El concepto de Familia varía de acuerdo con el enfoque de quien lo emite ya sean filósofos, psicólogos, sociólogos y otros, pero cada ciencia le aporta al concepto aspectos interesantes con diferentes niveles de generalidad. Todo esto está muy vinculado con el interés investigativo que tenga cada estudioso sobre el tema, pero lo que si queda claro es que cada uno de ellos nos trasmite la importancia de esta institución.
Algunos terapeutas familiares consideran la Familia como la más antigua de las instituciones sociales humanas, es el grupo primario de adscripción.
Como componente sociológico podemos definir que la familia es un grupo de personas que conviven unidos por lazos consanguíneos y afectivos tienen como responsabilidad formar a las nuevas generaciones y es la célula básica de la sociedad donde se entrelazan el interés personal. La familia es un grupo social que ha estado sujeto a modificaciones a partir de los cambios de la sociedad en que se inserta; su definición ha resultado muy difícil para los distintos autores, pero todos han coincidido en dos elementos básicos: la consanguinidad, y las relaciones de afecto que existan entre los integrantes de este grupo, y es a este segundo aspecto al que la generalidad de nuestra sociedad-al menos en la que fui formado- le confiere mayor importancia.
La familia es producto del sistema social y refleja su cultura por lo que a lo largo de las diferentes épocas históricas, han existido distintas formas de organización familiar, lo cuál da una idea de cómo influye la sociedad en las características de las familias que la forman y al mismo tiempo como esas características familiares influyen y tipifican la sociedad.
Es fácil comprender que el comienzo de una familia, es la unión de un hombre y una mujer, por lo tanto la forma de esta unión (la forma de matrimonio) va a tener una relación directa con el tipo de familia. En un artículo escrito en julio del presente año, decía entre otros conceptos:
“Nuestra ley 23515 en su art. 172, habla que para celebrar matrimonio deberán concurrir dos personas de distinto sexo ante el oficial público.
El reconocimiento como “matrimonio” de parejas homosexuales puede llevar a un resultado bastante diferente del que se pretende de parte de los nucleamientos ideologizados, conformados por gay y lesbianas. Es un dato evidente que la unión basada en la vida afectiva y sexual entre dos personas del mismo sexo es constitutivamente estéril, es decir, incapaz de cualquier fecundidad biológica. Esto da a entender que en las uniones homosexuales nos encontramos ante algo distinto de un matrimonio, pues lo que define al matrimonio es precisamente el hecho de que se unan, en un compromiso de amor, dos personas sexualmente complementarias y, por lo mismo, potencialmente capaces de generar nuevas vidas humanas.”
Pero si la anterior referencia fuese lábil para el concepto de familia que deseo reseñar, me permito hacer notar que no solamente rechazo, sino que estimo como una inaceptable intromisión la pretendida oficiosidad del estado en ser parte de la construcción espiritual y cultural de la familia, hecho que debe quedar en manos de la individualidad de cada una de las mismas. En efecto, el hecho que desde las Escuelas públicas quiera impartírseles a los niños educación sexual, reemplazando una tarea de directa responsabilidad por parte de los padres; lleva a que con ello se esté demoliendo la libertad, la voluntad, la decisión que tiene cada uno de los dos fundadores que la tutelan, (llámese esposo y esposa, o finalmente hombre y mujer que componen la pareja sostenedora del núcleo familiar) el ejercer en pleno su patria potestad, la que bajo ningún aspecto puede delegarse en el estado, teniendo ambos plena salud, capacidad y responsabilidad que le confieren las normativas en vigencia y el propio derecho natural.
Alguna situación podría ser sólo analizada, en aquellos casos donde se comprobara la ausencia de los padres, y de otros familiares directos que pudieran asumir la calidad de tutores y por tanto, los niños necesitarían de una protección que está contemplada en el código civil, y de la cual es responsable el ministerio pupilar.-soy conciente que la realidad dice que la misma no es en su funcionamiento lo mas deseable-
Asistimos actualmente como testigos de extrañas circunstancias, donde las implicancias políticas tienden de alguna forma a condicionar la manera de pensar. Hay una fuerte carga ideológica surgida de las autoridades del gobierno nacional que ha quasi invadido espacios personalísimos de los individuos y de los entes sociales.
Nunca he participado como activo responsable de una fuerza política, pero no por ello esquivo la intención de involucrarme, máxime cuando la más importante institución humana, a mi criterio, se encuentra en peligro. No sería otra cosa que cobarde la actitud pasiva de quedarme callado, cuando he dicho hasta al cansancio que mi mayor capital es la familia que junto a mi esposa hemos formado y por lo cual damos gracias a Dios todos los días. La defensa que asumo entonces, es de esa institución.
