnica.

El actual estadío puede ser la base para la construcción de una nueva educación que, si bien no alcanzará un grado de homogeneidad como antaño, deberá sí mantener una identidad nacional incluyente. La situación es altamente compleja y se impone la elaboración de nuevas categorías para pensar y construir un discurso pedagógico que de cuenta no sólo de la situación educativa sino política. Con el firme convencimiento de que las desigualdades económicas se pueden reparar también dentro de un marco político de equidad.

Todo ello finalmente nos lleva siempre a la búsqueda de equidad, esa que debe brindarse al conjunto de nuestros jóvenes fundamentalmente, para que puedan enfrentar el duro camino de la vida activa.

Cuando luego de egresar, los mismos se encuentren solos y deban resolver “sus” problemas, deberán encontrar en la mochila que fueron cargando en la escuela y en la sociedad que los contuvo, sus saberes, el conocimiento apropiado y necesario, los ejemplos asimilados, y la posibilidad de construir respuestas que los ponga con un pie de igualdad frente a sus pares de generación.

Jornadas de La Sociedad Civil en el Concejo Deliberante

September 25th, 2005

El objetivo general de esta jornada es confeccionar un documento consensuado que sirva como referente para garantizar el fortalecimiento de la familia como célula fundamental de la sociedad y asegurar para las futuras generaciones de una educación socio cultural, ética y moral conforme a los modelos ya establecidos.

Al hablar el Arquitecto Katz expresó entre otros conceptos” cuando me preguntan qué vamos a hacer con Higiene Urbana, con el Tránsito y sus accidentes o qué vamos a hacer con los miles de chicos que los fines de semana salen de una confitería -borrachos y algunos drogados- o qué vamos a hacer con tantos otros problemas, yo siempre digo que la familia debería ser el primer lugar donde estas cuestiones se reflexionan, se asumen, se abordan y se corrigen”, “Hay que ver qué rol le vamos a asignar, porque -en realidad- me parece que Argentina es un país donde vivimos construyendo excusas para justificar y no asumir la responsabilidad individual.”

Entre los varios asistentes que hicieron uso de la palabra, una de ellas fue la Sra. Laura Gimeno, Secretaria De Asociación Conciencia e integrante de la Asociación de Mujeres Universitarias de Mar del Plata; aclaró que sus reflexiones las hacía únicamente como integrante responsable de una familia y convencida del refuerzo que debe dársele a este pilar de la sociedad:
Decía: LA EDUCACIÓN SEXUAL EN LAS INDELEGABLES MANOS DE LA FAMILIA.

La concepción de pensar que la educación sexual impartida desde el estado podrá remplazar a la originada en la familia, o podrá excluirla, no es disparatada, ya que sobran indicios para analizar los peligros que encierra tal concepto. De persistir tal idea no tendrán en ella cabida los Mandamientos de la Ley de Dios.
La formación psicológica y moral de nuestros hijos, estará sujeta al subjetivismo y el capricho de los funcionarios de turno, de educadores mal preparados, o simplemente del albedrío ideológico que esos mismos burócratas le puedan imprimir.

En efecto, es la Secretaría de Educación la que debe dictar los contenidos y actualizarlos periódicamente para cumplir con el objetivo de “contrarrestar los mitos y las creencias falsas”, palabras ambiguas con las que se esconde una manifiesta aversión a las enseñanzas de la Iglesia en la materia, y por ende y reemplazando a la familia.

Extraña situación ésta en que el Estado laico asume la misión propia de la familia y de la Iglesia, y utiliza todas las herramientas de poder para transformar las mentalidades e imponer una peculiar concepción del hombre, de su finalidad y de la moral a toda la sociedad, de acuerdo a una ideología ajena a la de la mayoría de nuestra sociedad

No hay ninguna originalidad en los legisladores que promueven este proyecto. No están sino reeditando en nuestro país programas revolucionarios puestos en marcha en la Rusia soviética o en la España del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) el cual, precisamente en estos días, ha anunciado un programa que incluye la radicalización del aborto, el reconocimiento del “asociación matrimonial entre homosexuales”, la eutanasia y el retiro de los crucifijos de todos los lugares públicos.
De implementarse la educación sexual del proyecto porteño, los colegios se irán transformando en centros de desorden moral y corrupción, poniéndose en marcha, más bien, una “revolución en las conciencias y en los espíritus”, de acuerdo a la expresión del socialista español Rodolfo Llopis.
Según Llopis, al hacer la revolución, es necesario utilizar a los educadores para “apoderarse del alma de los niños”, como en la revolución bolchevique de 1917.
Es lo que también afirma el escritor freudo-marxista Pierre Fougeyrollas: la revolución sexual “hará saltar las trabas psíquicas” que obstaculizan la “expansión ilimitada” de las potencialidades revolucionarias de cada ser humano.
Obsérvese, que las anteriores ponencias son en un todo extrañas a nuestras tradiciones, a nuestra historia, a los fundamentos que le dieron fuerza a nuestra nacionalidad, tantas veces vapuleada, tantas veces enfrentada con proyectos extranjerizantes, ya desde lo económico como desde lo político y ahora apuntan directamente al corazón del máximo Instituto que da vida a una sociedad. Me refiero a la familia.