Siguiendo con el tema y en un similar sentido, debo hacer también una acotación sobre una publicación del Diario Río Negro, que se edita en la Ciudad Valletana de Gral. Roca: (10-09-05)
POR PRIMERA VEZ EN LATINOAMERICA
Hospitales de Río Negro darán gratis las pastillas del día después
Lo decidió la Legislatura provincial, aunque aún falta su promulgación. Los centros sanitarios, además, deberán brindar asesoramiento sobre el uso de sistemas anticonceptivos de emergencia.
En una decisión inédita en Latinoamérica, la Legislatura de Río Negro aprobó anoche un proyecto que prevé la entrega gratuita en los hospitales de la provincia de pastillas anticonceptivas del día después.
La normativa contó con el voto unánime de la cámara, salvo dos diputados que se opusieron por razones religiosas y éticas. Y establece que “los establecimientos de salud públicos deberán suministrar en forma gratuita las píldoras anticonceptivas de emergencia a aquellas pacientes que no dispongan de obra social o recursos económicos; y requieren su uso”.
Diario Clarín del 10 de setiembre del 2005.
Avanza la primera ley que aprueba la polémica píldora del día después
La Legislatura rionegrina la votó por mayoría. Y en pocos días deberá ratificarla. Es un anticonceptivo de emergencia y se prevé la distribución gratuita en hospitales públicos para mujeres de todas las edades.
Por conocer algo las particularidades y el sesgo político que anima a la administración del gobierno de Río Negro, la cual casi siempre necesitó y debe seguir necesitando todos los auxilios financieros posibles del gobierno federal, estimo que cualquier tren que lo lleve a conseguir más presupuesto lo dejará bien. Éste sin duda puede que sea el origen consecuente con las ideas originadas en ciertos estamentos del gobierno federal.
Específicamente, lo anterior me lleva a concluir que parece inaudito que un territorio que ha sido contemporáneamente provincia, y que si de la cual puede destacarse una falencia estructural congénita, similar al resto de los estados componentes de la Patagonia, es precisamente la poblacional; resulta entonces incomprensible que un estado provincial inundado desde hace décadas por obreros y empleados extranjeros limítrofes-pues de otra forma sería imposible llevar a cabo las muchas actividades (cosecha de fruta, minería, construcción y otros servicios), proponga metodologías que impidan de alguna forma el desarrollo demográfico. Es casi antitético a lo que en esta materia debería realizarse. Prevención y contención social, supongo, sería uno de los primeros renglones a cumplir en este aspecto.
No entro a considerar, los principios éticos del tema que titularizaron los diarios antes referenciados, solamente me apoyo en una observación lógica por una lado, y por otro, lo que tipifica el Código Penal sobre el aborto; y el referido cuerpo legal es abarcativo para todo el territorio de la Nación.
¿Cuál será la conclusión a que debamos arribar con lo antedicho?
¿Pura ideología?, ¿Progresismo social?, ¿Defensa de la persona humana?; o quizás para entenderlo debamos remontarnos a los años 70.
En esa época un discurso del Secretario de Estado Henry Kissinger, identificó el crecimiento de la población en los países del tercer mundo como “un asunto de máxima importancia”. “Este documento, el Memorándum 200 acerca de un estudio sobre la seguridad nacional o NSSM 200 (National Security Study Memorandum 200), alegaba que dicho crecimiento ponía en peligro el acceso a minerales y a otras materias primas que los EE.UU. necesitaban y que, por lo tanto, constituía una amenaza para su seguridad económica y política. ¿Cuál era la solución? Un extenso control de la población.
Donde quiera que una disminución de las presiones demográficas, por medio de una disminución en los índices de la natalidad, pueda aumentar las posibilidades de dicha estabilidad, la política demográfica se hace relevante para los suministros de recursos y para los intereses económicos de los EE.UU.” “Existe también el peligro de que algunos líderes de los Países menos desarrollados, vean las presiones de los países desarrollados a favor de la planificación familiar, como una forma de imperialismo económico y racial; esto podría crear un retroceso bastante serio” (1)
El análisis de lo precedente, es quizás una tarea que muchos debamos proponer y proponernos, pues hace a nuestra nacionalidad. Ser argentino no se demuestra únicamente poniéndose la escarapela, los días de fiesta patria, implica un compromiso con todos aquellos valores que nos fueron integrando como cuerpo social de un país que necesito de muchos muertos para constituirse como verdadera nación soberana. Es deseable que no hagan falta más pérdidas que luego lloraremos como irreparables, por tanto, la lucha por la defensa de la familia como tal, debe ser irrenunciable e innegociable.
(1) Fuente Seprin.