Se propone así que, una vez destruidas las barreras morales “represoras” de las potencialidades sexuales, cada persona sea simultáneamente heterosexual y homosexual.
El curso de las cosas llevaría entonces a la destrucción de la propia noción de familia y todo estaría preparado para la implantación de un ideal colectivista.

Tal vez sea la razón por la que “Página 12” se alegra al anunciar que “unas treinta ONGs –entre ellas, Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, Ctera y la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) – están impulsando la aprobación de una ley federal sobre educación sexual para que su dictado sea obligatorio en los establecimientos educativos de todo el país”.

La sexualidad existe desde el nacimiento y está implicada activamente en el desarrollo, evolución, equilibrio emocional de la persona y en su estabilidad afectiva. En las relaciones interpersonales, en las parejas y matrimonios tiene una gran importancia. Por tanto separar la sexualidad del resto de la personalidad, supone escindir a la persona de su realidad concreta y vivenciad.

Hasta hace pocos años la sexualidad era abordada únicamente como algo que servía para reproducir la especie, sobre todo en las mujeres. Algo que por deplorable fue eliminándose de la concepción social promedio. Los hombres-antaño- podrían tener una consideración distinta, así como una conducta de mayor permisividad. Esta doble moral es uno de los resultados de la educación sexual realizada durante siglos, afortunadamente dejada de lado

Debemos reconocer que en la actualidad una nueva concepción de la educación sexual y afectiva va extendiéndose poco a poco hacia una mayor amplitud y consenso entre ambos sexos. Las graves consecuencias que comporta una mala información sexual y las actitudes sexonegativas, por ejemplo en el caso del sida, están haciendo que ese proceso se acelere. En otros países esa circunstancia ya se ha dado, de tal manera que, más que de prevención, se comienza a trabajar en la verdadera promoción de la salud sexual.

El sida es un problema de salud mundial que afecta enormemente a la población adolescente. En este momento, la muerte por sida, es una de las más importantes causas de muerte en población juvenil. Seguramente ha habido acontecimientos impactantes – tal vez el caso Magic Jonhson o el de Freddy Mercury, por citar algunos – han podido contribuir a que el sida adquiera ese carácter relevante que en los primeros años no se le daba.

La educación sexual, además de prevenir diversos problemas puede ser una forma útil y eficaz de promover una mejor salud y de mayor calidad.

¿Quién está preparado para impartir educación sexual mejor que los padres? Este es un cuestionario fundante en todo el meollo de la cuestión, pues la educación que pueda brindársele al niño o al joven adolescente en los colegios, jamás deberá diferir o colisionar con la entregada en el hogar, a pesar de alguna particularidad “chapada a la antigua” con la que eventualmente podría en algunos casos catalogársela.

Ese niño o ese joven debe ser el producto exacto de lo que no sólo concibieron los padres, sino, de lo que el núcleo familiar planteó en base a herencias, formación, aceptación de conjunto, lazos de historia y lugares de donde se proviene. Lo que sí debe prestarse atención es en aquellos casos particulares donde pueda advertirse malformación. En ellos, al igual que cuando aparece cualquier tipo de patologías en los educandos, debe concurrir la escuela como auxiliar complementario de los padres. Nunca en reemplazo.

Pero para tal tarea, debe exigirse un adecuado plantel de profesionales, capaces y desideologizados.

La educación en todas sus formas hace a la salud positiva o negativa conque que arribará luego la persona a su etapa adulta. Debemos entender que esos individuos darán luego la nutriente a las futuras sociedades. No permitamos entonces que se corroa con malformaciones, el futuro de una Nación. Hagamos oír nuestra voz, pues sin lugar a duda, conformamos la verdadera mayoría que hasta ahora ha estado silenciosa, el seguir siéndolo nos convertirá en cómplices.

El Problema de La vivienda.

Por Enrique Serra

September 24th, 2005

¡Cuántas veces he envidiado al pájaro que puede tener por domicilio a una rama!

Así se expresaba en un artículo publicado sobre finales del siglo XIX, Dn. José Ceppi, un italiano que llegó a director suplente del Diario La Nación, y que para sus escritos usaba el seudónimo, Aníbal Latino. Aquel inmigrante genovés supo ocuparse ya en aquellos tiempos de la escasa posibilidad de acceder a la vivienda en la ciudad de Buenos Aires.

Un problema que con el correr de los años se extendió a todo el país. Fundamentalmente, por carecer los distintos gobiernos de una política de estado, que superara éste como otros problemas negativos que aún nos acompañan y que son mas que producto de la misma causa. Es decir, un estado carente de políticas efectivas y de largo plazo, que resuelvan cuestiones estructurales para el desarrollo armónico de la sociedad.

La generación del 80 había proclamado que gobernar es poblar, pero los inmigrantes que llegaban a estas tierras provenientes de Europa o países vecinos, se encontraban con un problema que ya existía antes de su llegada, la escasez de viviendas.

Pero también debemos reconocer que el problema de la “vivienda propia”, es una materia pendiente mundial que se remonta a los tiempos de Roma. En efecto, Cicerón, lanzaba a Catilina uno de sus violentos discursos, que luego la historia los reconoció como Catilinarias, (fueron 5). Se cuenta que a uno de ellos, el rebelde le contestó al jurisconsulto romano: “Vd. No es otra cosa que un inquilino”. Con lo que debió querer decir usted es un pobre diablo.

Con ese vilipendio, un sujeto padre de familia, era catalogado hasta no hace mucho en la Argentina, si carecía de una vivienda de su propiedad para el albergue de su familia.

En tiempos que funcionaba correctamente el Banco Hipotecario Nacional, un sector de asalariados con cierta categoría, podía acceder mediante préstamos sustentados en las llamadas cédulas hipotecarias, a la construcción o adquisición de su vivienda.

Posteriormente el Estado se hizo cargo en ir dando solución parcial a este problema. En tiempos del peronismo, mediante la construcción de los llamados “barrios obreros”. En sucesivas administraciones, mediante otras formas que sin duda fueron muy mal implementadas, dilapidándose con ello ahorros pertenecientes a todos los argentinos.

Lo que existe desde 1972, es el FONAVI, creado mediante la ley 21581 y que ha sufrido múltiples modificaciones hasta el presente. En la actualidad se otorga un porcentual para su continuidad ejecutiva a cada uno de los estados provinciales, incluido el de la ciudad autónoma de Buenos Aires, con una metodología tan poco comprensible en su faz técnica, como en su política.

Hoy no solamente existe un déficit en cantidad, sino en calidad, ya que muchos de los núcleos habitacionales construidos a través de los distintos planes, tendieron a una forma de hacinamiento, donde de alguna forma se degrada el desarrollo social que necesariamente debe proporcionárseles a las familias que allí habitan.

La solución del problema habitacional surgirá no sólo de ir absorbiendo el déficit acumulado actual, sino que se deberán construir viviendas para solucionar de igual modo el problema que se presentará con el crecimiento vegetativo de la población.

El análisis de la composición del déficit surge del Diagnóstico de la Situación
Habitacional formulado por la Subsecretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda
(SDUV) y de la información que proporcionó el Censo Nacional de Población y
Vivienda 2001, nos permite colegir que alrededor de 3.389.981 hogares padecen condiciones habitacionales deficitarias. Este tipo de estudios se realiza cada 5 años, por lo que a finales del próximo 2006, tendremos datos que aumentarán la angustiante situación actual.

Es menester hacer notar el incremento desmesurado en los valores de los alquileres, especialmente en la ciudad Autónoma de Buenos Aires, sumado a ello, la falta de solución definitiva a los miles de deudores de préstamos hipotecarios de vivienda única, que ven peligrar su techo a causa de políticas usureras implementadas en la década del 90, y la inacción convertida en complicidad, por parte de un sector de la actual Administración Nacional.

El análisis de los censos, que sobre Población y Vivienda se desarrollaron en el país, permite reconocer y caracterizar el problema. Por lo tanto se debe intentar una solución compatible con los recursos disponibles. Que los hay y que no pueden ser privilegiados para el pago de una deuda ilegal e inmoral contraída por gobiernos corruptos con los centros financieros multilaterales.

La defensa de la Familia es la defensa de La Patria

por Enrique Serra

September 18th, 2005

El concepto de Familia varía de acuerdo con el enfoque de quien lo emite ya sean filósofos, psicólogos, sociólogos y otros, pero cada ciencia le aporta al concepto aspectos interesantes con diferentes niveles de generalidad. Todo esto está muy vinculado con el interés investigativo que tenga cada estudioso sobre el tema, pero lo que si queda claro es que cada uno de ellos nos trasmite la importancia de esta institución.

Algunos terapeutas familiares consideran la Familia como la más antigua de las instituciones sociales humanas, es el grupo primario de adscripción.

Como componente sociológico podemos definir que la familia es un grupo de personas que conviven unidos por lazos consanguíneos y afectivos tienen como responsabilidad formar a las nuevas generaciones y es la célula básica de la sociedad donde se entrelazan el interés personal. La familia es un grupo social que ha estado sujeto a modificaciones a partir de los cambios de la sociedad en que se inserta; su definición ha resultado muy difícil para los distintos autores, pero todos han coincidido en dos elementos básicos: la consanguinidad, y las relaciones de afecto que existan entre los integrantes de este grupo, y es a este segundo aspecto al que la generalidad de nuestra sociedad-al menos en la que fui formado- le confiere mayor importancia.

La familia es producto del sistema social y refleja su cultura por lo que a lo largo de las diferentes épocas históricas, han existido distintas formas de organización familiar, lo cuál da una idea de cómo influye la sociedad en las características de las familias que la forman y al mismo tiempo como esas características familiares influyen y tipifican la sociedad.

Es fácil comprender que el comienzo de una familia, es la unión de un hombre y una mujer, por lo tanto la forma de esta unión (la forma de matrimonio) va a tener una relación directa con el tipo de familia. En un artículo escrito en julio del presente año, decía entre otros conceptos:
“Nuestra ley 23515 en su art. 172, habla que para celebrar matrimonio deberán concurrir dos personas de distinto sexo ante el oficial público.

El reconocimiento como “matrimonio” de parejas homosexuales puede llevar a un resultado bastante diferente del que se pretende de parte de los nucleamientos ideologizados, conformados por gay y lesbianas. Es un dato evidente que la unión basada en la vida afectiva y sexual entre dos personas del mismo sexo es constitutivamente estéril, es decir, incapaz de cualquier fecundidad biológica. Esto da a entender que en las uniones homosexuales nos encontramos ante algo distinto de un matrimonio, pues lo que define al matrimonio es precisamente el hecho de que se unan, en un compromiso de amor, dos personas sexualmente complementarias y, por lo mismo, potencialmente capaces de generar nuevas vidas humanas.”

Pero si la anterior referencia fuese lábil para el concepto de familia que deseo reseñar, me permito hacer notar que no solamente rechazo, sino que estimo como una inaceptable intromisión la pretendida oficiosidad del estado en ser parte de la construcción espiritual y cultural de la familia, hecho que debe quedar en manos de la individualidad de cada una de las mismas. En efecto, el hecho que desde las Escuelas públicas quiera impartírseles a los niños educación sexual, reemplazando una tarea de directa responsabilidad por parte de los padres; lleva a que con ello se esté demoliendo la libertad, la voluntad, la decisión que tiene cada uno de los dos fundadores que la tutelan, (llámese esposo y esposa, o finalmente hombre y mujer que componen la pareja sostenedora del núcleo familiar) el ejercer en pleno su patria potestad, la que bajo ningún aspecto puede delegarse en el estado, teniendo ambos plena salud, capacidad y responsabilidad que le confieren las normativas en vigencia y el propio derecho natural.

Alguna situación podría ser sólo analizada, en aquellos casos donde se comprobara la ausencia de los padres, y de otros familiares directos que pudieran asumir la calidad de tutores y por tanto, los niños necesitarían de una protección que está contemplada en el código civil, y de la cual es responsable el ministerio pupilar.-soy conciente que la realidad dice que la misma no es en su funcionamiento lo mas deseable-

Asistimos actualmente como testigos de extrañas circunstancias, donde las implicancias políticas tienden de alguna forma a condicionar la manera de pensar. Hay una fuerte carga ideológica surgida de las autoridades del gobierno nacional que ha quasi invadido espacios personalísimos de los individuos y de los entes sociales.

Nunca he participado como activo responsable de una fuerza política, pero no por ello esquivo la intención de involucrarme, máxime cuando la más importante institución humana, a mi criterio, se encuentra en peligro. No sería otra cosa que cobarde la actitud pasiva de quedarme callado, cuando he dicho hasta al cansancio que mi mayor capital es la familia que junto a mi esposa hemos formado y por lo cual damos gracias a Dios todos los días. La defensa que asumo entonces, es de esa institución.

Siguiendo con el tema y en un similar sentido, debo hacer también una acotación sobre una publicación del Diario Río Negro, que se edita en la Ciudad Valletana de Gral. Roca: (10-09-05)

POR PRIMERA VEZ EN LATINOAMERICA
Hospitales de Río Negro darán gratis las pastillas del día después

Lo decidió la Legislatura provincial, aunque aún falta su promulgación. Los centros sanitarios, además, deberán brindar asesoramiento sobre el uso de sistemas anticonceptivos de emergencia.
En una decisión inédita en Latinoamérica, la Legislatura de Río Negro aprobó anoche un proyecto que prevé la entrega gratuita en los hospitales de la provincia de pastillas anticonceptivas del día después.

La normativa contó con el voto unánime de la cámara, salvo dos diputados que se opusieron por razones religiosas y éticas. Y establece que “los establecimientos de salud públicos deberán suministrar en forma gratuita las píldoras anticonceptivas de emergencia a aquellas pacientes que no dispongan de obra social o recursos económicos; y requieren su uso”.

Diario Clarín del 10 de setiembre del 2005.
Avanza la primera ley que aprueba la polémica píldora del día después

La Legislatura rionegrina la votó por mayoría. Y en pocos días deberá ratificarla. Es un anticonceptivo de emergencia y se prevé la distribución gratuita en hospitales públicos para mujeres de todas las edades.

Por conocer algo las particularidades y el sesgo político que anima a la administración del gobierno de Río Negro, la cual casi siempre necesitó y debe seguir necesitando todos los auxilios financieros posibles del gobierno federal, estimo que cualquier tren que lo lleve a conseguir más presupuesto lo dejará bien. Éste sin duda puede que sea el origen consecuente con las ideas originadas en ciertos estamentos del gobierno federal.

Específicamente, lo anterior me lleva a concluir que parece inaudito que un territorio que ha sido contemporáneamente provincia, y que si de la cual puede destacarse una falencia estructural congénita, similar al resto de los estados componentes de la Patagonia, es precisamente la poblacional; resulta entonces incomprensible que un estado provincial inundado desde hace décadas por obreros y empleados extranjeros limítrofes-pues de otra forma sería imposible llevar a cabo las muchas actividades (cosecha de fruta, minería, construcción y otros servicios), proponga metodologías que impidan de alguna forma el desarrollo demográfico. Es casi antitético a lo que en esta materia debería realizarse. Prevención y contención social, supongo, sería uno de los primeros renglones a cumplir en este aspecto.

No entro a considerar, los principios éticos del tema que titularizaron los diarios antes referenciados, solamente me apoyo en una observación lógica por una lado, y por otro, lo que tipifica el Código Penal sobre el aborto; y el referido cuerpo legal es abarcativo para todo el territorio de la Nación.
¿Cuál será la conclusión a que debamos arribar con lo antedicho?
¿Pura ideología?, ¿Progresismo social?, ¿Defensa de la persona humana?; o quizás para entenderlo debamos remontarnos a los años 70.

En esa época un discurso del Secretario de Estado Henry Kissinger, identificó el crecimiento de la población en los países del tercer mundo como “un asunto de máxima importancia”. “Este documento, el Memorándum 200 acerca de un estudio sobre la seguridad nacional o NSSM 200 (National Security Study Memorandum 200), alegaba que dicho crecimiento ponía en peligro el acceso a minerales y a otras materias primas que los EE.UU. necesitaban y que, por lo tanto, constituía una amenaza para su seguridad económica y política. ¿Cuál era la solución? Un extenso control de la población.
Donde quiera que una disminución de las presiones demográficas, por medio de una disminución en los índices de la natalidad, pueda aumentar las posibilidades de dicha estabilidad, la política demográfica se hace relevante para los suministros de recursos y para los intereses económicos de los EE.UU.
” “Existe también el peligro de que algunos líderes de los Países menos desarrollados, vean las presiones de los países desarrollados a favor de la planificación familiar, como una forma de imperialismo económico y racial; esto podría crear un retroceso bastante serio(1)

El análisis de lo precedente, es quizás una tarea que muchos debamos proponer y proponernos, pues hace a nuestra nacionalidad. Ser argentino no se demuestra únicamente poniéndose la escarapela, los días de fiesta patria, implica un compromiso con todos aquellos valores que nos fueron integrando como cuerpo social de un país que necesito de muchos muertos para constituirse como verdadera nación soberana. Es deseable que no hagan falta más pérdidas que luego lloraremos como irreparables, por tanto, la lucha por la defensa de la familia como tal, debe ser irrenunciable e innegociable.

(1) Fuente Seprin.

Cumbre sí

por Alfredo Tacchini

September 18th, 2005

La IV Cumbre de las Américas es prácticamente un hecho, con algunas particularidades que se destacan. Por ejemplo, hay que reconocer que en general la gran mayoría de la población marplatense, abstraída por sus preocupaciones, no le otorga prioridad alguna.

En segundo lugar, como de costumbre, hay medios de difusión capitalinos que intentan pintar un escenario apocalíptico, con siembra de confusión incluida. Ponen en duda la llegada de Bush, que obviamente será centro de atracción, pero la Cumbre se realiza más allá de Bush sí o Bush no.

En tercer término hay que recalcar que las obras se hacen con aportes de la Nación y de la Provincia; y que además de aggiornar ciertos sectores aportan mejoras significativas como en la Avda. Libertad, que era algo así como la Cenicienta del Mar del Plata 2000, siempre relegada.

Pienso con respecto a la Cumbre que no cambiará la vida de nadie, pero arrojará buenos ingresos, en especial para el sector hotelero-gastronómico; colocará a la ciudad en la vidriera del mundo y la posicionará con vista a futuros emprendimientos, demostrando su notable capacidad para albergar a miles de visitantes. Sin embargo, vale reflexionar un momento sobre lo que viviremos en los primeros días de Noviembre. Creo que así como están convocando para marchas y contramarchas hay que hacer un llamado para apaciguar los espíritus.

Evitar la violencia, los enfrentamientos y conste que los que me conocen saben que no voy a llamar para que salgamos con una banderita yanqui en la mano. Ligeramente, por ejemplo, Chiche Duhalde llama a la rebelión de los jóvenes, sin medir siquiera las consecuencias. Hay que seguir trabajando, Mar del Plata, con su cruz sobre sus espaldas-llámese desocupación, bajos ingresos, salud y educación con graves carencias, inseguridad-tiene que transitar esas jornadas como Dios manda, en paz, en calma, con la rutina de todos los días, sin dar lugar a las provocaciones. Y los que quieran ver a Chávez, a Lula, a Fox, e inclusive a Bush, tendrán su lugar, su espacio en la foto, sus segundos en la tele.

Pero reitero, es esencial serenar los espíritus, seguir el ejemplo de los credos fundamentales que últimamente se reúnen con las consignas de trabajar con la verdad, base para asegurar la justicia y con ello afianzar la paz.
En eso estamos, desde siempre y por siempre, porque la familia marplatense, núcleo de la sociedad, necesita y aspira vivir en paz. Que así sea.

Alfredo E.Tacchini

Siempre es posible volver a empezar

por Enrique Serra

September 11th, 2005

Más de una vez nos hemos preguntado, como la Argentina, un país beneficiado por la naturaleza con inmensos territorios aptos para los cultivos, la cría de ganado de todo tipo, con el agregado que poseemos un inmenso litoral marítimo con riquezas ictícolas del mejor nivel, petróleo, minería, turismo y fundamentalmente una mano de obra sobresaliente en toda América Latina, no podamos superar viejos esquemas que simulan cual freno de mano, un lento avance y en oportunidades retroceso, todo ello con el agregado de crisis tan graves como incomprensibles, que a menudo nos azotan y que sin duda colaboraron a ese estancamiento. ¿Por qué fracasamos una y otra vez? Esta pregunta hecha en otro tipo de exposiciones, tiene un abanico multifacético de respuestas. En mi humilde análisis, se centra en un punto cultural y otro político.

El punto cultural

El cultural, lo podremos encontrar en el desapego de las generaciones posteriores a la gran inmigración, propiciada la misma por la llamada generación del ’80 (1880) y algún gobierno posterior. No produjeron esos aglutinamientos sociales producto de las corrientes inmigratorias, la transmisión de un anclaje consuetudinario basado en el duro trabajo a sus propios descendientes. Aquellos gallegos, tanos y de otras nacionalidades que vinieron a estas tierras con un ímpetu de trabajo, que fue envidia del mundo entero, ya que en esos años, el País creció de una manera impresionante, para describirlo seria necesario desarrollar un libro para el relato de aquellos acontecimientos. Afortunadamente hay varias publicaciones que dan testimonio de tal situación. -Antes de ese hecho de la inmigración, nuestra población era tan escasa que hace casi irrelevante realizar algún análisis en este aspecto.

Tal actitud, la del gran sacrificio de trabajo realizado por los inmigrantes, lamentablemente no fue heredado o transmitido a los hijos de aquellos en la intensidad y atomicidad que hubiera sido deseada. La riqueza producida en esos tiempos, era el resultado del trabajo que ofrecieron los europeos venidos a este país y la respuesta que esta tierra bendita les devolvió. Pero a efectos de seguir acumulando riqueza y ahorro, principios de aquel capitalismo instalado en los finales del siglo XIX y los albores del XX, tenía que sucederle un similar procedimiento, es decir continuar el esfuerzo de los mayores, aplicando las nuevas tecnologías que ofrecía el mundo moderno, proveniente de Europa y Estados Unidos. En cambio los herederos de esa generación, no se comportaron a la altura de lo que necesitaba la Nación para afirmar un liderazgo que probó ser de apreciable positividad. Lo que vino después es historia conocida; especulación, falta de desarrollo en industrias básicas, petróleo, minería, en fin, una lamentable oportunidad desaprovechada para formar una verdadera burguesía nacional que bregara por el verdadero y necesario crecimiento, que un gran país como este hubiera necesitado para cumplir su destino de potencia que indudablemente tenía marcado.

El punto político

Pero a este detalle de un casi fenomenal desaprovechamiento histórico, le siguieron otros que si bien también obedecieron a un sesgo cultural, estaban basados -y aún hoy reportan a ese tópico- al enfoque relativista que lleva la inacción. Es decir, sentíamos y sentimos que debemos cambiar, pero las decisiones se postergan y se postergaron, atadas a una deformación de lo que debió ser un puntal recién entendido en 1983. He aquí el punto político. En efecto, el abandono de la Institucionalidad, no nos permitió construir el derrotero que siguieron otros países (léase EEUU). Si a esto le sumamos los negociados, la corrupción estructural en el Estado, y en los privados, tendremos que los puntos antes señalados -cultural y políticos- se sintetizan en la previa apretada consideración.

Debemos sumar como anexo de lo anterior, un excesivo individualismo, la desconfianza que de alguna manera transmitimos hacia las posibles y necesarias inversiones del exterior. Hay ahorros argentinos fuera del país, que superan el monto de nuestra deuda externa, o por lo menos se le acercan. Es muy complicado que si nuestros compatriotas no confían en el país, exijamos a otros que lo hagan.

El individualismo extremo y la desconfianza se vinculan también con la anomia, que tiene un efecto desintegrador no sólo sobre nuestra vida cotidiana, cuando no cumplimos las reglas del tránsito o los horarios para sacar la basura a la calle, etc., sino también sobre el comportamiento de un sinnúmero de Instituciones Públicas o privadas. En esto último hay tanta responsabilidad del Estado como del Mercado, ya que uno y otro han estado por décadas, endosándose culpas y ventajas con total olvido de la gente.

La Argentina supo crear algunas empresas nacionales de clase mundial. Fueron pocas, pero se formaron a pesar de todas las circunstancias. Tenían y alguna todavía tiene, presencia en distintas partes del globo, con productos y servicios de alto valor agregado. Esto significa que el capital humano para sentar las bases de una economía competitiva estuvo, puede estar presente y desarrollarse todavía. Lamentablemente desde hace varios años a esta parte, empresas de capital nacional ya sean públicas o privadas se han vendido, en número que asombra, a capitales extranjeros con lo que hemos quedado la mayoría de los consumidores y usuarios, en manos de decisiones que se toman a muchos kilómetros de nuestras capitales, tanto Federal como las Estaduales, todo a contramano de lo que aún con globalización incluida, se aconseja en los países centrales.

Siempre hay un tiempo para recomenzar, sabemos además que son procesos largos a veces muy dolorosos, pero inevitables, pues, este es un país decidido a recuperar posiciones. Varias personalidades han pronunciado aquello que los pueblos no se suicidan, el nuestro obviamente no será la excepción.

A nuestra generación no le queda tiempo para ver una total reconstrucción nacional, pero sí tiene la obligación de marcar el rumbo para las que vienen detrás. -Nos lo advertía Ortega y Gasset cuando en las primeras décadas del siglo XX, escribió “La Rebelión de las Masas”- No hacerlo, no solamente es un desapego a nuestra nacionalidad, sino una verdadera traición al ideal que nos legaron ancestros valerosos y de honor.

Hemos decidido vivir en paz

por Enrique Serra

September 7th, 2005

El derecho de autodeterminación de un pueblo, su lucha por alcanzar la justicia social en paz, con respeto, identidad, dignidad, ética, solidaridad, tolerancia, responsabilidad y conciencia, tan anhelada por todos los ciudadanos del mundo, es el camino que nuestra Nación decidió hace mucho tiempo transitar, pese a las inmensas dificultades que fueron obstruyendo ese derrotero elegido. En parte quizás, por el quiebre institucional que se originara en las primeras décadas del siglo pasado, y por la impericia puesta de manifiesto en ciertos gobiernos constitucionales, que por no incurrir en injustas subjetividades, omito señalar puntualmente.
El elemento más importante en el ser humano, es ser humano. Esta que parece una verdad de Perogrullo, se asemeja a un pecado imperdonable para los mercaderes y mercenarios del mundo y desgraciadamente para muchos cipayos de nuestro país. Observamos con asombro e impotencia como algunos rancios dirigentes, no deciden dar paso, a nuevos hombres y mujeres con otro paradigma que reemplace a las vetustas y retrogradas recetas que nos han sumido en la desesperanza y atraso. Nuestro país y Latinoamérica reclaman otra visión, Europa avanza hacia distintos grados de complementación entre los pueblos que la componen, parece que en América Latina nos empecináramos en ir a contramano de una historia que reclama grandeza y solidaridad. Los ancestros de quienes fueran los verdaderos titulares de estas latitudes, nos dejaron signado con sangre que abonó esta tierra, el derecho a vivir en paz, ellos debieron soportar que se les cobrase casi hasta el exterminio hace quinientos años el querer ser libres. Hoy, nuevamente tenemos los descendientes de aquellos europeos, -que cansados de guerras en su terruño, decidieron trasladarse hacia una América de paz y progreso- pagar en nombre de la libertad, a nuevos negreros con diferentes métodos pero con los mismos objetivos, el horror de la mezquindad, el egoísmo, la dependencia, y sentir que nos exijan vivir de rodillas, o morir de pie. La elección está hecha ante los ojos del mundo, hemos decidido vivir de pie, por la única y verdadera paz, que es la justicia social y universal. Por que sabemos que en caso de repetirse las injusticias de antaño, de no respetarse el derecho natural fundamental, que es la vida digna, nuestros pueblos no soportarán un nuevo genocidio-aunque ahora lo disfracen con otra connotación ejecutoria-.
Por ello la consigna acertada de reclamar por mejor educación, mejor servicio de salud, justo reconocimiento para las fuerzas laborales, debe ser un hito de progreso, justicia y equidad. En nuestro país, donde afortunadamente las Instituciones de la Democracia funcionan, las herramientas conocidas para el logro de lo anterior, son los partidos políticos y los candidatos que de los mismos surjan. Ante tal circunstancia es necesario imaginar algunos atributos deseables en un candidato: que sea conocido, que tenga prestigio o trayectoria, que sea idóneo, que esté involucrado con un proyecto político y que sea capaz de mantener un compromiso con sus representados. Por tanto, la principal tarea ciudadana, está cifrada en la búsqueda de ese perfil.
En poco más de treinta días, podremos demostrar si hemos sabido proceder en consecuencia.

Hacia un Tiempo Mejor

por Enrique Serra

September 7th, 2005

Buscando una definición conocida de democracia, encontramos la que Lincoln contribuyó a popularizar: el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo.

Sin embargo, esa idea apenas se corresponde con nuestra experiencia. Recordemos que parte de las fuentes que dieron vida a nuestra Constitución Nacional, fueron precisamente fundamentos de la correspondiente a los Estados Unidos; convengamos que si bien tomamos algunas formas de su redacción, hemos estado muy lejos del espíritu federal y republicano que animó al pueblo del país del norte.

El rutinario acto cívico que cada dos años desde 1983, al menos, nos convoca a votar, tiene muy poco que ver con la pretendida democracia participativa, y las decisiones básicas sobre la organización de la vida de toda la sociedad.

Las mismas están lejos de quedar bajo el control de la ciudadanía. En estas circunstancias, no es difícil entender la creciente apatía de los ciudadanos por la cosa pública, por la política, y todo cuanto tenga que ver con ella.

La ciudadanía percibe que su voz no cuenta, que las decisiones importantes las toman poderes alejados de todo escrutinio político directo o indirecto. Que nuestros representantes están muy lejos de poner en práctica la ansiada democracia participativa.

Contra estas tendencias han surgido diversas reacciones bajo nuevas formas de intervención política (nuevos movimientos sociales, antiglobalizadores, etc.), que no se ajustan a los marcos institucionales heredados.

También hay una progresiva acción de ciertas ONG con veleidades rectoras, algunas con ideas ultramontanas y otras con un sesgo demasiado apegado a la fe religiosa. Con sus acciones, incluso con sus torpezas, muestran por una parte, una voluntad de no dejar en manos de políticos profesionales la gestión de los problemas, y por otra, la presencia de importantes y valiosas energías cívicas, que a la postre se esterilizan por atomización de conducciones.

En el pensamiento político, a estas acciones se le anteponen dos conceptos clásicos, autogobierno y virtud, y con una herencia a la que tales principios proporcionan identidad: el republicanismo.

Una larga tradición que se ha revitalizado en los últimos años hasta constituir en el presente la filosofía política que con más firmeza y solvencia intelectual se opone al actual liberalismo conservador, o a lo que llamamos neoliberalismo. Por tanto, debemos reforzar aquel principio que nació luego de tanta lucha fratricida.

El verdadero espíritu federal, al que debe estar indisolublemente unido la solidaridad y el apego al bien común.

El hombre es un ser libre, con capacidad de autodeterminación, es decir, capaz de obrar luego de una libre elección. Esta elección se lleva a cabo como resultado de un conocimiento que define el carácter de una conducta, ya que está vinculado con una conciencia moral que aprueba o desaprueba un determinado acto.

La política es la ciencia social y práctica cuyo objeto es la búsqueda del bienestar de los integrantes de una comunidad. El bien común no es sólo la tarea del poder político sino también razón de ser de la autoridad política.

Sucede que en los últimos años se ha confundido esa acción con politiquería, con ese equívoco concepto de prometer lo que no se puede cumplir, de solucionar por izquierda los problemas de “los amigos”, el sumar individuos por el hecho de sumarlos, sin integrarlos a la idea central del necesario proyecto convocante, del revitalizador y abarcativo esquema que ponga en descubierto este descascaramiento de un decrépito capitalismo que deja al desnudo el salvaje entramado del cual se sirve para la ocurrencia de tanta inequidad social.

Es otro capitalismo el que necesitamos y debemos ayudar a construir.

Resumiendo, debemos convenir que es el bien común el principio y fin ético de la política. Será bueno todo aquello que beneficie, tienda, acreciente o lo promueva. Será malo todo aquello que intente perjudicarlo, disuadirlo, disminuirlo, etc.

Concluyendo, pienso que se ha iniciado un camino de cambio de las viejas estructuras políticas tal como hasta ahora han funcionado, debemos prepararnos para esta nueva etapa. La educación, la permanente información genuina serán las bases para asumir inevitables compromisos en un tiempo que indudablemente será largo y difícil, pero sin lugar a dudas mucho mejor.